Categoría: GLADIO-Falsas banderas

Terrorismo manufacturado por Occidente: creando falsas banderas para el Nuevo Desorden Mundial (y 3)

 

 

11 DE MARZO DE 2004: ATENTADO CONTRA VARIOS TRENES EN MADRID

 

Con la última (o penúltima) e inacabable charlotada criminal de Gladio B acaecida en Nueva York, donde el enésimo tonto útil de los estrategas terroristas de Occidente ha hecho otra demostración de terror manufacturado, retomamos el mapa de ese terror sponsorizado por Washington-Israel-OTAN de la mano convincente del ex oficial del ejército de EEUU, Joachim Hagopian. Esta vez de la que fue la mayor masacre terrorista cometida en territorio español en toda su historia: la ocurrida el día 11 de marzo de 2004, ya expuesta aquí en varias entradas. No es muy extenso, la verdad, pero  Hagopian traza firmemente las líneas básicas de lo que fue, con todas las de la ley, una falsa bandera, aunque hace algunas apreciaciones discutibles a la hora de describir la motivación sustantiva del atentado. Comienza Hagopian diciendo que exactamente 911 días después del 11 de septiembre llegó el turno para España con su 11-s paticular cuando diez bombas colocadas en trenes de Madrid desgarraron cuatro vagones de pasajeros que iban ocupados principalmente por población trabajadora e inmigrante, matando a 191 personas e hiriendo a más de 2.000, en el peor atentado terrorista de la historia española.

La interpretación que se hizo en España del atentado de Madrid descansó en la conocida disyuntiva falaz y mentirosa de, o bien era ETA la que había perpetrado el atentado (con ayuda de las cloacas del PSOE, según la derecha) o bien había sido Al-Qaeda, acorde con la versión oficial. Hagopian hace, de partida, un discurso más bien desde la óptica de un pueblo que es y será desconocedor de los entresijos del terror de Estado. Dice Hagopian que con los ataques que se produjeron apenas tres días antes de las elecciones nacionales de España, parece que daba la sensación de que la ciudadanía española iba a decantarse por las políticas de guerra de Aznar, como venganza contra los terroristas islámicos de Al Qaeda. Pero en vez de eso la gente interpretó astutamente los ataques como un revés para la participación pro-guerra y el socialista José Luis Zapatero ganó dos días más tarde con una victoria aplastante. En la semana siguiente declaró la retirada de tropas españolas de Irak.

Pero hay que decir que la guerra de Irak y sus antecedentes terroristas participaban de la misma causa común forjada por los globalistas. Formaban parte de la estrategia de un mismo engaño masivo que llevó a los dos partidos españoles, PP-PSOE, a implementar una manipulación para no conocer el verdadero alcance del atentado. Entre otras cosas, porque no se “podía” conocer si procedía de las cloacas del Estado Profundo. La gente seguirá sin entenderlo o, simplemente, es que no quiere saber de ello porque le es más confortable seguir en un nirvana informativo donde las verdades las firman los gobiernos.

Hagopian deja bien claro quién pudo haber estado detrás del 11-m, aunque con un fallo analítico de fondo que comentaré a continuación Esta operación atroz tuvo todos los signos de haber sido un trabajo profesional ejecutado por el Mossad israelí. Pero su propósito le salió por la culata. La prensa fue persuadida, con las primeras detenciones de varios norteafricanos, para descartar la percepción inicial de que el atentado fue obra de los separatistas vascos. A medida que la investigación se prolongaba con errores y revisiones fallidas, versiones cambiantes y conflictivas, la prensa se fue dividiendo gradualmente sobre quiénes eran los verdaderos culpables aunque finalmente se hizo evidente que ningún vínculo real con Al Qaeda se estableció a pesar de todas las pruebas falsas plantadas que el Mossad había dejado a propósito.

Hagopian se centra en que el objetivo del Mossad no fue el deseado debido a la cadena de fallos y a la supuesta reacción del pueblo español votando “contra la guerra” de Aznar. Sin duda, fueron dos factores a tener en cuenta pero la motivación real del atentado (además de demonizar a los islamistas) tenía más que ver con la política exterior del emperador global, EEUU, que con una pugna entre el belicista Aznar y el menos (aparentemente) belicista Zapatero. La decisiva reelección del presidente norteamericano Bush, necesaria para continuar los planes de conquista global fue, creo yo, el eje central del 11-m. A los orquestadores del atentado por supuesto que les interesaba que Aznar volviese a La Moncloa y revertir el sentimiento de una opinión pública contraria a los planes de guerra eterna del imperio y sus secuaces, pero tampoco Zapatero iba a cuestionar, en sus líneas básicas, la política exterior estadounidense. La retirada del ejército español de Irak fue una operación cosmética que no afectó a los intereses estratégicos de EEUU.

Hagopian tiene claro, y así lo expone, que en el 11-m español Desde el principio hasta el veredicto judicial, la policía y la fiscalía se involucraron en conductas delictivas criminales que dieron lugar a una creciente sospecha pública de evidencias plantadas, compra de testigos, manipulación de pruebas, falsificación de registros e incompetencia grave. Al igual que en el 11 de septiembre, una decisión de arriba a abajo fue tomada para eliminar de inmediato las pruebas críticas de la escena del crimen garantizando que los cuatro vagones de tren fueran destruidos dentro de dos días siguientes a las explosiones. Esto marca un patrón histórico del Estado profundo que voluntariamente comete un crimen flagrante para destruir pruebas cruciales y, por tanto, elude de este modo la posibilidad de que la verdad completa nunca sea descubierta. Recordemos que los escombros del 11-S se enviaron rápidamente a China para evitar la investigación forense. Que los que están en los niveles más altos del poder gobernante en las naciones occidentales oculten de manera tan flagrante y repetida la verdad más oscura de su propia criminalidad, dice mucho.

Una mecánica que se ha repetido en todas las falsas banderas es la de eliminar a testigos implicados directamente en el crimen. Testigos a los que normalmente se imputa la “autoría” de esos atentados Dice Hagopian que Otra constante en las operaciones de falsa bandera es asegurar que los sospechosos no puedan hablar, simplemente matándolos a todos. Así ocurrió con la banda de siete sospechosos principales de la autoría del 11-m, quienes después de haber “cometido” el atentado de los trenes fueron localizados en un apartamento de un suburbio de Madrid (Leganés) tres semanas más tarde, donde se iban a inmolar suicidándose cuando entrase la policía en la vivienda. La policía afirmó que el grupo hizo llamadas a familiares justo poco antes de la explosión, pero no se pidió otra prueba que no fuera la de un supuesto hermano de uno de los sospechosos muertos, quien precisamente no creyó nunca que fuese familiar suyo el que le había llamado.

Finaliza Hagopian diciendo que Debido a que la investigación fue tan mal manejada, diseñada para esconder intencionalmente la verdad, el juicio se retrasó tres años y al final solo se produjo una condena. Lo que parece más evidente es que varios musulmanes fueron utilizados como patsies (tontos útiles) en un intento fallido de vincular el atentado terrorista directamente a Al Qaeda. Pero aquellos, en realidad, fueron unos aficionados utilizados como engaño para facilitar el “trabajo” a los verdaderos profesionales del terrorismo, el Mossad.

 

7 DE JULIO DE 2005: ATAQUES TERRORISTAS EN LONDRES

 

El 7 de julio de 2005 llegó el siguiente serial de atentados terroristas de Gladio B y Londres se convirtió en el nuevo objetivo mortal de los globalistas. También, de esta charada terrorista, se hizo una oportuna reseña en este blog.

Una de las marcas distintivas de una falsa bandera, repetida por expertos y decenas de artículos, suele ser la realización de un ejercicio previo de simulación anti-terrorista como camuflaje para “adornar” el atentado real posterior. Sucedió con el 11-s, donde varios ejercicios militares fueron programados para ese día (Global Guardian, Vigilant Guardian, etc..) y en el 11-m sucedió exactamente lo mismo con el llamado Ejercicio de gestión de crisis CMX-04 de la OTAN, de carácter antiterrorista, en el cual participaban varias capitales europeas. En el guión del programa-simulacro de la OTAN se hiló bien fino: el ejercicio  consistía en ataques terroristas que, suponían los planificadores, iban a “provocar” un resultado de 200 muertos. ¿Recuerdan? 191 muertos se produjeron el día 11 de marzo en Madrid. Trágica coincidencia, dijeron en la OTAN. Ni tan “coincidencia”…

Madrid, que formaba parte de ese ejercicio, estaba tomada los días previos por la policía. Y no sólo por el ensayo en sí, sino porque en época electoral siempre hay un despliegue policial mayor de lo habitual. Pero, vaya, a unos drogotas juerguistas musulmanes de Lavapiés, que no conocían el Corán ni por correspondencia, les dio un subidón de adrenalina islámica wahabista y, en coalición con la banda del moco asturiana, atentaron con “mochilas” en los trenes sin despertar sospecha alguna…¡Y eso que casi todos eran confidentes policiales! La prueba del delito para imputar a gente como Jamal Zougam fue que algunos testigos….le vieron repetidamente en TV y otros, unas rumanas, compradas previamente por las cloacas españolas a golpe de fondos reservados para hacer de actrices de crisis, le avistaron en el tren. Tal basura era inconcebible, pero resultó efectiva tanto para la infame y repugnante resolución judicial del 11-m como para el narcotizado borrego español medio.

En Londres, en cambio, el modus operandi tuvo dos fases diferentes o ejercicios previos al ataque terrorista. En concreto, un año antes y como parte de una operación de guerra psicológica (psyop), Hagopian describe que el 16 de mayo de 2004 la BBC, cadena controlada por el gobierno, emitió en su BBC ONE Panorama un guión “what if” (expresión con la cual se suelen formular las premisas de una historia contrafáctica) imaginando un ataque terrorista en Londres que golpearía a tres estaciones subterráneas de Metro y un autobús simultáneamente. Los panelistas estaban discutiendo  sobre la necesidad de que el gobierno pudiera controlar cómo los medios presentarían este “hipotético” ataque terrorista.

Poco más de un año después, el 7 de julio de 2005, tres bombas explotaron en el Metro de Londres seguida, menos de una hora después, por una explosión en un autobús de dos pisos matando a un total de 52 personas e hiriendo a cientos de ellas. Inmediatamente después  de producirse el atentado el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jack Straw, repitió la misma narrativa que en anteriores atentados de falsa bandera atribuyendo explícitamente los ataques de Londres a extremistas musulmanes. Straw dijo que el atentado tenía ” todos los rasgos distintivos de haber sido cometido por Al Qaeda”.

Esta asombrosa coincidencia, donde la BBC marcó las líneas previas de un futuro ataque “false-flag” no era otra cosa que confirmar una narrativa que ya era conocida en anteriores episodios terroristas. La segunda fase previa, o conjunta con la falsa bandera, fue la que ocurrió el mismo día de los ataques: el 7 de julio de 2005. Fue otra operación preautorizada de falsa bandera, al igual que el 11-m y el 11-s, fechas donde se desarrollaron igualmente y con carácter previo ejercicios de crisis programados en el mismo momento y lugares exactos donde ocurrieron los eventos terroristas reales. El antiguo experto en contraterrorismo de Scotland Yard, Peter Power, actuando como director gerente de Visor Consultants, una firma de seguridad privada contratada por la Policía Metropolitana de Londres, estaba realizando un ejercicio “simulado” de terrorismo en vivo en las mismas estaciones de metro donde las bombas explotaron y nada más ocurrir los atentados fue, rápidamente, el primero que proporcionó una entrevista en directo a la BBC para explicar lo sucedido.  

