La inmigración a Europa debe detenerse

 

 

En el debate sobre el discurso inmigratoriopodemos encontrar (a riesgo de simplificar) dos bandos polarizados: en el 1º) estarían, teóricamente, los más beligerantes contra la inmigración, dentro de posiciones neocons-ultraconservadoras (aunque no necesariamente, puesto que también habría críticos, pocos, de izquierdas o neutrales ideológicamente) que ven a los inmigrantes, en general, como personas que distorsionan la convivencia, acaparan recursos sociales, a veces realizan actos violentos y actividades ilícitas (mantería), se dedican al vagabundeo-trapicheo en las calles o, simplemente, la inmigración no debería ser un motivo para que se “africanice” o se “multiculturalice” Europa.

En el 2º) grupo, favorable o muy tolerante hacia la inmigración, estarían los de sesgo ideológico contrario: progre-izquierdistas y, en general, liberales (de “izquierda” o derecha), aunque aquí habría que matizar que los neoliberales-conservadores han sido los que más han promovido políticas inmigratorias favorables en los países con mayor capacidad de decisión (política y económica) de Europa, donde llevan gobernando varios años, esto es, en el Reino Unido, Francia y Alemania. De esto, los amnésicos izquierdistas y extremistas de derecha afines al neoliberalismo, esos que últimamente claman contra los suyos para que regulen la inmigración, no se suelen hacer eco de ello.

A diferencia de los primeros, más activos en foros, redes sociales y medios minoritarios de tinte antiglobalista o bien de ideología “alt-right”, los partidarios pro-inmigración disponen de amplias redes de ONGs, el apoyo de Fundaciones privadas norteamericanas y europeas, gobiernos e instituciones nacionales y supranacionales para crear un clima favorable hacia la industria inmigratoria que, según ellos, es un fenómeno positivo en la medida que, dicen, hay una demanda laboral que, supuestamente, no cubren los nativos de los países europeos (como es el realizar trabajos de bajo costo salarial: cuidados a mayores, temporeros, etc), los inmigrantes incrementarían el PIB, vía impuestos y Seguridad Social, elevarían la pobre tasa de natalidad de los nacionales de los Estados miembros y, además, nos rescatarían de la que podría ser quiebra futura de las pensiones. Como último recurso ideológico, ven en el mestizaje interétnico una forma de enriquecimiento cultural.

Generalizar negativamente sobre la inmigración es hacer una soberana injusticia sobre todos los inmigrantes. Sobre todo cuando el foco del problema inmigratorio está situado más arriba, en las propias élites capitalistas que son las que lo han incentivado en parte en origen, pero también a través de organizaciones “humanitarias” como SOS Mediterráneo y la española Proactiva Open Arms, que llevan a cabo sus operaciones en el conocido barco Aquarius y que se dedican al tráfico masivo de inmigrantes en áreas como el Mediterráneo, cerca de las costas libias, mediante un “modus operandi” de dudosa legitimidad, actuando quien sabe si en connivencia con unas mafias de las que nadie sabe quien las dirige, cuál es su estructura operativa, si tienen redes, etc, ni tampoco se conocen actuaciones oficiales punitivas contra ellas. Por lo que cabe deducir que muy probablemente esas mafias estén toleradas y articuladas “desde arriba”, por autoridades políticas locales del norte de África o incluso manejados sus hilos desde Occidente. ¿Cómo actúan impunemente esas “mafias” sino  teniendo conocimiento de que existen barcos-taxi rescatistas a los que es posible incluso que les den aviso de que disponen de “mercancía”?

Pero ¿qué hay de verdad en todas las bondades que nos venden acerca de la inmigración? Según sus partidarios, uno de los argumentos más repetidos es que (cito del diario ELPAIS) “los migrantes suelen aportar más en impuestos y en contribuciones a la seguridad social que los beneficios que reciben”.  Esto no son afirmaciones de la progresía izquierdista (que se hace eco, por supuesto, de ellas) sino de organismos o instituciones neoliberal-capitalistas. ¿Te has preguntado alguna vez por qué las élites millonarias son las más interesadas en hacer acopio de inmigrantes en Europa si no es para beneficiarse de un sistema cada día más esclavista y, de paso, tercermundizar a los que menos tienen?

También ELPAÍS se hacía eco no hace mucho de un informe del CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica) de Francia hablando de que “los refugiados devuelven más de lo que reciben”, donde un grupo de expertos analizaron el impacto de la llegada masiva de inmigrantes, en el período comprendido entre 1985 y 2015, utilizando una serie de variables económicas. Todo muy académico y formalista si no fuera porque el CNRS francés (Instituto de Ciencias Humanas y Sociales) es una pieza de propaganda subvencionada por la Open Society de George Soros. Por ejemplo, en 2009, la Fundación Soros financió un estudio realizado por investigadores del CNRS sobre el supuesto control por pefil étnico de inmigrantes en Francia.

