Carl Armfelt: agente de la CIA, traficante de armas y conspirador de la red Gladio

 

Una de las escasas fotografías que se conocen de Carl Armfelt

 

Carl Magnus Torsten Armfelt (1918-2005) es, probablemente, uno de los personajes más desconocidos y turbios que operaron dentro de la estructura terrorista Gladio en Europa durante la “guerra fría” que Occidente puso en marcha contra los países del Este socialista y la izquierda occidental. Nacido en Nueva York, de padres sueco-finlandeses y orígenes aristocráticos, el también llamado Conde Carl Armfelt trabajó como agente de la CIA y traficó con armas, teniendo como destinatarios de su contrabando tanto grupos terroristas de extrema derecha en Suecia y Bélgica, como organizaciones terroristas de extrema izquierda o los contrarrevolucionarios húngaros que intentaron, sin éxito, un golpe de Estado en Hungría, en 1956. En definitiva, Armfelt fue una pieza central de Gladio para tejer una red de intrigas anticomunista a nivel no sólo europeo, sino mundial.

Armfelt, junto al estadounidense William Colby (agente de la CIA y luego director de la Agencia), se trasladó desde EEUU a Europa con el objetivo de establecer organizaciones “stay behind” (retaguardia) de Gladio. A Colby la CIA le encomendó organizar Gladio en Escandinavia y con Armfelt fundó en Suecia la organización neonazi Sveaborg, compuesta por ex soldados de las Waffen SS suecas. Una vez que Colby regresa a Estados Unidos le ordena a Armfelt que continúe construyendo organizaciones “stay behind” en el resto de Europa, en concreto en Bélgica donde Armfelt, junto al conocido agente anticomunista de los servicios secretos de este país, André Moyen, reorganizó el Gladio belga y mantuvo contactos secretos en el país vecino, Holanda, con el Ministro de Defensa del país, Henk Vredeling (laborista) del gabinete del Primer Ministro Joop Den Uyl.

La tarea de Armfelt en Europa Occidental incluyó también la creación de departamentos de la Liga Anticomunista Mundial (WACL). Esta organización había sido ideada a raíz de la fundación de la Liga Anticomunista del Pacífico, nacida en 1954, en la que Corea del Sur, Filipinas, Taiwán y Japón, a instancias de la CIA, hicieron un frente común contra el comunismo en el sudeste asiático. Ambas organizaciones fueron financiadas en gran parte por el pseudoestado cliente de EEUU, Taiwán, que generó importantes ingresos para operaciones anticomunistas secretas procedentes del comercio de heroína.

Carl Armfelt, además, fue consejero militar especial de Chiang Kai Chek, lider del Kuomintang que luchaba contra las fuerzas comunistas de Mao Tse Tung. Kai Chek fue precisamente quien alentó a Armfelt para crear a nivel mundial una versión de la Liga anticomunista del Pacífico. Fue en Alemania Federal y Bélgica donde Armfelt encontró apoyos para la creación de la WACL. En Alemania Occidental, Armfelt contactó con el líder ultraconservador del CSU bávaro, Franz-Josef Strauss, político de tendencias pro-nazis, y el archiduque Otto von Habsburg.

Mientras, en Bélgica, la iniciativa anticomunista de Armfelt fue favorablemente acogida por el rey Balduino, el influyente banquero e industrial Marcel de Roover y el político neofascista Paul Vankerkhoven, quien además de fundar en Bélgica la Liga Internacional de la Libertad (una filial de la WACL) fue editor jefe de la revista ultracatólica “Chantiers-Occident” y miembro activo del “Centro Europeo de Documentación e Información” (CEDI), una conocida organización de extrema derecha. El anticomunismo de Armfelt se hizo patente sobre todo en la contrarrevolución húngara de 1956 donde envió armas a los golpistas que pretendían deponer al gobierno comunista del país.

 

Carl Armfelt (derecha), junto a dos contrarrevolucionarios húngaros, a los que suministró armas, durante las revueltas anticomunistas de Hungría (1956)

 

Además de las actividades de propaganda, la WACL fue un importante proveedor de armas para movimientos paramilitares fascistas y estuvo vinculada a muchos escuadrones de la muerte, sobre todo en Sudamérica. La WACL incluyó entre sus miembros a muchos ex nazis, neofascistas o criminales de guerra como el japonés Ryōichi Sasakawa (1899-1995), que se presentó asímismo como “el fascista más rico del mundo”.