Los paralelismos entre lo acontecido en Londres y los anteriores atentados de Madrid y el 11-s eran más que evidentes. Es conocido que el 11 de septiembre todos los sistemas de defensa aérea de la costa este de EEUU se apagaron deliberadamente (al igual que los del Pentágono) para facilitar la operación terrorista, mientras en Madrid, sorpresivamente, no hubo cámaras de seguridad que pudieran grabar las explosiones en las distintas estaciones de trenes salvo una que estaba en Atocha situada en una escalera mecánica pero con una visión muy limitada. ¿Cómo es posible que no existieran cámaras de vigilancia situadas en las estaciones de tren que hubieran sido prueba decisiva para identificar a unos “supuestos” terroristas que….jamás aparecieron por los trenes madrileños?. En Londres fueron todavía más descarados y desvergonzados. Vean.

Dice Hagopian que en Londres: cientos de cámaras de vigilancia situadas dentro de las estaciones de Metro de Londres estuvieron extrañamente apagadas o fuera de servicio el 7 de julio del 2015. Una compañía de seguridad israelí llamada Verint Systems estaba a cargo de todas las cámaras de vigilancia que no funcionaron ese día en el Metro. Basados en testimonios de testigos y pruebas físicas, al menos algunas de las bombas no fueron llevadas en mochilas por los presuntos terroristas suicidas sino que fueron plantadas debajo del tren. La explosión de las bombas hizo que el suelo de los trenes empujara el metal contiguo hacia arriba lo que indica que la explosión vino desde abajo. 

En Londres había sucedido exactamente lo mismo que en los atentados de Madrid. Testigos del 11-m dijeron que la explosión de las bombas se produjo “en las vías”, mientras que en los trenes madrileños (en las pocas imágenes y videos que se han podido ver) se pudo advertir claramente boquetes en la plataforma de los mismos, algo que contradecía la versión oficial. Creerse la farsa grotesca de las mochilas era tener la fe del carbonero, en particular, por la imposibilidad de que el explosivo que dijeron fue utilizado (goma2 Eco) era incapaz de romper las fuertes vigas de acero longitudinales que conforman el chasis de los trenes. En Madrid, como señaló en su momento el investigador Joe Vialls, se colocó explosivo militar C4 en los bajos de los trenes la noche anterior a los atentados, siendo activado en la mañana del 11-m por medio de un temporizador para que explotara a la hora señalada. De ahí la premura que tuvieron por borrar rápidamente las huellas del crimen con la destrucción de la mayoría de las unidades ferroviarias.

El pudridero terrorista del 7-j en Londres fue calcado al de Madrid. Con sus chivos expiatorios y sus pistas falsas. Fíjense en las analogías que rozan la perfección con la masacre madrileña y que Hagopian resalta con precisión: Se ha determinado que los cuatro sospechosos “suicidados” que las autoridades sostienen fueron los responsables del 7-J fueron contratados-engañados como actores para probar la seguridad del Metro londinense y no tenían ni idea de que su controlador del MI5 (la inteligencia inglesa para el Interior) les estaba preparando una encerrona para ser víctimas sacrificadas en un complot terrorista patrocinado por el Estado. Por otra parte, según Charles Shoebridge, ex detective de la policía metropolitana de Londres y experto en terrorismo, el supuesto cabecilla del grupo “terrorista” era un informante a sueldo que trabajaba en ese momento para el MI5. Los cuatro jóvenes de entre 18 y 30 años aparentemente fueron engañados por la inteligencia británica para convertirse en los patsies (tontos útiles) musulmanes del 11-S “inglés”. 

De las mentiras de Estado, en el 7-J, se encargaron también otros denunciantes de dejarlas al descubierto, como nos relata Hagopian: Otro experto en temas de terrorismo y ex fiscal del Departamento de Justicia, John Loftus, dijo a Fox News que el “cerebro” de los atentados terroristas del 7-J, Haroon Rashid Aswat era un activo agente del MI6 (servicio de inteligencia exterior del Reino Unido) que había sido protegido por la seguridad británica antes de los ataques terroristas. Otra evidencia apunta a un terrorista convicto estadounidense, Mohammed Junaid Babar, que al tratarse de un informante fue liberado de prisión después de sólo cuatro años y medio de una condena de 70 años.

Junaid Babar fue el que entrenó al principal atacante de Londres. Un juez de Nueva York describió el servicio del terrorista Mohammed Junaid Babar como “cooperación excepcional”. El probable rol de Babar como informante estadounidense, mientras hacía de instructor de uno de los “terroristas” del 7-j y su trato extremadamente indulgente por parte de los Estados Unidos, sólo añade más peso de que los atentados de Londres fueron totalmente protagonizados por el terrorismo patrocinado por el Estado. Y al igual que en los atentados del WTC en Nueva York y el de Madrid, el 11-m, los cómplices de los crímenes están en libertad. 

En Londres se produjo, igualmente, un hecho que no escapa a su relevancia. Es sabido que el día del atentado, el 7-j, se encontraba en la capital inglesa el que era entonces Ministro de Finanzas judío, el criminal de guerra Benjamin Netanyahu. Hagopian, a este respecto, añade más indicios y complicidades Que el 7-j fue un evento preestablecido lo prueba el hecho de que Scotland Yard contactó con la Embajada de Israel en Londres advirtiendo de un inminente ataque con bombas. El ministro de Finanzas de Israel, Benjamin Netanyahu, fue aconsejado a no asistir a una conferencia económica organizada por la Embajada, la Bolsa de Tel Aviv y el Deutsche Bank. La conferencia fue programada en el Great Eastern Hotel situado muy cerca de la estación de metro de Liverpool Street, una de las tres estaciones de metro afectadas por los ataques.

Hagopian retoma, finalmente, el argumento llamémosle localista para justificar el atentado de falsa bandera de Londres, que tiene enormes similitudes con lo que Hagopian señaló a propósito del de Madrid  y que tuvo su peso específico a la hora de ejecutar, por los globalistas, una “false-flag”. Dice Hagopian que Tres semanas antes del 7-j el diario The Telegraph anunció un plan británico por el que a finales de 2005 batallones de soldados británicos empezarían a regresar de Irak. Con la mayoría de los británicos a favor de la retirada de sus tropas de Irak, el apoyo a la guerra estaba flaqueando. Así que la cábala criminal representada por EEUU-Israel-Reino Unido se dio cuenta de que su guerra contra el terrorismo podía verse perdida, por lo que un “nuevo 11-s, de estilo británico, tuvo que ser rápidamente inyectado. Y puesto que los preparativos del 7-j se habían ideado durante todo el año anterior, la élite diabólica dio luz verde para que el ejercicio ya programado fuese plasmado “en vivo”. Así, Estados Unidos, España y Gran Bretaña tuvieron que soportar su propio “Pearl Harbor” para asegurar que la interminable guerra contra el terror de la élite gobernante continuase sin fin. 

Hagopian finaliza el recorrido por el terror manufacturado por Occidente hablando del atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo. Pero dado que ya se ha hablado aquí largo y tendido sobre aquel episodio, vamos a omitirlo. Tan sólo unos apuntes que señala Hagopian a propósito del gran circo terrorista euro-americano-sionista y que fundamenta lo que es la multinacional del crimen de EEUU y sus vasallos: Cuando usted enloquece a los grandes imperialistas del mundo, el corazón de la bestia gobernante – la cábala del crimen internacional – encabezada por Estados Unidos y sus amos sionistas, pone en marcha el uso de ataques de falsa bandera y otras estrategias destructivas. Es una forma habitual de castigo. Los mayores matones mundiales han estado utilizando cada vez más esas armas siniestras para intimidar, presionar y amenazar a otras naciones menos poderosas durante un cuarto de siglo.

Yo diría que esas amenazas, materializadas casi siempre en invasiones, golpes de Estado y asesinatos de opositores políticos, han ido más allá del medio siglo. Ni más ni menos que desde el fin de la II Guerra Mundial, cuando Occidente, liquidado su competidor nazi para la conquista del poder global, decidió utilizar los escombros del nazismo, sus prácticas y métodos de exterminio, para proyectar lo que debía ser el Nuevo Orden imperial.

OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia a través de la CIA, los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (1ª parte)

 

 

CAPÍTULO 21. MUERTE Y RESURRECCIÓN

 

En la investigación que llevé a cabo para determinar qué personas pudieron haber estado involucradas en la Red Gladio logré identificar a varias de ellas. Algunas habían muerto, pero otras aún vivían. Descubrí a los que fueron responsables de la matanza de Peteano* en 1972: tres terroristas, una gendarmería, un coronel, un oficial de policía, la inteligencia italiana así como jefes de policía y miembros del poder judicial. Todos ellos fueron declarados culpables y castigados. Sin embargo, el tribunal encargado de juzgar el caso Gladio no llevó a la propia organización a juicio, aunque dijo que sí había participado en los hechos. Pudimos identificar a 622 “gladiadores”. Pero el número real era mucho mayor. El resto pasó a la clandestinidad.

(Felice Casson, juez italiano, miembro de la
Comisión de Investigación sobre Gladio)

 

*En el atentado de Peteano, de 1972, murieron acribillados tres policías italianos y dos resultaron heridos (carabinieri)

 

He decidido poner punto final, después de algún tiempo sin postear (por diversas circunstancias) lo que fue la Operación Gladio tomando como referente el magnífico libro de Paul L. Williams reseñado al comienzo de esta entrega (parte 1), sin duda el que mejor ha retratado y delineado lo que fue y significó aquella multinacional del crimen organizado de Occidente llamada Gladio, una amplia red de terror que fue creada en las cloacas políticas y de inteligencia de los países de la OTAN y que hoy sigue vigente con su versión B (la islámica). Me ha interesado especialmente postear este capítulo del libro de Williams porque dibuja con exactitud lo que fue el gran antecedente histórico de lo que hoy es el terrorismo islamista manejado por Occidente.

Este capítulo narra lo que fue, teóricamente, el “final” de Gladio con la disolución del bloque soviético y el fin de la “guerra fría”. Pero eso sabemos que no fue así ya que como señala Williams El fin de la Guerra Fría trajo cambios importantes en otras naciones, pero nada o poco cambió en Washington. De hecho, Gladio fue reformulado y reorganizado para orientarse hacia un nuevo “enemigo” común: el islamismo, sobre el que justificar los nuevos planes de conquista global de EEUU y sus aliados de la OTAN. Occidente desactivó el terrorismo que tenía bajo control y que fue utilizado como estrategia de tensión en los años 70 y 80 y creó un nuevo frente de matices y objetivos completamente diferentes al anterior. El plan islamista fue diseñado unos pocos años antes de que la URSS y los países del Pacto de Varsovia colapsaran, la mayoría de ellos, en brazos de Washington y la OTAN.