Según el FMI (Fondo Monetario Internacional) entidad conocida por su capacidad para extorsionar y por imponer políticas de austeridad y estrangulamiento económico en países donde existen capas vulnerables de la población, la receta para España es que tiene que haber “más inmigrantes y más ahorro privado” hasta llegar a “5,5 millones de extranjeros hasta 2050”,mientras que entidades financieras como el buque insignia de la corrupción catalanista, La Caixa, alardean de que “Los extranjeros han permitido contención salarial, incorporación de la mujer al mercado laboral y cinco años sin déficit en las pensiones”.

Espera…¿qué estás diciendo?; en La Caixa no tienen empacho alguno en señalar que la inmigración ha precarizado aún más el mercado de trabajo bajo ese eufemismo capitalista llamado “contención salarial”. Hace falta ser muy sinvergüenza para alabar las políticas inmigratorias porque han supuesto un recorte en los derechos laborales de los trabajadores nacionales, algo que, por cierto, han reconocido los propios sindicatos mayoritarios subvencionados (CCOO-UGT), pero asumiendo que “esto es lo que hay…y a joderse” ya que la multiculturalidad es lo que mola. De lo otro, el acceso de la mujer al mercado de trabajo gracias a la llegada masiva de inmigrantes, supongo se referirá a que han llegado nuevas prostitutas para aumentar el negocio de la trata. Son unos genios estos ingenieros sociales repartiendo pobreza entre los pobres, que es lo que mejor saben hacer los gestores del capital y el IBEX35 (más sus cómplices progres).

Me pregunto ahora: ¿qué puestos de trabajo van a ocupar esos millones de inmigrantes (no cualificados en su inmensa mayoría) que necesitamos como no sea aplicando cuotas laborales para desplazar a los nacionales y ocuparlos ellos en su lugar? O bien fomentando la mantería mediante la venta de productos de dudosa procedencia en las calles, engordando, a su vez, a una industria mafiosa que probablemente tiene su origen en los hangares de los polígonos industriales donde se reciben productos falsificados procedentes de China. Por no hablar de otras actividades que desarrollen esos inmigrantes en concepto de economía sumergida.

Por otra parte, las direcciones generales de asuntos sociales de las Comunidades Autónomas, que distribuyen ayudas y subvenciones en materia social, acabarán vaciando o mermando sus fondos de manera sustancial, puesto que no va a haber dinero para todos, y la tendencia necesariamente va a ser el ir recortando ayudas. Las matemáticas son tozudas: a mayor número de inmigrantes, mayor desembolso de prestaciones y menos a repartir para todos (los pobres), algo que ya se está observando en los últimos años y que no afectará a muchos de esos neoliberales (incluidos los mediáticos) que ladran contra la inmigración o protestan contra los manteros, mientras ellos se lucran desde sus urbanizaciones de lujo y no pisan una calle a diario para esquivar las mantas, salvo para desplazarse en sus coches de gran cilindrada al Ministerio o a la Corporación privada de turno.

Sin embargo, frente al panorama idílico pintado por las élites partidarias de “puertas abiertas” a la inmigración como un maná económico para el PIB nacional (en realidad, habría que decir para sus bolsillos), hace tres lustros una información del diario económico de PRISA 5 DÍAS decía que “Sólo uno de cada cuatro inmigrantes cotiza a la Seguridad Social. En España ya viven más de tres millones de extranjeros, según las cifras oficiales. De éstos, un millón cotizan a la Seguridad Social, pero 253.719 proceden de los 25 países de la UE y no se consideran inmigrantes. Descontando este colectivo resulta que sólo uno de cada cuatro inmigrantes cotiza al sistema”. Ahora, catorce años después, resulta que, por arte de birlibirloque, y con una situación laboral mucho peor y con una caja de la Seguridad Social tambaleante, los inmigrantes aportan más en impuestos y a la Seguridad Social y encima necesitamos 2 millones adicionales. ¿Qué beneficios aportarán vía impuestos los nuevos inmigrantes si no van a cotizar, en su mayoría, IVA ni IRPF?

