Categoría: GLADIO-Falsas banderas

OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia, a través de los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (2ª parte)

 

 

ULTIMO SUSPIRO: ¿EL FIN DE GLADIO?

 

En 1988, al propio tiempo que una buena parte del contingente de tropas soviéticas iniciaba su retirada de Afganistán, señala Paul Williams, la Operación Gladio llegó a su fin en Europa Occidental. Las cifras oficiales de la Comisión Gladio mostraron que 14.591 actos de violencia con “motivación política” se produjeron entre el 1 de enero de 1969 y el 31 de diciembre de 1987, tan sólo en Italia. A través de Gladio, 491 personas murieron y 1.181 resultaron heridas o mutiladas. Las cifras no tuvieron paralelismo alguno en toda la historia italiana.

¿Investigar Gladio? ¿Meter mano al terrorismo de Estado? ¿Quién iba a ser el audaz y atrevido? El intento por salvar los muebles de la Europa terrorista de Gladio y dar una imagen democrática se cristalizó en Italia en 1988 mediante la denominada “Comisión Parlamentaria del Senado italiano para la Investigación del Terrorismo en Italia” que fue presidida por el senador Libero Gualtieri. Pero oponerse a una estructura mafiosa tejida desde el mismo Estado resultó ser, como dice Williams, una tarea desalentadora: testigos dispuestos a ofrecer testimonio fueron retenidos, documentos fueron destruidos y entre los comisionados hubo discrepancias sobre la cantidad de información a revelar al público. Pero el juez Felice Casson, miembro de la Comisión, finalmente descubrió documentos que revelaron que una estrategia militar secreta había estado trabajando durante los años de plomo.

El descubrimiento que hizo Casson de la trama criminal de Estado Gladio es tan clarificador y contundente que, a pesar de todo, jamás ha sido objeto de debate en los grandes medios hegemónicos, sean escritos o en programas audiovisuales, extendiendo un velo de censura sobre ello. Williams deja bien claro el alcance de Gladio: La estrategia de Gladio, que implicaba un ejército clandestino, había sido redactada por fuentes gubernamentales y ejecutada por una agencia extranjera con una gran cantidad de dinero. En julio de 1990, Casson obtuvo el permiso del primer ministro Andreotti para acceder a los archivos de la sede del SISMI (servicio de inteligencia italiano) situados en el Palazzo Braschi, en Roma.

Dentro de los archivos, prosigue Williams, el juez encontró documentos de alto secreto que hablaban de una operación encubierta llamada Gladio que había sido creada por la inteligencia de Estados Unidos para participar en una “guerra subterránea” en toda Italia. Casson se dio cuenta de inmediato que por desenterrar esta información se había colocado en grave peligro, ya que cada investigador que había tropezado con Gladio había tenido un final violento. Casson más tarde recordó, “yo era el único que sabía algo [sobre la Operación Gladio] y esto pudo haber sido una desgracia para mí.”

A Casson no le quitaron de en medio por una sencilla razón: el expediente Gladio fue relegado forzosamente al olvido y los nombres y apellidos de los principales planificadores de los crímenes fueron debidamente ocultados y protegidos mientras que algunos actores de cierta relevancia relacionados directamente con Gladio fueron asesinados (Michele Sindona, Roberto Calvi) y otros pocos procesados. Se trataba no ya de terrorismo de ámbito nacional sino supranacional donde estaba implicado el país más poderoso del mundo, EEUU, y una organización militar omnipotente como la OTAN. Prueba de ello fue que tras poner en conocimiento de la Comisión Gladio un informe de máximo secreto presentado por Andreotti titulado “El llamado SID-Operación Gladio paralela”, el presidente de la Comisión, Gualtieri, dijo que su contenido suponía “una violación de la seguridad de la OTAN” por lo que fue censurado y el resultado del mismo se hizo público, pero ya completamente diluido y sin ningún dato trascendente.

Gladio era ya un “secreto” a voces. Y cuando se inquirió a funcionarios estadounidenses y británicos sobre esta cuestión se obtuvo la callada por respuesta o simplemente dijeron que “no podemos discutir cuestiones de seguridad”. Con centenares de muertos y miles de heridos de Gladio se atrevían a responder en esos términos tan cínicos y con esa frialdad de haber sido cómplices-planificadores de una trama criminal. Aunque a algunos, como cita Williams, se les vio inmediatamente el plumero terrorista de Gladio, como fue el caso del almirante Stansfield Turner, director de la CIA desde 1977 hasta 1981, quien se negó rotundamente a responder preguntas sobre Gladio durante una entrevista en un canal de noticias de la televisión de Italia en diciembre de 1990. Cuando el presentador insistió en que Turner respondiera con un gesto de respeto a las víctimas de las numerosas masacres en Italia, el ex director de la CIA con rabia gritó “¡dije, que no habría preguntas sobre Gladio!” Entonces, se quitó el micrófono y abandonó el set.

En España no se suscitó debate alguno sobre Gladio donde, al contrario que algunos (pocos) medios europeos, aquí hubo el clásico cerrojazo de la prensa canalla española (salvo unos pequeños apuntes del otrora aceptable diario ELPAIS) no dando cobertura alguna al escándalo terrorista de EEUU y sus mercenarios de Europa. Creo que fue un diputado de IU, Antonio Romero, el que entonces, cuando la aparición del escándalo, conminó al gobierno “socialista” de Felipe González a aclarar el pudridero terrorista de Gladio en España, obteniendo la misma respuesta que en el resto de Europa: “No sabemos, no contestamos, no tenemos conocimiento”. Ello a pesar de que España era un conocido centro de operaciones de Gladio desde los mismos inicios de la dictadura franquista cuya base (o una de ellas) estaba situada en Canarias. ¿Cuántos periodistas y medios españoles fueron comprados para silenciar Gladio? Recordemos que en Italia medios prestigiosos como el Corriere Della Sera estuvieron implicados en la trama Gladio como frentes de propaganda, tergiversación y ocultación del terrorismo de Estado.

Gladio actuó en España ejecutando varios crímenes y otros actos violentos, básicamente durante la “transición”, aunque también con el régimen de Franco ya agonizante mediante la implementación de falsas banderas como la del atentado de Madrid (1974) en la calle Correo, contra la cafetería Rolando, que era frecuentada habitualmente por policías de una Comisaría cercana, pero ese día no hubo, curiosamente, ninguno, muriendo más de una decena de personas ajenas a los Cuerpos de seguridad. Dicho atentado fue atribuido a ETA y a un grupo de comunistas a los que usaron y manipularon como chivos expiatorios para demonizarles, al igual que estaban haciendo la CIA, el SISMI italiano o el BND alemán esos años en Italia y Alemania, e impedir que gozaran de apoyo político por la ciudadanía. El agente de la transición franquista, Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, se negó entonces, en redondo, a asistir jurídicamente a los comunistas que fueron detenidos y torturados como  consecuencia de aquel atentado.

Para activar el Gladio español e impulsar la estrategia de tensión se utilizaron a organizaciones y elementos fascistas italo-españoles, con notorios asesinos profesionales como el italiano Stefano Delle Chiaie, alias Cacotta (o “cagada” en español), muy activo tanto en Europa como en Sudamérica organizando escuadrones de la muerte, así como la creación (e infiltración) de grupos de extrema izquierda creados y controlados para ese fin (Grapo, FRAP, etc), todos ellos bajo la supervisión de la CIA y coordinados por la inteligencia (el CESID) y  policía españolas. La posición del PSOE gobernante cuando se destapó la red Gladio no sorprendió por cuanto ese partido y varios de sus dirigentes estuvieron plenamente implicados en otra trama subterrorista vinculada a ella (GAL).

La charada europea final sobre Gladio, un tanto para que viésemos lo formalmente demócratas que eran sus dirigentes (donde muchos de ellos manifestaron aparentemente desconocer el engendro homicida), se plasmó en una condena de la conspiración terrorista mediante una Resolución del Parlamento Europeo de 1990, que decía en sus líneas básicas lo siguiente:

-Durante 40 años una inteligencia paralela y clandestina realizó operaciones en varios Estados miembros de la CEE (ahora UE)

-Dicha organización paralela ha escapado a todos los controles democráticos y ha sido dirigida por los servicios secretos de los Estados interesados, en colaboración con la OTAN

-Determinados servicios de inteligencia de los Estados miembros fueron involucrados en graves casos de terrorismo y delincuencia, interfiriendo en los asuntos políticos de los Estados de la CEE

-Dichas organizaciones operan y siguen operando fuera de la ley ya que no están sujetas a ningún control

-Las diversas organizaciones Gladio tienen a su disposición arsenales y recursos militares que les dan un potencial de ataque desconocido, poniendo en peligro las estructuras democráticas de los países donde operan o han operado. [Los arsenales, cabe recordar, estaban ocultos…y tan sólo en Italia se hallaron más de un centenar de escondites, tales como bosques, prados, cementerios e iglesias. El armamento incluía armas portátiles, municiones, explosivos, granadas de mano, cuchillos, dagas, morteros de 60 mm, varios cañones sin retroceso de 70 mm, rifles de francotirador, transmisores de radio, binoculares y diversas herramientas]

Se condena:

-La creación clandestina de esas redes operativas y se pide una investigación completa sobre la naturaleza, estructura, objetivos y otros aspectos de esas organizaciones clandestinas

-La asunción, por cierto personal militar de EEUU (en el SHAPE y la OTAN) para fomentar una red de inteligencia y operaciones clandestinas

Se pide:

-A los poderes judiciales de los países dilucidar plenamente la composición y el modus operandi de esas organizaciones militares para aclarar cualquier acción que hayan adoptado para desestabilizar la estructura democrática de los Estado miembros

-El establecimiento de Comisiones parlamentarias y una lista completa de organizaciones que trabajan en ese campo así como sus vínculos con los respectivos servicios de inteligencia del Estado y, en su caso, de éstos con organizaciones terroristas

Etc…

Dicha resolución se envió al Secretario General de la OTAN de entonces, el alemán Manfred Wörner, y al presidente de los EEUU, George H.W. Bush (padre) quienes urgentemente enviaron la nota europea a la papelera de reciclaje más próxima, al igual que hicieron, no nos engañemos, en Europa.

Es interesante advertir que después de toda esta gran escenificación teatral de condenas a Gladio por la clase política parlamentaria europea….llegó el Gladio B, con sus terroristas islámicos y el mismo modus operandi que el Gladio anticomunista: atentados en Madrid, Noruega, Londres, París, Bruselas, Niza, Charlie Hebdo, Manchester, nuevamente Londres, Turquía, etc…por no hablar de la guerra de la OTAN para destruir Yugoslavia  o la del Cáucaso, en Chechenia, para desestabilizar Rusia. Ni se ha visto, ni se verá, atisbo alguno de una declaración similar…porque saben en Europa que hay que postrarse a los designios del Nuevo orden anglosionista, mucho más fructífero (en términos de saqueo de recursos naturales y conquista) que aquel donde atizaron el espantajo comunista de la guerra fría. El terrorismo de falsa bandera sigue presente en Europa con otros protagonistas, pero con los mismos directores de orquesta.