Dice Williams que la principal preocupación de la CIA en los años ochenta ya no fue la actividad política de la izquierda en Italia y en Europa occidental, sino más bien la situación de Afganistán donde la URSS, recordemos, había ido en ayuda de su aliado afgano para hacer frente al talibanismo mercenario. La gran yihad, escribe Williams, creció en alcance y fuerza, amenazando con desfondar a la URSS. Los habitantes de las cinco repúblicas de la Unión Soviética (Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), que compartían un patrimonio común islámico, apoyaron a los muyahidines en su lucha contra los comunistas. A este apoyo se unió una enorme cantidad de reclutas musulmanes de la jihad procedentes del mundo árabe. Para conducir el “imperio del mal” (la URSS) al colapso total, la CIA se encargó de propagar la guerra santa de sus mujaidines con municiones y dinero, hasta el punto que la guerra en Afganistán se convirtió en la operación encubierta más cara de la historia de la Agencia.

El montante económico para la subversión muyahidin que la CIA destinó a su “guerra santa” en Afganistán varió, según Williams, de los 250 millones de dólares de 1984 a los casi 1.000 millones de dólares de 1988. En la ayuda se incluyó armamento altamente sofisticado, incluyendo misiles Stinger. Williams incurre, no obstante, en un pequeño error de análisis importante al describir que “erróneamente la CIA vio a esa yihad como luchadores por la libertad”. En realidad, en la sede de la CIA (Langley) sabían que sus guerrillas yihadistas no eran defensores de ninguna “libertad” ya que su ideario medievalista chocaba claramente con los principios rectores de las “democracias occidentales”.

La ayuda al talibanismo fue una operación de cálculo bien diseñada, entre otros por Zbigniew Brzezinsky, asesor en el exterior del presidente Carter, para liquidar a la URSS y luego adueñarse del territorio afgano y las plantaciones de opio (necesarias para sufragar el naciente Gladio B) dentro del marco geopolítico que tenía diseñado Washington. Los yihadistas afganos eran peones de ocasión, manejables y desechables cuando fuera procedente, como así sucedió años más tarde tras el 11-s y la posterior invasión de Afganistán por EEUU y la OTAN. De modo y manera a como hoy está sucediendo en Siria con sus terroristas del ISIS.

En los años 80 nadie hubiera pensado que el islamismo era algo tan mediático, arraigado y publicitado como lo es hoy. Pero en aquella década fue donde se empezó a gestar en Occidente el concepto de “guerra santa islámica” o “yihadismo”, que hoy está en boca de todos. Una radicalización islámica que ha sido diseñada para hacer creer a la opinión pública que tenemos ante nosotros a un enemigo surgido “espontáneamente” de la nada, que dispone de miles de millones de dólares, vehículos todoterreno, logística de primer orden, sofisticado armamento de última generación, redes de información y que organiza “eficazmente” atentados en Europa burlando a los aparatos policiales y de inteligencia con gran facilidad.

Porque, hablando de Europa, los mujaidines a los que imputan los crímenes de los últimos años en varias ciudades europeas han resultado ser más bien unos toscos imitadores de sus colegas de Siria o Irak ya que han ido cambiando, “extrañamente”, su “modus operandi” con el paso del tiempo: de utilizar letales y eficaces armas o explosivos en Madrid, Londres, París, etc, han pasado a ejecutar “técnicas” más rudimentarias como es el embestir con vehículos o atacar con cuchillos (utilizando la estrategia del Mossad para demonizar a los palestinos). Y, es casualidad, que nunca la policía capture vivos a los terroristas autores de esos atentados para determinar a qué organización pertenecen, sus conexiones con otros miembros de la “yihad”, qué vínculos poseen con países extranjeros y la jerarquía del grupo. Usted, si es un poco perspicaz, se habrá dado cuenta que en realidad este párrafo es completamente irónico…puesto que donde pone “terroristas” debería decir “chivos expiatorios” utilizados como carnada.

Siempre nos cuentan, a posteriori, un relato cutre y simplista, como si hubiera salido de un guión previo. A saber, dicen que esos “yihadistas” o bien se radicalizaron de forma “exprés” o lo hicieron por Internet (sic) o bien recibieron adoctrinamiento en la mezquita de turno a través de un Imán del que sabían (las policías) que se trataba de un radical y, sin embargo, le dejaron hacer…Cuando no, esos mata-infieles viajaron tan panchos ellos hasta Siria-Irak llegando hasta la misma guarida del ISIS y sin explicarnos cómo demonios pudieron dar con ella…y cómo coño se las arreglaron para eludir a las fuerzas vivas de Putin, Asad, Hezbollah y los ejércitos de Obama-Trump, que hay que tenerlos. Todo para…encontrarse con sus instructores de la CIA. Esta gran comedia te la cuentan una vez certificada la defunción de los terroristas, claro.

Bastantes progres y neocons, ignorantes y adoctrinados como ellos solos (tal vez a sabiendas), se atreven a hablar de Arabia Saudita como el promotor (único, o en compañía de otras monarquías golfas) de todo el tinglado terrorista al que estamos asistiendo hoy día. País, la teocracia rebanacuellos wahabita, que, sin duda, es parte interesada en el fomento del terror pero, hay que advertir, lo hace siempre bajo la tutela norteamericana. Entonces, que expliquen esos iluminados lo siguiente: si ese terrorismo que golpea continuamente Europa, EEUU y el Oriente Medio tiene su origen en la tiranía saudí ¿cómo es que la OTAN y Washington no han empezado ya a bombardear el país del carnicero Salman y depuesto al tirano como hicieron con Irak y Hussein? Sobra la respuesta, porque ya la pregunta en sí es ociosa.

El terror islamista de estos días no es nada más que la continuación del Gladio de la guerra fría, es otra gran farsa terrorista orquestada por los globalistas donde la narrativa ha resultado ser completamente diferente a la propagada por sus medios controlados: el “islamismo radical” no ha surgido del aire o a manos de un grupo de incontrolados…o bajo el manto de unos jeques feudales (amigos nuestros, por cierto) sino que ha sido manufacturado en origen por los mismos signatarios occidentales que engendraron Gladio y que ahora dicen luchar contra “el terror”. Son ellos los que han creado, articulado y financiado a sus diversos envases terroristas: léase, AlQaeda, ISIL, ISIS, Al-Nusra, Boko Haram, Al-Shabaab, etc.

 

LA CIA CREA, FINANCIA Y ENTRENA A ALQAEDA EN ESTADOS UNIDOS

 

La mal llamada “guerra” de Afganistán, con la Unión Soviética enfangada en ella ante una rebelión “mujaidin” que se había levantado en contra del gobierno socialista del país, fue el punto de partida del yihadismo sponsorizado por Occidente que se ha extendido hasta el día de hoy. La CIA vio un botín a la vista e hizo se implicara a fondo en el nuevo mapa geoestratégico, sacando provecho del que iba a ser el nuevo “amigo-enemigo” del Imperio: el Islam. Pero en la Agencia pronto se dieron cuenta de una cosa: tenían un serio problema operativo ya que no había suficientes reclutas islámicos con los que galvanizar el conflicto afgano.

Así que, relata Williams En un esfuerzo por suministrar reclutas para la yihad, la CIA centró una vez más su atención en la comunidad negra de Estados Unidos. Este proceso era comprensible. La Agencia se dio cuenta de que millones de afroamericanos, que se sentían marginados por el sistema, se habían convertido al Islam, que pronto lo vieron como “la religión del hombre negro.” Este movimiento había sido impulsado por líderes negros como Timothy Drew (“Noble Drew Ali”), Elijah Poole (“Elijah Muhammad”) y Malcolm Little (“Malcolm X”), que habían dado lugar a cientos de mezquitas en ciudades del interior de Estados Unidos.

Con el crecimiento de la comunidad musulmana en EEUU, la CIA lo tuvo fácil para captar incautos a los que sobornar, engañar y manipular para sus objetivos. Y así se materializó, como señala nuestro investigador de Gladio: A comienzos de 1980 la CIA comenzó a captar cientos de misioneros musulmanes militantes, todos miembros de la radical Tabligh, para que desde las mezquitas estadounidenses se llamase a los jóvenes negros a tomar las armas en la guerra santa para liberar a sus hermanos musulmanes. Algo parecido, por hacer una analogía, con lo que ha ocurrido en Europa con decenas de musulmanes-imanes que han sido sido controlados y captados por los servicios de inteligencia para usarlos de chivos expiatorios en los atentados de falsa bandera.

De este modo la CIA fue fabricando yihadistas en territorio estadounidense a conveniencia. Williams dice a este respecto que El Jeque Mubarak Gilani, uno de los primeros de estos misioneros, convenció a decenas de miembros de la Mezquita Yasin en Brooklyn (Nueva York) para dirigirse a los campos de entrenamiento guerrillero en Pakistán con una oferta de miles de dólares en efectivo y la promesa de setenta huríes (mujeres bellísimas, según la tradición musulmana) una vez que alcanzasen el séptimo cielo, si es que morían en el campo de batalla. El dinero provino de las arcas de la CIA. Me temo que ni vieron el dinero y las mujeres…ni las avistaron en el décimo séptimo cielo.

Para la CIA era más costoso llevar a sus “mujaidines” americanos hasta Pakistán y enseñarles allí tácticas “guerrilleras” a usar contra los soviéticos por lo que la Agencia decidió que EEUU era el mejor lugar para establecer varios campos de entrenamiento. Williams describe los lugares exactos donde las “tropas” terroristas mujaidines llevaron a cabo su cometido: el Sheikh (jeque) Gilani con la ayuda de la CIA, estableció campos de entrenamiento paramilitares en las zonas rurales de todo el país, incluyendo Hancock, Nueva York; Red House, Virginia; Commerce, Georgia; York, Carolina del Sur; Dover, Tennessee; Buena Vista, Colorado; Macon, Georgia; Squaw Valley, California; Marion, Alabama y Talihina, en Oklahoma.

Llevar clandestinamente la operación afro-islamista de la CIA tenía sus límites y riesgos ya que iba a mostrar fisuras cuando los musulmanes de EEUU entrasen en “acción” durante los combates en el país afgano. Y así ocurrió. Para 1985, cita Williams, la prensa internacional comenzó a informar de que un número indeterminado de africanos americanos, musulmanes todos ellos y relacionados con los campamentos instalados por Gilani, se había unido a las filas de los muyahidines en Afganistán y que varios habían muerto en acción. Al ser interrogados, varios de los yihadistas importados desde América testificaron que eran agentes de la CIA

Las marionetas islamistas eran un juguete roto en manos de la CIA. Y, quién iba a decirlo, EEUU se constituyó en el hogar fundacional de AlQaeda. De tal modo que, según afirma Williams, Para proporcionar más apoyo a los muyahidines, la CIA utilizó a Abdullah Azzam, ideólogo de Osama Bin Laden, para establecer una célula de Al Qaeda dentro de la mezquita Masjid al-Farooq situada en Atlantic Avenue, en Brooklyn, Nueva York. La célula, conocida como el Centro Al-Kifah Refugiados, actuó como un frente para la transferencia de fondos, armas y reclutas a Afganistán. A lo largo de la década de 1980, esta organización recibió más de 2 millones de dólares al año. Para el año 1992, la mezquita Al-Farooq se había convertido en un refugio para los veteranos musulmanes de la gran Jihad en Afganistán, a los que la CIA concedió pasaportes especiales para entrar en los Estados Unidos.

 

LOS NUEVOS AMIGOS DE LA CIA

 

Ante los gastos crecientes que estaba ocasionando la guerra encubierta en Afganistán junto con la necesidad de apoyo permanente a los escuadrones de la muerte en América Latina y la Red Gladio de Europa Occidental la CIA tuvo que forjar nuevas alianzas. De tal modo que la Agencia encargó a su agente destinado en Latinoamérica, Dewey Clarridge, establecer vínculos con el narcotraficante hondureño Juan Matta Ballesteros, quien operaba en la aerolínea SETCO la cual tenía un acuerdo con la CIA para transportar narcóticos a pandillas que estaban al norte de la frontera.