INMIGRACIÓN EN ORIGEN: NO ES POBREZA TODO LO QUE RELUCE

 

HAFSA KARA MUSTAPHA

 

Hafsa Kara-Mustapha es una periodista, analista política y comentarista asidua en la cadena RT y la iraní PressTV que pone un enfoque especial en Oriente Medio y África. En un artículo, que da título a esta entrada y publicado en el medio American Herald Tribune, Hafsa se pregunta ¿qué está pasando al otro lado del Mediterráneo? ¿De donde provienen todos estos aspirantes a inmigrantes? Para el continente africano, este es un flagelo que debe llegar a su fin. No por la forma en que esto afecta a la sociedad occidental, sino por lo perjudicial que es para las naciones africanas”. 

Lo que dice Hafsa es una verdad a medias, puesto que una inmigración descontrolada e ilimitada, con fronteras abiertas, incentivada por organizaciones como las de George Soros a través sus buques traficantes, si supone un factor de desestabilización para Europa. Pero para sus ciudadanos comunes y corrientes, que se vuelven cada vez más hostiles hacia un problema generado desde varias aristas pero que es inmune para las oligarquías políticas y económicas que han promovido esas estrategias.

“En los últimos veinte años, señala Hafsa, el deseo de los africanos de dejar todo atrás ha aumentado. A medida que las situaciones económicas empeoran en muchos países, la solución parece ser que es viajar al norte en un intento por buscar una vida mejor. Si bien ese sentimiento es comprensible y existe en muchas geografías, la realidad es que esta “huída” está siendo preocupante para muchos países africanos que ya no pueden reconstruirse después guerras o recesiones económicas”.  Es una obviedad decir que si en esos países del África subsahariana no disponen de mano de obra nativa, cualificada o no, para reconstruirlos, ya que se producen fugas masivas de africanos hacia Europa, dichos países se van a estancar económicamente, ad infinitum, y no digamos políticamente

La periodista Hafsa pone el dedo en la llaga al afirmar que “Si bien las guerras de Occidente y la explotación de los recursos africanos han sumido al continente en un caos, la respuesta y la exploración de las soluciones deben ser locales. Se ha generalizado demasiado el hecho de que como no hay perspectivas en su país de origen solo la vida en un país occidental puede proporcionar un futuro viable”.

Hafsa señala un argumento que es inobjetable a propósito del fenómeno inmigratorio: “Debe decirse y repetirse que las guerras occidentales y las corporaciones corruptas respaldadas por los gobiernos son responsables de la creación de la inmigración, ya sean refugiados de guerra o inmigrantes económicos”. Algo, esto último (inmigrantes económicos), que no gusta excesivamente que se hable de ello a las ONGs que trafican en sus barcos negreros con seres humanos y a sus compinches pijo-progres, ya que es más buenrrollista y humanitarista traer el status de “refugiado” o de que los subsaharianos-magrebíes vengan “con lo puesto”. Pero es una realidad (la  inmigración económica) que se ha podido constatar.

Analizar el fenómeno migratorio desde un punto de vista crítico supone alejarte del discurso infantilizador del progrerío y la apisonadora de sus portavoces mediáticos que han asumido que los términos “racismo” y “xenofobia” deben ser utilizados para todo aquel que cuestione el statu-quo inmigratorio. Hafsa dice que estamos ante una realidad inmigratoria incontrovertible, pero “también es hora de que África trabaje por una solución”. Ese efecto acomodaticio  de los subsaharianos de irse al engañoso cuerno de oro europeo, dice Hafsa, “se ha apoderado de dos generaciones de africanos y está causando un estancamiento en el desarrollo. Los jóvenes de toda la región ya no ven un futuro a nivel local e invierten grandes sumas de dinero en irse a un lugar donde hacer que su hogar sea un éxito”.

De este modo, se genera el suculento negocio de la inmigración económica para otros (las llamadas “mafias”), donde, como señala Hafsa “los traficantes de personas eligen candidatos y cobran hasta 20.000 dólares para ir hacia un país europeo a través del Mar Mediterráneo; una suma de dinero que bien podría usarse por los “inmigrantes” económicos para establecer negocios exitosos a nivel local”. Si pagas un dineral a las mafias es lógico que vengas en situación de inmigrante económico; lo demás es contar una narrativa para tontos, de los que cada vez quedan menos. Al negocio de las mafias se une la represión policial que llega hasta “Los estados del norte de África, como Argelia y Marruecos, quienes han establecido políticas que castigan a los inmigrantes, que son atrapados por la policía costera, con largas penas de prisión”.

