¿Sobrevive la conciencia ‘más allá’ del espacio y el tiempo? Una reflexión personal (2)

 

 

LA FÍSICA Y LA CONCIENCIA

 

La conciencia no es algo que a los científicos aferrados al materialismo cartesiano, en general, les guste hablar.  La conciencia no puedes verla o tocarla y, a pesar de los esfuerzos concertados de ciertos investigadores para determinarla, no se puede cuantificar. Y, en ciencia, si no puedes medir algo vas a tener problemas para explicarlo. Pero la conciencia existe y es uno de los aspectos más fundamentales que nos hace humanos. Al igual que la materia y energía oscuras se han utilizado para llenar algunos vacíos en el modelo estándar de la física, investigadores también han propuesto que es posible que la conciencia pase a formar parte de la materia. Lógicamente, estamos hablando de meras hipótesis. Lo cierto es que cada vez están apareciendo más científicos tratando de solventar el problema de la conciencia desde disciplinas no afines a la neurociencia.

Qué es la conciencia y de dónde emana es algo que ha “traído de cabeza” a las grandes mentes pensantes, tanto del mundo occidental como del oriental, desde los albores de la Humanidad. Es un tema que, volviendo al filósofo David Chalmers y su “problema duro o difícil” de la conciencia, resulta de una complejidad tal que se han desarrollado varias teorías al respecto. La materialista suele ser la prevalente entre los científicos, pero ello no quiere decir que sea la “correcta” y menos la definitiva. Según la visión materialista, la idea es que la conciencia emana de la materia a través de las conexiones neuronales sinápticas del cerebro. Pero como dicen algunos “saca el cerebro de un conjunto de ecuaciones y la conciencia no existe en absoluto”.

La tradición científica nos dice que los hombres de ciencia han sido y son incondicionalmente materialistas. Pero más de una vez han chocado, invariablemente, contra las limitaciones del materialismo. Uno de los saltos cualitativos fue el abismo que surgió entre la relatividad einsteinana y la mecánica cuántica o el mismo principio de incertidumbre de Werner Heisenberg, a primeros del siglo pasado. La mecánica clásica seguía operando correctamente a nivel macroscópico pero la física de lo más pequeño vino a establecer un nuevo paradigma que contradecía el dogma de que todo era “medible” dada la posición y trayectoria de una partícula. La indeterminación y superposición de múltiples posibilidades hizo acto de presencia.

El materialismo parecía ser la inexpugnable teoría que había desmantelado a su otro oponente ideológico, la supersticiosa creencia platónica del dualismo alma-cuerpo, abrazada tanto por las religiones organizadas como por otros movimientos espiritualistas. Así, en el dualismo metafísico la conciencia está separada de la materia y sería parte de otro aspecto del individuo, que en términos religiosos se denomina alma. Sin embargo, hay una tercera opción que está ganando terreno en algunos círculos científicos, el panpsiquismo, donde el universo entero estaría gobernado por la conciencia. Algunos le achacan a esta hipótesis que tenga ciertos paralelismos o reminiscencias con la filosofía hindú o budista (revisitando la Nueva Era) donde una gran Deidad y la Conciencia sería algo de lo que todos formamos parte.

¿Entonces si no hay conciencia no habría universo? Aquí habría que retomar un poco aquella idea de Robert Lanza acerca de la necesaria conexión entre conciencia y el Cosmos (pensamiento copiado, por otra parte, de la filosofía Zen):  “Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para escucharlo, ¿se produce un sonido?”. Según Lanza no, ni hay sonido, ni, en su caso, tampoco habría árbol. Sin conciencia todo es una iusión creada por nuestras mentes. Sin un observador no hay una partícula con propiedades definidas.

Si la conciencia determina la realidad existente, lo que somos y lo que percibimos, filtrado e interpretado por nuestra mente….entonces, sin conciencia de ser nosotros mismos y de la realidad exterior ¿ese universo no existiría en absoluto o al menos no sin algún tipo de conciencia “observándolo”?. Parece redundante decir que “si no hay nadie para ver conscientemente el universo, ese universo no existe para nadie y, por tanto, no debería existir”. Aquí, algunos físicos heterodoxos hablarían de un campo de protoconsciencia. ¿Las dos propuestas (la científica “ortodoxa” y la protoconsciente) podrían encajar (por separado) en un mismo argumento válido?

Un planteamiento, el anterior y el de Lanza, que podría ser tildado de místico, mágico y sin base científica alguna puesto que, nos dicen los materialistas, haya o no un observador para escuchar ese sonido o el Cosmos en general, la naturaleza y el universo siguen su propio curso evolutivo independientemente de que haya un espectador consciente. Por ejemplo, la Tierra se formó sin necesidad de que nadie, aparentemente, la estuviera observando. Parece una prueba en contrario de una lógica aplastante ¿verdad?

Pero el de Lanza (y el párrafo que sigue) no es el argumento correcto, como tampoco lo sería el de los materialistas ortodoxos. El problema no está en buscar un observador concreto que escuche un sonido de un árbol que cae, sino en proponer, en su generalidad, que si la totalidad del universo es consciente la conciencia “debería” estar presente en todas y cada una de las partes de ese universo y en cualquier objeto físico que lo compone. Por tanto, ese árbol sí va caer y va a generar ruido, haya o no un “ser vivo” consciente observándolo y escuchándolo (que es lo que deduzco de la afirmación de Lanza).

La conciencia no es, si admitimos su origen no material, ni física ni biológica, no requiere de “elementos visuales o auditivos” para cerciorarse de que “un árbol cae y produce ruido”. La conciencia es (o sería) una propiedad eterna, inmaterial, de existencia independiente. Y si esa conciencia posee alguna forma de energía autoconsciente el universo, que es un “continuum cuántico”, también tendría conciencia de sí mismo. Como hipótesis de largo alcance filosófico podríamos formular lo siguiente: si no existiese una conciencia universal entonces, sí, no habría universo, ni vida, ni por supuesto árboles frutales (iron.).

Veamos un ejemplo que conecta con lo anterior. La vida en la Tierra, según las teorías más ampiamente difundidas, vino “de fuera” a través de sucesivos impactos de cometas y asteroides contra nuestro planeta, los cuales, según diversas hipótesis, contendrían la base primordial que dio origen a la vida en la Tierra, es decir, moléculas de agua que luego se transformaron en complejas reacciones químicas. Si el agua es vida, también sería una forma de conciencia. Por tanto cabría afirmar, aquí sin reservas, que el universo está sincronizado exactamente para la existencia de nosotros, los seres conscientes.

Pero ¿qué ocurre en las entrañas de la mecánica cuántica? ¿tiene qué ver algo la conciencia? Sabemos que las partículas no tienen una forma definida o una ubicación específica hasta que se observan o se miden. En las teorías de Newton y Einstein sus postulados funcionan correctamente cuando explican el mundo en sus dimensiones macrocósmicas, pero se fracturan totalmente cuando llegamos al mundo de las partículas subatómicas. Según la teoría de EInstein, a diferencia del modelo de Copenhague (física cuántica), el espacio-tiempo es relativo pero independiente de cualquier observador. La conciencia y la medición son relativos, sin ninguna trascendencia temporal. En cambio, en la física cuántica la conciencia y el acto de observar y medir constituyen un marco referencial independiente que determinan el colapso de la función de onda.

Algunos se preguntan ¿entraría en juego una forma de conciencia o de proto-conciencia a la que incluso Max Planck, el padre de la MC dio una importancia esencial? El físico John A. Wheeler, citado varias veces por Robert Lanza en su libro Biocentrismo, puso la primera piedra de toque en todo este asunto a través del llamado por él “principio antrópico participativo”, que postula que un observador humano es la clave en todo el proceso de la protoconsciencia, es decir, “nada existe sin una conciencia para aprehenderla”. Mientras, la física Danah Zohar, en base al comportamiento cuántico de la materia, ha llegado a la conclusión de que la conciencia funciona con arreglo a las leyes de la mecánica cuántica.

Pero no sólo de físicos o matemáticos se nutren los fundamentos del panpsiquismo protoconsciente. Hay neurocientíficos como Christof Koch que son partidarios de este modelo que determina que la conciencia es el eje de la existencia de uno mismo y del universo. Koch dice que “los mismos organismos biológicos son conscientes porque cuando se acercan a una nueva situación pueden cambiar su comportamiento para moverse desde esta perspectiva”. Un ejemplo que me viene a la cabeza, simple, sería el de un ser vivo (el que sea) que tiene conciencia de que a su alrededor existen potenciales peligros o presas a las que atrapar y actuaría conscientemente según su instinto de supervivencia.

El físico británico Sir Roger Penrose sería otro partidario del panpsiquismo, pero con matices y a su manera. Penrose ya propuso, junto con el profesor emérito de anestesiología Stuart Hameroff, una teoría de que la conciencia estaría presente a nivel cuántico en las sinapsis del cerebro (llamada Reducción objetiva orquestada). Pero Penrose no quiere etiquetas a su nombre del tipo “panpsiquista”. En su opinión, “las leyes de la física producen sistemas complejos y estos sistemas complejos conducen a la conciencia la cual daría paso al desarrollo de campos del conocimiento como, por ejemplo, las matemáticas”

Físicos teóricos como Bernard Haisch, en 2006, sugirieron que la conciencia se produce y se transmite a través del vacío cuántico, o espacio vacío, de modo que cualquier sistema físico que tenga suficiente complejidad y cree un cierto nivel de energía, podría generar o transmitir conciencia. Otros, como el físico Gregory Matloff, van más lejos y han abordado la astrofísica para estudiar el comportamiento, supuestamente consciente, de algunas estrellas. Matloff y otro colega suyo alemán examinaron la llamada Discontinuidad de Parenago que consiste en que las estrellas más frías, como nuestro propio Sol, giran alrededor del centro de la Vía Láctea más rápido que las más calientes. La explicación de la ciencia ortodoxa nos dice que tal fenómeno es debido a las interacciones de esas estrellas frías con las nubes de gas. Matloff, sin embargo, tiene una visión diferente, la cual fue publicada en el Journal of Consciousness Exploration and Research.

A diferencia de sus hermanas más calientes, dice Matloff, las estrellas más frías pueden moverse más rápido debido a la emisión de un chorro de energía unidireccional. Dichas estrellas emiten siempre un chorro al comienzo de su nacimiento. Matloff sugiere que esto podría ser un indicador de que la estrella está automanipulándose conscientemente para ganar velocidad. Los datos de observación muestran un patrón confiable en cualquier lugar donde se observe la discontinuidad de Parenago. Si se tratara de una interactuación con nubes de gas, como predice la teoría actual, cada nube debería tener una composición química diferente y, por tanto, haría que la estrella funcionara de manera diferente. Entonces, ¿por qué todas ellas están actuando exactamente de la misma manera?

Las aportaciones teóricas para ir arrinconando al exclusivista materialismo dominante (y también al dualismo trascendente) no dejan de aparecer. Aunque algunos persisten en la idea de encontrar alguna fuente materialista de la conciencia. Como es el caso del neurocientífico y psiquiatra Giulio Tononi, de la Universidad de Wisconsin-Madison, para quien podría existir lo que él llama, una “teoría integrada de la información, donde la conciencia sería una manifestación con una ubicación física real, situada en algún lugar del universo, sólo que no la hemos encontrado todavía. Un físico del prestigioso MIT (Massachussets Institute of Technology), en Boston, Max Tegmark va en la misma línea, o más exactamente tomando el mismo discurso, y propone que existe un estado de la materia por el que los átomos se organizan para procesar información, la cual daría paso a la subjetividad y de aquí se trasladaría a la conciencia. Lo que se dice abandonar la ortodoxia a machas forzadas.