La CIA también gestionaba un almacén de armas en Honduras que estaba a cargo de dos agentes de la CIA: el conocido Oliver North y Richard Secord. Los acuerdos comerciales de la CIA también se extendieron a otros capos de la droga, entre ellos Miguel Ángel Félix Gallardo, el “padrino del negocio de la droga de México”, cuyo rancho se convirtió en un campo de entrenamiento para ejércitos guerrilleros de extrema derecha y Miguel Nazar Haro, líder del Cártel de Guadalajara, el más poderoso narcotraficante de México

Al igual que sucedió con la Operación Helliwell en los años cuarenta-cincuenta (siglo XX), cuando con la naciente Red Gladio EEUU decidió organizar alianzas con la mafia norteamericana y traficar con droga para llevarla a los ghettos de Harlem y así subvencionar el crimen organizado desde el Estado, cincuenta años después se utilizó el mismo modus operandi. Williams es concluyente a este respecto:

En 1990, más del 75 por ciento de toda la cocaína que entró a Estados Unidos llegó a través de México. México también se convirtió en una fuente principal de heroína, marihuana y metanfetaminas. El negocio estaba generando 50 mil millones de dólares al año. De este modo, la CIA había encontrado una fuente de financiación para aumentar su tráfico de heroína en coalición con los traficantes turcos y la mafia siciliana. La nueva alianza significó que la Agencia podría lanzar operaciones aún más ambiciosas que la del propio Gladio.

Las Vegas, terrorismo doméstico en modo false-flag

LAS FALSAS BANDERAS YA NO SON LO QUE ERAN. AHORA PUEDES ESTAR EN LA LÍNEA DE FUEGO Y TRASTEAR CON EL MÓVIL….

 

“Tuvimos que matar a civiles, a gente inocente, a personas desconocidas, muy alejadas de cualquier adscripción política. La razón era bastante simple: forzar a la gente a recurrir al Estado para obtener una mayor seguridad”

(Vincenzo Vinciguerra, terrorista italiano de extrema derecha, integrante de la Red Gladio creada por la CIA y la OTAN)

 

Una de las narrativas oficiales más delirantes de algunas falsas banderas, cuando se perpetra una matanza masiva como la ocurrida hace dos días en Las Vegas (ciudad conocida por ser un prostíbulo del juego, la mafia y donde un ingente número de ludópatas son desplumados a diario), es la fabricación de un solo personaje como autor de la muerte de decenas de personas en una suerte de frío y certero asesino que ejecuta su acción en tiempo récord y con una habilidad extraordinaria. Cabe recordar, años atrás, a Lars Breivik en Noruega, quién el “sólo” nos dijo la propaganda hegemónica de entonces, mató a casi 90 personas en la isla noruega de Utoya o, sin ir más lejos, el más reciente de Orlando, Florida, también en EEUU donde otro “perturbado” la lió en un local gay de la ciudad.

Es verdaderamente impresionante como al que acusan de ser el supuesto autor del tiroteo en un festival celebrado al aire libre celebrado en Las Vegas, un tal Stephen Paddock, “anciano” jubilado de 64 años, de aspecto físico endeble, pudo matar a cerca de sesenta personas, de noche, desde lo alto de un edificio, a velocidad de vértigo y con una puntería infalible sin que se sepa que poseyese preparación militar previa alguna. Otro “lobo solitario”, nos dicen que, sin duda, fue utilizado como tonto útil para encubrir las huellas del crimen de otra nueva falsa bandera, esta vez parece ser que sin los aditivos islamistas ya conocidos, los cuáles han sido sustituidos por una descripción más bien pedestre del autor del tiroteo: estamos ante un presumible perturbado mental adicto al juego y forrado de dólares. Tal fantasía novelada es necesaria para adormecer el pensamiento crítico.

Pero las grietas en todas las falsas banderas comienzan a aparecer con el relato oficial:

  • Se habla de que una individua no identificada, presuntamente, advirtió cuarenta y cinco minutos antes del tiroteo a algunas personas que estaban en el concierto de que “iban a morir”. Cabe la posibilidad de que tuviese conocimiento previo del evento o bien podría tratarse de una “actriz de crisis” contratada para la falsa bandera. Una joven de 21 años asistente al concierto dijo a la prensa local: “Ella (la no identificada) había estado burlándose de una señora y le dijo que iba a morir, que todos íbamos a morir”. Como es lógico, en tal contexto lúdico nadie le hizo ni caso.
  • Testigos reportan, igualmente, la presencia de múltiples atacantes lo que indicaría una planificación y coordinación previa entre un grupo de individuos que intentaron llevar a cabo el tiroteo. ¿Había tiradores adicionales? Un taxista capturó mediante video como un arma automática era disparada desde una ventana de un piso inferior, lo que parece confirmar que los disparos automáticos provenían de un piso mucho más bajo que la habitación del piso 32 en la que estaba Stephen Paddock. En un video se puede oír claramente más de un disparo de arma y ver los destellos desde el cuarto piso del hotel Mandalay Bay.
  • Las autoridades policiales parece ser que estuvieron discutiendo acerca de la posibilidad de que hubiera otro “otro sospechoso en la cuarta planta” del hotel. Sin embargo, los medios no han hablado acerca de ello.
  • Al presunto atacante se le intervino un equipo completo de armas automáticas (dicen que “modificadas” previamente), un verdadero arsenal. No se ha cuestionado que ese arsenal es casi inalcanzable de adquirir por un ciudadano común ya que se requiere de una documentación extensa, una minuciosa verficación de antecedentes y largos períodos de espera además del elevado coste de las armas (más de 25.000 dólares, en algunos casos), aunque la coartada de Paddock como adinerado podría “servir”. Las armas automáticas, en esa cantidad, son comúnmente propiedad de oficiales de policía, funcionarios federales y organizaciones militares.
  • Innumerables informes de testigos que estaban en la escena del crimen revelaron que prácticamente todas las salidas del lugar del concierto estaban obstruidas. Un testigo detalló el escenario como si se estuviera “atrapado en un laberinto” con muchos “callejones sin salida”. ¿Por qué se bloquearon prácticamente todas las salidas? El lugar del concierto fue creado para ser una encerrona, una zona de muerte que posibilitó que hubiera tantos fallecidos y heridos. Es evidente que este recuento de víctimas tan increíblemente alto no habría sido probable si la gente hubiera tenido libre acceso para huir del lugar del concierto.
  • Una vez que comenzó el tiroteo las luces del escenario fueron dirigidas a la multitud, iluminando a la audiencia y haciéndolos un objetivo mucho más fácil para el tirador o tiradores. ¿Estaba planeado?
  • ¿Por qué el atacante tenía hasta 10 armas de fuego en su habitación incluidos varios rifles si él era el único tirador, solitario, que hubo de realizar, además, el esfuerzo de llevar varias armas pesadas a una habitación de un hotel sin levantar sospechas? ¿Nadie se dio cuenta en el hotel de tan cantosa circunstancia? ¿Y de las cámaras que, dicen, instaló en la habitación del hotel? ¿No se enteró tampoco la señora de la limpieza? Todo, todito apesta a pruebas plantadas.
  • ¿Cómo alguien “sin antecedentes de haber pertenecido a alguna organización militar” y que no era un aficionado a las armas pudo poseer tantas y tan sofisticadas? El hermano de Paddock, de nombre Erick, familiar de primera mano, señaló que Stephen no era aficionado a las armas como están propagando los medios falsificadores. “Era sólo un tipo que vivía en Las Vegas, jugaba en el casino e iba a cruceros”, sentencia Erick.
  • Poner en práctica el uso del armamento “encontrado” en el hotel requiere de una amplia formación, experiencia y resistencia física, requisitos que no cumplía alguien como Stephen Paddock, sobre todo para ejecutar la matanza de la manera tan sostenida y eficaz como la que nos han contado, especialmente cuando se dispara desde una posición elevada (un piso situado en la altura 32). Paddock, hay que volver a señalarlo, era un contable jubilado de edad avanzada (para el manejo de armas sofisticadas) aficionado al juego y con un físico más bien débil. La única manera en que pudo haber llevado a cabo este tiroteo, dicen las malas lenguas, es habiéndose autotransformado en un “navy seal” a través de una varita mágica.
  • El atacante Paddock había ganado millones de dólares “a través de inversiones en bienes raíces”. Si él era tan rico, ¿por qué de repente se hizo con un arsenal de armas para disparar a matar a gente en un concierto público y luego provocar su suicidio? Ah sí, que dicen que tenía antecedentes familiares de esquizofrenia…etc. etc. El historial de Paddock ya se sabía prácticamente antes de que sonara el primer disparo. Y, vaya, que los muertos no hablan….Mala suerte.

El tiroteo de Las Vegas es el último de una larga línea de ataques de falsa bandera destinados a infundir miedo en la ciudadanía para convencerlos de que hay una necesidad inmediata de un control estricto de armas y la necesidad de implementar más y más medidas de seguridad. Jon Rappoport, periodista independiente, ha dicho algo con mucho sentido común, a propósito de esta nueva charada de los globalistas. Que el control de armas, tan presente siempre en EEUU, no sería la única agenda de esta falsa bandera, sino reforzar a una policía ya de por sí fuertemente militarizada e invocar el lógico miedo y pasividad en la población de modo que la gente diga algo así como “Dejen que las autoridades manejen todo”. Incluso nuestras vidas.

Los planificadores de la matanza de Las Vegas han hecho un alto en el camino “islamista” (salvo “sorpresa” de última hora) para buscar acomodo en el terrorismo doméstico utilizando otros fines de tinte local, pero con el mismo sustrato ideológico de Gladio. Tal vez lo ocurrido en Las Vegas se trate de una Black Op conducida por la CIA en estrecha cooperación con el FBI para ir avanzando en las dinámicas del miedo global antes señaladas.

Se ha logrado el resultado deseado. Un tirador, asesinatos en masa. Fin de la historia. Objetivo alcanzado, señala Rappoport.

 

Barcelona, reflexiones del día después (2)

1. Se está propagando, como era de esperar, un falso debate que ya tuvo lugar el 11-m con la disyuntiva ETA-AlQaeda para apuntar a la autoría del atentado madrileño y que ha sido trasladada aquí con la cuestión soberanista catalana de fondo. ¿Tuvo el atentado de Barcelona alguna motivación, a favor o en contra, para influir en el referéndum del 1 de octubre? La respuesta es un no rotundo. El hecho de que como telón de fondo esté Cataluña y su secesionismo no deja de ser una pieza de distracción masiva como lo fue el atentado de Madrid con el terrorismo ETA-AlQaeda. Sólo desde la ignorancia e incomprensión de lo que significan las falsas banderas (por favor, lean a Sibel Edmonds o Daniele Ganser) se puede argumentar en ese sentido. Entrar en el fango político atribuyendo complicidades políticas para socavar a los nacionalistas (o a la inversa) para explicar lo sucedido en Bcn es perder el tiempo miserablemente.  Si tal argumento fuese plausible ¿podrían explicar los adscritos a la teoría conspirativa anti-pro-independentista qué motivaciones de contenido, digamos localista, se llevaron a cabo en Nueva York, Londres, Manchester, Niza, Berlín, París, etc? El nexo entre todas esas ciudades es el mismo, igual que lo ocurrido en Barcelona y Madrid el 11-m.