 

LA CIA Y EL FOIA: OTRA MASCARADA SIN IGUAL

 

Dice Paul L. Williams que, en el marco de la investigación sobre la trama Gladio, El 15 de abril de 1991, Malcolm Byrne, director adjunto del Instituto Nacional Security Archive de la Universidad George Washington en Washington, presentó una solicitud en consonancia con el Acta de Libertad de Información (FOIA) para que la CIA facilitase información en relación con Gladio. En concreto, pidió “todos los registros de la agencia relacionados con la decisión original del Gobierno de los Estados Unidos para patrocinar, apoyar o colaborar con cualquier tipo de ejércitos, redes, u otras unidades establecidas para resistir una posible invasión de Europa Occidental por los países comunistas o llevar a cabo actividades de la guerrilla en los países de Europa Occidental en caso de ser dominado por comunistas, de izquierda o regímenes pro-soviéticos”

Indudablemente, en la solicitud de Byrne a la CIA había viejas falacias conocidas de Gladio como la referida a que “Europa Occidental podía ser invadida por países el Pacto de Varsovia”. Esa había sido la “justificación” originaria de Gladio que le daba un aire de cierta “legitimidad”, cuando la realidad es que Gladio fue creado no para contener una irreal “invasión” de la URSS y los países socialistas (algo que incluso negó el terrorista de extrema derecha de Gladio Vincenzo Vinciguerra), sino para impedir que en los países de la OTAN hubiera un giro a la izquierda de la mano de los influyentes partidos comunistas (o eurocomunistas) de entonces, mucho más organizados y combativos de lo que hoy queda como una pantomima casi testimonial.

De ahí que organizaciones terroristas creadas por la CIA como las Brigadas Rojas italianas o la RAF (Fracción del Ejército Rojo)-Baader Meinhoff alemana sirvieran a los propósitos demonizadores anteriores, al igual que la infiltración de Gladio en los partidos políticos de izquierda, consiguiendo inocular en el subconsciente colectivo de la población, durante dos décadas, de que estábamos ante un verdadero “carácter malvado del comunismo”. El III Reich y el Ministerio de Propaganda de Goebbels no lo hubieran podido hacer mejor. Pero la actividad de Gladio en la guerra fría fue mucho más allá que manipular formaciones políticas de izquierda y atentar contra civiles inocentes en Europa occidental.

Gladio se dedicó a introducir, junto a la propaganda de la Radio Free Liberty y la actividad de la CIA, saboteadores profesionales en los países socialistas del Este de Europa para provocar el caos, el descontento y las protestas ciudadanas (a modo de las revoluciones temáticas de colores de hoy). Esto sucedió en Hungría, en 1956, en la RDA (durante toda su existencia, pero particularmente en 1953) en Checoslovaquia, en 1968, durante la “famosa” Primavera de Praga, o en Polonia, a principios de los años 80, donde la CIA y el Vaticano financiaron tanto las actividades subversivas del sindicato clerical Solidaridad como las de la propia iglesia católica polaca. De hecho, las iglesias en Polonia, en aquella época, servían como centros de adiestramiento anticomunista contra el gobierno del general Jaruzelsky.

Volviendo a la CIA y Byrne, la Agencia le dijo al investigador que se olvidara del asunto de Gladio ya que estaba en juego el “interés de la defensa nacional”. Y, por tanto, el FOIA estadounidense, una fachada de dudosa “transparencia democrática” (siempre filtran, tachan y sesgan hasta dejar una “información desclasificada” casi irrelevante) no se hizo efectiva. En Europa también pidieron el recibo de la luz a la CIA sobre Gladio. Siguiendo a Williams: En marzo de 1995, una comisión del Senado italiano encabezada por Giovanni Pellegrino solicitó a la CIA que le facilitase todos los registros relativos a las Brigadas Rojas y al secuestro de Aldo Moro. Ellos, también, recibieron la respuesta de memoria: “La CIA no puede ni confirmar ni negar la existencia de la documentación relativa a su consulta.”. Qué educados, oye, al menos decían implícitamente que habían estado en el ajo.

La negativa a revelar información acerca de la empresa Gladio está en consonancia, dice Williams, con la que fue la Operación Sinsonte (soborno de medios de EEUU por la CIA para acusar de narcotráfico a China en los años 50). Es decir, también los medios hegemónicos de Occidente han puesto el candado a los delitos de Estado, bajo la supervisión de los servicios de inteligencia. Williams nos cita el ejemplo de una acreditada mamporrera de la CIA, Katharine Graham (1917-2001), editora del Washington Post (periódico conocido por estar controlado por la CIA) y que fue miembro del operativo Mockingbird (Operación Sinsonte). Graham dijo: “Hay algunas cosas que el público en general no necesita saber y no debería. Creo que la democracia florece cuando el gobierno puede tomar medidas legítimas para mantener sus secretos y cuando la prensa puede decidir si desea publicar lo que sabe. Esto se llama, lisa y llanamente, periodismo comprado por las cloacas del Estado, el que denunció valientemente Udo Ulfkotte.

 

CAIDA EN DESGRACIA…(RELATIVA) DE ANDREOTTI

 

Después de que Andreotti rompiera su silencio con Gladio, fue llevado ante los tribunales italianos por cooperar con el conocido jefe mafioso Toto Riina (fallecido hoy mismo en su jaula de oro) y la mafia siciliana en diversas actividades criminales, así como por la emisión de órdenes para asesinar al periodista Carmine Pecorelli (muerto de un disparo a bocajarro después de descubrir el pastel del crimen de Aldo Moro, ejecutado por Gladio-CIA). Finalmente, Andreotti fue exonerado por ambos cargos. Pero en 2002 un tribunal de apelación en Perugia dictaminó que el ex primer ministro fue culpable de complicidad en el asesinato de Pecorelli y le condenó a veinticuatro años de prisión. Al escuchar el veredicto, Silvio Berlusconi, que era entonces primer ministro, dijo que “la justicia se había vuelto loca.” Qué iba a decir un reconocido mafioso como Berlusconi…quien fue, al igual que Andreotti, miembro activo de la Logia Masónica P2 y Gladio.

El Vaticano no podía faltar a la cita y salir al auxilio de su viejo “camarada”, ya que también la Curia romana expresó su desprecio por la decisión del tribunal que condenó a Andreotti. Y es que no hay que olvidar que el Vaticano había sido parte integrante fundamental de Gladio, como organización terrorista y encubridora de la red creada por la CIA y la OTAN, además de servir su banco, el Ambrosiano, para el lavado del dinero procedente del narcotráfico de la CIA. El Cardenal Fiorenzo Angelini, al enterarse de la noticia de la condena a Andreotti, no se le ocurrió mejor idea que comparar al ex primer ministro con Jesucristo, otra víctima (según Angelini y el credo cristiano) de un veredicto injusto, por lo que el Cardenal esperaba, siguiendo con la analogía “jesucrística”, la “resurrección” de Andreotti en la Corte Suprema. L’Osservatore Romano, el periódico oficial del Vaticano, expresó su “plena solidaridad” con Andreotti, diciendo que el veredicto “debe ser rechazado por sentido común”. El cardenal Camillo Ruini, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y asesor clave del Papa, aprovechó la ocasión de su discurso anual a los obispos para expresar su “estima personal inquebrantable” por Andreotti.

Como no podía ser de otro modo el veredicto de asesinato imputado a Andreotti fue anulado por el Tribunal Supremo de Italia en octubre de 2003. Era la inmoral conclusión a la Operación Gladio en Italia donde, a pesar de que Andreotti como político al más alto nivel fue el que destapó oficialmente la trama criminal conviene no olvidar, como referente principal, que Andreotti formó parte de la estructura de Gladio y estuvo lealmente al lado de terroristas y mafiosos como el masón Licio Gelli (jefe de la Logia P2), Michele Sindona (el “banquero de Dios” envenenado en la cárcel), Roberto Calvi (muerto en ajuste de cuentas en Londres) y Juan Pablo II (el hombre de Gladio para el Este socialista de Europa), sin olvidar su responsabilidad en la muerte del periodista Pecorelli. Andreotti murió plácidamente en 2013 a la edad de 94 años.

El fin “oficial” de Gladio tras la caída del bloque soviético y las revelaciones de Andreotti fueron un epílogo meramente transitorio. Gladio, como bien dice Williams, a pesar de todos los informes en sentido contrario, no estaba muerto. Simplemente, había metamorfoseado.

Y ese Gladio “metamórfico” no hizo otra cosa que transmutar al siguiente Gladio, el B, el islámico.

 

TRADUCCIÓN PAUL L. WILLIAMS: BERLINCONFIDENCIAL

Terrorismo manufacturado por Occidente: creando falsas banderas para el Nuevo Desorden Mundial (y 3)

 

 

11 DE MARZO DE 2004: ATENTADO CONTRA VARIOS TRENES EN MADRID

 

Con la última (o penúltima) e inacabable charlotada criminal de Gladio B acaecida en Nueva York, donde el enésimo tonto útil de los estrategas terroristas de Occidente ha hecho otra demostración de terror manufacturado, retomamos el mapa de ese terror sponsorizado por Washington-Israel-OTAN de la mano convincente del ex oficial del ejército de EEUU, Joachim Hagopian. Esta vez de la que fue la mayor masacre terrorista cometida en territorio español en toda su historia: la ocurrida el día 11 de marzo de 2004, ya expuesta aquí en varias entradas. No es muy extenso, la verdad, pero  Hagopian traza firmemente las líneas básicas de lo que fue, con todas las de la ley, una falsa bandera, aunque hace algunas apreciaciones discutibles a la hora de describir la motivación sustantiva del atentado. Comienza Hagopian diciendo que exactamente 911 días después del 11 de septiembre llegó el turno para España con su 11-s paticular cuando diez bombas colocadas en trenes de Madrid desgarraron cuatro vagones de pasajeros que iban ocupados principalmente por población trabajadora e inmigrante, matando a 191 personas e hiriendo a más de 2.000, en el peor terrorista de la historia española.

La interpretación que se hizo en España del atentado de Madrid descansó en la conocida disyuntiva falaz y mentirosa de, o bien era ETA la que había perpetrado el atentado (con ayuda de las cloacas del PSOE, según la derecha) o bien había sido Al-Qaeda, acorde con la versión oficial. Hagopian hace, de partida, un discurso más bien desde la óptica de un pueblo que es y será desconocedor de los entresijos del terror de Estado. Dice Hagopian que con los ataques que se produjeron apenas tres días antes de las elecciones nacionales de España, parece que daba la sensación de que la ciudadanía española iba a decantarse por las políticas de guerra de Aznar, como venganza contra los terroristas islámicos de Al Qaeda. Pero en vez de eso la gente interpretó astutamente los ataques como un revés para la participación pro-guerra y el socialista José Luis Zapatero ganó dos días más tarde con una victoria aplastante. En la semana siguiente declaró la retirada de tropas españolas de Irak.

Pero hay que decir que la guerra de Irak y sus antecedentes terroristas participaban de la misma causa común forjada por los globalistas. Formaban parte de la estrategia de un mismo engaño masivo que llevó a los dos partidos españoles, PP-PSOE, a implementar una manipulación para no conocer el verdadero alcance del atentado. Entre otras cosas, porque no se “podía” conocer si procedía de las cloacas del Estado Profundo. La gente seguirá sin entenderlo o, simplemente, es que no quiere saber de ello porque le es más confortable seguir en un nirvana informativo donde las verdades las firman los gobiernos.

Hagopian deja bien claro quién pudo haber estado detrás del 11-m, aunque con un fallo analítico de fondo que comentaré a continuación Esta operación atroz tuvo todos los signos de haber sido un trabajo profesional ejecutado por el Mossad israelí. Pero su propósito le salió por la culata. La prensa fue persuadida, con las primeras detenciones de varios norteafricanos, para descartar la percepción inicial de que el atentado fue obra de los separatistas vascos. A medida que la investigación se prolongaba con errores y revisiones fallidas, versiones cambiantes y conflictivas, la prensa se fue dividiendo gradualmente sobre quiénes eran los verdaderos culpables aunque finalmente se hizo evidente que ningún vínculo real con Al Qaeda se estableció a pesar de todas las pruebas falsas plantadas que el Mossad había dejado a propósito.