La propuesta de Tononi sería algo así como una versión modificada, a la inversa, de la teoría de Pim Van Lommel sobre la conciencia ilocalizable fuera del espacio y el tiempo. Sólo que en el caso de Tononi esa conciencia sí tendría un lugar concreto en el espacio-tiempo de nuestro universo y no fuera de él. Me parece, de todas formas, mucho más coherente, convincente y escéptica la idea del holandés (la improbabilidad infinita de localizar esa conciencia)  que el hecho de pensar que pueda existir un cuerpo celestial físico irradiando conciencia del mismo modo nuestro Sol emite luz y calor.

El modelo materialista de la ciencia “oficial” se basa, fundamentalmente, en el viejo paradigma de la mecánica clásica newtoniana y es, como mínimo, defectuoso, en el mejor de los casos, Conceptos materialistas convencionales de la realidad como son localidad, causalidad, continuidad o determinismo se utilizan como un dogma inquebrantable, mientras que el componente fundamental de la existencia -la naturaleza de la conciencia- se ignora intencionalmente a pesar de que precursores de la mecánica cuántica como Max Planck creyeron firmemente que la conciencia jugaba un papel significativo en la configuración de la realidad.

Las principales teorías materialistas de la conciencia utilizan la mecánica clásica para asumir que la conciencia surgió y se produce a partir de un conjunto de acciones combinadas neuronales dentro del cerebro, esto es, se centran en la complejidad sináptica computacional que se produce en el cerebro que es la que permite la comunicación entre las neuronas. Sin embargo, autores científicos de contrastada solvencia como Penrose-Hameroff y otros ya han dado un sonoro bofetón a la “conciencia materialista” con el descubrimiento de vibraciones cuánticas en los microtúbulos del cerebro.

La conciencia generada por la materia física cerebral se puede decir que empieza a ser un mito cientifista en franca decadencia.

 

¿Sobrevive la conciencia ‘más allá’ del espacio y el tiempo? Una reflexión personal (1)

Estudios prospectivos sobre las experiencias cercanas a la muerte, así como recientes resultados de investigaciones neurofisiológicas y diversos conceptos de la física cuántica, me han llevado a estar firmemente convencido de que la conciencia no puede ser localizada en un tiempo y un espacio concretos. Esto se conoce como no localidad o no localización. La conciencia plena e infinita está presente en todas partes, en una dimensión que no está ligada al tiempo ni al espacio, donde el pasado, el presente y el futuro existen y son accesibles a la vez. Esta conciencia infinita está siempre en nosotros y alrededor nuestro.

(Pin Van Lommel, cardiólogo holandés)

 

La cita anterior, tomada del libro Consciencia más allá de la vida, no es una declaración neoespiritualista procedente del movimiento de la Nueva Era o cualquier otra corriente ideológica similar, puesto que Pim Van Lommel (1943) es un científico que no cree ni en Dios ni en ninguna trascendencia divina. Simplemente, Van Lommel ha sabido conjugar acertadamente conceptos ligados a la ciencia con un significado no materialista de la conciencia. La propuesta de Van Lommel es un acercamiento, o convencimiento personal, de largo alcance filosófico que conduce inexorablemente a un cambio de paradigma en nuestra forma de comprender el mundo, alejado tanto de la visión clásica materialista como de la metafísica platónica.

Después de haber leído, no muy extensamente pero sí lo suficiente, sobre el “difícil problema” de la conciencia del que habla el filósofo David Chalmers y de haber pasado por graves crisis existenciales (que, en realidad, nunca se abandonan del todo) tenían que aflorar, forzosamente, los grandes interrogantes (por qué existimos en vez de no existir o si hay algo “más allá” de la muerte). La muerte, dice Van Lommel, sigue constituyendo un tabú en nuestra sociedad. Sin embargo, es normal que la gente muera cada día. Hoy mismo, mientras usted está leyendo esto, están muriendo aproximadamente cerca de 7.000 personas en Estados Unidos y otras tantas más en Europa.

De modo que todo a lo que hemos estado unidos en este mundo (sentimientos, bienestar o no material, emociones, ideas, experiencias positivas-negativas, intereses, acopio o no de saberes…) algún día se irá para siempre. ¿Pero se irá también con todo ello la conciencia, que es la que ha determinado nuestra comprensión de quiénes somos, dónde estamos, qué sentimos y el mundo que nos rodea incluido el espacio exterior, como afirman los epígonos de la ciencia “oficial”? ¿Podemos seguir hablando de conciencia cuando se ha confirmado la muerte de una persona? se pregunta Pim Van Lommel. La respuesta que da el científico holandés va a estar un tanto en la línea de lo que ha afirmado otro científico, Robert Lanza: La muerte no existe, es sólo una ilusión, pero mucho mejor desarrollada.

Uno de los apoyos sobre los que se sustenta la creencia de que la conciencia pueda sobrevivir a la muerte física es haber experimentado una ECM (experiencia cercana a la muerte). Pero sabemos que las ECM no se producen siempre: solo, aproximadamente, en un 18% de los casos donde personas están en situaciones traumáticas o límites, es decir, cuando hay un riesgo vital para la persona, aunque no necesariamente. Que en las ECM se produzca una ampliación mejorada de la conciencia para unos y para otros no (independientemente de que la gente no quiera relatar sus experiencias) sigue siendo un misterio. La soberbia de la ciencia oficial no quiere ni oír hablar de esto: o bien los que experimentaron ECM son crédulos idiotas o bien sufrieron delirios.

El problema que suscitan las ECM en el mundo de la ciencia ortodoxa ya sabemos que consiste en relegarlas a la categoría de “alucinaciones” producto de un cerebro caótico, aunque no aporten una sóla prueba válida de ello. Pero como dice Van Lommel Todos los resultados de investigaciones que no pueden ser justificados mediante la visión del mundo imperante son etiquetados como «anomalías», ya que amenazan el paradigma existente y desafían las expectativas que éste suscita. Ni que decir tiene que dichas anomalías son inicialmente obviadas, ignoradas, rechazadas como aberraciones e incluso ridiculizadas

Para algunos científicos, situados al margen del consenso oficial, la física cuántica concede a nuestra conciencia un papel decisivo en el proceso de crear y experimentar la realidad perceptiva de modo que la información recibida por nuestra conciencia sería la que describiría el mundo físico real. A pesar de que los cartesianos militantes oponen resistencia a ello, como afirma con claridad Van Lommel las técnicas científicas actuales son incapaces de cuantificar o demostrar el contenido de la conciencia. Resulta imposible obtener la evidencia científica de que alguien se ha enamorado, o de que alguien está disfrutando de una pieza musical concreta o de una determinada obra pictórica. Lo que puede medirse son los cambios químicos, eléctricos o magnéticos en la actividad cerebral; el contenido de pensamientos, sentimientos y emociones, no. Si no tuviéramos la experiencia directa de nuestra conciencia a través de nuestros sentimientos, emociones y pensamientos, no seríamos capaces de percibirla.

La conciencia estaría situada, en este contexto, fuera del cerebro y sería la transmisora de información, mientras que aquél actuaría como un aparato receptor que descodificaría dicha información. En definitiva, nuestro cerebro cumpliría, según Van Lommel, más bien la función de facilitar que la de producir, posibilitando experimentar la conciencia. ¿Pero dónde se ubicaría la conciencia infinita de Van Lommel? En un estado ilocalizable, fuera de los límites del espacio y el tiempo de tal modo que la muerte, al igual que el nacimiento, no sería más que un simple tránsito de un estado de conciencia a otro. Y aunque a algunos sigan pensando que esto es una forma de “pensamiento mágico”, Van Lommel no lo ve así: Aceptar nuevas ideas científicas, en particular sobre la conciencia infinita, requiere tener una mente abierta y renunciar a dogmas.  

 

LA CONCIENCIA INFINITA DETERMINA UN UNIVERSO INFINITO, SIN PRINCIPIO NI FINAL. EL “BIG BANG” ES EL MAYOR TIMO CREACIONISTA DEL SIGLO XX

 

 

Dentro de esos dogmas a los que hace referencia Van Lommel habría que renunciar, o al menos cuestionar, a uno de los más extendidos en la actualidad y que es el “sancta sanctorum” de la ciencia cosmológica actual: el del origen del universo, que nos dicen aconteció “a partir de la nada” (singularidad inicial, en acepción científica de sus promotores), y que se materializó a través de una “Gran Explosión”, el conocido “Big bang”.

Si admitimos, siguiendo el razonamiento de Van Lommel, que la conciencia es infinita ésta habría existido siempre y, cabría deducir con lógica, que el universo sería igualmente infinito por lo que nunca habría tenido un inicio ni tendría un final. Y esta es, ahora mismo, mi idea. El modelo matemático comúnmente admitido sobre el “big bang”, a partir de la relatividad general, es un presupuesto científico inconsistente y las observaciones no corroboran, en ningún caso, un origen específico del universo y menos un “predictivo” final escatológico a modo de esa tontería de tebeo llamada “big crunch” (o “gran crujido”).

Pero es que desde el ámbito de la propia ciencia se están dando pasos en el sentido anterior de desmitologizar, y de algún modo desmantelar el teísta y canonizado “big bang”. Y lo hace con las herramientas metodológicas propias de la física, es decir, con sus ecuaciones matemáticas. En un artículo de 2015, publicado en el acreditado site physics.org, nos dicen que el universo pudo no haber tenido un comienzo:

El universo puede haber existido siempre, según un nuevo modelo que aplica términos de corrección cuántica para complementar la teoría de la relatividad general de Einstein. El modelo también puede dar cuenta de la materia oscura y la energía oscura, resolviendo múltiples problemas a la vez. La singularidad del Big Bang se puede resolver con su nuevo modelo en el que el universo no tiene principio ni fin.

En el modelo cosmológico propuesto por dos físicos, Ahmed Farag Ali y Saurya Das, tampoco dan validez a otra de las fantasías de la cosmología actual: el ya mencionado “big-crunch”, o supuesto final cataclísmico del universo donde se produciría una contracción de toda su materia y energía que le haría volver a su estado original, es decir, según la teoría cosmológicca vigente, a un punto de densidad y energía infinitas: 

Además de no predecir una singularidad  o “Big Bang”, el nuevo modelo tampoco predice una singularidad del “gran crujido” (“Big Crunch”). En la relatividad general, un posible destino del universo es que comienza a encogerse hasta que colapsa sobre sí mismo en una gran crisis y se convierte en un punto infinitamente denso una vez más. El universo, con esta nueva teoría, sería de tamaño finito y, por lo tanto, de una edad infinita. Los términos expuestos por los dos físicos también hacen predicciones que concuerdan estrechamente con las observaciones actuales de la constante cosmológica y la densidad del universo.

A pesar de tratarse de una hipótesis provisional, para mí sería casi definitiva. Sobre todo, porque la mencionada teoría daría un golpe letal a las creencias religiosas (en particular, la católico-cristiana) que han abrazado con efusividad un universo creado desde la “nada”, mediando, por supuesto, una entidad divina omnisciente y omnipotente. Y el Big-Bang ha sido la teoría que se ha acomodado como un guante de seda a las religiones monoteístas, en particular, a la cristiana, que ha reforzado (o eso ha creído ella) su dogmática creacionista. El Vaticano la ha suscrito sin reservas a través de la Pontificia Academia de las Ciencias.

Con la teoría del Big Bang pueden sentirse especialmente a gusto en el cártel católico-vaticano ya que fue un sacerdote belga, Georges Lamaître (junto a George Gamow) quien la formuló en 1927. Lamaitre fue, además, presidente de la Pontificia Academia de las Ciencias entre 1960 y 1966. Un organismo “científico”-religioso, el anterior, tratando de conciliar vírgenes, resurrecciones y milagros con datos científicos empíricos es síntoma de la decrepitud vaticana, donde antes que abandonar la fe es preferible atrincherarse con piruetas ideológicas de lo más aberrantes.