2. He leído a alguien objetar (en la página Robot Pescador)  que con estos atentados no se han conseguido implementar medidas adicionales de seguridad en Europa y en el resto del mundo afirmando nada menos que “en los últimos treinta años el ámbito de la libertad individual y colectiva en Occidente ha crecido de forma constante”. Este señor vive en una burbuja, en la inopia o miente deliberadamente. Para empezar hay que ir a EEUU, donde la fascista Ley Patriota, construida a partir del 11-s, se hizo específicamente para cercenar y estrangular las libertades ciudadanas lo que ha supuesto que el gigantesco aparato de seguridad del Estado norteamericano haya detenido a miles de personas indiscriminadamente para ser interrogadas y encarceladas sin acusaciones ni cargos formales. Muchas de ellas siguen en prisión gracias a encerronas policiales y del FBI, quienes instan a las comunidades islámicas de EEUU a “radicalizarse”. Esto no sale en los telediarreos ni en los mass-mierda. Cliquen Patriot Act o Ley Patriota en google y ya veremos que sale. Mientras, en Europa son cada día más perceptibles los controles humillantes a los ciudadanos en aeropuertos, la vigilancia policial en lugares públicos como estaciones de tren, la presencia abrumadora de cámaras de seguridad en calles y plazas, las leyes mordaza, en las que manifestarse conlleva el riesgo de acabar multado o acusado de “obstrucción a la autoridad” o, en fín, la implementación de medidas extraordinarias (Estado de excepción en Francia). Esto es dictadura de seguridad, estrategia del miedo y de tensión.

3. Un hecho que ningún medio se va a plantear (y ha señalado un comentarista en el Robot Pescador) es cómo se puede acusar a alguien que está muerto de ser un criminal sin ser interrogado y juzgado, sólo basándose en los que dispararon y mataron. No hay una sóla línea crítica ante esto. Ni un solo capturado (aunque fuese herido) implicado directamente en los atentados del 17-A para tomarle declaración, algo que hubiera sido indispensable para conocer la secuencia completa del atentado y los días previos. Pero vaya, los medios que trabajan para el sistema y para deformar la realidad han proporcionado con todo lujo de detalles lo que planeaban los “terroristas”, sus movimientos y su historial personal y policial completos. ¿Quién les pasó la información (obviedad)? ¿Y al muerto quién le pregunta? ¿Cómo es que saben tanto ahora? La desfachatez es tan evidente que hasta alguno ha dicho sin ruborizarse que los pasaportes “olvidados” son la seña de identidad de los terroristas. Los dejan a posta…Impresionante..Pero mejor lo expresa un comentario anónimo, con una ironía y sentido del humor (negro) magníficos. Lean..lean:

Esta pequeña cortesía de dejarse el pasaporte olvidado ahorra muchos trámites a las fuerzas de seguridad y permite que la orden de busca y captura salga engalanada con vistosas fotografías y todo tipo de datos personales. En cuestión de una o dos horas después del atentado ya se sabe el nombre del autor, lugar de origen, marcas de nacimiento, familiares, amigos, novias, trayectoria personal, orientación sexual y gustos musicales. Los detectives del CSI en su investigación no suelen tener tanta suerte porque entonces cada episodio duraría cinco minutos.

En Nueva York el pasaporte de uno de los pilotos suicidas apareció milagrosamente intacto entre los escombros de una de las torres del World Trade Center. Aparte de la caja negra, las únicas cosas que pudieron rescatarse entre los restos pulverizados de la catástrofe del United 93 fueron varios pasaportes intactos y un pañuelo rojo típicamente islámico. En Madrid los terroristas dejaron una de las mochilas preparada para no estallar con una tarjeta SIM repleta de datos y además un automóvil Skoda Fabia forrado de arriba abajo de huellas dactilares. Tras la masacre en la redacción del semanario Charlie Hebdo, uno de los dos asesinos se olvidó un DNI en el coche en el que salieron huyendo y que luego abandonaron. Para que no perdieran tiempo en identificarlo, Anis Amri se dejó varios documentos personales en la cabina del camión con el que perpetró la matanza en el mercadillo navideño en Berlín.

Hay varias razones que explicarían algunas de estas increíbles casualidades, pero antes tendríamos que preguntarnos por qué ciertas zonas de los edificios no se forran con papel de pasaporte en lugar de con amianto. Es posible que los terroristas islámicos sean muy despistados. También podría ser que el pasaporte se tratara de una nota de autoría, como la firma en el cuadro, aunque entonces no se explica por qué la mayoría de ellos sale huyendo y matando gente en lugar de hacer una pintada reivindicativa con espray y quedarse a esperar a la poli masticando un bocadillo de bombas. Lo más probable es que todos sean fans de Torrente, quien en la primera entrega de la saga, se dejó el DNI en la escena del crimen.

Tampoco hay que darle muchas vueltas. No se puede buscar mucha coherencia en los actos de unos islamistas radicales que, casi siempre, o bien se han convertido al islam quince días antes o bien son borrachuzos arrepentidos. En algunos casos hay hasta homosexuales recalcitrantes. Omar Siddique Mateen, el terrorista que juró lealtad al ISIS y que luego mató a medio centenar de personas en un club gay de Orlando, no sólo era un visitante asiduo del mismo club sino que también chateaba en portales de internet para citas entre homosexuales. Los caminos del Señor son inescrutables y los de Alá ni te cuento.

4. Las vías de agua en el 17-A son tan profundas como lo fueron en el 11-m pero te siguen tomando por imbécil, como sucedió en la matanza de Madrid. El ejemplo del que dicen ser autor material del crimen en Las Ramblas es para nota ya que cómo es posible que puedan hacerte creer, así por las bravas, el siguiente relato oficial: el terrorista huyó a pie, sólo, durante cuatro días y cuatro noches hasta alcanzar la friolera de 40 km, escondiéndose durante el día. Es un enigma indescifrable cómo ese terrorista llegó a orientarse de noche y, además, ni estaba con barba ni sucio (en la foto suministrada por los medios) y supuestamente llevaba un cinturón de explosivos (la tragicomedia de Cambrils) cuando fue ejecutado.

5. Urge explicar la muerte del cooperante Pablo Pérez en el turbio incidente de un vehículo que dicen se saltó el control policial de los Mossos en la Diagonal..ya que huele que apesta a un montaje policial. Leo lo siguiente en Falsimedia, con un titular que lo dice todo: El misterioso caso del cooperante acuchilladoEn un primer momento del suceso, la Policía catalana desvinculó los hechos con los ataques terorristas. Pero a primera hora del viernes cambiaron su versión para atribuir este muerto a los disparos de uno de los agentes para repeler el atropello. La policía sospecha que el coche era conducido por otra persona, que llevaba al conductor habitual en el asiento trasero con una herida grave de arma blanca. Al comprobar la presencia del dispositivo antiterrorista se dio a la fuga. Unos metros después, un agente tiroteó el vehículo para que no escapara. Cuando las Fuerzas de Seguridad llegaron, el que manejaba el vehículo había huído y el cooperante aun seguía vivo en la parte trasera, pero no actuaron en su auxilio por miedo a que fuese una trampa para hacer estallar el coche y esperaron a que llegaran los Tedax. La Policía catalana no ha podido concluir que todo esté relacionado y tampoco conoce la identidad del conductor. Así, siguen investigando las relaciones y qué es lo que pasó. ¿Fue el asesino de Pablo el autor de los brutales atropellos en Las Ramblas?

Increíble relato con aroma a farsa: a) los Mossos cambian sospechosamente de versión de un día para otro b) Pablo, un cooperante que sin comerlo ni beberlo aparece en un vehículo que es suyo supuestamente “acuchillado” (lagarto, lagarto) en el asiento trasero c)  Intencionalmente el vehículo rebasa un control policial y es tiroteado. Los Mossos atribuyen la muerte del joven al tiroteo en la segunda versión. d) Los Mossos dejan morir a Pablo porque pensaban que era un coche “trampa”. Me pregunto ¿cómo cojones llegaron a esa deducción con un chico moribundo en su interior?. Pero…un momento, ¿donde coños está el que conducía el vehículo que no ha aparecido? ¿salió volando de él sorteando el dispositivo policial y se fue a Subirats? ¿Y tienen la desvergüenza de decir que puede haber sido el “autor” del atropello de Las Ramblas? ¿Le dejaron huír? ¿Qué demonios hacía Pablo en el asiento trasero tiroteado o “acuchillado”? ¿No era más práctico que el terrorista le hubiera dejado en la calzada y huír el sólo antes que llevar a un molesto herido? ¿Formaba parte Pablo de la escenografía como cabeza de turco? El forense dice que la muerte de Pablo fue por “arma blanca” pero los Mossos dijeron mucho antes que fue por el tiroteo. Nuevamente increíble y vergonzoso capítulo indecente del 17-A.

6. Sigue siendo un misterio como los grandes medios de manipulación endosan a unos jovenzuelos terroristas la marca ISIS y al mismo tiempo son incapaces de establecer la procedencia militar y financiera de esa organización terrorista. Si admitimos (que sería demasiado admitir, aunque es el mantra lanzado por la progresía) a Arabia Saudita como único financiador de ISIS….es vergonzante que en Falsimedia no citen (deliberadamente) a EEUU y Europa como fuertes aliados militares, por tanto estratégicos, de la dictadura saudí a la que proporcionan material militar de última generación, del cual dispone el ISIS. Pero sería demasiado pedir ya que el hilo de la madeja llevaría indefectiblemente a Washington y la OTAN como patrocinadores de ISIS y, por ende, como planificadores de sus atentados, en Siria y en Europa.

Barcelona, reflexiones del día después

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Las condolencias de los líderes europeos sobre el atentado de Barcelona suenan huecas e hipócritas porque ellos, esos mismos líderes, están en el centro del problema. Si no son los instigadores directos de esta serie de atentados terroristas, son los que permiten que los hilos sean movidos por sus servicios de inteligencia por orden del gran Maestro Global del  Estado Profundo, cuyo objetivo es someter a Europa, convertirla en un Estado policial o militar donde reine el caos y quién sabe si una guerra civil.

(Peter Koenig, analista geopolítico)

Uno de los efectos narcotizadores del día después en un ataque de falsa bandera es comprobar cómo todo sigue igual, es decir, tenemos un guión perfectamente ajustado a lo que quieren los globalistas o perpetradores. El efecto deseado es que la gente tenga más miedo y busque desesperadamente más medidas de seguridad, además de que la islamofobia se desate más o menos de forma controlada. Por otra parte, las opiniones en los foros y medios siguen el patrón previsto (abundan tanto los razonamientos de brocha gorda que sobrepasan la indignidad como imbéciles sin criterio o agentes desinformadores a sueldo descalificando a discreción disidentes de la patraña oficial, que son llamados, novedad, “conspiranoicos”).

En definitiva, no se atisba un mínimo de inteligencia crítica….. Los mass-media son la otra herramienta de control mental y social: lanzan profusas campañas de propaganda de las verdades (mentiras) oficiales con titulares llamativos para impactar a los menos preparados, porque saben que tienen a una sociedad acrítica, aletargada y adoctrinada que no busca respuestas a las dudas o interrogantes, a fallas clamorosas, si no es, en estos últimos casos, para utilizarlas en una dirección falsa o equivocada.