A pesar de que las ONG van con la lección aprendida para enviar el mensaje a la opinión pública de que estamos, en su casi totalidad, ante inmigrantes que vienen en condiciones de indigencia, para crear una sensación aumentada de solidaridad  entre la población de Europa, la realidad dista de ser ese mundo altruista donde se propaga un discurso de “refugiados sin fronteras” huyendo de la miseria más atroz (por supuesto, que hay quien huye de ella, eso es innegable, pero entonces ya no pueden permitirse pagar las exorbitantes cifras que manejan las mafias…¿cómo eluden a éstas?).

De este modo, los relatos adquieren otras tonalidades. Hafsa lo explica bien claro: “Muchos inmigrantes no provienen de hogares empobrecidos, sino de familias adineradas, que optan por cruzar el Mediterráneo como una aventura veraniega”. “Uno de esos candidatos, Walid, argelino, dice Hafsa, dirigió una exitosa tienda de pintura y decoración con su hermano. Mientras sus padres estaban de vacaciones, vendió su Renault Megane y parte de su negocio a su hermano y se embarcó en un viaje a España. Atrapado por la Guardia costera, Walid pasó un tiempo detenido tanto en España como en Argelia antes de regresar para volver a dirigir su tienda, en lo que describió como una vida caótica”

Él no estaba decepcionado por su fracaso en inmigrar, sino por las grandes cantidades de dinero que perdió.  Insistió en que intentó el viaje a Europa como una experiencia. <¿Qué iba a perder?>, se preguntó; <en el mejor de los casos, cruzaría la frontera, vería si me gustaba y lo daría por bueno; en el peor de los casos me atraparían y regresaría.  La apuesta no dio resultado en mi caso, pero era un riesgo que valía la pena>, agregó.

Walid tuvo suerte.  El mar estuvo en calma durante todo el cruce y <nos divertimos con todos los niños riendo y cantando en la primera etapa del viaje.  Sin embargo, debes debes de ser muy discreto al acercarte a España. Al final fue una especie de campamento de verano de aventura>”.

Uno de sus vecinos, cuenta Hafsa, llegó a Francia para regresar cinco años después. No encontró trabajo, ni oportunidades, solo amenazas constantes de ser detenido y enviado de vuelta a casa.  A fin de cuentas su vida en Argelia no era tan mala del todo y extrañaba a su familia, por lo que era absurdo seguir, con todo el racismo que había en Francia,  cuando en su país la vida no era peor.

Otro caso que relata Hafsa se refiere a un ciudanano de Guinea Conakry: “N’dabe, de Guinea Conakry, cruzó el desierto durante más de tres meses antes de llegar a Argelia. Su objetivo, según dijo, era Francia o Bélgica. Cuando se le preguntó si la vida en Guinea era tan difícil que justificaba pasos tan drásticos como arriesgar su vida en el traicionero desierto del Sáhara, explicó que mientras dirigía una panadería rentable en Conakry allí todos sentían que Europa era el lugar para estar: el sueño europeo que ofrece hogares, trabajos y mejores condiciones de vida.”

“Es como un desafío entre los jóvenes africanos de hoy en día”, afirmó N’dabe.  Es lo que se hace ahora. Intentar cruzar el Mediterráneo y luego llegar al otro lado. Se siente como una competición deportiva más que cualquier otra cosa. ¿Valen la pena los riesgos? “No estoy seguro, pero tengo que intentarlo”.

Queda claro que la farsa humanitaria “rescatista” sólo es un instrumento de camuflaje con el que las ONGS se dedican a engañar con medias verdades (los que, efectivamente, huyen de guerras y del terrorismo patrocinado por Occidente) pero también construyen historias condimentadas hábilmente con sensiblería para inducir y cautivar al gran público en una sóla dirección. Como precisa Hafsa: Para Walid o N’dabe, parece que cruzar el Mediterráneo nunca estuvo motivado por condiciones que amenazan la vida.  Ambos hombres perdieron recursos valiosos que podrían haber mejorado sus condiciones localmente en lugar de llenar los bolsillos de traficantes inescrupulosos”.

Pero la cuestión raíz (de los que salen en estampida por culpa de las guerras de Occidente en Oriente Medio o Africa) es que si las democracias del capital y los mercados se embarcan en agresiones militares (como las de Libia o Siria), dice Hafsa que, deben estar preparadas para soportar la carga financiera de sus consecuencias; ese debería ser el mantra de todos los periodistas que ahora van de defensores de los derechos básicos de las víctimas de guerras innecesarias”. ¿Has leído alguna vez a personajes del periodismo “humano” español como los Nachawati, Bauluz, Espinosa, Pampliega o Mónica Prieto cargar las tintas sobre Occidente por su responsabilidad en el financiamiento y entrenamiento de los terroristas de ISIS o de la responsabilidad directa de EEUU-Europa en esas guerras? Ni se les lee ni se les espera, puesto que están adiestrados para guardar una falsa equidistancia política que en la práctica es complicidad para tergiversar la realidad.