La iglesia de Roma está reconociendo explícitamente que el motor del mundo es la ciencia, no la religión, y que, en buena lógica, no deberían ser conciliables aunque el clero papal espuriamente afirma lo contrario con tal de mantener a toda costa el dogma de la “infabilidad”, sus fetiches inverosímiles y, en definitiva, como decía Gonzalo Puente Ojea “seguir manteniendo todos los resortes de la ignorancia, para mantener vivos los absurdos mitos religiosos”. El discurso del Papa Francisco a favor del Big Bang, realizado en dicha Academia en 2014, no ha hecho más que confirmar dos cosas: 1ª) que el “big bang” (expresión, por cierto, acuñada por el astrónomo británico Fred Hoyle para ridiculizarla) es un pestiño creacionista disfrazado de ciencia. Y 2º) que los fundamentos científicos están, como hemos dicho, por encima de cualquier credo religioso:

Dijo el Papa Francisco, entonces, que El inicio del mundo no es obra del caos que debe a otro su origen, sino que se deriva directamente de un Principio supremo que crea por amor. El Big-Bang, que hoy se sitúa en el origen del mundo, no contradice la intervención de un creador divino, sino que la requiere. La evolución de la naturaleza no se contrapone a la noción de creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan. Respecto al hombre, hay un cambio y una novedad.

La iglesia de Roma siempre anda presta a reformular y amalgamar su credo cuando “nuevos descubrimientos” científicos puedan guardar similitudes con su ideario retrógrado y fetichista, mezclando incluso de forma torticera, aunque contenidamente, evolucionismo y creacionismo para no verse relegados al oscurantismo de una narrativa católica entre infantiloide y ridícula. De hecho, Francisco, a continuación de dar por bueno el “big bang” tira de la literatura más mugrienta de la teocracia cristiana para afirmar que Cuando, el sexto día del relato del Génesis, llega la creación del hombre, Dios da al ser humano otra autonomía, una autonomía distinta a la autonomía de la naturaleza, que es la libertad.

No hace falta decir que este vergonzante funambulismo ideológico arruina de forma miserable los propios postulados teológicos de la fe cristiana. Del designio divino donde el hombre ha sido creado por Dios y, supuestamente, sus actos están gobernados por Él pasa, por arte de birlibirloque, a ser sujeto del “libre albedrío” disponiendo de “libertad”, igualmente subrogada por ese Dios, para que el hombre haga uso de ella, con su propia maldad o bondad. ¿Pero no quedamos en que si nos crea un ente Superior, Divino y Perfecto, debería habernos creado igualmente “perfectos”, “inmaculados” y sin “faltas”?

 

El capitalismo está colapsando desde la desigualdad: ¡Rusia culpable!

 

 

 

El capitalismo está colapsando desde la desigualdad: ¡Rusia culpable!

 

Un artículo de Finian Cunningham

 

Las nuevas cifras publicadas esta semana (la anterior) sobre la obscena desigualdad en los sistemas capitalistas muestra cómo el sistema económico occidental se ha vuelto más que nunca profundamente disfuncional. Sin duda, la depravada explotación que efectúa el sistema capitalista representa la mayor amenaza para las sociedades y la seguridad internacional. Sin embargo, los líderes occidentales están preocupados por otras amenazas inexistentes, como es el caso de Rusia.

Tomemos como ejemplo a la primera ministra británica Theresa May, quien durante esta semana estuvo dando una charla en un lujoso banquete celebrado en Londres. May dijo a los allí congregados, mientras bebían costosos vinos, que “Rusia está amenazando el orden internacional del que dependemos”. Sin proporcionar un sólo fragmento de evidencia, la líder británica afirmó que Rusia estaba interfiriendo en las democracias occidentales para “sembrar la discordia”. La retórica grandilocuente de May es un caso clásico de estudio de eso que los científicos del comportamiento llaman “actividad de desplazamiento”, es decir, cuando los animales se encuentran en peligro y a menudo reaccionan mostrando un comportamiento inusual o haciendo ruidos extraños.

De hecho, May y otros líderes políticos occidentales saben que se están enfrentando a un peligro que amenaza su orden mundial, no admitiéndolo abiertamente como tal. Ese peligro proviene de los altos niveles explosivos de desigualdad social y pobreza dentro de las propias sociedades occidentales, lo que lleva a una creciente ira, resentimiento, descontento y desilusión entre las masas de ciudadanos. Ante el colapso inminente e inminente de sus sistemas de gobierno, líderes occidentales como May buscan ayuda en la verborrea contra Rusia para señalar a a este país como una amenaza.

Esta semana, el banco europeo Credit Suisse publicó cifras que muestran que la brecha de riqueza entre ricos y pobres ha alcanzado niveles verdaderamente grotescos y absurdos. Según ese banco, el 1% más rico de todo el mundo ahora posee tanta riqueza como la mitad de la población de todo el planeta. Los Estados Unidos y Gran Bretaña se encuentran entre los principales países para residentes multimillonarios, mientras que estas dos naciones también han alcanzado las mayores cotas de desigualdad del mundo.

Los datos que dicen cuán disfuncional se ha vuelto el sistema capitalista siguen llegando sin interrupción. Es imposible ignorar la realidad de un sistema que se encuentra en muy mal estado. Sin embargo, los políticos británicos y estadounidenses en particular -salvo excepciones notables como Jeremy Corbyn y Bernie Sanders- son audaces para bloquear esta realidad mientras se dedican a perseguir fantasmas de lo más ridículos. (esta práctica tiene, de alguna manera, mucho sentido).

La semana pasada, un informe del Instituto de Estudios Políticos de Estados Unidos encontró que solo tres de los hombres más ricos de Estados Unidos, Bill Gates, Jeff Bezos y Warren Buffet, poseen el mismo nivel de riqueza que la mitad más pobre de la población estadounidense. Es decir, el valor monetario combinado de estos tres individuos, que se calcula en 250 mil millones de dólares, es equivalente al que poseen 160 millones de ciudadanos.

Además, el estudio también estima que si la administración Trump lleva adelante sus previstos planes fiscales, la brecha entre la elite rica y la gran mayoría de ciudadanos se ampliará aún más. Este y otros estudios han llegado a la conclusión de que más del 80% de los beneficios fiscales del presupuesto de Trump se destinarán a enriquecer al 1%  de privilegiados que se sitúan en la cúspide del poder adquisitivo estadounidense.

Todos los gobiernos occidentales, no solo los de May o Trump, han puesto en práctica en las últimas décadas una tendencia histórica de desviar la riqueza de la mayoría de la sociedad hacia unas pocas élites económicas. La carga tributaria ha cambiado incesantemente de los trabajadores con alto poder económico hacia los trabajadores ordinarios, que además han tenido que lidiar con la disminución de salarios, así como ver un considerable deterioro de los servicios públicos y el bienestar social.

Referirse a los Estados Unidos o Gran Bretaña como “democracias” es un término inapropiado, por absurdo. Son, en la práctica, plutocracias; sociedades dirigidas por y para un estrato elitista donde los ricos son obscenamente cada día más ricos. Economistas inteligentes, como los autores del informe citado anteriormente, se dan cuenta de que el actual estado de cosas es insostenible. Moralmente, e incluso desde un punto de vista de la economía empírica, la distorsión de la riqueza dentro de las sociedades occidentales, y a nivel global, está conduciendo a un desastre social y político.

En esta tesitura, debemos reconocer el trabajo pionero, vigente, de Karl Marx y Friedrich Engels, que hace más de 150 años identificaron el principal fracaso del capitalismo como fue la polarización de la riqueza entre unos pocos y la gran mayoría. Una falta de poder de consumo de las masas debido a la pobreza crónica inducida por el capitalismo daría lugar al eventual colapso del sistema. De este modo, hemos llegado a un punto de la historia donde un puñado de individuos posee tanta riqueza como la mitad del planeta.

La desigualdad, la pobreza y la negación de una existencia digna a la mayoría de la población es una clara muestra  que condena al capitalismo y su modelo de organización de sociedad para beneficio privado de unos pocos. El sufrimiento humano, las dificultades, la austeridad y el potencial deterioro que fluyen de este estado de cosas constituye la crisis de nuestro tiempo. Sin embargo, en lugar de un debate público serio y luchar para superar esta crisis, nuestras élites nos obligan a centrarnos en falsos problemas, incluso con tintes surrealistas.

La política estadounidense se ha visto estancada por una interminable disputa de las élites sobre si Rusia se inmiscuyó en las elecciones presidenciales afirmando que los medios rusos continúan interfiriendo en la democracia estadounidense. Por supuesto, los medios controlados por las corporaciones estadounidenses, que son una parte integral de la plutocracia, otorgan credibilidad a este circo. Lo mismo ocurre con los medios europeos controlados por las grandes corporaciones.

Después, tenemos al presidente Donald Trump de gira mundial reprendiendo e intimidando a otras naciones para que inviertan más dinero en la compra de productos estadounidenses y se dejen engañar sobre la supuesta generosidad norteamericana en los intercambios comerciales. Trump también está preparado para comenzar una guerra nuclear con Corea del Norte porque este último país está siendo señalado como una amenaza para la paz mundial, basándose en que la nación norcoreana está construyendo sus propias defensas militares. Lo mismo ocurre con Irán. Trump califica a Irán como una amenaza para la paz en Medio Oriente y está advirtiendo sobre un posible enfrentamiento.

Esta es la misma arma de distracción absurda que la expuesta por Theresa May criticando a Rusia por “amenazar el orden mundial del que todos dependemos”. Al decir “nosotros”  May realmente se está refiriendo a las élites, no a la masa de trabajadores que sufren el capitalismo y a sus familias. May y Trump están actuando para “manipular a la opinión pública”, manipulación que está siendo llevada al absurdo. O, más crudamente, están lavando el cerebro a la gente.

¿Cómo pueden Corea del Norte o Irán ser presentados de manera creíble como amenazas globales cuando los estadounidenses y británicos están apoyando un bloqueo genocida y una masacre aérea en Yemen? La desconexión total de la realidad es una demostración de cómo un pernicioso sistema de control del pensamiento está siendo soportado por la gran mayoría de los ciudadanos.

La mayor escisión que existe hoy día es la desigualdad obscena de riqueza y recursos que el capitalismo ha engendrado en el siglo XXI. Esa disfunción monstruosa también está causalmente relacionada con el hecho de que Estados Unidos y sus aliados occidentales, como Gran Bretaña, están aumentando la beligerancia y las guerras en todo el planeta. Todo es parte de su negación elitista de la realidad. La realidad de que el capitalismo es la mayor amenaza para el futuro de la humanidad.

¿Podemos permitir que estas élites políticas, mentalmente deficientes y embusteras, así como sus medios, dicten todas estas locuras? ¿O podemos creer aún en que el pueblo hará lo correcto y los echará a un lado?

 

TRADUCCIÓN FINIAN CUNNINGHAM: BERLIN CONFIDENCIAL

OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia, a través de los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (2ª parte)

 

 

ULTIMO SUSPIRO: ¿EL FIN DE GLADIO?

 

En 1988, al propio tiempo que una buena parte del contingente de tropas soviéticas iniciaba su retirada de Afganistán, señala Paul Williams, la Operación Gladio llegó a su fin en Europa Occidental. Las cifras oficiales de la Comisión Gladio mostraron que 14.591 actos de violencia con “motivación política” se produjeron entre el 1 de enero de 1969 y el 31 de diciembre de 1987, tan sólo en Italia. A través de Gladio, 491 personas murieron y 1.181 resultaron heridas o mutiladas. Las cifras no tuvieron paralelismo alguno en toda la historia italiana.

¿Investigar Gladio? ¿Meter mano al terrorismo de Estado? ¿Quién iba a ser el audaz y atrevido? El intento por salvar los muebles de la Europa terrorista de Gladio y dar una imagen democrática se cristalizó en Italia en 1988 mediante la denominada “Comisión Parlamentaria del Senado italiano para la Investigación del Terrorismo en Italia” que fue presidida por el senador Libero Gualtieri. Pero oponerse a una estructura mafiosa tejida desde el mismo Estado resultó ser, como dice Williams, una tarea desalentadora: testigos dispuestos a ofrecer testimonio fueron retenidos, documentos fueron destruidos y entre los comisionados hubo discrepancias sobre la cantidad de información a revelar al público. Pero el juez Felice Casson, miembro de la Comisión, finalmente descubrió documentos que revelaron que una estrategia militar secreta había estado trabajando durante los años de plomo.