Entre tanto hedor a cloaca globalista siempre hay alguien que cuestiona la propaganda goebbelsiana. Pero apenas son perceptibles. En la página digital unz.com relatan que periodistas o investigadores de este medio preguntaron sobre el terreno de Barcelona, en concreto en un bar situado en Las Ramblas, a un camarero de unos 40 años de edad, de origen árabe, a ver qué opinaba sobre el atentado. Al contrario que muchos musulmanes sumidos en la ignorancia de ser “culpables” por el mero hecho de serlo y sin cuestionarse qué puede haber detrás de toda esta gran mascarada terrorista “yihadista”, el empleado afirmaba con convicción: “Esto ha sido como 11-s. Ellos (los Estados) ponen en escena estas cosas para que puedan hacer lo que quieran. No hay ningún grupo musulmán en Oriente Medio que quiera organizar ataques terroristas en Europa. Ellos conforman este escenario para que puedan seguir robando el petróleo de los árabes”.

Tal clarividencia no es fácil de encontrar. Aunque algunos, sólo en apariencia, logran dar en la diana. Me refiero a el site digital El Robot Pescador que hace un año vaticinaba un atentado de falsa bandera en Barcelona. Una predicción no hecha en base a que los propietarios de la página tuvieran acceso a documentos secretos que mostraran la evidencia de una Operación de falsa bandera o Gladio B, sino a una colección (lo digo sin ánimo peyorativo) de relatos periodísticos de Falsimedia, como el de más abajo, donde se señalaba a Cataluña como centro o epicentro del yihadismo en España. Nada nuevo puesto que allí hay una copiosa inmigración de origen musulmán propicia para ser demonizada y maleada a la carta. La deducción…de la prensa servil hegemónica (y de la que se hizo eco El Robot Pescador) es que cabría la posibilidad de ejecutar algún “atentado terrorista de falsa bandera” dadas las “sospechas” de que en Cataluña operaban radicales islámicos. De ahí a una falsa bandera…no era tan complicado teorizar.

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Los agujeros del 17-A son tan alarmantes como los del 11-m y otras falsas banderas ocurridas en Europa y sólo se plantean sesgadamente en los medios en clave de “fallos en la seguridad o por qué a este cual tipo se le dejó en libertad” sin buscar las causas profundas. Hechos tan sospechosos que crujen, como son:

  • La extraña explosión de la casa de Alcanar (casualmente “alquilada a toda prisa” por los “terroristas”), con similitudes a lo ocurrido en Leganés el 11-m. En ambas, murieron integrantes de la llamada célula “yihadista”.
  • Una deliberada prueba plantada consistente dejar un pasaporte en el vehículo del presunto conductor terrorista, tan habitual y repetitiva en otros eventos terroristas de Gladio B en Europa.
  • La extraña huída del que dicen autor material del atentado de Barcelona, quien nadie sabe como salió del vehículo y eludió todo tipo de controles policiales en el eterno lapso de 5 días hasta que, oh cielos, una delatora anónima dijo que andaba por el municipio de Subirats. Por supuesto, fue ejecutado rápidamente no sea que hablara más de la cuenta.
  • Del famoso “cerebro” del atentado (el Imán de Ripoll) y su extraña tourneé por varios países europeos y Marruecos, sin control alguno a pesar de que estaba fichado y era considerado “peligroso”, nadie ha levantado dudas de que podría tratarse de un confidente policial o un personaje “protegido” por las cloacas del Estado. El Imán terminó sus días, vaya por dios, en el chalet explosionado. Tampoco nos podrá contar qué papel desempeñó en toda la tramoya.
  • La ejecución extrajudicial (por ser finos) de Cambrils de los que dicen fueron autores o co-autores del atentado en Barcelona, sin dar opción a su captura, es otro evento repetido en el tiempo de todas las “false-flag”. Se lanza el globo sonda de que los cinco jóvenes “terroristas” tenían adosados a la cintura unos chalecos con explosivos, sin duda, con todas las trazas de ser una coartada para ser desmentida a posteriori, puesto que una vez muertos a tiros nos dijeron que los chalecos-explosivos eran falsos. En definitiva, los muertos no hablan y, nuevamente, los autores-chivos expiatorios son eliminados.
  • Los cinco de Cambrils, casi-adolescentes, estaban totalmente integrados en su comunidad con los españoles y no eran para nada religiosos según los testimonios de sus vecinos de Ripoll, otra prueba de que la radicalización exprés es un fraude por entregas, como ya sucedió en atentados de falsa bandera como el 11-s con Mohamed Atta y compañía (adictos a las drogas y a la carne de cerdo) y en el 11-m con los confidentes policiales liquidados en Leganés (puteros, juerguistas y traficantes de drogas), vamos, todo muy en consonancia con la pureza y la llamada a la guerra santa del Corán. Que unos jóvenes menores de edad sean calificados como asesinos profesionales fríos y calculadores es sólo carne para las fieras.
  • Para dar lustre al atentado y reforzar la idea de que estamos bajo el yugo del “terrorismo islámico” se vende la fastuosa propaganda (¿sacada de dónde?) de que los terroristas iban a volar la iglesia de la Sagrada Familia. ¿Cómo y con qué material explosivo? ¿Con C4, el de la OTAN-Gladio? Bueno, ya aparecerá…ya. Nuevamente se dirige la desinformación hacia la demonización contra el Islam: los cristianos “somos” objetivo de los musulmanes en razón de que somos “infieles” y qué mejor que volar sus iglesias cristianas. Argumento simplista creado por el anglosionismo pero que funciona en las mentes del populacho.
  • Sorprende que en ninguno de los atentados ocurridos en Europa no haya ni un sólo nexo de comunicación entre los diversos grupos “terroristas” que cometieron los ataques y qué aquellos (unos piernas cualquiera, sin profesionalidad militar alguna), tengan la capacidad estratégica de burlarse de todos los sofisticados aparatos policiales y de inteligencia, no ya de Europa, sino del mundo. Dirán, una furgoneta la puede coger cualquiera…Claro, por eso cambiaron el modus operandi: de explosivos especiales (C4) que cantaban…han pasado al burdo atentado con camiones. Este último punto en realidad es ocioso…

Un editorial del site web Vilaweb, formalmente un medio integrado en el sistema aunque no de gran difusión, rompe con lo establecido y publica (en catalán): ¿El atentado de las Ramblas fue un ataque de falsa bandera? Que nadie se alarme. No hay opinión disidente alguna. Es sólo un flash para llamar la atención y deslegitimar el propio títular….porque el editorialista, VIcent Partal, se dedica a menospreciar y ridiculizar totalmente esa hipótesis, como cabía esperar. Dice el periodista: «Si queremos ser la sociedad seria que estos días hemos estado, ahora no nos podemos permitir el ridículo de hacer circular películas baratas en vez de hacer investigación a fondo» Supongo que era difícil de evitarlo, por lo que ya ha estallado la polémica sobre si los atentados de Barcelona y Cambrils fueron ataques de bandera falsa’. Estas últimas horas han circulado de manera prodigiosa teorías conspirativas sobre esto. Algunas son ridículas y lamentables, paranoicas. Algunas otras parten de hechos muchos circunstanciales que son interesantes, pero que no indican realmente nada. Todas tienen el defecto que son demasiado parciales.

Es decir, infiere el personaje que hay que hacer investigación sobre el atentado pero atribuirlo a una falsa bandera es “paranoico o son prodigiosas teorías conspirativas”. Salvo que se refiera a personajes que juegan con los consabidos delirios de la Nueva Era tales como cábalas, hoax, numerología, iluminatis, reptilianos, etc…Gladio es muy diferente a toda esa basura. El editorial es una forma más de escamotear la verdad con un lamentable artículo donde el editorialista presume de haber estudiado el fenómeno “false-flag”. Supongo que en una guardería o en el ascensor de su casa.

 

Operación Gladio B en Barcelona: vuelve el terror globalista

No tenía la menor intención de volver a escribir en el blog, al menos de forma regular (ya que mi motivación es casi nula por diversas causas y una fundamental). Pero la nueva hazaña de los gestores del terrorismo de falsa bandera (esta vez nos ha “tocado” a nosotros, después del lejano 11-m) hace que las tripas y la indignación se me hayan revuelto hasta el infinito.

Ya tardaban ya…en hacer el “tour” terrorista-islamista por España y eligieron, casualidad, la región donde mayor comunidad musulmana existe en este país, sin duda, el sitio ideal para fabricar caladeros de “integristas”. La misma mecánica de anteriores atentados de falsa bandera es perceptible: usar un camión en lugar de las típicas bombas o ametrallamientos, la liquidación inmediata de los “terroristas” para silenciar la más que probable verdad, y, cómo no….han vuelto a aparecer pasaportes o documentos de identidad “perdidos” de los “yihadistas” (recordando Nueva York, París, Niza, Manchester…). El teatro continua…y las huellas dactilares de una falsa bandera u Operación Gladio B vuelven a ser evidentes.

La secuencia de hechos relatados por Falsimedia muestra a las claras las debilidades de esta nueva farsa yihadista, salvo que se ha introducido la “novedad” (ahora desmentida) de que los “terroristas abatidos” en Cambrils decían (que ya era mucho decir) que llevaban cinturones de explosivos adosados a la cintura, un poco como en aquel timo que se ejecutó en Leganés el 11-m. El recurrir a esta última narrativa grotesca de la inmolación yihadista no era nada más que una pantomima del juego del terror globalista, pero sirve como espectáculo. La versión oficial es sólo eso, consumo de crédulos.

Porque ¿cómo es que sabían que los “terroristas” iban a cometer un “segundo atentado” si, como se dice, los explosivos eran falsos y a los que señalan autores del mismo (que ya no pueden hablar) les liquidaron sin dar opción a detenerles y obtener de ellos información? Qué misterio oye. Más simulacros: se habla, como cortina de humo, de que la CIA había advertido de que algo gordo se estaba preparando en Barcelona y no le hicieron ni puto casito por estos pagos. Ja..ja..si lo sabrían al detalle los de la agencia del crimen americana (así como los del Mossad y otros de las putrefactas cloacas)…tanto como lo que ocurrió el 11-s, 11-m, 7-j, Bruselas, Berlín, París…Otro globo sonda para hacer más realista el atentado. Y la gente se traga toda esta mierda sin rechistar porque es más sencillo hablar de “teorías de la conspiración” que contrastar, analizar críticamente, refutar o informarse al margen de las patrañas oficiales. Creer a todo un aparato gigantesco de manipulación mediática es lo más fácil del mundo ya que no exige esfuerzo mental alguno.

Por supuesto, han aparecido las imprescindibles “construcciones” anexas o pistas falsas para dar forma al cuerpo oficial del atentado:  una de ellos es el “suceso” de Alcanar (Tarragona), donde una “explosión” en un piso, inicialmente atribuida al gas, ahora dicen que fue obra de “explosivos” que estaban fabricando los terroristas (sic) el cual habría servido como “almacén”, mientras que el patsy o tonto útil aparecía inmediatamente en escena con el señalamiento (a los mass-mierda les viene de perlas) de un ciudadano marroquí al que atribuyen complicidad en el atentado. Se llama Driss Oukabir y es “identificado” rápidamente como futurible camionero del ISIS, aunque según el propio marroquí (“detenido”) fue a denunciar a la policía que le habían “robado” la cartera los malos del circo yihadista. Oukabir representa el típico chivo expiatorio de  libro al que no han tardado en imputar el tremendo delito de publicar en Facebook vídeoclips de música rap en una lengua que podría ser árabe, y también una publicación de una página llamada Mesh heek en la que se denuncia, con varias fotos y un vídeo, la “colonización” a los árabes, en referencia al conflicto entre Israel y Palestina.