Altos funcionarios de la CIA, como Ray S. Cline, jugaron un papel importante en la organización de la WACL. Cline y el anticomunista ucraniano Yaroslav Stetsko estuvieron a cargo del entrenamiento militar en la Academia de Guerra Política de Taiwán, equivalente a la Escuela norteamericana de terrorismo, contrainsurgencia y torturas de Fort Bragg, y se especializaron en entrenamiento sobre “guerra psicológica”.

La sede de la WACL en Taipei estaba cedida por el gobierno taiwanés y disponía de instalaciones en la localidad de Peitou que eran utilizadas para el entrenamiento de paramilitares. La Liga Anticomunista era propietaria del bloque de oficinas Freedom Center en Seúl y estaba estrechamente vinculada a la Agencia Central de Inteligencia de Corea (KCIA), cuya actividad conjunta fue especialmente intensa bajo el régimen dictatorial (1963-1979) del surcoreano Park Chung-hee.

La Liga anticomunista mundial WACL también recibió el apoyo de la CIA, especial e intensamente durante el mandato del presidente de EEUU, Ronald Reagan, y obtuvo fondos de personajes privados de Arabia Saudita, así como de la poderosa y multimillonaria secta religiosa Moon, cuyo reverendo, Sun Myung Moon, era amigo personal del miembro de la WACL el anticomunista Sasakawa,.

Como un esfuerzo multinacional añadido para coordinar más ampliamente una ofensiva anticomunista en toda Europa del  Oeste se creó por los servicios de inteligencia occidentales, en octubre de 1961, Interdoc, una oficina que proporcionaba información sobre supuestas operaciones del KGB y partidos de izquierda de Europa a agencias de prensa fantasma como la portuguesa Aginter Press.

Interdoc fue otra pieza de agitación fascista donde intervino activamente el aristócrata Armfelt y se constituyó, en la práctica, como una agencia de desinformación de Gladio, siendo su jefe, en 1962, el ultraderechista holandés Kees Van den Heuvel. No sólo los servicios secretos disponían de la información de Interdoc, sino también cualquier otra organización de extrema derecha para la que el “peligro rojo” fuera de suma importancia. Por ejemplo, la organización neofascista VMO (Vlaamse Militanten Orde u Orden de Militantes Flamencos) de Bélgica estaba afiliada a Interdoc.

Respecto a Aginter Press, que actuaba como enlace de Interdoc, no era ninguna sucursal de noticias sino un centro de entrenamiento para terroristas de ultraderecha y una oficina de reservistas mercenarios. O lo que es lo mismo, una “internacional del terrorismo negro”. Entre otras actividades, dada la mentalidad colonialista de sus miembros (habían pertenecido a la organización terrorista francesa OAS, como oposición a la descolonización de Argelia), Aginter Press proporcionó mercenarios para luchar en países africanos como el Congo, con motivo de la secesión de la provincia de Katanga, y también en Angola.

En la estrategia de tensión de Gladio y en un intento de empujar a los grupos de extrema izquierda a radicalizarse y crear disturbios, los militantes de la extrema derecha, debido a su disponibilidad, fueron un recurso útil para la infiltración en grupos de ideología izquierdista. Existe una amplia documentación que permite afirmar que hubo participación de neofascistas italianos de las organizaciones terroristas Ordine Nuovo y Avanguardia Nazionale dentro de la estructura de Aginter Press. Se podría decir, incluso, que alrededor de Aginter Press también gravitó un área de la extrema derecha que miraba a Israel con simpatía. Según documentos encontrados en la sede de Aginter Press en Lisboa, Israel debía ser considerado un baluarte en la defensa de Occidente contra el comunismo.

El fundador de Aginter Press Yves Guerin Serac era un católico tradicional que había luchado como partisano junto a los angloamericanos contra los nazis, ganándose la Estrella de Bronce. Convencido colonialista, pro-occidental y pro-estadounidense Guerin Serac, como oficial había luchado en Corea, Indochina y en la guerra por el Canal de Suez, donde Israel, Gran Bretaña y Francia atacaron el Egipto de Nasser. Se cree que Guerin Serac desarrolló una admiración por Israel, desde una posición ultraderechista.

Guerin Serac puso su experiencia a disposición de la cruzada contra el comunismo y se convirtió en un teórico de la “guerra poco ortodoxa” o guerra revolucionaria”. Los puntos principales que sostenían su ideario fascista eran los siguientes:

1) El comunismo era una consecuencia de una conspiración internacional que se había desarrollado principalmente en las guerras de liberación de la colonización en el Tercer Mundo.