Hagopian se centra en que el objetivo del Mossad no fue el deseado debido a la cadena de fallos y a la supuesta reacción del pueblo español votando “contra la guerra” de Aznar. Sin duda, fueron dos factores a tener en cuenta pero la motivación real del atentado (además de demonizar a los islamistas) tenía más que ver con la política exterior del emperador global, EEUU, que con una pugna entre el belicista Aznar y el menos (aparentemente) belicista Zapatero. La decisiva reelección del presidente norteamericano Bush, necesaria para continuar los planes de conquista global fue, creo yo, el eje central del 11-m. A los orquestadores del atentado por supuesto que les interesaba que Aznar volviese a La Moncloa y revertir el sentimiento de una opinión pública contraria a los planes de guerra eterna del imperio y sus secuaces, pero tampoco Zapatero iba a cuestionar, en sus líneas básicas, la política exterior estadounidense. La retirada del ejército español de Irak fue una operación cosmética que no afectó a los intereses estratégicos de EEUU.

Hagopian tiene claro, y así lo expone, que en el 11-m español Desde el principio hasta el veredicto judicial, la policía y la fiscalía se involucraron en conductas delictivas criminales que dieron lugar a una creciente sospecha pública de evidencias plantadas, compra de testigos, manipulación de pruebas, falsificación de registros e incompetencia grave. Al igual que en el 11 de septiembre, una decisión de arriba a abajo fue tomada para eliminar de inmediato las pruebas críticas de la escena del crimen garantizando que los cuatro vagones de tren fueran destruidos dentro de dos días siguientes a las explosiones. Esto marca un patrón histórico del Estado profundo que voluntariamente comete un crimen flagrante para destruir pruebas cruciales y, por tanto, elude de este modo la posibilidad de que la verdad completa nunca sea descubierta. Recordemos que los escombros del 11-S se enviaron rápidamente a China para evitar la investigación forense. Que los que están en los niveles más altos del poder gobernante en las naciones occidentales oculten de manera tan flagrante y repetida la verdad más oscura de su propia criminalidad, dice mucho.

Una mecánica que se ha repetido en todas las falsas banderas es la de eliminar a testigos implicados directamente en el crimen. Testigos a los que normalmente se imputa la “autoría” de esos atentados Dice Hagopian que Otra constante en las operaciones de falsa bandera es asegurar que los sospechosos no puedan hablar, simplemente matándolos a todos. Así ocurrió con la banda de siete sospechosos principales de la autoría del 11-m, quienes después de haber “cometido” el atentado de los trenes fueron localizados en un apartamento de un suburbio de Madrid (Leganés) tres semanas más tarde, donde se iban a inmolar suicidándose cuando entrase la policía en la vivienda. La policía afirmó que el grupo hizo llamadas a familiares justo poco antes de la explosión, pero no se pidió otra prueba que no fuera la de un supuesto hermano de uno de los sospechosos muertos, quien precisamente no creyó nunca que fuese familiar suyo el que le había llamado.

Finaliza Hagopian diciendo que Debido a que la investigación fue tan mal manejada, diseñada para esconder intencionalmente la verdad, el juicio se retrasó tres años y al final solo se produjo una condena. Lo que parece más evidente es que varios musulmanes fueron utilizados como patsies (tontos útiles) en un intento fallido de vincular el atentado terrorista directamente a Al Qaeda. Pero aquellos, en realidad, fueron unos aficionados utilizados como engaño para facilitar el “trabajo” a los verdaderos profesionales del terrorismo, el Mossad.

 

7 DE JULIO DE 2005: ATAQUES TERRORISTAS EN LONDRES

 

El 7 de julio de 2005 llegó el siguiente serial de atentados terroristas de Gladio B y Londres se convirtió en el nuevo objetivo mortal de los globalistas. También, de esta charada terrorista, se hizo una oportuna reseña en este blog.

Una de las marcas distintivas de una falsa bandera, repetida por expertos y decenas de artículos, suele ser la realización de un ejercicio previo de simulación anti-terrorista como camuflaje para “adornar” el atentado real posterior. Sucedió con el 11-s, donde varios ejercicios militares fueron programados para ese día (Global Guardian, Vigilant Guardian, etc..) y en el 11-m sucedió exactamente lo mismo con el llamado Ejercicio de gestión de crisis CMX-04 de la OTAN, de carácter antiterrorista, en el cual participaban varias capitales europeas. En el guión del programa-simulacro de la OTAN se hiló bien fino: el ejercicio  consistía en ataques terroristas que, suponían los planificadores, iban a “provocar” un resultado de 200 muertos. ¿Recuerdan? 191 muertos se produjeron el día 11 de marzo en Madrid. Trágica coincidencia, dijeron en la OTAN. Ni tan “coincidencia”…

Madrid, que formaba parte de ese ejercicio, estaba tomada los días previos por la policía. Y no sólo por el ensayo en sí, sino porque en época electoral siempre hay un despliegue policial mayor de lo habitual. Pero, vaya, a unos drogotas juerguistas musulmanes de Lavapiés, que no conocían el Corán ni por correspondencia, les dio un subidón de adrenalina islámica wahabista y, en coalición con la banda del moco asturiana, atentaron con “mochilas” en los trenes sin despertar sospecha alguna…¡Y eso que casi todos eran confidentes policiales! La prueba del delito para imputar a gente como Jamal Zougam fue que algunos testigos….le vieron repetidamente en TV y otros, unas rumanas, compradas previamente por las cloacas españolas a golpe de fondos reservados para hacer de actrices de crisis, le avistaron en el tren. Tal basura era inconcebible, pero resultó efectiva tanto para la infame y repugnante resolución judicial del 11-m como para el narcotizado borrego español medio.

En Londres, en cambio, el modus operandi tuvo dos fases diferentes o ejercicios previos al ataque terrorista. En concreto, un año antes y como parte de una operación de guerra psicológica (psyop), Hagopian describe que el 16 de mayo de 2004 la BBC, cadena controlada por el gobierno, emitió en su BBC ONE Panorama un guión “what if” (expresión con la cual se suelen formular las premisas de una historia contrafáctica) imaginando un ataque terrorista en Londres que golpearía a tres estaciones subterráneas de Metro y un autobús simultáneamente. Los panelistas estaban discutiendo  sobre la necesidad de que el gobierno pudiera controlar cómo los medios presentarían este “hipotético” ataque terrorista.

Poco más de un año después, el 7 de julio de 2005, tres bombas explotaron en el Metro de Londres seguida, menos de una hora después, por una explosión en un autobús de dos pisos matando a un total de 52 personas e hiriendo a cientos de ellas. Inmediatamente después  de producirse el atentado el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jack Straw, repitió la misma narrativa que en anteriores atentados de falsa bandera atribuyendo explícitamente los ataques de Londres a extremistas musulmanes. Straw dijo que el atentado tenía ” todos los rasgos distintivos de haber sido cometido por Al Qaeda”.

Esta asombrosa coincidencia, donde la BBC marcó las líneas previas de un futuro ataque “false-flag” no era otra cosa que confirmar una narrativa que ya era conocida en anteriores episodios terroristas. La segunda fase previa, o conjunta con la falsa bandera, fue la que ocurrió el mismo día de los ataques: el 7 de julio de 2005. Fue otra operación preautorizada de falsa bandera, al igual que el 11-m y el 11-s, fechas donde se desarrollaron igualmente y con carácter previo ejercicios de crisis programados en el mismo momento y lugares exactos donde ocurrieron los eventos terroristas reales. El antiguo experto en contraterrorismo de Scotland Yard, Peter Power, actuando como director gerente de Visor Consultants, una firma de seguridad privada contratada por la Policía Metropolitana de Londres, estaba realizando un ejercicio “simulado” de terrorismo en vivo en las mismas estaciones de metro donde las bombas explotaron y nada más ocurrir los atentados fue, rápidamente, el primero que proporcionó una entrevista en directo a la BBC para explicar lo sucedido.  

Los paralelismos entre lo acontecido en Londres y los anteriores atentados de Madrid y el 11-s eran más que evidentes. Es conocido que el 11 de septiembre todos los sistemas de defensa aérea de la costa este de EEUU se apagaron deliberadamente (al igual que los del Pentágono) para facilitar la operación terrorista, mientras en Madrid, sorpresivamente, no hubo cámaras de seguridad que pudieran grabar las explosiones en las distintas estaciones de trenes salvo una que estaba en Atocha situada en una escalera mecánica pero con una visión muy limitada. ¿Cómo es posible que no existieran cámaras de vigilancia situadas en las estaciones de tren que hubieran sido prueba decisiva para identificar a unos “supuestos” terroristas que….jamás aparecieron por los trenes madrileños?. En Londres fueron todavía más descarados y desvergonzados. Vean.

Dice Hagopian que en Londres: cientos de cámaras de vigilancia situadas dentro de las estaciones de Metro de Londres estuvieron extrañamente apagadas o fuera de servicio el 7 de julio del 2015. Una compañía de seguridad israelí llamada Verint Systems estaba a cargo de todas las cámaras de vigilancia que no funcionaron ese día en el Metro. Basados en testimonios de testigos y pruebas físicas, al menos algunas de las bombas no fueron llevadas en mochilas por los presuntos terroristas suicidas sino que fueron plantadas debajo del tren. La explosión de las bombas hizo que el suelo de los trenes empujara el metal contiguo hacia arriba lo que indica que la explosión vino desde abajo. 

En Londres había sucedido exactamente lo mismo que en los atentados de Madrid. Testigos del 11-m dijeron que la explosión de las bombas se produjo “en las vías”, mientras que en los trenes madrileños (en las pocas imágenes y videos que se han podido ver) se pudo advertir claramente boquetes en la plataforma de los mismos, algo que contradecía la versión oficial. Creerse la farsa grotesca de las mochilas era tener la fe del carbonero, en particular, por la imposibilidad de que el explosivo que dijeron fue utilizado (goma2 Eco) era incapaz de romper las fuertes vigas de acero longitudinales que conforman el chasis de los trenes. En Madrid, como señaló en su momento el investigador Joe Vialls, se colocó explosivo militar C4 en los bajos de los trenes la noche anterior a los atentados, siendo activado en la mañana del 11-m por medio de un temporizador para que explotara a la hora señalada. De ahí la premura que tuvieron por borrar rápidamente las huellas del crimen con la destrucción de la mayoría de las unidades ferroviarias.

El pudridero terrorista del 7-j en Londres fue calcado al de Madrid. Con sus chivos expiatorios y sus pistas falsas. Fíjense en las analogías que rozan la perfección con la masacre madrileña y que Hagopian resalta con precisión: Se ha determinado que los cuatro sospechosos “suicidados” que las autoridades sostienen fueron los responsables del 7-J fueron contratados-engañados como actores para probar la seguridad del Metro londinense y no tenían ni idea de que su controlador del MI5 (la inteligencia inglesa para el Interior) les estaba preparando una encerrona para ser víctimas sacrificadas en un complot terrorista patrocinado por el Estado. Por otra parte, según Charles Shoebridge, ex detective de la policía metropolitana de Londres y experto en terrorismo, el supuesto cabecilla del grupo “terrorista” era un informante a sueldo que trabajaba en ese momento para el MI5. Los cuatro jóvenes de entre 18 y 30 años aparentemente fueron engañados por la inteligencia británica para convertirse en los patsies (tontos útiles) musulmanes del 11-S “inglés”. 