Finaliza Hafsa su artículo diciendo que: “Independientemente de cómo Occidente vea esta crisis de inmigración, la realidad es que es una crisis para los africanos y los árabes en primer lugar. Los observadores occidentales deben dejar de infantilizar a los habitantes de estas regiones.  Es hora de que África y los líderes del mundo árabe aborden el tema de la inmigración y ya no permitan que Occidente y sus medios actúen como portavoces de sus niños desilusionados”.

 

EL AFRICOM: EEUU AL ASALTO GEOESTRATÉGICO DE AFRICA

 

EL  COMANDANTE  SUPREMO  DE  AFRICOM  THOMAS D. WALDHAUSER  CON  SUS  COMILITONES  EN  LA PEQUEÑA  REPÚBLICA AFRICANA  DE  DJIBOUTI  PARA  QUE  SE  SEPA  QUIEN  MANDA  Y  CONTROLA  ESE PAÍS.  LOS RECURSOS  CLAVE  DE  DJIBOUTI  SON  PETRÓLEO  Y  ORO.

 

Si George Soros y Fundaciones norteamericanas como Rockefeller o Ford, USAID (Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional) o NED (Fundación Nacional para la Democracia)  son las gerentes de las estrategias subversivas para Europa organizando revoluciones de color o cambio de régimen (como el golpe nazi en Ucrania) más sus otras facetas conocidas como grandes patronos financieros (los tres primeros) a favor de la inmigración masiva y del financiamiento de una selva de organizaciones progres (ya sean feministas, contra el racismo, la homofobia o la islamofobia), en África el brazo armado globalista de esas corporaciones es el imperialismo militar norteamericano, la otra pieza para controlar el tablero del dominó mundial. Son dos frentes que trabajan para un objetivo estratégico común: el control global geopolítico por parte de Washington y sus oligarquías capitalistas. Pero esta narrativa no la oirás a esos derechistas políticos y mediáticos que ahora claman hipócritamente contra la “inmigración masiva”, ya que son los más fieles defensores y abanderados del amo americano.

El AFRICOM (Comando de EEUU para África), del que ya se habló en otra entrada en este blog, es una fuerza militar de EEUU que se hizo operativa en 2008 (por tanto, se cumplen diez años) para sentar las bases (nunca mejor dicho) de una nueva aventura imperialista de Washington. El AFRICOM se ha ido implantando paulatinamente en toda África, excepto Egipto. Además, EEUU y la OTAN aportan innumerables asesores militares, agentes de la CIA y de otros servicios de inteligencia europeos para el desarrollo de operaciones clandestinas en África. Detrás de las grandes palabras de “paz” y “seguridad” para los pueblos de Africa, que dio salida al proyecto de AFRICOM, se escondía una vieja retórica imperialista muy conocida: el establecimiento del comando estaba justificado porque los estados débiles africanos pueden representar un gran peligro para los intereses nacionales de los EEUU”

Como parte de la estructura operativa del AFRICOM no podía faltar una ONG de “apoyo económico internacional”: una fachada de la CIA, la USAID, para dar un barniz astuto y altruista a las acciones estadounidenses en el continente, cuando la realidad es que la única importancia que tiene África para EEUU es estratégica y geopolítica. África posee, como es sabido, ingentes reservas minerales y petrolíferas en países como Mali, Nigeria, Chad, Niger, Sudán del sur, etc, un botín lo suficientemente goloso para justificar el neocolonialismo militar estadounidense y europeo.

De este modo, EEUU se ha posicionado, política, militar y económicamente, en África como siempre lo ha hecho en el resto del mundo, por sus santos bemoles y, adicionalmente, según analistas, por el ascenso meteórico de China en el concierto económico mundial. Para algunos Estados africanos las relaciones comerciales y de ayuda con China son más atractivas que el hecho de estar ligados al comercio capitalista occidental ya que la ayuda china, en general, es no condicional y el resultado de la solidaridad histórica sur-sur.

Por supuesto, el “terrorismo” (manufacturado) no podía dejar de ser otra excusa del imperialismo occidental para llevar a cabo la infiltración de EEUU y Europa en los Estados africanos, a pesar de que hay fundadas sospechas de que, al igual que sucede con ISIS-AlQaeda en Oriente Medio, la agenda encubierta de EEUU también ha manejado los hilos de su más que probable franquicia terrorista Boko Haram, más la galvanización de guerras tribales, creando dinámicas desestabilizadoras con las que justificar su presencia permanente en territorio africano.