DRISS OUKABIR ¿EL TONTO ÚTIL O INÚTIL?

Esto último sería la ominosa prueba demostrativa de su radicalización al ISIS, según la chusma-prensa. Árabe y pro-palestino, buff.…requisito para ser terrorista, odiar a Israel y a Occidente y…vale ya, que dijo aquella infecta fiscal del 11-m. Así se trafica y se sesga la “información” en unos medios controlados que sólo buscan la inmediatez de titulares acusatorios, intimidatorios, aunque sean falsos, con tal de servir a los propósitos de la desinformación masiva y el adoctrinamiento general. Lo de Oukabir apesta, vamos a decirlo claro, a encerrona.

De otra parte, un oscuro episodio a anotar sería la muerte de un ciudadano español (sin “antecedentes”) a manos de la policía. Supuestamente, esa persona habría atropellado a un Mosso en un control de carretera…noticia que ha pasado totalmente de puntillas en los media, hecho que no se han molestado en clarificar (cuando pase la inoculación islamista colectiva…veremos), consensuando todos en la dirección deseada no sea que una víctima colateral arme demasiado ruido y enturbie la payasada “yihadista”.

Seamos claros y concisos: lo ocurrido en Barcelona tiene todas las trazas de ser una operación terrorista de inteligencia similar a otras que han ocurrido en Europa en los últimos veinte años. Se llama Operación Gladio B, engendro muy bien explicado (Parte 1 y Parte 2) por la ex informante del FBI, Sibel Edmonds y otros denunciantes como James Corbett, Richard Cottrell ( Gladio, una Daga de la OTAN en el corazón de Europa), el historiador suizo Daniele Ganser (entrevista), Paul L. Williams (Ver Operación Gladio 1 y siguientes) o el ex de la NSA, Wayne Madsen (artículo). Las demás motivaciones sobre el atentado de Barcelona que puedan dar lugar a múltiples y variopintos análisis, según he podido leer en algunos medios alternativos extranjeros (que si el referéndum catalán, que si Israel no es bien vista en muchos municipios catalanes y cosas similares) no dejan de ser un arma de distracción masiva

De la prensa española mejor no leer demasiado porque huele de antemano a vasallaje y sumisión hacia la versión oficial, tanto por parte de medios progres como de ultraconservadores. Es una apisonadora hegemónica donde la mentira es su modus operandi. Y ya no hablemos de la mayor parte de los comentarios que lees por el esclerotizado y narcotizado ciudadano medio: acrítico, borrego y manejable para lo que quieren los globalistas, esto es, cierre de filas ante la versión oficial, apoyo a las tesis imperialistas e islamofobia gratis.

El nexo explicativo común de Barcelona y anteriores atentados de falsa bandera ejecutados en Europa sigue siendo incuestionable: se trata de seguir postrándose a los intereses geopolíticos de EEUU, la OTAN e Israel, lo que supone en la práctica incentivar la continuación de las guerras de agresión en Oriente Medio (Siria), inventarse países u organizaciones enemigas y reforzar la dictadura global de seguridad (en España lo vamos a ver pronto). Occidente ha creado, financiado y apoyado militarmente al terrorismo islámico en TODO el mundo (con el silencio cómplice de los grupos de poder mediáticos y la progre-fachadumbre política) para la consecución de sus objetivos imperiales.

Retomando un artículo publicado en el site digital Wideshut, la esencia del Gladio B sería la de reforzar “los objetivos y estrategias del nuevo modelo de la OTAN contra el terrorismo que sigue siendo, en gran medida, el mismo que el anterior Gladio (el A), es decir, utilizar el terrorismo para amedrentar, intimidar y asustar a la población civil, alejándose de cualquier política constructiva y de entendimiento, con el objetivo de consolidar el totalitario Estado de seguridad, deformar la imagen del enemigo y crear, en su caso, grupos armados terroristas o de propaganda para hostigar a Rusia y China o para ayudar en el derrocamiento de los gobiernos de turno. Gladio está bien vivo, sólo que ha cambiado de estrategia.

Se podría decir que Occidente ha sido el gran gestor del terrorismo durante la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI. Lo hizo, tras la II Guerra Mundial, con la trama Gladio en Europa (utilizando a la mafia, a los nazis, al Vaticano, a elementos fascistas y a miembros de “extrema izquierda”, ejemplo), en el Sudeste asiático con Pol Pot o en Sudamérica con los escuadrones de la muerte. Y lo sigue haciendo, a día de hoy (una vez certificado el fin del bloque soviético), con sus monigotes islamistas, el nuevo enemigo común fabricado a conveniencia.

En definitiva,  no hace falta ir a la historia del Gladio anticomunista de la guerra fría o recordar las fechas de los atentados de falsa bandera de todos conocidos para saber que estamos en manos de una élite política mundial criminal, el eje euro-americano-sionista, que es capaz de matar a sus propios ciudadanos y también a los de otros países en aras de la conquista del poder global. Es tan sencillo y cruel como esto.

 

Terrorismo manufacturado por Occidente: creando falsas banderas para el Nuevo Desorden Mundial (2)

11 de septiembre de 2001: Nueva York, Pentágono y Shanksville

Joachim Hagopian nos recuerda, a propósito del 11-s, el autoatentado de falsa bandera más emblemático en lo que va de siglo XXI, que Ya se ha escrito mucho sobre el 11 de septiembre exponiendo las docenas de fallas en la falsa narrativa del Estado profundo. Los Estados Unidos crearon a Osama y a Al Qaeda y los hicieron efectivamente aliados mediante dos guerrillas de poder separadas (Afganistán y los Balcanes), en dos décadas consecutivas. La planificación del 11 de septiembre se hizo con mucho tiempo de antelación, en particular en el asunto de los “terroristas”, cuando la CIA proporcionó pasaportes gratuitos en Jeddah, Arabia Saudita, para que 15 saudíes pudieran viajar libremente de su país natal a América. El ex Cónsul General Michael Springmann en aquélla ciudad sostiene que fue “repetidamente conminado a emitir más de 100 visas a solicitantes que fueron considerados no cualificados”.

El control de terroristas como viejos conocidos de los aparatos de inteligencia de Occidente es una constante que se ha ido repitiendo a lo largo del tiempo en todos los ataques de falsa bandera. Respecto del 11-s, Hagopian es certero como pocos: Como en todos los actos terroristas importantes de este siglo, la CIA y la comunidad de inteligencia internacional tienen una larga historia de conocimiento del paradero de terroristas que han estado estrechamente vigilados. El principal secuestrador del 11-s, el que dijeron que había volado desde el aeropuerto Logan, en Boston, hasta la Torre Norte, Mohamed Atta, de 33 años de edad, resulta además que no era un fundamentalista islámico en absoluto, sino un bebedor y cocainómano. La evidencia demuestra que era un protegido que conocía a la CIA y los aparatos de la seguridad alemana. Además, dos años antes del 11 de septiembre, se informó que a un empleado del Pentágono se le ordenó retirar todos los documentos que indicaban que Atta era un terrorista.

El periplo del terrorista Atta a sueldo de la CIA es bien conocido: Atta se trasladó desde Napolés, donde residía, a EEUU, concretamente a Florida donde fue a “tomar lecciones de vuelo” en un aeropuerto local famoso por ser uno de los que utilizaba la CIA en sus viajes frecuentes a Suramérica para llevar cocaína a EEUU. Mientras que del resto de chivos expiatorios saudies se sabe que Tres de los cuatro presuntos pilotos secuestradores del 11 de septiembre fueron graduados (sic) en la misma escuela de aviación del aeropuerto de Venice. La CIA facilitó clases de vuelo para los árabes que ingresaron en los Estados Unidos, en 1999, en varios estados incluyendo California, Arizona, Oklahoma y Florida. Eso sí, lo que se dice aprender a volar…no pasaron ni la prueba de los avioncitos de papel.

Chapuzas, anomalías, criminalidad y desvergüenza oficial se dieron la mano en la historia oficial del 11-s.. Así, Hagopian señala que Las listas de las aerolíneas que proporcionaban los nombres completos de los pasajeros y número de asientos a bordo de los cuatro aviones el 11 de septiembre fueron obtenidas en el juicio del supuesto secuestrador Zacarias Moussaoui detenido pocas semanas antes del 11 de septiembre. Estas listas indicaban que ninguno de los terroristas identificados el 11 de Septiembre estaban incluso a bordo de esos vuelos. La pregunta que surge entonces es cómo llegaron a bordo de los aviones o es que nunca existieron esos vuelos.

La historia del pasaporte “mágico” de las Torres Gemelas es digna de entrar en los anales de la astracanada de las false-flag. Como es conocido, un par de días después del ataque, repentinamente, un pasaporte intacto y sin mancha alguna, perteneciente a un presunto terrorista del 11-s, milagrosamente se encontró en un bloque lejos de la zona cero. El hallazgo de una tarjeta de identificación casi de forma instantánea está previsto en estos “operativos” para que la publicidad de los medios de comunicación dominante pueda culpar de inmediato a los violentos terroristas musulmanes, algo que se ha hecho muy común en casi todas las operaciones de falsa bandera de los últimos tiempos. Pero, como he reiterado varias veces, dicho modus-operandi de los “olvidadizos terroristas” se está convirtiendo, al igual que el de los “terroristas” fichados previamente por la policía o las agencias de espionaje occidentales, en una burla tan demencial como no digna de ser cuestionable por los mass-media.

La desaparición de las pruebas del crimen de Nueva York se hicieron con suma celeridad, como un guión ajustado a toda falsa bandera que tenga cierta envergadura terrorista. Aquí ya tuvimos constancia, en el 11-m, del latrocinio de convertir en chatarra, a las 48 horas, los trenes que fueron objeto de las explosiones gracias, al parecer, a la orden recibida por un alto mando policial encubridor del crimen que nunca fue investigado judicialmente por el nefasto juez del Olmo, instructor del atentado de Madrid.  En el 11-s, se sustrajeron de la escena del crimen rápidamente todos los escombros no pulverizados de fragmentos de viga de acero de las Torres Gemelas, los cuáles fueron enviados a China antes de cualquier análisis forense. La destrucción intencional de la evidencia donde miles de personas murieron es, en sí mismo, un crimen de la más alta magnitud.

Otra culpabilidad criminal que cita Hagopian se refiere al gran perpetrador genocida, Dick Cheney, vicepresidente de EEUU, quien se aseguró de que se ordenara la paralización de todos los sistemas de defensa aérea de la costa este de los Estados Unidos y de que los militares estadounidenses que defendían nuestras costas estuvieran participando activamente en simulacros al sur de Carolina del Norte para no estar disponibles hasta después de las 10:45. Mientras tanto, un importante ejercicio militar, el Global Guardian, que se programaba normalmente cada año en octubre, se canceló misteriosa y anticipadamente, sin duda para no interferir con la agenda de los neoconservadores. El presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Henry Shelton, que no estaba entre los miembros del equipo conspirador, fue trasladado a una reunión de la OTAN en Hungría, sustituyéndole en su lugar el general Richard Myers.