De las mentiras de Estado, en el 7-J, se encargaron también otros denunciantes de dejarlas al descubierto, como nos relata Hagopian: Otro experto en temas de terrorismo y ex fiscal del Departamento de Justicia, John Loftus, dijo a Fox News que el “cerebro” de los atentados terroristas del 7-J, Haroon Rashid Aswat era un activo agente del MI6 (servicio de inteligencia exterior del Reino Unido) que había sido protegido por la seguridad británica antes de los ataques terroristas. Otra evidencia apunta a un terrorista convicto estadounidense, Mohammed Junaid Babar, que al tratarse de un informante fue liberado de prisión después de sólo cuatro años y medio de una condena de 70 años.

Junaid Babar fue el que entrenó al principal atacante de Londres. Un juez de Nueva York describió el servicio del terrorista Mohammed Junaid Babar como “cooperación excepcional”. El probable rol de Babar como informante estadounidense, mientras hacía de instructor de uno de los “terroristas” del 7-j y su trato extremadamente indulgente por parte de los Estados Unidos, sólo añade más peso de que los atentados de Londres fueron totalmente protagonizados por el terrorismo patrocinado por el Estado. Y al igual que en los atentados del WTC en Nueva York y el de Madrid, el 11-m, los cómplices de los crímenes están en libertad. 

En Londres se produjo, igualmente, un hecho que no escapa a su relevancia. Es sabido que el día del atentado, el 7-j, se encontraba en la capital inglesa el que era entonces Ministro de Finanzas judío, el criminal de guerra Benjamin Netanyahu. Hagopian, a este respecto, añade más indicios y complicidades Que el 7-j fue un evento preestablecido lo prueba el hecho de que Scotland Yard contactó con la Embajada de Israel en Londres advirtiendo de un inminente ataque con bombas. El ministro de Finanzas de Israel, Benjamin Netanyahu, fue aconsejado a no asistir a una conferencia económica organizada por la Embajada, la Bolsa de Tel Aviv y el Deutsche Bank. La conferencia fue programada en el Great Eastern Hotel situado muy cerca de la estación de metro de Liverpool Street, una de las tres estaciones de metro afectadas por los ataques.

Hagopian retoma, finalmente, el argumento llamémosle localista para justificar el atentado de falsa bandera de Londres, que tiene enormes similitudes con lo que Hagopian señaló a propósito del de Madrid  y que tuvo su peso específico a la hora de ejecutar, por los globalistas, una “false-flag”. Dice Hagopian que Tres semanas antes del 7-j el diario The Telegraph anunció un plan británico por el que a finales de 2005 batallones de soldados británicos empezarían a regresar de Irak. Con la mayoría de los británicos a favor de la retirada de sus tropas de Irak, el apoyo a la guerra estaba flaqueando. Así que la cábala criminal representada por EEUU-Israel-Reino Unido se dio cuenta de que su guerra contra el terrorismo podía verse perdida, por lo que un “nuevo 11-s, de estilo británico, tuvo que ser rápidamente inyectado. Y puesto que los preparativos del 7-j se habían ideado durante todo el año anterior, la élite diabólica dio luz verde para que el ejercicio ya programado fuese plasmado “en vivo”. Así, Estados Unidos, España y Gran Bretaña tuvieron que soportar su propio “Pearl Harbor” para asegurar que la interminable guerra contra el terror de la élite gobernante continuase sin fin. 

Hagopian finaliza el recorrido por el terror manufacturado por Occidente hablando del atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo. Pero dado que ya se ha hablado aquí largo y tendido sobre aquel episodio, vamos a omitirlo. Tan sólo unos apuntes que señala Hagopian a propósito del gran circo terrorista euro-americano-sionista y que fundamenta lo que es la multinacional del crimen de EEUU y sus vasallos: Cuando usted enloquece a los grandes imperialistas del mundo, el corazón de la bestia gobernante – la cábala del crimen internacional – encabezada por Estados Unidos y sus amos sionistas, pone en marcha el uso de ataques de falsa bandera y otras estrategias destructivas. Es una forma habitual de castigo. Los mayores matones mundiales han estado utilizando cada vez más esas armas siniestras para intimidar, presionar y amenazar a otras naciones menos poderosas durante un cuarto de siglo.

Yo diría que esas amenazas, materializadas casi siempre en invasiones, golpes de Estado y asesinatos de opositores políticos, han ido más allá del medio siglo. Ni más ni menos que desde el fin de la II Guerra Mundial, cuando Occidente, liquidado su competidor nazi para la conquista del poder global, decidió utilizar los escombros del nazismo, sus prácticas y métodos de exterminio, para proyectar lo que debía ser el Nuevo Orden imperial.

OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia a través de la CIA, los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (1ª parte)

 

 

CAPÍTULO 21. MUERTE Y RESURRECCIÓN

 

En la investigación que llevé a cabo para determinar qué personas pudieron haber estado involucradas en la Red Gladio logré identificar a varias de ellas. Algunas habían muerto, pero otras aún vivían. Descubrí a los que fueron responsables de la matanza de Peteano* en 1972: tres terroristas, una gendarmería, un coronel, un oficial de policía, la inteligencia italiana así como jefes de policía y miembros del poder judicial. Todos ellos fueron declarados culpables y castigados. Sin embargo, el tribunal encargado de juzgar el caso Gladio no llevó a la propia organización a juicio, aunque dijo que sí había participado en los hechos. Pudimos identificar a 622 “gladiadores”. Pero el número real era mucho mayor. El resto pasó a la clandestinidad.

(Felice Casson, juez italiano, miembro de la
Comisión de Investigación sobre Gladio)

 

*En el atentado de Peteano, de 1972, murieron acribillados tres policías italianos y dos resultaron heridos (carabinieri)

 

He decidido poner punto final, después de algún tiempo sin postear (por diversas circunstancias) lo que fue la Operación Gladio tomando como referente el magnífico libro de Paul L. Williams reseñado al comienzo de esta entrega (parte 1), sin duda el que mejor ha retratado y delineado lo que fue y significó aquella multinacional del crimen organizado de Occidente llamada Gladio, una amplia red de terror que fue creada en las cloacas políticas y de inteligencia de los países de la OTAN y que hoy sigue vigente con su versión B (la islámica). Me ha interesado especialmente postear este capítulo del libro de Williams porque dibuja con exactitud lo que fue el gran antecedente histórico de lo que hoy es el terrorismo islamista manejado por Occidente.

Este capítulo narra lo que fue, teóricamente, el “final” de Gladio con la disolución del bloque soviético y el fin de la “guerra fría”. Pero eso sabemos que no fue así ya que como señala Williams El fin de la Guerra Fría trajo cambios importantes en otras naciones, pero nada o poco cambió en Washington. De hecho, Gladio fue reformulado y reorganizado para orientarse hacia un nuevo “enemigo” común: el islamismo, sobre el que justificar los nuevos planes de conquista global de EEUU y sus aliados de la OTAN. Occidente desactivó el terrorismo que tenía bajo control y que fue utilizado como estrategia de tensión en los años 70 y 80 y creó un nuevo frente de matices y objetivos completamente diferentes al anterior. El plan islamista fue diseñado unos pocos años antes de que la URSS y los países del Pacto de Varsovia colapsaran, la mayoría de ellos, en brazos de Washington y la OTAN.

Dice Williams que la principal preocupación de la CIA en los años ochenta ya no fue la actividad política de la izquierda en Italia y en Europa occidental, sino más bien la situación de Afganistán donde la URSS, recordemos, había ido en ayuda de su aliado afgano para hacer frente al talibanismo mercenario. La gran yihad, escribe Williams, creció en alcance y fuerza, amenazando con desfondar a la URSS. Los habitantes de las cinco repúblicas de la Unión Soviética (Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), que compartían un patrimonio común islámico, apoyaron a los muyahidines en su lucha contra los comunistas. A este apoyo se unió una enorme cantidad de reclutas musulmanes de la jihad procedentes del mundo árabe. Para conducir el “imperio del mal” (la URSS) al colapso total, la CIA se encargó de propagar la guerra santa de sus mujaidines con municiones y dinero, hasta el punto que la guerra en Afganistán se convirtió en la operación encubierta más cara de la historia de la Agencia.

El montante económico para la subversión muyahidin que la CIA destinó a su “guerra santa” en Afganistán varió, según Williams, de los 250 millones de dólares de 1984 a los casi 1.000 millones de dólares de 1988. En la ayuda se incluyó armamento altamente sofisticado, incluyendo misiles Stinger. Williams incurre, no obstante, en un pequeño error de análisis importante al describir que “erróneamente la CIA vio a esa yihad como luchadores por la libertad”. En realidad, en la sede de la CIA (Langley) sabían que sus guerrillas yihadistas no eran defensores de ninguna “libertad” ya que su ideario medievalista chocaba claramente con los principios rectores de las “democracias occidentales”.

La ayuda al talibanismo fue una operación de cálculo bien diseñada, entre otros por Zbigniew Brzezinsky, asesor en el exterior del presidente Carter, para liquidar a la URSS y luego adueñarse del territorio afgano y las plantaciones de opio (necesarias para sufragar el naciente Gladio B) dentro del marco geopolítico que tenía diseñado Washington. Los yihadistas afganos eran peones de ocasión, manejables y desechables cuando fuera procedente, como así sucedió años más tarde tras el 11-s y la posterior invasión de Afganistán por EEUU y la OTAN. De modo y manera a como hoy está sucediendo en Siria con sus terroristas del ISIS.

En los años 80 nadie hubiera pensado que el islamismo era algo tan mediático, arraigado y publicitado como lo es hoy. Pero en aquella década fue donde se empezó a gestar en Occidente el concepto de “guerra santa islámica” o “yihadismo”, que hoy está en boca de todos. Una radicalización islámica que ha sido diseñada para hacer creer a la opinión pública que tenemos ante nosotros a un enemigo surgido “espontáneamente” de la nada, que dispone de miles de millones de dólares, vehículos todoterreno, logística de primer orden, sofisticado armamento de última generación, redes de información y que organiza “eficazmente” atentados en Europa burlando a los aparatos policiales y de inteligencia con gran facilidad.

Porque, hablando de Europa, los mujaidines a los que imputan los crímenes de los últimos años en varias ciudades europeas han resultado ser más bien unos toscos imitadores de sus colegas de Siria o Irak ya que han ido cambiando, “extrañamente”, su “modus operandi” con el paso del tiempo: de utilizar letales y eficaces armas o explosivos en Madrid, Londres, París, etc, han pasado a ejecutar “técnicas” más rudimentarias como es el embestir con vehículos o atacar con cuchillos (utilizando la estrategia del Mossad para demonizar a los palestinos). Y, es casualidad, que nunca la policía capture vivos a los terroristas autores de esos atentados para determinar a qué organización pertenecen, sus conexiones con otros miembros de la “yihad”, qué vínculos poseen con países extranjeros y la jerarquía del grupo. Usted, si es un poco perspicaz, se habrá dado cuenta que en realidad este párrafo es completamente irónico…puesto que donde pone “terroristas” debería decir “chivos expiatorios” utilizados como carnada.

Siempre nos cuentan, a posteriori, un relato cutre y simplista, como si hubiera salido de un guión previo. A saber, dicen que esos “yihadistas” o bien se radicalizaron de forma “exprés” o lo hicieron por Internet (sic) o bien recibieron adoctrinamiento en la mezquita de turno a través de un Imán del que sabían (las policías) que se trataba de un radical y, sin embargo, le dejaron hacer…Cuando no, esos mata-infieles viajaron tan panchos ellos hasta Siria-Irak llegando hasta la misma guarida del ISIS y sin explicarnos cómo demonios pudieron dar con ella…y cómo coño se las arreglaron para eludir a las fuerzas vivas de Putin, Asad, Hezbollah y los ejércitos de Obama-Trump, que hay que tenerlos. Todo para…encontrarse con sus instructores de la CIA. Esta gran comedia te la cuentan una vez certificada la defunción de los terroristas, claro.