El descubrimiento que hizo Casson de la trama criminal de Estado Gladio es tan clarificador y contundente que, a pesar de todo, jamás ha sido objeto de debate en los grandes medios hegemónicos, sean escritos o en programas audiovisuales, extendiendo un velo de censura sobre ello. Williams deja bien claro el alcance de Gladio: La estrategia de Gladio, que implicaba un ejército clandestino, había sido redactada por fuentes gubernamentales y ejecutada por una agencia extranjera con una gran cantidad de dinero. En julio de 1990, Casson obtuvo el permiso del primer ministro Andreotti para acceder a los archivos de la sede del SISMI (servicio de inteligencia italiano) situados en el Palazzo Braschi, en Roma.

Dentro de los archivos, prosigue Williams, el juez encontró documentos de alto secreto que hablaban de una operación encubierta llamada Gladio que había sido creada por la inteligencia de Estados Unidos para participar en una “guerra subterránea” en toda Italia. Casson se dio cuenta de inmediato que por desenterrar esta información se había colocado en grave peligro, ya que cada investigador que había tropezado con Gladio había tenido un final violento. Casson más tarde recordó, “yo era el único que sabía algo [sobre la Operación Gladio] y esto pudo haber sido una desgracia para mí.”

A Casson no le quitaron de en medio por una sencilla razón: el expediente Gladio fue relegado forzosamente al olvido y los nombres y apellidos de los principales planificadores de los crímenes fueron debidamente ocultados y protegidos mientras que algunos actores de cierta relevancia relacionados directamente con Gladio fueron asesinados (Michele Sindona, Roberto Calvi) y otros pocos procesados. Se trataba no ya de terrorismo de ámbito nacional sino supranacional donde estaba implicado el país más poderoso del mundo, EEUU, y una organización militar omnipotente como la OTAN. Prueba de ello fue que tras poner en conocimiento de la Comisión Gladio un informe de máximo secreto presentado por Andreotti titulado “El llamado SID-Operación Gladio paralela”, el presidente de la Comisión, Gualtieri, dijo que su contenido suponía “una violación de la seguridad de la OTAN” por lo que fue censurado y el resultado del mismo se hizo público, pero ya completamente diluido y sin ningún dato trascendente.

Gladio era ya un “secreto” a voces. Y cuando se inquirió a funcionarios estadounidenses y británicos sobre esta cuestión se obtuvo la callada por respuesta o simplemente dijeron que “no podemos discutir cuestiones de seguridad”. Con centenares de muertos y miles de heridos de Gladio se atrevían a responder en esos términos tan cínicos y con esa frialdad de haber sido cómplices-planificadores de una trama criminal. Aunque a algunos, como cita Williams, se les vio inmediatamente el plumero terrorista de Gladio, como fue el caso del almirante Stansfield Turner, director de la CIA desde 1977 hasta 1981, quien se negó rotundamente a responder preguntas sobre Gladio durante una entrevista en un canal de noticias de la televisión de Italia en diciembre de 1990. Cuando el presentador insistió en que Turner respondiera con un gesto de respeto a las víctimas de las numerosas masacres en Italia, el ex director de la CIA con rabia gritó “¡dije, que no habría preguntas sobre Gladio!” Entonces, se quitó el micrófono y abandonó el set.

En España no se suscitó debate alguno sobre Gladio donde, al contrario que algunos (pocos) medios europeos, aquí hubo el clásico cerrojazo de la prensa canalla española (salvo unos pequeños apuntes del otrora aceptable diario ELPAIS) no dando cobertura alguna al escándalo terrorista de EEUU y sus mercenarios de Europa. Creo que fue un diputado de IU, Antonio Romero, el que entonces, cuando la aparición del escándalo, conminó al gobierno “socialista” de Felipe González a aclarar el pudridero terrorista de Gladio en España, obteniendo la misma respuesta que en el resto de Europa: “No sabemos, no contestamos, no tenemos conocimiento”. Ello a pesar de que España era un conocido centro de operaciones de Gladio desde los mismos inicios de la dictadura franquista cuya base (o una de ellas) estaba situada en Canarias. ¿Cuántos periodistas y medios españoles fueron comprados para silenciar Gladio? Recordemos que en Italia medios prestigiosos como el Corriere Della Sera estuvieron implicados en la trama Gladio como frentes de propaganda, tergiversación y ocultación del terrorismo de Estado.

Gladio actuó en España ejecutando varios crímenes y otros actos violentos, básicamente durante la “transición”, aunque también con el régimen de Franco ya agonizante mediante la implementación de falsas banderas como la del atentado de Madrid (1974) en la calle Correo, contra la cafetería Rolando, que era frecuentada habitualmente por policías de una Comisaría cercana, pero ese día no hubo, curiosamente, ninguno, muriendo más de una decena de personas ajenas a los Cuerpos de seguridad. Dicho atentado fue atribuido a ETA y a un grupo de comunistas a los que usaron y manipularon como chivos expiatorios para demonizarles, al igual que estaban haciendo la CIA, el SISMI italiano o el BND alemán esos años en Italia y Alemania, e impedir que gozaran de apoyo político por la ciudadanía. El agente de la transición franquista, Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, se negó entonces, en redondo, a asistir jurídicamente a los comunistas que fueron detenidos y torturados como  consecuencia de aquel atentado.

Para activar el Gladio español e impulsar la estrategia de tensión se utilizaron a organizaciones y elementos fascistas italo-españoles, con notorios asesinos profesionales como el italiano Stefano Delle Chiaie, alias Cacotta (o “cagada” en español), muy activo tanto en Europa como en Sudamérica organizando escuadrones de la muerte, así como la creación (e infiltración) de grupos de extrema izquierda creados y controlados para ese fin (Grapo, FRAP, etc), todos ellos bajo la supervisión de la CIA y coordinados por la inteligencia (el CESID) y  policía españolas. La posición del PSOE gobernante cuando se destapó la red Gladio no sorprendió por cuanto ese partido y varios de sus dirigentes estuvieron plenamente implicados en otra trama subterrorista vinculada a ella (GAL).

La charada europea final sobre Gladio, un tanto para que viésemos lo formalmente demócratas que eran sus dirigentes (donde muchos de ellos manifestaron aparentemente desconocer el engendro homicida), se plasmó en una condena de la conspiración terrorista mediante una Resolución del Parlamento Europeo de 1990, que decía en sus líneas básicas lo siguiente:

-Durante 40 años una inteligencia paralela y clandestina realizó operaciones en varios Estados miembros de la CEE (ahora UE)

-Dicha organización paralela ha escapado a todos los controles democráticos y ha sido dirigida por los servicios secretos de los Estados interesados, en colaboración con la OTAN

-Determinados servicios de inteligencia de los Estados miembros fueron involucrados en graves casos de terrorismo y delincuencia, interfiriendo en los asuntos políticos de los Estados de la CEE

-Dichas organizaciones operan y siguen operando fuera de la ley ya que no están sujetas a ningún control

-Las diversas organizaciones Gladio tienen a su disposición arsenales y recursos militares que les dan un potencial de ataque desconocido, poniendo en peligro las estructuras democráticas de los países donde operan o han operado. [Los arsenales, cabe recordar, estaban ocultos…y tan sólo en Italia se hallaron más de un centenar de escondites, tales como bosques, prados, cementerios e iglesias. El armamento incluía armas portátiles, municiones, explosivos, granadas de mano, cuchillos, dagas, morteros de 60 mm, varios cañones sin retroceso de 70 mm, rifles de francotirador, transmisores de radio, binoculares y diversas herramientas]

Se condena:

-La creación clandestina de esas redes operativas y se pide una investigación completa sobre la naturaleza, estructura, objetivos y otros aspectos de esas organizaciones clandestinas

-La asunción, por cierto personal militar de EEUU (en el SHAPE y la OTAN) para fomentar una red de inteligencia y operaciones clandestinas

Se pide:

-A los poderes judiciales de los países dilucidar plenamente la composición y el modus operandi de esas organizaciones militares para aclarar cualquier acción que hayan adoptado para desestabilizar la estructura democrática de los Estado miembros

-El establecimiento de Comisiones parlamentarias y una lista completa de organizaciones que trabajan en ese campo así como sus vínculos con los respectivos servicios de inteligencia del Estado y, en su caso, de éstos con organizaciones terroristas

Etc…

Dicha resolución se envió al Secretario General de la OTAN de entonces, el alemán Manfred Wörner, y al presidente de los EEUU, George H.W. Bush (padre) quienes urgentemente enviaron la nota europea a la papelera de reciclaje más próxima, al igual que hicieron, no nos engañemos, en Europa.

Es interesante advertir que después de toda esta gran escenificación teatral de condenas a Gladio por la clase política parlamentaria europea….llegó el Gladio B, con sus terroristas islámicos y el mismo modus operandi que el Gladio anticomunista: atentados en Madrid, Noruega, Londres, París, Bruselas, Niza, Charlie Hebdo, Manchester, nuevamente Londres, Turquía, etc…por no hablar de la guerra de la OTAN para destruir Yugoslavia  o la del Cáucaso, en Chechenia, para desestabilizar Rusia. Ni se ha visto, ni se verá, atisbo alguno de una declaración similar…porque saben en Europa que hay que postrarse a los designios del Nuevo orden anglosionista, mucho más fructífero (en términos de saqueo de recursos naturales y conquista) que aquel donde atizaron el espantajo comunista de la guerra fría. El terrorismo de falsa bandera sigue presente en Europa con otros protagonistas, pero con los mismos directores de orquesta.

 

LA CIA Y EL FOIA: OTRA MASCARADA SIN IGUAL

 

Dice Paul L. Williams que, en el marco de la investigación sobre la trama Gladio, El 15 de abril de 1991, Malcolm Byrne, director adjunto del Instituto Nacional Security Archive de la Universidad George Washington en Washington, presentó una solicitud en consonancia con el Acta de Libertad de Información (FOIA) para que la CIA facilitase información en relación con Gladio. En concreto, pidió “todos los registros de la agencia relacionados con la decisión original del Gobierno de los Estados Unidos para patrocinar, apoyar o colaborar con cualquier tipo de ejércitos, redes, u otras unidades establecidas para resistir una posible invasión de Europa Occidental por los países comunistas o llevar a cabo actividades de la guerrilla en los países de Europa Occidental en caso de ser dominado por comunistas, de izquierda o regímenes pro-soviéticos”

Indudablemente, en la solicitud de Byrne a la CIA había viejas falacias conocidas de Gladio como la referida a que “Europa Occidental podía ser invadida por países el Pacto de Varsovia”. Esa había sido la “justificación” originaria de Gladio que le daba un aire de cierta “legitimidad”, cuando la realidad es que Gladio fue creado no para contener una irreal “invasión” de la URSS y los países socialistas (algo que incluso negó el terrorista de extrema derecha de Gladio Vincenzo Vinciguerra), sino para impedir que en los países de la OTAN hubiera un giro a la izquierda de la mano de los influyentes partidos comunistas (o eurocomunistas) de entonces, mucho más organizados y combativos de lo que hoy queda como una pantomima casi testimonial.

De ahí que organizaciones terroristas creadas por la CIA como las Brigadas Rojas italianas o la RAF (Fracción del Ejército Rojo)-Baader Meinhoff alemana sirvieran a los propósitos demonizadores anteriores, al igual que la infiltración de Gladio en los partidos políticos de izquierda, consiguiendo inocular en el subconsciente colectivo de la población, durante dos décadas, de que estábamos ante un verdadero “carácter malvado del comunismo”. El III Reich y el Ministerio de Propaganda de Goebbels no lo hubieran podido hacer mejor. Pero la actividad de Gladio en la guerra fría fue mucho más allá que manipular formaciones políticas de izquierda y atentar contra civiles inocentes en Europa occidental.