La doctrina de la “guerra contra el terror” es el disfraz clave para el establecimiento de AFRICOM. Esto supone suculentas contrapartidas económicas para los Estados vasallos de EEUU (equipamiento militar, fundamentalmente). Por ejemplo, AFRICOM ha negociado con los gobiernos de Senegal y Uganda para establecer bases de despliegue avanzado en esos países, donde se almacenan armas, municiones y otros equipos militares, listas para que EEUU las use si lo considera oportuno.  Estas diversas bases, denominadas “nenúfares”, fueron concebidas por EEUU antes incluso de la puesta en funcionamiento de AFRICOM.

La importancia de las bases militares para el control de riquezas naturales de África lo denuncia Hamza Mustafa Njozi de la Universidad de Dar Es Salaam, Tanzania. Hamza dijo, refiriéndose a los recursos de oro y petróleo de Tanzania que están siendo explorados por las corporaciones multinacionales: “Los estadounidenses necesitarán una base militar en Tanzania porque la presencia militar es necesaria para garantizar el control total de este recurso vital y el saqueo continuo de nuestras minas de oro”

La debacle social y política de África le importa un bledo a Estados Unidos y la UE, siempre que les garantice una posición dominante para controlar recursos vitales y marionetas políticas. De hecho, han guardado silencio sobre infinidad de acciones antidemocráticas (aunque hablar de “democracia” en África es un mal chiste) de regímenes como los de Guinea Ecuatorial y han guardado discreto silencio sobre las elecciones fraudulentas en Angola y Nigeria, principalmente como resultado del papel de estos países en la seguridad de los intereses petroleros de los Estados Unidos.

De este modo, hay una espiral que imposibilita que haya cambios estructurales sociales efectivos en África con lo que se acelera el ascenso de dictadores y se militarizan las políticas internas de los estados africanos. Por otra parte, la población, con una tasa de analfabetismo cercana al 70% en algunos países, es incapaz de maniobrar y rebelarse contra todo ello, abandonando, muchos de ellos, sus hogares en busca de un sueño europeo que es, en la práctica, irreal.

La presencia de una fuerza militar extranjera invasora, como es la de EEUU, es idónea para sofocar cualquier revuelta anti-imperialista y las ONGs allí presentes (incontables órdenes religiosas o simplemente sin adscripción confesional alguna) hacen el eficiente trabajo de desmovilizar ideológicamente a los nativos mediante la inoculación del veneno mental de los mitos religiosos o, simplemente, perpetuando la caridad social como estrategia de las corporaciones que les respaldan económicamente.

Desafortunadamente, la sugerencia de Hafsa Kara Mustapha para que los países árabes y subsaharianos asuman de una vez por todas el liderazgo en la crisis inmigratoria caerá en saco roto ya que, por otra parte, Hafsa parece ignorar también que la prioridad de casi todos esos países es la de seguir siendo rehenes del neocolonialismo militar y económico norteamericano. EEUU podría jugar un papel decisivo a la hora de frenar la estampida inmigratoria africana hacía Europa, pero es conocido que Washington forma parte del problema y hace tiempo que el Tío Sam fue denunciado como promotor e instigador de la inmigración masiva hacia Europa.

Mientras tanto, la progresía y los neoliberales de Europa contribuyen a perpetuar el actual estado de cosas, unos viviendo del tráfico inmigratorio de unas ONGs que utilizan el cada vez menos “amable” comodín de la solidaridad sin fronteras y los otros preocupándose por desvalijar África haciendo insoluble el problema inmigratorio, también mediante otra fachada “solidaria”: la de repartir cuotas de refugiados e inmigrantes por toda Europa.

 

 

 

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Feminismo carcelario: el fracaso de la prohibición de la prostitución

 

ROBYN MAYNARD, FEMINISTA CANADIENSE DE IZQUIERDAS Y ANTI-ABOLICIONISTA

 