Bastantes progres y neocons, ignorantes y adoctrinados como ellos solos (tal vez a sabiendas), se atreven a hablar de Arabia Saudita como el promotor (único, o en compañía de otras monarquías golfas) de todo el tinglado terrorista al que estamos asistiendo hoy día. País, la teocracia rebanacuellos wahabita, que, sin duda, es parte interesada en el fomento del terror pero, hay que advertir, lo hace siempre bajo la tutela norteamericana. Entonces, que expliquen esos iluminados lo siguiente: si ese terrorismo que golpea continuamente Europa, EEUU y el Oriente Medio tiene su origen en la tiranía saudí ¿cómo es que la OTAN y Washington no han empezado ya a bombardear el país del carnicero Salman y depuesto al tirano como hicieron con Irak y Hussein? Sobra la respuesta, porque ya la pregunta en sí es ociosa.

El terror islamista de estos días no es nada más que la continuación del Gladio de la guerra fría, es otra gran farsa terrorista orquestada por los globalistas donde la narrativa ha resultado ser completamente diferente a la propagada por sus medios controlados: el “islamismo radical” no ha surgido del aire o a manos de un grupo de incontrolados…o bajo el manto de unos jeques feudales (amigos nuestros, por cierto) sino que ha sido manufacturado en origen por los mismos signatarios occidentales que engendraron Gladio y que ahora dicen luchar contra “el terror”. Son ellos los que han creado, articulado y financiado a sus diversos envases terroristas: léase, AlQaeda, ISIL, ISIS, Al-Nusra, Boko Haram, Al-Shabaab, etc.

 

LA CIA CREA, FINANCIA Y ENTRENA A ALQAEDA EN ESTADOS UNIDOS

 

La mal llamada “guerra” de Afganistán, con la Unión Soviética enfangada en ella ante una rebelión “mujaidin” que se había levantado en contra del gobierno socialista del país, fue el punto de partida del yihadismo sponsorizado por Occidente que se ha extendido hasta el día de hoy. La CIA vio un botín a la vista e hizo se implicara a fondo en el nuevo mapa geoestratégico, sacando provecho del que iba a ser el nuevo “amigo-enemigo” del Imperio: el Islam. Pero en la Agencia pronto se dieron cuenta de una cosa: tenían un serio problema operativo ya que no había suficientes reclutas islámicos con los que galvanizar el conflicto afgano.

Así que, relata Williams En un esfuerzo por suministrar reclutas para la yihad, la CIA centró una vez más su atención en la comunidad negra de Estados Unidos. Este proceso era comprensible. La Agencia se dio cuenta de que millones de afroamericanos, que se sentían marginados por el sistema, se habían convertido al Islam, que pronto lo vieron como “la religión del hombre negro.” Este movimiento había sido impulsado por líderes negros como Timothy Drew (“Noble Drew Ali”), Elijah Poole (“Elijah Muhammad”) y Malcolm Little (“Malcolm X”), que habían dado lugar a cientos de mezquitas en ciudades del interior de Estados Unidos.

Con el crecimiento de la comunidad musulmana en EEUU, la CIA lo tuvo fácil para pillar incautos a los que sobornar, engañar y manipular para sus objetivos. Y así fue, como señala nuestro investigador de Gladio, como A comienzos de 1980 la CIA comenzó a captar cientos de misioneros musulmanes militantes, todos miembros de la radical Tabligh, para que desde las mezquitas estadounidenses se llamase a los jóvenes negros a tomar las armas en la guerra santa para liberar a sus hermanos musulmanes. Algo parecido, por hacer una analogía, con lo que ha ocurrido en Europa con decenas de musulmanes-imanes que han sido sido controlados y captados por los servicios de inteligencia para usarlos de chivos expiatorios en los atentados de falsa bandera.

De este modo la CIA fue fabricando yihadistas en territorio estadounidense a conveniencia. Williams señala que El Jeque Mubarak Gilani, uno de los primeros de estos misioneros, convenció a decenas de miembros de la Mezquita Yasin en Brooklyn (Nueva York) para dirigirse a los campos de entrenamiento guerrillero en Pakistán con una oferta de miles de dólares en efectivo y la promesa de setenta huríes (mujeres bellísimas, según la tradición musulmana) una vez que alcanzasen el séptimo cielo, si es que morían en el campo de batalla. El dinero provino de las arcas de la CIA. Me temo que ni vieron el dinero y las mujeres…ni las avistaron en el décimo séptimo cielo.

Para la CIA era más costoso llevar a sus “mujaidines” americanos hasta Pakistán y enseñarles allí tácticas “guerrilleras” a usar contra los soviéticos por lo que la Agencia decidió que EEUU era el mejor lugar para establecer varios campos de entrenamiento. Williams describe los lugares exactos donde las “tropas” terroristas mujaidines llevaron a cabo su cometido: el Sheikh (jeque) Gilani con la ayuda de la CIA, estableció campos de entrenamiento paramilitares en las zonas rurales de todo el país, incluyendo Hancock, Nueva York; Red House, Virginia; Commerce, Georgia; York, Carolina del Sur; Dover, Tennessee; Buena Vista, Colorado; Macon, Georgia; Squaw Valley, California; Marion, Alabama y Talihina, en Oklahoma.

Llevar clandestinamente la operación afro-islamista de la CIA tenía sus límites y riesgos ya que iba a mostrar fisuras cuando los musulmanes de EEUU entrasen en “acción” durante los combates en el país afgano. Y así ocurrió. Para 1985, cita Williams, la prensa internacional comenzó a informar de que un número indeterminado de africanos americanos, musulmanes todos ellos y relacionados con los campamentos instalados por Gilani, se había unido a las filas de los muyahidines en Afganistán y que varios habían muerto en acción. Al ser interrogados, varios de los yihadistas importados desde América testificaron que eran agentes de la CIA

Las marionetas islamistas eran un juguete roto en manos de la CIA. Y, quién iba a decirlo, EEUU se constituyó en el hogar fundacional de AlQaeda. De tal modo que, según afirma Williams, Para proporcionar más apoyo a los muyahidines, la CIA utilizó a Abdullah Azzam, ideólogo de Osama Bin Laden, para establecer una célula de Al Qaeda dentro de la mezquita Masjid al-Farooq situada en Atlantic Avenue, en Brooklyn, Nueva York. La célula, conocida como el Centro Al-Kifah Refugiados, actuó como un frente para la transferencia de fondos, armas y reclutas a Afganistán. A lo largo de la década de 1980, esta organización recibió más de 2 millones de dólares al año. Para el año 1992, la mezquita Al-Farooq se había convertido en un refugio para los veteranos musulmanes de la gran Jihad en Afganistán, a los que la CIA concedió pasaportes especiales para entrar en los Estados Unidos.

 

LOS NUEVOS AMIGOS DE LA CIA

 

Ante los gastos crecientes que estaba ocasionando la guerra encubierta en Afganistán junto con la necesidad de apoyo permanente a los escuadrones de la muerte en América Latina y la Red Gladio de Europa Occidental la CIA tuvo que forjar nuevas alianzas. De tal modo que la Agencia encargó a su agente destinado en Latinoamérica, Dewey Clarridge, establecer vínculos con el narcotraficante hondureño Juan Matta Ballesteros, quien operaba en la aerolínea SETCO la cual tenía un acuerdo con la CIA para transportar narcóticos a pandillas que estaban al norte de la frontera. La CIA también gestionaba un almacén de armas en Honduras que estaba a cargo de dos agentes de la CIA: el conocido Oliver North y Richard Secord. Los acuerdos comerciales de la CIA también se extendieron a otros capos de la droga, entre ellos Miguel Ángel Félix Gallardo, el “padrino del negocio de la droga de México”, cuyo rancho se convirtió en un campo de entrenamiento para ejércitos guerrilleros de extrema derecha y Miguel Nazar Haro, líder del Cártel de Guadalajara, el más poderoso narcotraficante de México

Al igual que sucedió con la Operación Helliwell en los años cuarenta-cincuenta (siglo XX), cuando con la naciente Red Gladio EEUU decidió organizar alianzas con la mafia norteamericana y traficar con droga para llevarla a los ghettos de Harlem y así subvencionar el crimen organizado desde el Estado, cincuenta años después se utilizó el mismo modus operandi. Williams es concluyente a este respecto: En 1990, más del 75 por ciento de toda la cocaína que entró a Estados Unidos llegó a través de México. México también se convirtió en una fuente principal de heroína, marihuana y metanfetaminas. El negocio estaba generando 50 mil millones de dólares al año. De este modo, la CIA había encontrado una fuente de financiación para aumentar su tráfico de heroína en coalición con los traficantes turcos y la mafia siciliana. La nueva alianza significó que la Agencia podría lanzar operaciones aún más ambiciosas que la del propio Gladio.

Las Vegas, terrorismo doméstico en modo false-flag

LAS FALSAS BANDERAS YA NO SON LO QUE ERAN. AHORA PUEDES ESTAR EN LA LÍNEA DE FUEGO Y TRASTEAR CON EL MÓVIL….

 

“Tuvimos que matar a civiles, a gente inocente, a personas desconocidas, muy alejadas de cualquier adscripción política. La razón era bastante simple: forzar a la gente a recurrir al Estado para obtener una mayor seguridad”

(Vincenzo Vinciguerra, terrorista italiano de extrema derecha, integrante de la Red Gladio creada por la CIA y la OTAN)

 

Una de las narrativas oficiales más delirantes de algunas falsas banderas, cuando se perpetra una matanza masiva como la ocurrida hace dos días en Las Vegas (ciudad conocida por ser un prostíbulo del juego, la mafia y donde un ingente número de ludópatas son desplumados a diario), es la fabricación de un solo personaje como autor de la muerte de decenas de personas en una suerte de frío y certero asesino que ejecuta su acción en tiempo récord y con una habilidad extraordinaria. Cabe recordar, años atrás, a Lars Breivik en Noruega, quién el “sólo” nos dijo la propaganda hegemónica de entonces, mató a casi 90 personas en la isla noruega de Utoya o, sin ir más lejos, el más reciente de Orlando, Florida, también en EEUU donde otro “perturbado” la lió en un local gay de la ciudad.

Es verdaderamente impresionante como al que acusan de ser el supuesto autor del tiroteo en un festival celebrado al aire libre celebrado en Las Vegas, un tal Stephen Paddock, “anciano” jubilado de 64 años, de aspecto físico endeble, pudo matar a cerca de sesenta personas, de noche, desde lo alto de un edificio, a velocidad de vértigo y con una puntería infalible sin que se sepa que poseyese preparación militar previa alguna. Otro “lobo solitario”, nos dicen que, sin duda, fue utilizado como tonto útil para encubrir las huellas del crimen de otra nueva falsa bandera, esta vez parece ser que sin los aditivos islamistas ya conocidos, los cuáles han sido sustituidos por una descripción más bien pedestre del autor del tiroteo: estamos ante un presumible perturbado mental adicto al juego y forrado de dólares. Tal fantasía novelada es necesaria para adormecer el pensamiento crítico.