Gladio se dedicó a introducir, junto a la propaganda de la Radio Free Liberty y la actividad de la CIA, saboteadores profesionales en los países socialistas del Este de Europa para provocar el caos, el descontento y las protestas ciudadanas (a modo de las revoluciones temáticas de colores de hoy). Esto sucedió en Hungría, en 1956, en la RDA (durante toda su existencia, pero particularmente en 1953) en Checoslovaquia, en 1968, durante la “famosa” Primavera de Praga, o en Polonia, a principios de los años 80, donde la CIA y el Vaticano financiaron tanto las actividades subversivas del sindicato clerical Solidaridad como las de la propia iglesia católica polaca. De hecho, las iglesias en Polonia, en aquella época, servían como centros de adiestramiento anticomunista contra el gobierno del general Jaruzelsky.

Volviendo a la CIA y Byrne, la Agencia le dijo al investigador que se olvidara del asunto de Gladio ya que estaba en juego el “interés de la defensa nacional”. Y, por tanto, el FOIA estadounidense, una fachada de dudosa “transparencia democrática” (siempre filtran, tachan y sesgan hasta dejar una “información desclasificada” casi irrelevante) no se hizo efectiva. En Europa también pidieron el recibo de la luz a la CIA sobre Gladio. Siguiendo a Williams: En marzo de 1995, una comisión del Senado italiano encabezada por Giovanni Pellegrino solicitó a la CIA que le facilitase todos los registros relativos a las Brigadas Rojas y al secuestro de Aldo Moro. Ellos, también, recibieron la respuesta de memoria: “La CIA no puede ni confirmar ni negar la existencia de la documentación relativa a su consulta.”. Qué educados, oye, al menos decían implícitamente que habían estado en el ajo.

La negativa a revelar información acerca de la empresa Gladio está en consonancia, dice Williams, con la que fue la Operación Sinsonte (soborno de medios de EEUU por la CIA para acusar de narcotráfico a China en los años 50). Es decir, también los medios hegemónicos de Occidente han puesto el candado a los delitos de Estado, bajo la supervisión de los servicios de inteligencia. Williams nos cita el ejemplo de una acreditada mamporrera de la CIA, Katharine Graham (1917-2001), editora del Washington Post (periódico conocido por estar controlado por la CIA) y que fue miembro del operativo Mockingbird (Operación Sinsonte). Graham dijo: “Hay algunas cosas que el público en general no necesita saber y no debería. Creo que la democracia florece cuando el gobierno puede tomar medidas legítimas para mantener sus secretos y cuando la prensa puede decidir si desea publicar lo que sabe. Esto se llama, lisa y llanamente, periodismo comprado por las cloacas del Estado, el que denunció valientemente Udo Ulfkotte.

 

CAIDA EN DESGRACIA…(RELATIVA) DE ANDREOTTI

 

Después de que Andreotti rompiera su silencio con Gladio, fue llevado ante los tribunales italianos por cooperar con el conocido jefe mafioso Toto Riina (fallecido hoy mismo en su jaula de oro) y la mafia siciliana en diversas actividades criminales, así como por la emisión de órdenes para asesinar al periodista Carmine Pecorelli (muerto de un disparo a bocajarro después de descubrir el pastel del crimen de Aldo Moro, ejecutado por Gladio-CIA). Finalmente, Andreotti fue exonerado por ambos cargos. Pero en 2002 un tribunal de apelación en Perugia dictaminó que el ex primer ministro fue culpable de complicidad en el asesinato de Pecorelli y le condenó a veinticuatro años de prisión. Al escuchar el veredicto, Silvio Berlusconi, que era entonces primer ministro, dijo que “la justicia se había vuelto loca.” Qué iba a decir un reconocido mafioso como Berlusconi…quien fue, al igual que Andreotti, miembro activo de la Logia Masónica P2 y Gladio.

El Vaticano no podía faltar a la cita y salir al auxilio de su viejo “camarada”, ya que también la Curia romana expresó su desprecio por la decisión del tribunal que condenó a Andreotti. Y es que no hay que olvidar que el Vaticano había sido parte integrante fundamental de Gladio, como organización terrorista y encubridora de la red creada por la CIA y la OTAN, además de servir su banco, el Ambrosiano, para el lavado del dinero procedente del narcotráfico de la CIA. El Cardenal Fiorenzo Angelini, al enterarse de la noticia de la condena a Andreotti, no se le ocurrió mejor idea que comparar al ex primer ministro con Jesucristo, otra víctima (según Angelini y el credo cristiano) de un veredicto injusto, por lo que el Cardenal esperaba, siguiendo con la analogía “jesucrística”, la “resurrección” de Andreotti en la Corte Suprema. L’Osservatore Romano, el periódico oficial del Vaticano, expresó su “plena solidaridad” con Andreotti, diciendo que el veredicto “debe ser rechazado por sentido común”. El cardenal Camillo Ruini, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y asesor clave del Papa, aprovechó la ocasión de su discurso anual a los obispos para expresar su “estima personal inquebrantable” por Andreotti.

Como no podía ser de otro modo el veredicto de asesinato imputado a Andreotti fue anulado por el Tribunal Supremo de Italia en octubre de 2003. Era la inmoral conclusión a la Operación Gladio en Italia donde, a pesar de que Andreotti como político al más alto nivel fue el que destapó oficialmente la trama criminal conviene no olvidar, como referente principal, que Andreotti formó parte de la estructura de Gladio y estuvo lealmente al lado de terroristas y mafiosos como el masón Licio Gelli (jefe de la Logia P2), Michele Sindona (el “banquero de Dios” envenenado en la cárcel), Roberto Calvi (muerto en ajuste de cuentas en Londres) y Juan Pablo II (el hombre de Gladio para el Este socialista de Europa), sin olvidar su responsabilidad en la muerte del periodista Pecorelli. Andreotti murió plácidamente en 2013 a la edad de 94 años.

El fin “oficial” de Gladio tras la caída del bloque soviético y las revelaciones de Andreotti fueron un epílogo meramente transitorio. Gladio, como bien dice Williams, a pesar de todos los informes en sentido contrario, no estaba muerto. Simplemente, había metamorfoseado.

Y ese Gladio “metamórfico” no hizo otra cosa que transmutar al siguiente Gladio, el B, el islámico.

 

TRADUCCIÓN PAUL L. WILLIAMS: BERLINCONFIDENCIAL

La propaganda mercenaria de Salvados y el timo del “brigadista feminista español” combatiendo con el terrorismo B de EEUU

 

MIEMBROS DEL YPG, LA MILICIA DEL BRIGADISTA ESPAÑOL, RESPALDADOS POR EEUU PARA DESTRUIR SIRIA

 

Una de las tónicas dominantes en el conflicto sirio, del que hacía tiempo que no hablaba en este blog, es la artera capacidad de manipulación y distracción masiva que los medios de propaganda de la OTAN tienen para maquillar o reforzar a los perpetradores y ejecutantes de ese conflicto. En el tablero sirio, gracias a la decidida, tenaz y heroica guerra contra el terror emprendida por Rusia, Irán y Siria (que se ha cobrado víctimas como los generales sirio Issan Zahreddine o el ruso Valeri Asapov) los terroristas de Occidente (denominados por el Departamento de marketing terrorista de la CIA como Daesh) están en imparable retroceso por lo que los estrategas criminales de Washington y la OTAN han tenido que reformular y redefinir a sus peones terroristas, disfrazándolos ahora como combatientes “democráticos” a través de un plan B donde han recurrido a la etnia kurda del YPG integrada en las llamadas SDF (o fuerzas de Defensa siria) para ir ganando posiciones en Siria, país que, no lo olvidemos, está siendo invadido ilegalmente por EEUU a través de la llamada “coalición”.

En el totum revolutum sirio hay, en estos momentos, algunas piezas que parecen converger hacia el punto común de los intereses geoestratégicos de EEUU, la OTAN, Israel. ¿Son los militantes del YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) una facción del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, comunista) utilizada astutamente por EEUU en Siria? Según algunos autores, sí. Tanto que afirman que cuando los combatientes del PKK cruzan la frontera con Turquía, se convierten en “terroristas”, según los Estados Unidos y la Unión Europea, pero cuando vuelven a Siria se transforman milagrosamente en combatientes “guerrilleros” que libran una guerra por la democracia como el componente principal de la Fuerza Democrática Siria.

Hay quien no hace, sin embargo, distingos y considera terrorista al PKK usando los mismos métodos y persiguiendo los mismos objetivos, pesando sobre ellos serias denuncias de crueldad y crímenes masivos. El YPG sería, a todos los efectos una extensión del PKK. El relato que hacen algunos es ciertamente sórdido El YPG, que ocupó un gran número de aldeas, pueblos y ciudades en la parte norte del país y los sometió a la opresión armada aprovechando la guerra civil siria, continúa llevando a cabo una estrategia integral de limpieza étnica contra la población local. Los residentes de larga estancia de la región como los árabes, los kurdos, los turcomanos, los armenios y los asirios están siendo forzados a exiliarse de sus hogares a través de amenazas, opresión, terror y violencia. Aquellos que se resisten a esta opresión, incluidos los kurdos, son reprimidos y condenados por métodos como la prisión, la tortura, las amenazas de muerte, los disparos y la quema de sus hogares.

La milicia YPG a menudo recurre a soluciones bastante salvajes e inhumanas; quemar pueblos y ciudades que han capturado para evacuarlos. Las actividades llevadas a cabo por el PYD / YPG, como expulsar a la gente de donde viven y erradicar áreas de asentamientos enteros del mapa en la región autónoma controlada por ellos, en la parte norte de Siria, equivale a crímenes de guerra.  En resumen, el YPG / PYD, que depende de los EE. UU y de las fuerzas de la coalición, lleva a cabo actos de represión ilimitada, crueldad y tortura contra la población local mientras sienta las bases de un supuesto estado terrorista comunista que será la base avanzada de los Estados Unidos en el Oriente medio.

El YPG también amenaza a los civiles que se niegan a abandonar sus aldeas con bombardeos aéreos enviando las coordenadas de sus lugares de origen como si un objetivo de ISIS a las fuerzas de la coalición lideradas por los EE. UU. Muchos testigos oculares dicen que el YPG ha expulsado repetidamente a árabes, kurdos de la oposición, asirios, etc. de sus lugares de origen por medio de este método vil.

Todo esta gran narrativa del terror kurdo, incorporada, en parte, por organizaciones tan poco confiables y que son sospechosas de connivencia con la élite política de Washington, como Amnistía Internacional o la infecta HRW, puede que, pese a quien pese, sea factible que tenga su plus de veracidad, pero no porque lo digan ellas sino porque el régimen de oscuras alianzas que el PKK/YPG está forjando en Siria da pie a ello. Si bien es difícil de comprobar sobre el terreno todas estas graves acusaciones hay periodistas independientes como la árabe Sarah Abed que ratifican estas denuncias. Dice Abed que el PKK ha saturado a los medios con imágenes de jóvenes “luchadoras por la libertad”, usándolas como una herramienta de marketing para llevar su oscura causa al olimpo de la fama, además de dedicarse al narcotráfico y secuestrar menores para convertirlos en niños soldado lo que constituye un crímen de guerra. Algunas de estas combatientes del YPJ están luchando junto a sus homólogos masculinos bajo la dirección de los EEUU, en el SDF.

Un veterano del ejército de EEUU escribió recientemente sobre su experiencia en el entrenamiento con el YPG en Siria “No solo su idea del marxismo era arrogante, sino que su versión del feminismo era aún peor. Tuvimos que tomar clases obligatorias de “Historia del mundo femenino” en las que se propugnaba propaganda feminista de la cuarta o incluso de la quinta ola verdaderamente pútrida. Al principio de mi breve estancia con esta “unidad militar”, me dijeron que nunca me lavase los dientes frente a una mujer, ya que eso podría “sexualizarla”.  