El título de esta entrada está tomado literalmente de un artículo que escribió la feminista negra, activista y educadora canadiense Robyn Maynard en 2014, del que voy a exponer sus líneas básicas en torno a lo que viene siendo, en los últimos tiempos, una campaña de hostigamiento masivo por parte del feminismo hegemónico postmoderno, contra la prostitución intentando criminalizar y englobar en una sóla dos actividades totalmente diferentes: la trata (tolerada y, a la vez, reprimida en el hábil juego del mercado capitalista donde se permiten la proliferación de redes de burdeles) y el desarrollo de la actividad de “trabajo sexual” autónoma y libre por parte de las mujeres. No sé en qué mundo vivirán las progre-feministas abolicionistas que últimamente proliferan por las redes sociales y pontifican agresivamente desde los púlpitos feministas, pero seguro que estupendamente acomodadas en el mejor sistema que sirve a sus intereses: el capitalista, ese que le colma de privilegios legislativos y subvenciones. Les recuerdo que no estamos en un sistema político socialista como la URSS donde dicho ejercicio de la prostitución era irrelevante o mínimamente clandestino e inexistente en el caso de la trata ya que el propio sistema proveía de mecanismos que impedían ejercer una actividad que iba contra los derechos y dignidad de la mujer. Pero pretender el “abolicionismo”-prohibicionismo de una actividad sexual (la realizada autónomamente por mujeres) en una sociedad, la capitalista, de libre mercado, lucro y negocio fácil, es simplemente vivir en la irrealidad.

El inquisitorialismo de ese “feminismo radical”, que conecta con la agenda política globalista, lo define muy bien Maynard en el comienzo de su artículo: “las estrategias de las feministas prohibicionistas no sirven a la salud y el bienestar de las trabajadoras sexuales, sino que en realidad promueven la criminalización de las personas que pretenden proteger.  Por el contrario, los argumentos de este ensayo exponen un modelo de solidaridad con las personas que ejercen el trabajo sexual, en apoyo de sus propios movimientos en pro de la salud, la seguridad y la dignidad dentro del comercio sexual”.

Es curioso que la demanda penalizadora contra el consumo de la prostitución libre se esté intentando, interesadamente, solaparla con la trata, en particular, por parte determinadas ONGs  feministas, activistas o periodistas pseudoprogres de cuota afines a medios como Público y El Diario, que van con discurso “radical”, muy activas en las redes sociales, y también por recién aterrizadas en el feminismo pop, como las pseudoactrices Mabel Lozano y el dúo postizo de las Towanda Rebels, éstas conocidas a través de su video-show efectista Hola Putero.

Una de las ONGs que que aprovechan el tirón contra la prostitución (aunque hacen más hincapié en el tema de la trata) y, en general, en todo lo concerniente a la industria de género (como en el reciente caso de la secuestradora Juana Rivas y otras) es Women’s Link, referente del que suele echar mano el feminismo postmoderno. Women’s Link no es una ONG cualquiera, sino una multinacional del negocio feminista creada en EEUU que ha constituido filiales en todo el mundo (incluida España) y que recibe apoyo económico de once potentes Fundaciones privadas estadounidenses, entre ellas dos muy conocidas y de las más poderosas: la Open Society de George Soros y la Fundación Ford.

Las feministas más intolerantes han focalizado su objetivo anti-prostitución, no en el sistema que explota y favorece esa industria del tráfico sexual de mujeres (donde el Estado monta, de vez en cuando, numeritos policiales de “desarticulación” de bandas organizadas de trata, para lavar su imagen) sino, como es habitual en su fóbica doctrina misándrica, su objetivo son los hombres, como consumidores (mayoritarios) finales de esa industria. Todo hombre es putero por definición y “culpable” de la existencia de la prostitución, de la trata, del tráfico de niños, del calentón global y del paro en Indochina.

La retórica feminista, de este modo, se nutre de falacias y falsedades para advertir que la mujer es víctima en todo caso, ya sea por el tráfico (lo cual es cierto), ya sea por ejercer la prostitución libre e individualmente (lo cual es incierto). Pero este maniqueismo no funciona, salvo en las mentes más sectarias del feminismo. El abolicionismo y el prohibicionismo, por otra parte, son dos conceptos que las feministas pretenden desligar cuando en la práctica, en su ideario, significan lo mismo, en su empeño de proscribir el “trabajo sexual” con el sólo objetivo de criminalizar al hombre.

Maynard deja bien a las claras de partida que: Las abolicionistas creen que el trabajo sexual, en sí mismo, es intrínsecamente violento y explotador, y proponen, en cambio, que se adopte un enfoque prohibicionista y carcelario para eliminar ese trabajo.  Este modelo va en contra de las luchas por los derechos laborales, los derechos de las migrantes, la despenalización y la autodeterminación que actualmente están librando las activistas del trabajo sexual”.

Robyn Maynard fija su discurso, como canadiense, en la realidad de lo que fue y es la actividad de “trabajo sexual” en su país. Y expone qué clase de agenda ha movido siempre el abolicionismo-prohibicionismo: “Los grupos prohibicionistas en la reciente historia canadiense fueron colaboradores activos con una agenda carcelaria centrada en la prohibición del trabajo sexual, que se tradujo en arrestos, encarcelamiento y programas de rehabilitación forzosa para muchas trabajadoras sexuales. Muchos grupos de mujeres prohibicionistas fueron parte de una creciente tendencia de criminalización como medio para frenar los llamados vicios sociales e imponer el control sobre la sexualidad de las mujeres.  Esto tuvo el resultado correspondiente de vigilar a mujeres de clase baja, mujeres indígenas, inmigrantes y mujeres en el comercio sexual”.