Pero las grietas en todas las falsas banderas comienzan a aparecer con el relato oficial:

  • Se habla de que una individua no identificada, presuntamente, advirtió cuarenta y cinco minutos antes del tiroteo a algunas personas que estaban en el concierto de que “iban a morir”. Cabe la posibilidad de que tuviese conocimiento previo del evento o bien podría tratarse de una “actriz de crisis” contratada para la falsa bandera. Una joven de 21 años asistente al concierto dijo a la prensa local: “Ella (la no identificada) había estado burlándose de una señora y le dijo que iba a morir, que todos íbamos a morir”. Como es lógico, en tal contexto lúdico nadie le hizo ni caso.
  • Testigos reportan, igualmente, la presencia de múltiples atacantes lo que indicaría una planificación y coordinación previa entre un grupo de individuos que intentaron llevar a cabo el tiroteo. ¿Había tiradores adicionales? Un taxista capturó mediante video como un arma automática era disparada desde una ventana de un piso inferior, lo que parece confirmar que los disparos automáticos provenían de un piso mucho más bajo que la habitación del piso 32 en la que estaba Stephen Paddock. En un video se puede oír claramente más de un disparo de arma y ver los destellos desde el cuarto piso del hotel Mandalay Bay.
  • Las autoridades policiales parece ser que estuvieron discutiendo acerca de la posibilidad de que hubiera otro “otro sospechoso en la cuarta planta” del hotel. Sin embargo, los medios no han hablado acerca de ello.
  • Al presunto atacante se le intervino un equipo completo de armas automáticas (dicen que “modificadas” previamente), un verdadero arsenal. No se ha cuestionado que ese arsenal es casi inalcanzable de adquirir por un ciudadano común ya que se requiere de una documentación extensa, una minuciosa verficación de antecedentes y largos períodos de espera además del elevado coste de las armas (más de 25.000 dólares, en algunos casos), aunque la coartada de Paddock como adinerado podría “servir”. Las armas automáticas, en esa cantidad, son comúnmente propiedad de oficiales de policía, funcionarios federales y organizaciones militares.
  • Innumerables informes de testigos que estaban en la escena del crimen revelaron que prácticamente todas las salidas del lugar del concierto estaban obstruidas. Un testigo detalló el escenario como si se estuviera “atrapado en un laberinto” con muchos “callejones sin salida”. ¿Por qué se bloquearon prácticamente todas las salidas? El lugar del concierto fue creado para ser una encerrona, una zona de muerte que posibilitó que hubiera tantos fallecidos y heridos. Es evidente que este recuento de víctimas tan increíblemente alto no habría sido probable si la gente hubiera tenido libre acceso para huir del lugar del concierto.
  • Una vez que comenzó el tiroteo las luces del escenario fueron dirigidas a la multitud, iluminando a la audiencia y haciéndolos un objetivo mucho más fácil para el tirador o tiradores. ¿Estaba planeado?
  • ¿Por qué el atacante tenía hasta 10 armas de fuego en su habitación incluidos varios rifles si él era el único tirador, solitario, que hubo de realizar, además, el esfuerzo de llevar varias armas pesadas a una habitación de un hotel sin levantar sospechas? ¿Nadie se dio cuenta en el hotel de tan cantosa circunstancia? ¿Y de las cámaras que, dicen, instaló en la habitación del hotel? ¿No se enteró tampoco la señora de la limpieza? Todo, todito apesta a pruebas plantadas.
  • ¿Cómo alguien “sin antecedentes de haber pertenecido a alguna organización militar” y que no era un aficionado a las armas pudo poseer tantas y tan sofisticadas? El hermano de Paddock, de nombre Erick, familiar de primera mano, señaló que Stephen no era aficionado a las armas como están propagando los medios falsificadores. “Era sólo un tipo que vivía en Las Vegas, jugaba en el casino e iba a cruceros”, sentencia Erick.
  • Poner en práctica el uso del armamento “encontrado” en el hotel requiere de una amplia formación, experiencia y resistencia física, requisitos que no cumplía alguien como Stephen Paddock, sobre todo para ejecutar la matanza de la manera tan sostenida y eficaz como la que nos han contado, especialmente cuando se dispara desde una posición elevada (un piso situado en la altura 32). Paddock, hay que volver a señalarlo, era un contable jubilado de edad avanzada (para el manejo de armas sofisticadas) aficionado al juego y con un físico más bien débil. La única manera en que pudo haber llevado a cabo este tiroteo, dicen las malas lenguas, es habiéndose autotransformado en un “navy seal” a través de una varita mágica.
  • El atacante Paddock había ganado millones de dólares “a través de inversiones en bienes raíces”. Si él era tan rico, ¿por qué de repente se hizo con un arsenal de armas para disparar a matar a gente en un concierto público y luego provocar su suicidio? Ah sí, que dicen que tenía antecedentes familiares de esquizofrenia…etc. etc. El historial de Paddock ya se sabía prácticamente antes de que sonara el primer disparo. Y, vaya, que los muertos no hablan….Mala suerte.

El tiroteo de Las Vegas es el último de una larga línea de ataques de falsa bandera destinados a infundir miedo en la ciudadanía para convencerlos de que hay una necesidad inmediata de un control estricto de armas y la necesidad de implementar más y más medidas de seguridad. Jon Rappoport, periodista independiente, ha dicho algo con mucho sentido común, a propósito de esta nueva charada de los globalistas. Que el control de armas, tan presente siempre en EEUU, no sería la única agenda de esta falsa bandera, sino reforzar a una policía ya de por sí fuertemente militarizada e invocar el lógico miedo y pasividad en la población de modo que la gente diga algo así como “Dejen que las autoridades manejen todo”. Incluso nuestras vidas.

Los planificadores de la matanza de Las Vegas han hecho un alto en el camino “islamista” (salvo “sorpresa” de última hora) para buscar acomodo en el terrorismo doméstico utilizando otros fines de tinte local, pero con el mismo sustrato ideológico de Gladio. Tal vez lo ocurrido en Las Vegas se trate de una Black Op conducida por la CIA en estrecha cooperación con el FBI para ir avanzando en las dinámicas del miedo global antes señaladas.

Se ha logrado el resultado deseado. Un tirador, asesinatos en masa. Fin de la historia. Objetivo alcanzado, señala Rappoport.

 

Barcelona, reflexiones del día después (2)

1. Se está propagando, como era de esperar, un falso debate que ya tuvo lugar el 11-m con la disyuntiva ETA-AlQaeda para apuntar a la autoría del atentado madrileño y que ha sido trasladada aquí con la cuestión soberanista catalana de fondo. ¿Tuvo el atentado de Barcelona alguna motivación, a favor o en contra, para influir en el referéndum del 1 de octubre? La respuesta es un no rotundo. El hecho de que como telón de fondo esté Cataluña y su secesionismo no deja de ser una pieza de distracción masiva como lo fue el atentado de Madrid con el terrorismo ETA-AlQaeda. Sólo desde la ignorancia e incomprensión de lo que significan las falsas banderas (por favor, lean a Sibel Edmonds o Daniele Ganser) se puede argumentar en ese sentido. Entrar en el fango político atribuyendo complicidades políticas para socavar a los nacionalistas (o a la inversa) para explicar lo sucedido en Bcn es perder el tiempo miserablemente.  Si tal argumento fuese plausible ¿podrían explicar los adscritos a la teoría conspirativa anti-pro-independentista qué motivaciones de contenido, digamos localista, se llevaron a cabo en Nueva York, Londres, Manchester, Niza, Berlín, París, etc? El nexo entre todas esas ciudades es el mismo, igual que lo ocurrido en Barcelona y Madrid el 11-m.

2. He leído a alguien objetar (en la página Robot Pescador)  que con estos atentados no se han conseguido implementar medidas adicionales de seguridad en Europa y en el resto del mundo afirmando nada menos que “en los últimos treinta años el ámbito de la libertad individual y colectiva en Occidente ha crecido de forma constante”. Este señor vive en una burbuja, en la inopia o miente deliberadamente. Para empezar hay que ir a EEUU, donde la fascista Ley Patriota, construida a partir del 11-s, se hizo específicamente para cercenar y estrangular las libertades ciudadanas lo que ha supuesto que el gigantesco aparato de seguridad del Estado norteamericano haya detenido a miles de personas indiscriminadamente para ser interrogadas y encarceladas sin acusaciones ni cargos formales. Muchas de ellas siguen en prisión gracias a encerronas policiales y del FBI, quienes instan a las comunidades islámicas de EEUU a “radicalizarse”. Esto no sale en los telediarreos ni en los mass-mierda. Cliquen Patriot Act o Ley Patriota en google y ya veremos que sale. Mientras, en Europa son cada día más perceptibles los controles humillantes a los ciudadanos en aeropuertos, la vigilancia policial en lugares públicos como estaciones de tren, la presencia abrumadora de cámaras de seguridad en calles y plazas, las leyes mordaza, en las que manifestarse conlleva el riesgo de acabar multado o acusado de “obstrucción a la autoridad” o, en fín, la implementación de medidas extraordinarias (Estado de excepción en Francia). Esto es dictadura de seguridad, estrategia del miedo y de tensión.

3. Un hecho que ningún medio se va a plantear (y ha señalado un comentarista en el Robot Pescador) es cómo se puede acusar a alguien que está muerto de ser un criminal sin ser interrogado y juzgado, sólo basándose en los que dispararon y mataron. No hay una sóla línea crítica ante esto. Ni un solo capturado (aunque fuese herido) implicado directamente en los atentados del 17-A para tomarle declaración, algo que hubiera sido indispensable para conocer la secuencia completa del atentado y los días previos. Pero vaya, los medios que trabajan para el sistema y para deformar la realidad han proporcionado con todo lujo de detalles lo que planeaban los “terroristas”, sus movimientos y su historial personal y policial completos. ¿Quién les pasó la información (obviedad)? ¿Y al muerto quién le pregunta? ¿Cómo es que saben tanto ahora? La desfachatez es tan evidente que hasta alguno ha dicho sin ruborizarse que los pasaportes “olvidados” son la seña de identidad de los terroristas. Los dejan a posta…Impresionante..Pero mejor lo expresa un comentario anónimo, con una ironía y sentido del humor (negro) magníficos. Lean..lean:

Esta pequeña cortesía de dejarse el pasaporte olvidado ahorra muchos trámites a las fuerzas de seguridad y permite que la orden de busca y captura salga engalanada con vistosas fotografías y todo tipo de datos personales. En cuestión de una o dos horas después del atentado ya se sabe el nombre del autor, lugar de origen, marcas de nacimiento, familiares, amigos, novias, trayectoria personal, orientación sexual y gustos musicales. Los detectives del CSI en su investigación no suelen tener tanta suerte porque entonces cada episodio duraría cinco minutos.

En Nueva York el pasaporte de uno de los pilotos suicidas apareció milagrosamente intacto entre los escombros de una de las torres del World Trade Center. Aparte de la caja negra, las únicas cosas que pudieron rescatarse entre los restos pulverizados de la catástrofe del United 93 fueron varios pasaportes intactos y un pañuelo rojo típicamente islámico. En Madrid los terroristas dejaron una de las mochilas preparada para no estallar con una tarjeta SIM repleta de datos y además un automóvil Skoda Fabia forrado de arriba abajo de huellas dactilares. Tras la masacre en la redacción del semanario Charlie Hebdo, uno de los dos asesinos se olvidó un DNI en el coche en el que salieron huyendo y que luego abandonaron. Para que no perdieran tiempo en identificarlo, Anis Amri se dejó varios documentos personales en la cabina del camión con el que perpetró la matanza en el mercadillo navideño en Berlín.

Hay varias razones que explicarían algunas de estas increíbles casualidades, pero antes tendríamos que preguntarnos por qué ciertas zonas de los edificios no se forran con papel de pasaporte en lugar de con amianto. Es posible que los terroristas islámicos sean muy despistados. También podría ser que el pasaporte se tratara de una nota de autoría, como la firma en el cuadro, aunque entonces no se explica por qué la mayoría de ellos sale huyendo y matando gente en lugar de hacer una pintada reivindicativa con espray y quedarse a esperar a la poli masticando un bocadillo de bombas. Lo más probable es que todos sean fans de Torrente, quien en la primera entrega de la saga, se dejó el DNI en la escena del crimen.