El uso de jóvenes mujeres por el YPG es conocida como una de las estrategias de propaganda “feminista” kurda de cara al mundo, con EEUU moviendo sus hilos entre bastidores. Así pues, ya sea el PKK, el YPG o el PJAK, parece ser que en el actual contexto del conflicto sirio todas estas no son más que entidades sin principios que cambian de bando en función de sus propios intereses. En el caso del PKK (que es lo mismo que decir, con todas las de la ley, YPG) uno pensaría que su modus operandi es, sobre todo, siniestro. El PKK parece haberse convertido en un peón geoestratégico de EEUU del mismo modo que la CIA utilizó en el pasado a otros grupos mal llamados “comunistas” para sus objetivos de conquista y hegemonía, como fue el caso del genocida Pol Pot en Camboya o la creación de grupos izquierdistas en la Europa de los años 70-80 a través de la red Gladio de la OTAN. Los kurdos, por tanto, habría que decir y matizar, que no son un grupo unitario monolítico en el que todos comparten aspiraciones políticas idénticas e iguales objetivos, el mismo idioma o religión. Son un grupo diverso de personas que están repartidas por varias regiones del mundo

Pero ello no debe suponer, tampoco, el blanquear al Estado terrorista turco, enemigo y masacrador de kurdos durante décadas con métodos verdaderamente atroces, incluidos ataques militares sin piedad practicados contra aldeas de civiles y los propios miembros del PKK, ahora parece que aliados inesperados de EEUU. Un Estado, la dictadura de Erdogan, que conviene no olvidar alberga campos de entrenamiento terroristas de Daesh en su territorio, en concreto, en la base militar de la OTAN en Incirlik, al sur del país. Así pues, entre terroristas y alianzas de lo más estrambóticas anda el cenagal sirio. Mi idea del PKK era otra pero su cometido en Siria puede que sea más abyecto de lo que uno cree.

El club de los farsantes está, pues, al completo: EEUU, Turquía y los kurdos de YPG (la rama del PKK en Siria) dicen luchar contra Daesh, cuando en realidad han estado apoyándole o quitándole de enmedio a conveniencia. Los “comunistas”-anarquistas kurdos del YPG, el del “soldadito” español, lo tienen claro: Nuestros intereses coinciden, así que Washington lleva a cabo operaciones conjuntas con nuestras unidades, dicen. Mientras, por otro lado, el régimen fascista de Turquía quiere evitar a toda costa la creación de un Estado kurdo lindando con su territorio, por lo que las fricciones con su aliado estadounidense se han incrementado en los últimos tiempos.

Todo esto era una necesaria introducción para justificar el objeto de esta entrada, esto es, el programita con el que el trilero Jordi Évole nos obsequió el domingo pasado amarilleando-manipulando sobre las andanzas de un españolito “brigadista” en la “feminista” YPG que combate en Siria al lado de EEUU. Lógicamente, Évole, como propagandista de Occidente, no se detuvo en los logros del Ejército Sirio, Rusia o Irán, los verdaderos combatientes contra el terrorismo, sino glosando la figura de un mercenario español desubicado y con unas pajas mentales de cuidado creyendo ser un nuevo “brigadista internacional”, con la “tricolor” añadida para despistar, al modo de los que lucharon en la Guerra civil española. O peca de ignorante o es un tonto útil del CNI y la CIA llevado hasta allí para servir de escaparate engañabobos. Seguramente, lo segundo. El problema es que algunos progres han entrado en modo éxtasis al ver la estrella roja de cinco puntas (adherida a la camisa del YPG) y la bandera republicana en manos del personaje.  Pero uno sospecha, con razón, que ese “decorado” tiene todas las marcas de ser un bluff, un montaje desvergonzado, de aquí a Portugal.

Así pues, Évole se puso manos a la obra (como hizo algunos años antes su colega de la Sexta, Anita Pastor, entrevistando a un “yihadista” de papel couché en el Líbano) y se fue con su equipo del programa Salvados, cito textual, a Raqqa (Siria), la “capital” del terrorismo islámico, donde se encontró con el combatiente español Alberto García, uno de los protagonistas de la entrega. Alberto García podría tratarse de un seudónimo, mientras que habría que convenir que esa capital del terrorismo islámico ha sido creada y respaldada por EEUU y la OTAN, los patrocinadores del ISIS, algo que Évole no quiere ni querrá nunca denunciar. Luego, problemas para llegar hasta Ragca, aunque “liberada”, no tuvo que tener Évole. A ver si nos va a vender ahora que sorteó a todos los yihadistas habidos y por haber porque va a ser que no…¿Quién coordinó la llegada del equipo de Salvados a un territorio bajo control norteamericano? ¿Exteriores,  bajo supervisión de EEUU, y el CNI al alimón?

En el timito de Alberto no podía faltar una historia o narrativa pacifista para que viéramos que el chico no es un fanático de las armas amante de la violencia, sino un idealista que vió “sobre la marcha” injusticias en Siria. O esto nos dicen: se dio cuenta de que “tenía que estar en Raqqa, porque hay una organización medieval que la está asolando”. Claro, pero no se dio cuenta ni se le ocurrió pensar a Albertito quién podía estar detrás de esa organización medieval y se fue directamente con el patrocinador de ella, los EEUU, a hacer campaña para saquear Siria uniéndose a las empoderadas feminazis del YPG. Fue en auxilio de los terroristas del YPG que patrocina EEUU y no al lado de milicias sirias afines al Ejército del país, Rusia e Irán, los verdaderos y legítimos luchadores por la libertad en Siria.

Decir, como afirma el tal Alberto, que fue allí a “luchar por la revolución de la región y liberarla de la opresión de Dáesh” es un cuento inenarrable por entregas para bobos progres que difícilmente uno puede tragar, ni siquiera vía embudo. Fue a hacer la revolución comunista de la mano  de EEUU. Qué jodío. La “robolución” es la que ya tenía diseñada EEUU con su plan B, es decir, utilizando al YPG para darle cierta respetabilidad al imperio haciendo como que echaba a sus yihadistas de Ragca (en realidad, estaba reubicándoles). Ni más, ni menos. El Alberto me ha parecido un memo y caradura como pocos (tal vez manipulado o, aún peor, un actor de crisis), aunque quizás no llegue a los extremos de un reportero llamado Mikel Ayestarán, experto en deformar la realidad siria al gusto de Occidente y la OTAN, quien dice que que “la reacción de Occidente ha llegado tarde”.

Ayestarán es otro amnésico (a posta) para quien el origen del conflicto sirio se centra en una fantasmal organización terrorista que “nadie sabe de dónde ha surgido” y omite que el holocausto sirio y el terrorismo que allí opera ha sido creado, financiado y armado por Occidente y otros aliados de la zona. Así que lo de “intervenir” las potencias occidentales en Siria además de ser un argumento hipócrita-miserable es ilegalmente criminal, ya que no ha contado, esa intervención, ni con la autorización del gobierno de Asad ni con el de la ONU vasalla de EEUU. La intromisión de la “coalición occidental” en Siria, encabezada por EEUU, únicamente ha servido para dar apoyo militar y empuje a sus terroristas de ISIS-Daesh y marcas blancas afines como Al-Nusra, echando mano, a su vez, de gentuza terrorista como los del YPG para escenificar una obra teatral “anti-yihadista”.

Si algo queda claro de todo este gran embrollo criminal fabricado por Occidente en Siria es que, efectivamente, los kurdos del YPG (sean o no, que parece que sí, una facción terrorista creada por el PKK) trabajan para los intereses de EEUU, reciben armas de Washington, están de manera ilegal en Siria violentando la soberanía del país, entorpeciendo el avance de las tropas del Ejército árabe sirio, el ejército ruso y Hezbollah y encubriendo a los terroristas de Daesh con la complicidad de EEUU e Israel. Los kurdos del YPG no sólo no son confiables, sino que son criminales a sueldo de la geopolítica estaodunidense, sionista y europea.

Jordi Évole ha homenajeado con gran aparato publicitario pro-occidental, mediante una farsa escenificada, a un “soldado de fortuna feminista”, español, enrolado supuestamente en un grupo armado terrrorista, el YPG, que actúa bajo mandato del Pentágono. Resultado: un programa destinado a legitimar la intervención militar de EEUU en Siria y su campaña de asesinatos contra civiles.

¡Revelación!: George Soros tiene bajo control a 226 políticos de Europa, entre ellos los españoles Pablo Iglesias, Javier Couso, Elena Valenciano, Javier Nart, diputados del PP y otros

 

 

La lista de compinches de Soros, que se ha hecho pública a través de la fundación de Soros, la Open Society (que no es más que una fachada de la CIA, a pesar de que usted lea documentos críticos de esa ONG de Soros sobre la Agencia americana), incluye europarlamentarios del período 2014-2019, según explican los sites The Duran y Strategic Culture Foundation. Dicha lista configura  a la Unión Europea como un mecanismo para que el multimillonario promueva, entre otras, sus políticas neoliberales señaladas más abajo por el analista diplomático y de Defensa Alex Gorka: migración masiva sin fronteras, matrimonios del mismo sexo, integración de Ucrania en la UE y guerra mediática y política contra Rusia. Es sabido, que el Parlamento Europeo se compone de 751 miembros. Pues bien, George Soros controla más de un tercio de los escaños de tal modo que “La democracia europea no es más que una fachada para ocultar las actividades de la estructura de poder real con el señor feudal (Soros) sosteniendo las riendas”.

Alex Gorka en Strategic Culture Foundation deja un análisis más que diáfano, concluyente y revelador sobre el alcance del papel de George Soros y su ONG golpista en Europa, ya relatado en alguna entrada de este blog. Dice Gorka Es un secreto a voces que la “red Soros” tiene una amplia esfera de influencia en el Parlamento Europeo y en otras instituciones de la Unión Europea. La lista de Soros se ha hecho pública recientemente. El documento enumera a 226 diputados al Parlamento Europeo de todos los lados del espectro político, incluido el ex presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz, el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, siete vicepresidentes y varios comisarios, coordinadores y cuestores. Estas personas promueven las ideas de Soros, como atraer a más inmigrantes, matrimonios entre personas del mismo sexo, la integración de Ucrania en la UE y la lucha contra Rusia .

George Soros, continua Gorka, un inversor húngaro-estadounidense y fundador y propietario de Open Society Foundations se reunió con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sin “ninguna agenda transparente a puerta cerrada”, y señaló cómo las propuestas de la UE para redistribuir las cuotas de migrantes en toda Europa le resultaban familiares y coincidentes con el propio plan Soros para hacer frente a la crisis. El financista multimillonario cree que la Unión Europea debería recibir millones de inmigrantes de  Oriente Medio y África del Norte y proporcionar a cada uno de ellos una ayuda anual de 15.000 euros, reasentando a estos migrantes desde Estados miembros donde no desean ir o no sean bienvenidos.

Muchas personas enumeradas en el documento, señala Gorka, son conocidas por sus ataques contra Rusia. Por ejemplo, Rebecca Harms, una eurodiputada del Partido Verde alemán, hace invocaciones de forma regular al Parlamento Europeo para endurecer el régimen de sanciones contra Moscú. Guy Verhofstadt, por su parte, culpa a Rusia de que casi todas las cosas salgan mal en Europa. En 2012, el ex cartógrafo croata Tonino Picula, que encabezaba una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), calificó las elecciones presidenciales rusas de 2012 como injustas y dijo que estaban “sesgadas” a favor de Vladimir Putin .

El análisis crítico de Gorka señala un hecho absolutamente tangible y de difícil, por no decir imposible, refutación: la lista de Soros arroja luz sobre cómo los líderes de la UE implementan políticas que van en contra de los intereses de los europeos. La respuesta se llama corrupción. Los políticos sobornados por Soros bailan al son de su melodía. Luchan contra los intentos de los líderes nacionales de proteger los intereses de sus pueblos. Con bastante frecuencia, aquellos que se oponen a tales políticas deben enfrentarse a la resistencia de las elites políticas de sus propios países. El Parlamento Europeo, bajo la influencia de los amigos de Soros, está empujando a Europa al suicidio al permitir el ingreso de millones de inmigrantes.