2) Era necesario oponerse a esta expansión internacional del comunismo adoptando métodos terroristas.

3) Fue necesario utilizar técnicas de infiltración en grupúsculos de izquierda para crear situaciones de caos, desorden y violencia.

4) Dada la urgencia de la guerra contra el comunismo, era necesario abandonar los prejuicios contra los fascistas y convertirlos en aliados orgánicos.

 

El vínculo principal de Interdoc con los estadounidenses fue el agente de la CIA Carl Armfelt, que en ese momento (años 60) operaba con dos cubiertas comerciales: una desde la localidad holandesa de Knokke, vendiendo baratijas procedentes del Sudeste asiático, mientras que en la otra tapadera Armfelt actuaba como representante de una empresa de equipos aeroportuarios en Washington.

Pero, en realidad, Armfelt, a través de sus amigos de la Liga Anticomunista Mundial (WACL), estaba participando en operaciones secretas de entrega de armas. En unión de otro contrabandista, el falso reportero saudí Faez Al Ajjaz, Armfelt, siempre bajo supervisión de la CIA, suministró armas y otros artilugios militares como gafas de visión nocturna y equipos de precisión a países como Irak, Libia e Israel, a organizaciones terroristas como el IRA, ETA o la OLP y a grupos terroristas de extrema derecha que operaban en Bélgica y Suecia, material militar que a menudo provenía de los depósitos de la OTAN.

El recorrido de Armfelt en Gladio llegó hasta los preparativos para organizar, bajo instrucciones de la CIA, el conocido golpe de Estado de los Coroneles en Grecia, de 1967, el “golpe de los sargentos” de diciembre de 1980, en Surinam (antigua colonia holandesa) y promovió, también, una tentativa de golpe de Estado en Bélgica, años antes. En Grecia la CIA urdió un plan para liquidar cualquier vestigio de ascenso de la izquierda (comunista y socialista) en el país (imponiendo una dictadura militar que provocó la muerte de miles de opositores de izquierda). Armfelt y Kees van den Heuvel, el jefe ultraderechista de Interdoc, se involucraron activamente en el golpe militar griego como una parte operativa del Gladio holandés, el “Dutch Gladio”, desde donde ambos crearon un nuevo servicio de inteligencia (The Service).

Sin embargo, la planificación del otro golpe de Estado, el de Bélgica, supuso un revés para Armfelt y Gladio. Los planes para un golpe de largo alcance en Bélgica, en 1973, no se llevaron a cabo porque uno de los supuestos conspiradores, el primer ministro belga, Paul Van Den Boeynants, no se atrevió a dar el paso y cedió en el último momento. Se cree que la monarquía belga, en concreto el que era entonces príncipe Alberto y penúltimo rey de Bélgica, jugaron un importante papel en el intento de golpe de Estado.

 

El periódico holandés De Telegraaf mostró los nexos entre Carl Armfelt, la CIA y el asesinato del primer ministro sueco Olof Palme

 

El rastro de Carl Armfelt se perdió el 22 de diciembre de 1985, cuando huyó apresuradamente de la localidad holandesa de Knokke donde tenía uno de sus negocios tapadera, desconociéndose los motivos, aunque muchos apuntaron algunas hipótesis. En un artículo de 1990, el periódico holandés De Telegraaf, a raíz de la salida precipitada de Armfelt de Holanda, sugirió que pudo haber una conexión entre la partida de Armfelt y el inminente asesinato del primer ministro sueco Olof Palme (ocurrido el 28 febrero de 1986), que fue ejecutado, con toda seguridad, por Gladio. Recordemos que Carl Armfelt había sido encargado por la CIA para crear una red “stay-behind”-Gladio en Suecia

Para apoyar la tesis anterior (asesinato de Olof Palme por Gladio), dos autores, el periodista alemán Patrik Baab y el ex asesor del Pentágono Robert Harkavy escribieron un libro titulado “En la tela de araña de los servicios secretos: ¿por qué fueron asesinados Olof Palme, Uwe Barschel y William Colby?” donde afirman que “en diciembre de 1985 fue presentado un protocolo de actuación en una reunión secreta de Gladio, en la que estuvieron presentes la CIA y el servicio secreto exterior británico MI6, donde se decidió poner fuera de la circulación al primer ministro sueco (Olof Palme), utilizando a un subagente iraní, ya que Palme se estaba “equivocando” demasiado y abogaba por mejorar las relaciones con la Unión Soviética”

 

Fuente (parcial): http://tueriesdubrabant.winnerbb.com/

 

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