Tampoco hay que darle muchas vueltas. No se puede buscar mucha coherencia en los actos de unos islamistas radicales que, casi siempre, o bien se han convertido al islam quince días antes o bien son borrachuzos arrepentidos. En algunos casos hay hasta homosexuales recalcitrantes. Omar Siddique Mateen, el terrorista que juró lealtad al ISIS y que luego mató a medio centenar de personas en un club gay de Orlando, no sólo era un visitante asiduo del mismo club sino que también chateaba en portales de internet para citas entre homosexuales. Los caminos del Señor son inescrutables y los de Alá ni te cuento.

4. Las vías de agua en el 17-A son tan profundas como lo fueron en el 11-m pero te siguen tomando por imbécil, como sucedió en la matanza de Madrid. El ejemplo del que dicen ser autor material del crimen en Las Ramblas es para nota ya que cómo es posible que puedan hacerte creer, así por las bravas, el siguiente relato oficial: el terrorista huyó a pie, sólo, durante cuatro días y cuatro noches hasta alcanzar la friolera de 40 km, escondiéndose durante el día. Es un enigma indescifrable cómo ese terrorista llegó a orientarse de noche y, además, ni estaba con barba ni sucio (en la foto suministrada por los medios) y supuestamente llevaba un cinturón de explosivos (la tragicomedia de Cambrils) cuando fue ejecutado.

5. Urge explicar la muerte del cooperante Pablo Pérez en el turbio incidente de un vehículo que dicen se saltó el control policial de los Mossos en la Diagonal..ya que huele que apesta a un montaje policial. Leo lo siguiente en Falsimedia, con un titular que lo dice todo: El misterioso caso del cooperante acuchilladoEn un primer momento del suceso, la Policía catalana desvinculó los hechos con los ataques terorristas. Pero a primera hora del viernes cambiaron su versión para atribuir este muerto a los disparos de uno de los agentes para repeler el atropello. La policía sospecha que el coche era conducido por otra persona, que llevaba al conductor habitual en el asiento trasero con una herida grave de arma blanca. Al comprobar la presencia del dispositivo antiterrorista se dio a la fuga. Unos metros después, un agente tiroteó el vehículo para que no escapara. Cuando las Fuerzas de Seguridad llegaron, el que manejaba el vehículo había huído y el cooperante aun seguía vivo en la parte trasera, pero no actuaron en su auxilio por miedo a que fuese una trampa para hacer estallar el coche y esperaron a que llegaran los Tedax. La Policía catalana no ha podido concluir que todo esté relacionado y tampoco conoce la identidad del conductor. Así, siguen investigando las relaciones y qué es lo que pasó. ¿Fue el asesino de Pablo el autor de los brutales atropellos en Las Ramblas?

Increíble relato con aroma a farsa: a) los Mossos cambian sospechosamente de versión de un día para otro b) Pablo, un cooperante que sin comerlo ni beberlo aparece en un vehículo que es suyo supuestamente “acuchillado” (lagarto, lagarto) en el asiento trasero c)  Intencionalmente el vehículo rebasa un control policial y es tiroteado. Los Mossos atribuyen la muerte del joven al tiroteo en la segunda versión. d) Los Mossos dejan morir a Pablo porque pensaban que era un coche “trampa”. Me pregunto ¿cómo cojones llegaron a esa deducción con un chico moribundo en su interior?. Pero…un momento, ¿donde coños está el que conducía el vehículo que no ha aparecido? ¿salió volando de él sorteando el dispositivo policial y se fue a Subirats? ¿Y tienen la desvergüenza de decir que puede haber sido el “autor” del atropello de Las Ramblas? ¿Le dejaron huír? ¿Qué demonios hacía Pablo en el asiento trasero tiroteado o “acuchillado”? ¿No era más práctico que el terrorista le hubiera dejado en la calzada y huír el sólo antes que llevar a un molesto herido? ¿Formaba parte Pablo de la escenografía como cabeza de turco? El forense dice que la muerte de Pablo fue por “arma blanca” pero los Mossos dijeron mucho antes que fue por el tiroteo. Nuevamente increíble y vergonzoso capítulo indecente del 17-A.

6. Sigue siendo un misterio como los grandes medios de manipulación endosan a unos jovenzuelos terroristas la marca ISIS y al mismo tiempo son incapaces de establecer la procedencia militar y financiera de esa organización terrorista. Si admitimos (que sería demasiado admitir, aunque es el mantra lanzado por la progresía) a Arabia Saudita como único financiador de ISIS….es vergonzante que en Falsimedia no citen (deliberadamente) a EEUU y Europa como fuertes aliados militares, por tanto estratégicos, de la dictadura saudí a la que proporcionan material militar de última generación, del cual dispone el ISIS. Pero sería demasiado pedir ya que el hilo de la madeja llevaría indefectiblemente a Washington y la OTAN como patrocinadores de ISIS y, por ende, como planificadores de sus atentados, en Siria y en Europa.

Barcelona, reflexiones del día después

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Las condolencias de los líderes europeos sobre el atentado de Barcelona suenan huecas e hipócritas porque ellos, esos mismos líderes, están en el centro del problema. Si no son los instigadores directos de esta serie de atentados terroristas, son los que permiten que los hilos sean movidos por sus servicios de inteligencia por orden del gran Maestro Global del  Estado Profundo, cuyo objetivo es someter a Europa, convertirla en un Estado policial o militar donde reine el caos y quién sabe si una guerra civil.

(Peter Koenig, analista geopolítico)

Uno de los efectos narcotizadores del día después en un ataque de falsa bandera es comprobar cómo todo sigue igual, es decir, tenemos un guión perfectamente ajustado a lo que quieren los globalistas o perpetradores. El efecto deseado es que la gente tenga más miedo y busque desesperadamente más medidas de seguridad, además de que la islamofobia se desate más o menos de forma controlada. Por otra parte, las opiniones en los foros y medios siguen el patrón previsto (abundan tanto los razonamientos de brocha gorda que sobrepasan la indignidad como imbéciles sin criterio o agentes desinformadores a sueldo descalificando a discreción disidentes de la patraña oficial, que son llamados, novedad, “conspiranoicos”).

En definitiva, no se atisba un mínimo de inteligencia crítica….. Los mass-media son la otra herramienta de control mental y social: lanzan profusas campañas de propaganda de las verdades (mentiras) oficiales con titulares llamativos para impactar a los menos preparados, porque saben que tienen a una sociedad acrítica, aletargada y adoctrinada que no busca respuestas a las dudas o interrogantes, a fallas clamorosas, si no es, en estos últimos casos, para utilizarlas en una dirección falsa o equivocada.

Entre tanto hedor a cloaca globalista siempre hay alguien que cuestiona la propaganda goebbelsiana. Pero apenas son perceptibles. En la página digital unz.com relatan que periodistas o investigadores de este medio preguntaron sobre el terreno de Barcelona, en concreto en un bar situado en Las Ramblas, a un camarero de unos 40 años de edad, de origen árabe, a ver qué opinaba sobre el atentado. Al contrario que muchos musulmanes sumidos en la ignorancia de ser “culpables” por el mero hecho de serlo y sin cuestionarse qué puede haber detrás de toda esta gran mascarada terrorista “yihadista”, el empleado afirmaba con convicción: “Esto ha sido como 11-s. Ellos (los Estados) ponen en escena estas cosas para que puedan hacer lo que quieran. No hay ningún grupo musulmán en Oriente Medio que quiera organizar ataques terroristas en Europa. Ellos conforman este escenario para que puedan seguir robando el petróleo de los árabes”.

Tal clarividencia no es fácil de encontrar. Aunque algunos, sólo en apariencia, logran dar en la diana. Me refiero a el site digital El Robot Pescador que hace un año vaticinaba un atentado de falsa bandera en Barcelona. Una predicción no hecha en base a que los propietarios de la página tuvieran acceso a documentos secretos que mostraran la evidencia de una Operación de falsa bandera o Gladio B, sino a una colección (lo digo sin ánimo peyorativo) de relatos periodísticos de Falsimedia, como el de más abajo, donde se señalaba a Cataluña como centro o epicentro del yihadismo en España. Nada nuevo puesto que allí hay una copiosa inmigración de origen musulmán propicia para ser demonizada y maleada a la carta. La deducción…de la prensa servil hegemónica (y de la que se hizo eco El Robot Pescador) es que cabría la posibilidad de ejecutar algún “atentado terrorista de falsa bandera” dadas las “sospechas” de que en Cataluña operaban radicales islámicos. De ahí a una falsa bandera…no era tan complicado teorizar.

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Los agujeros del 17-A son tan alarmantes como los del 11-m y otras falsas banderas ocurridas en Europa y sólo se plantean sesgadamente en los medios en clave de “fallos en la seguridad o por qué a este cual tipo se le dejó en libertad” sin buscar las causas profundas. Hechos tan sospechosos que crujen, como son:

  • La extraña explosión de la casa de Alcanar (casualmente “alquilada a toda prisa” por los “terroristas”), con similitudes a lo ocurrido en Leganés el 11-m. En ambas, murieron integrantes de la llamada célula “yihadista”.
  • Una deliberada prueba plantada consistente dejar un pasaporte en el vehículo del presunto conductor terrorista, tan habitual y repetitiva en otros eventos terroristas de Gladio B en Europa.
  • La extraña huída del que dicen autor material del atentado de Barcelona, quien nadie sabe como salió del vehículo y eludió todo tipo de controles policiales en el eterno lapso de 5 días hasta que, oh cielos, una delatora anónima dijo que andaba por el municipio de Subirats. Por supuesto, fue ejecutado rápidamente no sea que hablara más de la cuenta.
  • Del famoso “cerebro” del atentado (el Imán de Ripoll) y su extraña tourneé por varios países europeos y Marruecos, sin control alguno a pesar de que estaba fichado y era considerado “peligroso”, nadie ha levantado dudas de que podría tratarse de un confidente policial o un personaje “protegido” por las cloacas del Estado. El Imán terminó sus días, vaya por dios, en el chalet explosionado. Tampoco nos podrá contar qué papel desempeñó en toda la tramoya.
  • La ejecución extrajudicial (por ser finos) de Cambrils de los que dicen fueron autores o co-autores del atentado en Barcelona, sin dar opción a su captura, es otro evento repetido en el tiempo de todas las “false-flag”. Se lanza el globo sonda de que los cinco jóvenes “terroristas” tenían adosados a la cintura unos chalecos con explosivos, sin duda, con todas las trazas de ser una coartada para ser desmentida a posteriori, puesto que una vez muertos a tiros nos dijeron que los chalecos-explosivos eran falsos. En definitiva, los muertos no hablan y, nuevamente, los autores-chivos expiatorios son eliminados.
  • Los cinco de Cambrils, casi-adolescentes, estaban totalmente integrados en su comunidad con los españoles y no eran para nada religiosos según los testimonios de sus vecinos de Ripoll, otra prueba de que la radicalización exprés es un fraude por entregas, como ya sucedió en atentados de falsa bandera como el 11-s con Mohamed Atta y compañía (adictos a las drogas y a la carne de cerdo) y en el 11-m con los confidentes policiales liquidados en Leganés (puteros, juerguistas y traficantes de drogas), vamos, todo muy en consonancia con la pureza y la llamada a la guerra santa del Corán. Que unos jóvenes menores de edad sean calificados como asesinos profesionales fríos y calculadores es sólo carne para las fieras.
  • Para dar lustre al atentado y reforzar la idea de que estamos bajo el yugo del “terrorismo islámico” se vende la fastuosa propaganda (¿sacada de dónde?) de que los terroristas iban a volar la iglesia de la Sagrada Familia. ¿Cómo y con qué material explosivo? ¿Con C4, el de la OTAN-Gladio? Bueno, ya aparecerá…ya. Nuevamente se dirige la desinformación hacia la demonización contra el Islam: los cristianos “somos” objetivo de los musulmanes en razón de que somos “infieles” y qué mejor que volar sus iglesias cristianas. Argumento simplista creado por el anglosionismo pero que funciona en las mentes del populacho.
  • Sorprende que en ninguno de los atentados ocurridos en Europa no haya ni un sólo nexo de comunicación entre los diversos grupos “terroristas” que cometieron los ataques y qué aquellos (unos piernas cualquiera, sin profesionalidad militar alguna), tengan la capacidad estratégica de burlarse de todos los sofisticados aparatos policiales y de inteligencia, no ya de Europa, sino del mundo. Dirán, una furgoneta la puede coger cualquiera…Claro, por eso cambiaron el modus operandi: de explosivos especiales (C4) que cantaban…han pasado al burdo atentado con camiones. Este último punto en realidad es ocioso…