En el encabezado al documento Soros podemos leer lo siguiente Aliados confiables en el Parlamento Europeo (2014-2019). Para, a continuación, señalar las líneas básicas del informe: la Open Society European Policy Institute y la red Open Society Intelligence incluye a los miembros del 8º Parlamento Europeo que probablemente apoyen los valores de Open Society durante la legislatura 2014-2019. (Lo de “probablemente” no deja de ser un eufemismo, dado el carácter de documento público). Abarca 11 comités y 26 delegaciones, así como los más altos órganos de toma de decisiones del Parlamento Europeo: 226 diputados al Parlamento Europeo que son aliados probados o probables de la Open Society.

La presencia de un MEP (Modelo de Parlamento Europeo, es decir, un programa educativo cuyo objetivo es fomentar en los jóvenes la conciencia de ciudadanía europea) en este mapeo indica que es probable que esos diputados respalden el trabajo de la Open Society. Deben abordarse con una mente abierta: aunque lo más probable es que quieran trabajar en áreas que ya les interesan, también podrían recibir noticias sobre nuevos temas. Más allá de discutir temas individuales, la Open Society debe buscar construir relaciones duraderas y confiables con estos legisladores europeos.

Los órganos del Parlamento Europeo enumeran los organismos oficiales del Parlamento Europeo, sus ámbitos de competencia y los posibles aliados de Open Society que participan en su trabajo. También incluyen los nombres de los asesores políticos que ayudan a los diputados al PE en los comités, aunque estos pueden cambiar durante la legislatura, y es posible que no sean aliados de la Open Society.

Se enumeran 226 perfiles individuales (los vasallos de Soros). Dichos perfiles proporcionan información sobre las afiliaciones parlamentarias de los miembros (país, grupo político, naturaleza de su mandato y los comités y delegaciones a las que pertenecen, sus antecedentes, historia profesional, intereses parlamentarios y otros datos relevantes, además de sus detalles de contacto.

La publicación de la lista Soros no es más que la clave real para comprender quién gobierna en la Unión Europea y quién instiga los sentimientos anti Rusia y las políticas migratorias. Después de la Operación terrorista Gladio, impulsada por la CIA, la OTAN y los servicios de inteligencia de Europa occidental, este probablemente sea el documento de mayor relevancia de los últimos años. Déjese de “paradise papers” y otras engañifas de distracción masiva. Esto es lo que se ventila ahora en Europa.

La lista de españoles “confiables” de Soros es la siguiente (vienen agrupados al final del documento de la Open Society señalado a continuación de estos):

  • Marina Albiol Guzmán (Esquerda Unida PV)
  • Izaskun Bilbao Barandica (PNV)
  • Javier Couso Permuy (IU-Podemos)
  • Agustín Díaz de Mera (PP)
  • Rosa Estarás Ferragut (PP)
  • Santiago Fisas Ayxela (PP)
  • Iratxe García Pérez (PSOE)
  • Eider Gardiazábal Rubial (PSOE)
  • Enrique Guerrero Salom (PSOE)
  • Sergio Gutiérrez Prieto (PSOE)
  • Pablo Iglesias (IU-Podemos)
  • Paloma López (IU-Podemos)
  • Juan Fernando López Aguilar (PSOE)
  • Fernando Maura Barandiarán (Ciudadanos)
  • Javier Nart (Ciudadanos)
  • Maite Pagazaurtundúa (UPyD)
  • Teresa Rodríguez Rubio Vázquez (Podemos)
  • Lola Sánchez Caldentey (IU-Podemos)
  • Jordi Sebastiá (Compromís)
  • Josep María Terricabras (ERC)
  • Ramón Tremosa i Balcells (PDE)
  • Ernest Urtasun (Iniciativa Per Catalunya-Verds)
  • Elena Valenciano Martínez Orozco (PSOE)
  • Ángela Vallina (IU)

 

DOCUMENTO SOROS

 

URGE DIFUNDIR. GRACIAS

Terrorismo manufacturado por Occidente: creando falsas banderas para el Nuevo Desorden Mundial (y 3)

 

 

11 DE MARZO DE 2004: ATENTADO CONTRA VARIOS TRENES EN MADRID

 

Con la última (o penúltima) e inacabable charlotada criminal de Gladio B acaecida en Nueva York, donde el enésimo tonto útil de los estrategas terroristas de Occidente ha hecho otra demostración de terror manufacturado, retomamos el mapa de ese terror sponsorizado por Washington-Israel-OTAN de la mano convincente del ex oficial del ejército de EEUU, Joachim Hagopian. Esta vez de la que fue la mayor masacre terrorista cometida en territorio español en toda su historia: la ocurrida el día 11 de marzo de 2004, ya expuesta aquí en varias entradas. No es muy extenso, la verdad, pero  Hagopian traza firmemente las líneas básicas de lo que fue, con todas las de la ley, una falsa bandera, aunque hace algunas apreciaciones discutibles a la hora de describir la motivación sustantiva del atentado. Comienza Hagopian diciendo que exactamente 911 días después del 11 de septiembre llegó el turno para España con su 11-s paticular cuando diez bombas colocadas en trenes de Madrid desgarraron cuatro vagones de pasajeros que iban ocupados principalmente por población trabajadora e inmigrante, matando a 191 personas e hiriendo a más de 2.000, en el peor terrorista de la historia española.

La interpretación que se hizo en España del atentado de Madrid descansó en la conocida disyuntiva falaz y mentirosa de, o bien era ETA la que había perpetrado el atentado (con ayuda de las cloacas del PSOE, según la derecha) o bien había sido Al-Qaeda, acorde con la versión oficial. Hagopian hace, de partida, un discurso más bien desde la óptica de un pueblo que es y será desconocedor de los entresijos del terror de Estado. Dice Hagopian que con los ataques que se produjeron apenas tres días antes de las elecciones nacionales de España, parece que daba la sensación de que la ciudadanía española iba a decantarse por las políticas de guerra de Aznar, como venganza contra los terroristas islámicos de Al Qaeda. Pero en vez de eso la gente interpretó astutamente los ataques como un revés para la participación pro-guerra y el socialista José Luis Zapatero ganó dos días más tarde con una victoria aplastante. En la semana siguiente declaró la retirada de tropas españolas de Irak.

Pero hay que decir que la guerra de Irak y sus antecedentes terroristas participaban de la misma causa común forjada por los globalistas. Formaban parte de la estrategia de un mismo engaño masivo que llevó a los dos partidos españoles, PP-PSOE, a implementar una manipulación para no conocer el verdadero alcance del atentado. Entre otras cosas, porque no se “podía” conocer si procedía de las cloacas del Estado Profundo. La gente seguirá sin entenderlo o, simplemente, es que no quiere saber de ello porque le es más confortable seguir en un nirvana informativo donde las verdades las firman los gobiernos.

Hagopian deja bien claro quién pudo haber estado detrás del 11-m, aunque con un fallo analítico de fondo que comentaré a continuación Esta operación atroz tuvo todos los signos de haber sido un trabajo profesional ejecutado por el Mossad israelí. Pero su propósito le salió por la culata. La prensa fue persuadida, con las primeras detenciones de varios norteafricanos, para descartar la percepción inicial de que el atentado fue obra de los separatistas vascos. A medida que la investigación se prolongaba con errores y revisiones fallidas, versiones cambiantes y conflictivas, la prensa se fue dividiendo gradualmente sobre quiénes eran los verdaderos culpables aunque finalmente se hizo evidente que ningún vínculo real con Al Qaeda se estableció a pesar de todas las pruebas falsas plantadas que el Mossad había dejado a propósito.

Hagopian se centra en que el objetivo del Mossad no fue el deseado debido a la cadena de fallos y a la supuesta reacción del pueblo español votando “contra la guerra” de Aznar. Sin duda, fueron dos factores a tener en cuenta pero la motivación real del atentado (además de demonizar a los islamistas) tenía más que ver con la política exterior del emperador global, EEUU, que con una pugna entre el belicista Aznar y el menos (aparentemente) belicista Zapatero. La decisiva reelección del presidente norteamericano Bush, necesaria para continuar los planes de conquista global fue, creo yo, el eje central del 11-m. A los orquestadores del atentado por supuesto que les interesaba que Aznar volviese a La Moncloa y revertir el sentimiento de una opinión pública contraria a los planes de guerra eterna del imperio y sus secuaces, pero tampoco Zapatero iba a cuestionar, en sus líneas básicas, la política exterior estadounidense. La retirada del ejército español de Irak fue una operación cosmética que no afectó a los intereses estratégicos de EEUU.

Hagopian tiene claro, y así lo expone, que en el 11-m español Desde el principio hasta el veredicto judicial, la policía y la fiscalía se involucraron en conductas delictivas criminales que dieron lugar a una creciente sospecha pública de evidencias plantadas, compra de testigos, manipulación de pruebas, falsificación de registros e incompetencia grave. Al igual que en el 11 de septiembre, una decisión de arriba a abajo fue tomada para eliminar de inmediato las pruebas críticas de la escena del crimen garantizando que los cuatro vagones de tren fueran destruidos dentro de dos días siguientes a las explosiones. Esto marca un patrón histórico del Estado profundo que voluntariamente comete un crimen flagrante para destruir pruebas cruciales y, por tanto, elude de este modo la posibilidad de que la verdad completa nunca sea descubierta. Recordemos que los escombros del 11-S se enviaron rápidamente a China para evitar la investigación forense. Que los que están en los niveles más altos del poder gobernante en las naciones occidentales oculten de manera tan flagrante y repetida la verdad más oscura de su propia criminalidad, dice mucho.

Una mecánica que se ha repetido en todas las falsas banderas es la de eliminar a testigos implicados directamente en el crimen. Testigos a los que normalmente se imputa la “autoría” de esos atentados Dice Hagopian que Otra constante en las operaciones de falsa bandera es asegurar que los sospechosos no puedan hablar, simplemente matándolos a todos. Así ocurrió con la banda de siete sospechosos principales de la autoría del 11-m, quienes después de haber “cometido” el atentado de los trenes fueron localizados en un apartamento de un suburbio de Madrid (Leganés) tres semanas más tarde, donde se iban a inmolar suicidándose cuando entrase la policía en la vivienda. La policía afirmó que el grupo hizo llamadas a familiares justo poco antes de la explosión, pero no se pidió otra prueba que no fuera la de un supuesto hermano de uno de los sospechosos muertos, quien precisamente no creyó nunca que fuese familiar suyo el que le había llamado.

Finaliza Hagopian diciendo que Debido a que la investigación fue tan mal manejada, diseñada para esconder intencionalmente la verdad, el juicio se retrasó tres años y al final solo se produjo una condena. Lo que parece más evidente es que varios musulmanes fueron utilizados como patsies (tontos útiles) en un intento fallido de vincular el atentado terrorista directamente a Al Qaeda. Pero aquellos, en realidad, fueron unos aficionados utilizados como engaño para facilitar el “trabajo” a los verdaderos profesionales del terrorismo, el Mossad.

 

7 DE JULIO DE 2005: ATAQUES TERRORISTAS EN LONDRES

 

El 7 de julio de 2005 llegó el siguiente serial de atentados terroristas de Gladio B y Londres se convirtió en el nuevo objetivo mortal de los globalistas. También, de esta charada terrorista, se hizo una oportuna reseña en este blog.