Otro arquitecto clave del 11-s, prosigue Hagopian, fue Paul Bremer, quien dos años después conduciría desastrosamente al saqueo de Irak durante la primera fase de ocupación de Estados Unidos. En la mañana del 11-s, Bremer, en lugar de asistir a una reunión programada en su lugar de trabajo en la Torre Sur del World Trade Center, fue de los primeros cabezas parlantes que, en las televisiones, apuntó con el dedo a Osama Bin Laden, mientras 200 colegas de su compañía estaban siendo asesinados en las WTC. ¿Y cómo podemos olvidarnos de ese anuncio prematuro de la infame reportera de la BBC mientras el Edificio 7 todavía estaba en pie con sus 47 pisos de altura detrás de ella, mientras estaba contando su caída…20 minutos antes de que se desplomara?. Este edificio, cuya caída libre en menos de siete segundos no pudo ser explicada tan sólo por un pequeño incendio en una de sus plantas. Larry Silverstein, el propietario del World Trade Center acababa de comprar recientemente una póliza de seguro contra aviones que volasen cerca de sus edificios por un importe de 4.600 millones de dólares. Silverstein dio la orden de demolición.

Los testigos del crimen del 11-s fueron otra de las bazas desfalsificadoras del gran bulo oficial, como relata Hagopian cientos de testigos oyeron claramente innumerables explosiones previamente a la demolición controlada. A pesar de que el debate gira acerca de los explosivos de demolición convencionales como la causa del derrumbe de las WTC, lo más probable es que dicho desplome de las WTC se pareció más a un ataque con un arma de energía dirigida. Desafortunadamente, el movimiento Truther se ha fracturado en dos campos: los defensores de la energía libre de la ingeniera Judy Wood y los arquitectos e ingenieros por el 11-s. La Dra. Wood sostiene que el volumen de un millón de toneladas de acero de ambos edificios de 110 pisos debería haber producido muchos más escombros en volumen que lo que finalmente produjo el derrumbe. Lo que todos no dudan es de la interpretación falsa de la Comisión 11-s, afirmando que los incendios en los niveles más altos de la torre no podrían nunca haber producido suficiente calor para derretir el acero de las Torres y fundirlo, tanto como para derribar a los edificios más altos del mundo en 11 y 9 segundos. Y no es necesario que cientos de arquitectos y científicos nos digan que es imposible.

En la serie sobre el 11-s, en este mismo blog, prácticamente no hice ninguna alusión a la participación en el complot terrorista americano de la organización criminal de inteligencia israelí, Mossad. Y lo cierto es que su papel fue determinante a la hora de llevar a buen término la trama, máxime cuando sus agresivas huellas dactilares aparecen y han aparecido en todas las operaciones de falsa bandera del mundo. Dice Hagopian que No es casualidad que el Washington Times publicara un artículo el 10 de septiembre de 2001 informando de que un grupo de 60 oficiales del Ejército de los Estados Unidos, en Fort Leavenworth, acabase de publicar un estudio llamando a la agencia de inteligencia de Israel (el Mossad) “Un “comodín” despiadado y astuto que tiene la capacidad de señalar como objetivo a las fuerzas armadas estadounidenses y hacer que parezca un acto terrorista palestino / árabe”. Menos de 24 horas más tarde, el Mossad hizo suya esa advertencia profética jugando un papel clave en el asesinato de 3.000 estadounidenses.

La evidencia de la participación sionista del Mossad en Nueva York el 11-s contiene varios puntos de singular importancia. Algunos de ellos incluyen la famosa furgoneta repleta de agentes del Mossad israelíes que fueron capturados después de que intentaran hacer estallar el puente George Washington. Fueron detenidos pero luego misteriosamente fueron liberados incluso después de que perros de la policía de Nueva York detectaran rastros de explosivos en su furgoneta. Unas semanas después del 11 de septiembre, otra camioneta con agentes israelíes fue detenida en Pennsylvania teniendo en su posesión un video de la ciudad de Chicago con fotos ampliadas de la Torre Sears. La policía local de la ciudad se puso en contacto con el FBI y pronto los espías del Mossad fueron puestos en libertad. Luego tenemos a los “estudiantes de arte del Mossad ” un grupo de israelíes que había alquilado un piso cercano a una de las torres gemelas meses antes del ataque, donde aparecieron explosivos preenvasados. Y, por supuesto, no podemos olvidar a los israelíes que bailaron en un parque de Nueva Jersey celebrando cómo los frutos de su trabajo se hacían efectivos en la zona cero.

La comedia de Shanksville, los “héroes de hojalata” del vuelo 93 “estrellado” en las afueras de aquella localidad, es otra falla desvergonzada que quedó rápidamente al descubierto. Y lo señala Hagopian, desde otro punto de vista (respecto de la entrada/s que hice sobre aquel “suceso”): El hecho de que ninguna parte de los cuerpos de los pasajeros, así como que el lugar de impacto fuera auténtico, en el vuelo 93 de Pennsylvania, indica aún más el encubrimiento. Era una zona pequeña que aparecía como una puesta en escena con muy pocos restos de avión, nada que se pareciese a cualquier otro accidente aéreo similar de los que se han registrado en el mundo. La evidencia sugiere de que al menos uno de los cuatro aviones “secuestrados” voló a la Base Aérea de Westover en Chicopee, Massachusetts, y existe una fuerte probabilidad de que las conversaciones de teléfonos móviles que se produjeron dentro de los aviones en realidad fueron grabadas desde el suelo dentro de la base de Westover y no desde el avión.

Hagopian hace un paréntesis en el nudo gordiano del 11-s, para….no irse de él, hablando de que El precedente de culpar falsamente a los terroristas musulmanes por un trabajo interno ya se había establecido ocho años antes usando exactamente la misma escena del crimen, después de que se implementase una “actualización de seguridad” de medio billón de dólares. El trabajo interno del 11-S, entonces, fue completado. A continuación vino la aprobación de la inconstitucional Ley Patriota y otro trabajo interno se generó con el envío de ántrax a políticos de alto perfil que potencialmente se oponían a esa ley draconiana. Huelga decir que una vez más las tácticas subversivas de los federales (el FBI) funcionaron y, sin debate, el proyecto de Ley Patriota fue definitivamente aprobado. El único senador de los Estados Unidos de perfil altamente democrático que votó en contra de la guerra de Irak fue Paul Wellstone. Apenas dos semanas antes de las elecciones, el senador, su esposa, su hija y otros cinco ocupantes fallecieron mientras viajaban a bordo de un pequeño avión, supuestamente a causa de un accidente. Tres días antes de su muerte, Wellstone había denunciado públicamente unas palabras que le había dicho el vicepresidente Dick Cheney semanas antes: Si usted vota en contra de la guerra en Irak, la administración Bush hará todo lo que sea necesario para evitarlo. Habrá graves consecuencias para usted y el Estado de Minnesota (por el que era senador).

Una amenaza tan grave de este tipo se correlacionaría con lo que el destacado periodista Seymour Hersh descubrió en 2009: que en 2002 Cheney lideraba un escuadrón secreto de asesinatos de la CIA. Al igual que el ántrax fue utilizado criminalmente para dar el visto bueno a la Ley Patriota, la muerte de Paul Wellstone suponía una amenaza directa para cualquier líder político que se opusiera con determinación a la agenda de guerra neocon para invadir Irak, al trabajo interno del 11-s, a su guerra contra el terror y al desmantelamiento de la Constitución de los EEUU.

La narrativa de un “avión” de pasajeros impactando, el 11-s, en el Pentágono (haciendo una pirueta imposible a ras de suelo en vez de lanzarse en picado) fue otra de las obras criminales del eje sionista-americano-saudí, donde se desplegó toda una pantomima oficial verdaderamente ridícula, sólo apta para los menos preparados. Apunta Hagopian que un agujero del tamaño de un misil quedó como rastro en la fachada central del Pentágono, donde un avión hubiera sido imposible que lo hubiera atravesado. Curiosamente, a finales de octubre de 2000, menos de un año antes del 11 de septiembre, hubo un ejercicio de simulación de un avión de pasajeros que se estrelló contra el Pentágono.Mientras tanto, en la mañana del 11 de septiembre, justo cuando Estados Unidos disparó uno de sus propios misiles contra el edificio del Pentágono, a pocos kilómetros de distancia se reunió George Bush en el Hotel Ritz Carlton con la familia saudita de Bin Laden. Más tarde, mientras no se veía un solo avión en el cielo de América, los Bin Laden eran libres para volar con seguridad en el espacio aéreo estadounidense. Bush incluso autorizó un avión especial para recoger dos docenas de parientes de Bin Laden en diez ciudades diferentes de Estados Unidos, mientras que el país seguía siendo una zona de exclusión aérea para el resto de nosotros. Aparte de los estrechos lazos con la familia saudita, este trato preferencial para los familiares de un supuesto acusado asesino de 3.000 estadounidenses sugiere fuertemente que Osama Bin Laden realmente no tuvo nada que ver con los ataques. Era demasiado obvio que hubo un arreglo pre-planeado convenientemente culpando a él y a Al Qaeda con el objeto de comenzar la falsa guerra contra el terror.

Sería interminable reseñar, como bien refiere Hagopian, la lista de anomalías del 11-s, por lo que, para cerrar este capítulo del gran crimen estadounidense, nuestro articulista reflexiona sobre las motivaciones del mismo: con cualquier acto de terrorismo, la primera pregunta que se debe hacer es ¿quién puede ganar con la ejecución de una operación de falsa bandera a una escala tan grande? Definitivamente no iba a ser un amigo de Bush que parasitaba en una cueva afgana y que acabó muriendo de una enfermedad renal. Efectivamente, el barbas saudí, terrorista y agente de la CIA, no murió en la celebrada operación teatral de los “seals” en Pakistán, en mayo de 2011, una farsa antológica que el primo de Osama, Obama, endilgó a todo el mundo que estuviese dispuesto a agotar su credulidad hasta el límite de lo practicable.

Bin Laden, el 11 de septiembre, día de los atentados en Nueva York-Pentágono-Pennsylvania, estuvo ingresado en un hospital militar de Rawalpindi (Pakistán) aquejado de una grave enfermedad renal y su muerte natural tuvo lugar en diciembre de 2001 en algún lugar de las montañas de Tora Bora (Afganistán). La opereta de su falsa muerte en 2011, no datada independientemente, no confirmada por ningún medio gráfico, fue un timazo mundial de los que hacen época por burdo y grotesco. Dicen que los militares estadounidenses, después de asesinar a Laden, enviaron su cuerpo al mar como manda la tradición islámica. En serio, tanta deferencia con todo un enemigo público es para mear y no echar gota, la verdad. ¿Una hazaña de esa envergadura y no nos mostraron el tan codiciado trofeo?. Pero es que así funcionan las falsas banderas, sin ningún decoro al sentido común. La escenificada muerte de Bin Laden en mayo de 2011 fue una tramoya idéntica a la que en años anteriores había puesto en práctica la CIA con multitud de videos y audios falsos del terrorista (utilizando a dobles de Laden) para seguir alimentando al “monstruo” y la guerra sin fín contra el “terror”.

El conocido analista de inteligencia George Friedman escribiendo para un conocido sitio web de la CIA, stratfor.com, el mismo día en que se produjeron los atentados del 11 de septiembre, dejó claro explícitamente: El gran ganador hoy, guste o no, es el estado de Israel. No hay duda de que hoy Israel ha sentido una gran satisfacción.