Un editorial del site web Vilaweb, formalmente un medio integrado en el sistema aunque no de gran difusión, rompe con lo establecido y publica (en catalán): ¿El atentado de las Ramblas fue un ataque de falsa bandera? Que nadie se alarme. No hay opinión disidente alguna. Es sólo un flash para llamar la atención y deslegitimar el propio títular….porque el editorialista, VIcent Partal, se dedica a menospreciar y ridiculizar totalmente esa hipótesis, como cabía esperar. Dice el periodista: «Si queremos ser la sociedad seria que estos días hemos estado, ahora no nos podemos permitir el ridículo de hacer circular películas baratas en vez de hacer investigación a fondo» Supongo que era difícil de evitarlo, por lo que ya ha estallado la polémica sobre si los atentados de Barcelona y Cambrils fueron ataques de bandera falsa’. Estas últimas horas han circulado de manera prodigiosa teorías conspirativas sobre esto. Algunas son ridículas y lamentables, paranoicas. Algunas otras parten de hechos muchos circunstanciales que son interesantes, pero que no indican realmente nada. Todas tienen el defecto que son demasiado parciales.

Es decir, infiere el personaje que hay que hacer investigación sobre el atentado pero atribuirlo a una falsa bandera es “paranoico o son prodigiosas teorías conspirativas”. Salvo que se refiera a personajes que juegan con los consabidos delirios de la Nueva Era tales como cábalas, hoax, numerología, iluminatis, reptilianos, etc…Gladio es muy diferente a toda esa basura. El editorial es una forma más de escamotear la verdad con un lamentable artículo donde el editorialista presume de haber estudiado el fenómeno “false-flag”. Supongo que en una guardería o en el ascensor de su casa.

 

Operación Gladio B en Barcelona: vuelve el terror globalista

No tenía la menor intención de volver a escribir en el blog, al menos de forma regular (ya que mi motivación es casi nula por diversas causas y una fundamental). Pero la nueva hazaña de los gestores del terrorismo de falsa bandera (esta vez nos ha “tocado” a nosotros, después del lejano 11-m) hace que las tripas y la indignación se me hayan revuelto hasta el infinito.

Ya tardaban ya…en hacer el “tour” terrorista-islamista por España y eligieron, casualidad, la región donde mayor comunidad musulmana existe en este país, sin duda, el sitio ideal para fabricar caladeros de “integristas”. La misma mecánica de anteriores atentados de falsa bandera es perceptible: usar un camión en lugar de las típicas bombas o ametrallamientos, la liquidación inmediata de los “terroristas” para silenciar la más que probable verdad, y, cómo no….han vuelto a aparecer pasaportes o documentos de identidad “perdidos” de los “yihadistas” (recordando Nueva York, París, Niza, Manchester…). El teatro continua…y las huellas dactilares de una falsa bandera u Operación Gladio B vuelven a ser evidentes.

La secuencia de hechos relatados por Falsimedia muestra a las claras las debilidades de esta nueva farsa yihadista, salvo que se ha introducido la “novedad” (ahora desmentida) de que los “terroristas abatidos” en Cambrils decían (que ya era mucho decir) que llevaban cinturones de explosivos adosados a la cintura, un poco como en aquel timo que se ejecutó en Leganés el 11-m. El recurrir a esta última narrativa grotesca de la inmolación yihadista no era nada más que una pantomima del juego del terror globalista, pero sirve como espectáculo. La versión oficial es sólo eso, consumo de crédulos.

Porque ¿cómo es que sabían que los “terroristas” iban a cometer un “segundo atentado” si, como se dice, los explosivos eran falsos y a los que señalan autores del mismo (que ya no pueden hablar) les liquidaron sin dar opción a detenerles y obtener de ellos información? Qué misterio oye. Más simulacros: se habla, como cortina de humo, de que la CIA había advertido de que algo gordo se estaba preparando en Barcelona y no le hicieron ni puto casito por estos pagos. Ja..ja..si lo sabrían al detalle los de la agencia del crimen americana (así como los del Mossad y otros de las putrefactas cloacas)…tanto como lo que ocurrió el 11-s, 11-m, 7-j, Bruselas, Berlín, París…Otro globo sonda para hacer más realista el atentado. Y la gente se traga toda esta mierda sin rechistar porque es más sencillo hablar de “teorías de la conspiración” que contrastar, analizar críticamente, refutar o informarse al margen de las patrañas oficiales. Creer a todo un aparato gigantesco de manipulación mediática es lo más fácil del mundo ya que no exige esfuerzo mental alguno.

Por supuesto, han aparecido las imprescindibles “construcciones” anexas o pistas falsas para dar forma al cuerpo oficial del atentado:  una de ellos es el “suceso” de Alcanar (Tarragona), donde una “explosión” en un piso, inicialmente atribuida al gas, ahora dicen que fue obra de “explosivos” que estaban fabricando los terroristas (sic) el cual habría servido como “almacén”, mientras que el patsy o tonto útil aparecía inmediatamente en escena con el señalamiento (a los mass-mierda les viene de perlas) de un ciudadano marroquí al que atribuyen complicidad en el atentado. Se llama Driss Oukabir y es “identificado” rápidamente como futurible camionero del ISIS, aunque según el propio marroquí (“detenido”) fue a denunciar a la policía que le habían “robado” la cartera los malos del circo yihadista. Oukabir representa el típico chivo expiatorio de  libro al que no han tardado en imputar el tremendo delito de publicar en Facebook vídeoclips de música rap en una lengua que podría ser árabe, y también una publicación de una página llamada Mesh heek en la que se denuncia, con varias fotos y un vídeo, la “colonización” a los árabes, en referencia al conflicto entre Israel y Palestina.

DRISS OUKABIR ¿EL TONTO ÚTIL O INÚTIL?

Esto último sería la ominosa prueba demostrativa de su radicalización al ISIS, según la chusma-prensa. Árabe y pro-palestino, buff.…requisito para ser terrorista, odiar a Israel y a Occidente y…vale ya, que dijo aquella infecta fiscal del 11-m. Así se trafica y se sesga la “información” en unos medios controlados que sólo buscan la inmediatez de titulares acusatorios, intimidatorios, aunque sean falsos, con tal de servir a los propósitos de la desinformación masiva y el adoctrinamiento general. Lo de Oukabir apesta, vamos a decirlo claro, a encerrona.

De otra parte, un oscuro episodio a anotar sería la muerte de un ciudadano español (sin “antecedentes”) a manos de la policía. Supuestamente, esa persona habría atropellado a un Mosso en un control de carretera…noticia que ha pasado totalmente de puntillas en los media, hecho que no se han molestado en clarificar (cuando pase la inoculación islamista colectiva…veremos), consensuando todos en la dirección deseada no sea que una víctima colateral arme demasiado ruido y enturbie la payasada “yihadista”.

Seamos claros y concisos: lo ocurrido en Barcelona tiene todas las trazas de ser una operación terrorista de inteligencia similar a otras que han ocurrido en Europa en los últimos veinte años. Se llama Operación Gladio B, engendro muy bien explicado (Parte 1 y Parte 2) por la ex informante del FBI, Sibel Edmonds y otros denunciantes como James Corbett, Richard Cottrell ( Gladio, una Daga de la OTAN en el corazón de Europa), el historiador suizo Daniele Ganser (entrevista), Paul L. Williams (Ver Operación Gladio 1 y siguientes) o el ex de la NSA, Wayne Madsen (artículo). Las demás motivaciones sobre el atentado de Barcelona que puedan dar lugar a múltiples y variopintos análisis, según he podido leer en algunos medios alternativos extranjeros (que si el referéndum catalán, que si Israel no es bien vista en muchos municipios catalanes y cosas similares) no dejan de ser un arma de distracción masiva

De la prensa española mejor no leer demasiado porque huele de antemano a vasallaje y sumisión hacia la versión oficial, tanto por parte de medios progres como de ultraconservadores. Es una apisonadora hegemónica donde la mentira es su modus operandi. Y ya no hablemos de la mayor parte de los comentarios que lees por el esclerotizado y narcotizado ciudadano medio: acrítico, borrego y manejable para lo que quieren los globalistas, esto es, cierre de filas ante la versión oficial, apoyo a las tesis imperialistas e islamofobia gratis.

El nexo explicativo común de Barcelona y anteriores atentados de falsa bandera ejecutados en Europa sigue siendo incuestionable: se trata de seguir postrándose a los intereses geopolíticos de EEUU, la OTAN e Israel, lo que supone en la práctica incentivar la continuación de las guerras de agresión en Oriente Medio (Siria), inventarse países u organizaciones enemigas y reforzar la dictadura global de seguridad (en España lo vamos a ver pronto). Occidente ha creado, financiado y apoyado militarmente al terrorismo islámico en TODO el mundo (con el silencio cómplice de los grupos de poder mediáticos y la progre-fachadumbre política) para la consecución de sus objetivos imperiales.

Retomando un artículo publicado en el site digital Wideshut, la esencia del Gladio B sería la de reforzar “los objetivos y estrategias del nuevo modelo de la OTAN contra el terrorismo que sigue siendo, en gran medida, el mismo que el anterior Gladio (el A), es decir, utilizar el terrorismo para amedrentar, intimidar y asustar a la población civil, alejándose de cualquier política constructiva y de entendimiento, con el objetivo de consolidar el totalitario Estado de seguridad, deformar la imagen del enemigo y crear, en su caso, grupos armados terroristas o de propaganda para hostigar a Rusia y China o para ayudar en el derrocamiento de los gobiernos de turno. Gladio está bien vivo, sólo que ha cambiado de estrategia.

Se podría decir que Occidente ha sido el gran gestor del terrorismo durante la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI. Lo hizo, tras la II Guerra Mundial, con la trama Gladio en Europa (utilizando a la mafia, a los nazis, al Vaticano, a elementos fascistas y a miembros de “extrema izquierda”, ejemplo), en el Sudeste asiático con Pol Pot o en Sudamérica con los escuadrones de la muerte. Y lo sigue haciendo, a día de hoy (una vez certificado el fin del bloque soviético), con sus monigotes islamistas, el nuevo enemigo común fabricado a conveniencia.

En definitiva,  no hace falta ir a la historia del Gladio anticomunista de la guerra fría o recordar las fechas de los atentados de falsa bandera de todos conocidos para saber que estamos en manos de una élite política mundial criminal, el eje euro-americano-sionista, que es capaz de matar a sus propios ciudadanos y también a los de otros países en aras de la conquista del poder global. Es tan sencillo y cruel como esto.