Una de las marcas distintivas de una falsa bandera, repetida por expertos y decenas de artículos, suele ser la realización de un ejercicio previo de simulación anti-terrorista como camuflaje para “adornar” el atentado real posterior. Sucedió con el 11-s, donde varios ejercicios militares fueron programados para ese día (Global Guardian, Vigilant Guardian, etc..) y en el 11-m sucedió exactamente lo mismo con el llamado Ejercicio de gestión de crisis CMX-04 de la OTAN, de carácter antiterrorista, en el cual participaban varias capitales europeas. En el guión del programa-simulacro de la OTAN se hiló bien fino: el ejercicio  consistía en ataques terroristas que, suponían los planificadores, iban a “provocar” un resultado de 200 muertos. ¿Recuerdan? 191 muertos se produjeron el día 11 de marzo en Madrid. Trágica coincidencia, dijeron en la OTAN. Ni tan “coincidencia”…

Madrid, que formaba parte de ese ejercicio, estaba tomada los días previos por la policía. Y no sólo por el ensayo en sí, sino porque en época electoral siempre hay un despliegue policial mayor de lo habitual. Pero, vaya, a unos drogotas juerguistas musulmanes de Lavapiés, que no conocían el Corán ni por correspondencia, les dio un subidón de adrenalina islámica wahabista y, en coalición con la banda del moco asturiana, atentaron con “mochilas” en los trenes sin despertar sospecha alguna…¡Y eso que casi todos eran confidentes policiales! La prueba del delito para imputar a gente como Jamal Zougam fue que algunos testigos….le vieron repetidamente en TV y otros, unas rumanas, compradas previamente por las cloacas españolas a golpe de fondos reservados para hacer de actrices de crisis, le avistaron en el tren. Tal basura era inconcebible, pero resultó efectiva tanto para la infame y repugnante resolución judicial del 11-m como para el narcotizado borrego español medio.

En Londres, en cambio, el modus operandi tuvo dos fases diferentes o ejercicios previos al ataque terrorista. En concreto, un año antes y como parte de una operación de guerra psicológica (psyop), Hagopian describe que el 16 de mayo de 2004 la BBC, cadena controlada por el gobierno, emitió en su BBC ONE Panorama un guión “what if” (expresión con la cual se suelen formular las premisas de una historia contrafáctica) imaginando un ataque terrorista en Londres que golpearía a tres estaciones subterráneas de Metro y un autobús simultáneamente. Los panelistas estaban discutiendo  sobre la necesidad de que el gobierno pudiera controlar cómo los medios presentarían este “hipotético” ataque terrorista.

Poco más de un año después, el 7 de julio de 2005, tres bombas explotaron en el Metro de Londres seguida, menos de una hora después, por una explosión en un autobús de dos pisos matando a un total de 52 personas e hiriendo a cientos de ellas. Inmediatamente después  de producirse el atentado el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jack Straw, repitió la misma narrativa que en anteriores atentados de falsa bandera atribuyendo explícitamente los ataques de Londres a extremistas musulmanes. Straw dijo que el atentado tenía ” todos los rasgos distintivos de haber sido cometido por Al Qaeda”.

Esta asombrosa coincidencia, donde la BBC marcó las líneas previas de un futuro ataque “false-flag” no era otra cosa que confirmar una narrativa que ya era conocida en anteriores episodios terroristas. La segunda fase previa, o conjunta con la falsa bandera, fue la que ocurrió el mismo día de los ataques: el 7 de julio de 2005. Fue otra operación preautorizada de falsa bandera, al igual que el 11-m y el 11-s, fechas donde se desarrollaron igualmente y con carácter previo ejercicios de crisis programados en el mismo momento y lugares exactos donde ocurrieron los eventos terroristas reales. El antiguo experto en contraterrorismo de Scotland Yard, Peter Power, actuando como director gerente de Visor Consultants, una firma de seguridad privada contratada por la Policía Metropolitana de Londres, estaba realizando un ejercicio “simulado” de terrorismo en vivo en las mismas estaciones de metro donde las bombas explotaron y nada más ocurrir los atentados fue, rápidamente, el primero que proporcionó una entrevista en directo a la BBC para explicar lo sucedido.  

Los paralelismos entre lo acontecido en Londres y los anteriores atentados de Madrid y el 11-s eran más que evidentes. Es conocido que el 11 de septiembre todos los sistemas de defensa aérea de la costa este de EEUU se apagaron deliberadamente (al igual que los del Pentágono) para facilitar la operación terrorista, mientras en Madrid, sorpresivamente, no hubo cámaras de seguridad que pudieran grabar las explosiones en las distintas estaciones de trenes salvo una que estaba en Atocha situada en una escalera mecánica pero con una visión muy limitada. ¿Cómo es posible que no existieran cámaras de vigilancia situadas en las estaciones de tren que hubieran sido prueba decisiva para identificar a unos “supuestos” terroristas que….jamás aparecieron por los trenes madrileños?. En Londres fueron todavía más descarados y desvergonzados. Vean.

Dice Hagopian que en Londres: cientos de cámaras de vigilancia situadas dentro de las estaciones de Metro de Londres estuvieron extrañamente apagadas o fuera de servicio el 7 de julio del 2015. Una compañía de seguridad israelí llamada Verint Systems estaba a cargo de todas las cámaras de vigilancia que no funcionaron ese día en el Metro. Basados en testimonios de testigos y pruebas físicas, al menos algunas de las bombas no fueron llevadas en mochilas por los presuntos terroristas suicidas sino que fueron plantadas debajo del tren. La explosión de las bombas hizo que el suelo de los trenes empujara el metal contiguo hacia arriba lo que indica que la explosión vino desde abajo. 

En Londres había sucedido exactamente lo mismo que en los atentados de Madrid. Testigos del 11-m dijeron que la explosión de las bombas se produjo “en las vías”, mientras que en los trenes madrileños (en las pocas imágenes y videos que se han podido ver) se pudo advertir claramente boquetes en la plataforma de los mismos, algo que contradecía la versión oficial. Creerse la farsa grotesca de las mochilas era tener la fe del carbonero, en particular, por la imposibilidad de que el explosivo que dijeron fue utilizado (goma2 Eco) era incapaz de romper las fuertes vigas de acero longitudinales que conforman el chasis de los trenes. En Madrid, como señaló en su momento el investigador Joe Vialls, se colocó explosivo militar C4 en los bajos de los trenes la noche anterior a los atentados, siendo activado en la mañana del 11-m por medio de un temporizador para que explotara a la hora señalada. De ahí la premura que tuvieron por borrar rápidamente las huellas del crimen con la destrucción de la mayoría de las unidades ferroviarias.

El pudridero terrorista del 7-j en Londres fue calcado al de Madrid. Con sus chivos expiatorios y sus pistas falsas. Fíjense en las analogías que rozan la perfección con la masacre madrileña y que Hagopian resalta con precisión: Se ha determinado que los cuatro sospechosos “suicidados” que las autoridades sostienen fueron los responsables del 7-J fueron contratados-engañados como actores para probar la seguridad del Metro londinense y no tenían ni idea de que su controlador del MI5 (la inteligencia inglesa para el Interior) les estaba preparando una encerrona para ser víctimas sacrificadas en un complot terrorista patrocinado por el Estado. Por otra parte, según Charles Shoebridge, ex detective de la policía metropolitana de Londres y experto en terrorismo, el supuesto cabecilla del grupo “terrorista” era un informante a sueldo que trabajaba en ese momento para el MI5. Los cuatro jóvenes de entre 18 y 30 años aparentemente fueron engañados por la inteligencia británica para convertirse en los patsies (tontos útiles) musulmanes del 11-S “inglés”. 

De las mentiras de Estado, en el 7-J, se encargaron también otros denunciantes de dejarlas al descubierto, como nos relata Hagopian: Otro experto en temas de terrorismo y ex fiscal del Departamento de Justicia, John Loftus, dijo a Fox News que el “cerebro” de los atentados terroristas del 7-J, Haroon Rashid Aswat era un activo agente del MI6 (servicio de inteligencia exterior del Reino Unido) que había sido protegido por la seguridad británica antes de los ataques terroristas. Otra evidencia apunta a un terrorista convicto estadounidense, Mohammed Junaid Babar, que al tratarse de un informante fue liberado de prisión después de sólo cuatro años y medio de una condena de 70 años.

Junaid Babar fue el que entrenó al principal atacante de Londres. Un juez de Nueva York describió el servicio del terrorista Mohammed Junaid Babar como “cooperación excepcional”. El probable rol de Babar como informante estadounidense, mientras hacía de instructor de uno de los “terroristas” del 7-j y su trato extremadamente indulgente por parte de los Estados Unidos, sólo añade más peso de que los atentados de Londres fueron totalmente protagonizados por el terrorismo patrocinado por el Estado. Y al igual que en los atentados del WTC en Nueva York y el de Madrid, el 11-m, los cómplices de los crímenes están en libertad. 

En Londres se produjo, igualmente, un hecho que no escapa a su relevancia. Es sabido que el día del atentado, el 7-j, se encontraba en la capital inglesa el que era entonces Ministro de Finanzas judío, el criminal de guerra Benjamin Netanyahu. Hagopian, a este respecto, añade más indicios y complicidades Que el 7-j fue un evento preestablecido lo prueba el hecho de que Scotland Yard contactó con la Embajada de Israel en Londres advirtiendo de un inminente ataque con bombas. El ministro de Finanzas de Israel, Benjamin Netanyahu, fue aconsejado a no asistir a una conferencia económica organizada por la Embajada, la Bolsa de Tel Aviv y el Deutsche Bank. La conferencia fue programada en el Great Eastern Hotel situado muy cerca de la estación de metro de Liverpool Street, una de las tres estaciones de metro afectadas por los ataques.

Hagopian retoma, finalmente, el argumento llamémosle localista para justificar el atentado de falsa bandera de Londres, que tiene enormes similitudes con lo que Hagopian señaló a propósito del de Madrid  y que tuvo su peso específico a la hora de ejecutar, por los globalistas, una “false-flag”. Dice Hagopian que Tres semanas antes del 7-j el diario The Telegraph anunció un plan británico por el que a finales de 2005 batallones de soldados británicos empezarían a regresar de Irak. Con la mayoría de los británicos a favor de la retirada de sus tropas de Irak, el apoyo a la guerra estaba flaqueando. Así que la cábala criminal representada por EEUU-Israel-Reino Unido se dio cuenta de que su guerra contra el terrorismo podía verse perdida, por lo que un “nuevo 11-s, de estilo británico, tuvo que ser rápidamente inyectado. Y puesto que los preparativos del 7-j se habían ideado durante todo el año anterior, la élite diabólica dio luz verde para que el ejercicio ya programado fuese plasmado “en vivo”. Así, Estados Unidos, España y Gran Bretaña tuvieron que soportar su propio “Pearl Harbor” para asegurar que la interminable guerra contra el terror de la élite gobernante continuase sin fin. 

Hagopian finaliza el recorrido por el terror manufacturado por Occidente hablando del atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo. Pero dado que ya se ha hablado aquí largo y tendido sobre aquel episodio, vamos a omitirlo. Tan sólo unos apuntes que señala Hagopian a propósito del gran circo terrorista euro-americano-sionista y que fundamenta lo que es la multinacional del crimen de EEUU y sus vasallos: Cuando usted enloquece a los grandes imperialistas del mundo, el corazón de la bestia gobernante – la cábala del crimen internacional – encabezada por Estados Unidos y sus amos sionistas, pone en marcha el uso de ataques de falsa bandera y otras estrategias destructivas. Es una forma habitual de castigo. Los mayores matones mundiales han estado utilizando cada vez más esas armas siniestras para intimidar, presionar y amenazar a otras naciones menos poderosas durante un cuarto de siglo.

Yo diría que esas amenazas, materializadas casi siempre en invasiones, golpes de Estado y asesinatos de opositores políticos, han ido más allá del medio siglo. Ni más ni menos que desde el fin de la II Guerra Mundial, cuando Occidente, liquidado su competidor nazi para la conquista del poder global, decidió utilizar los escombros del nazismo, sus prácticas y métodos de exterminio, para proyectar lo que debía ser el Nuevo Orden imperial.