Continúa Maynard: “A principios del siglo XX, un fuerte lobby de grupos de mujeres contra la prostitución apareció en Canadá y en el extranjero, en colaboración con grupos puritanos cristiano-protestantes, fue cada vez a más con un discurso explícito donde era necesario salvar a las mujeres del comercio sexual. El medio de lograr esta meta fue arrestar tanto a las mujeres como a los hombres que eran sus clientes.  Michaela Freund ha documentado uno de esos grupos, el Consejo de Mujeres de Vancouver, que estaba profundamente implicado en el proceso de criminalizar a las mujeres en el comercio sexual (y, en general, a las mujeres de clase baja)”.

“Este lobby estimuló la creación de una nueva división policial llamada División de Protección de Mujeres, también apoyada por la Liga de Amas de Casa de la Columbia Británica.  Esta división comenzó su actividad en 1912 y alcanzó su punto máximo en 1929, y fue atendida por mujeres que hicieron trabajo preventivo y visitas domiciliarias para evitar que las mujeres se involucrasen en el comercio sexual”

“Joan Sangster, que estudió uno de los principales reformatorios de Ontario, el Reformatorio Mercer, demostró que muchas trabajadoras sexuales fueron enviadas contra su voluntad a centros de rehabilitación.  Estos reformatorios no fueron cualitativamente diferentes de la prisión, ya que las mujeres fueron retenidas contra su voluntad, obligadas a realizar trabajo doméstico, y además, “solo una minoría de los documentos que constan en los archivos de Mercer indican que las mujeres claramente abandonaron o quisieron abandonar la prostitución”.

Históricamente se podría afirmar, como señala Maynard que “Las abolicionistas, aunque supuestamente tienen en mente velar por los mejores intereses de las trabajadoras sexuales, han colaborado con enfoques prohibicionistas carcelarios contra el trabajo sexual en la imposición de un tipo particular de rol social y sexual para las mujeres en la sociedad, con resultados devastadores vividos por trabajadoras sexuales, inmigrantes y mujeres indígenas.

“Desafortunadamente, señala Maynard, no tenemos acceso a las voces de la mayoría de las trabajadoras sexuales que fueron forzadas contra su voluntad a “centros de rehabilitación” y prisiones a instancias de las prohibicionistas, la iglesia y los legisladores en la reciente historia canadiense.  En la época actual, sin embargo, las personas que ejercen el trabajo sexual se han empoderado cada vez más para organizarse, decidiendo por sí mismas para elaborar sus necesidades, en lugar de ser representadas como víctimas sin voz por otros”

“Las activistas sexuales ven el daño involucrado en el trabajo sexual como arraigado en injusticias sistémicas más grandes en lugar de ser causado por el trabajo sexual en sí mismo. Debido a esto, las trabajadoras sexuales en Canadá han identificado cada vez más las leyes que penalizan su trabajo como una de las principales barreras para su seguridad, y de hecho como una de las principales causas de los altos niveles de violencia cometidos contra ellas”

Tanto es así que una alianza de varias docenas de trabajadoras sexuales canadienses a pie de calle llamadas Sex Workers United Against violence (SWUAv), representadas por Pivot Legal Society, ”en varias ocasiones han denunciado públicamente los efectos negativos de la criminalización de las negociaciones entre las trabajadoras sexuales y sus clientes.  Numerosas publicaciones ordenadas por el gobierno han identificado la criminalización de estas interacciones cliente-trabajador como los principales factores en las condiciones existentes de violencia hacia las trabajadoras sexuales”

Solidaridad frente a prohibicionismo. Maynard hace referencia a un  informe innovador de Kate Shannon del Centro de la Columbia Británica para la Excelencia en VIH/SIDA publicado en mayo de 2012 en el que se detallaba un “aumento en la seguridad percibida por las trabajadoras sexuales en Vancouver en Centros específicos para desarrollar su actividad con las siguientes reglas: “No traficar con drogas, no violentar ni presionar a otras mujeres para que hagan algo que no quieren hacer”. Estos centros para mujeres decidieron escuchar las necesidades de las trabajadoras sexuales en lugar de imponer sus propios puntos de vista sobre la industria y, en consecuencia, mejoró la seguridad de las mujeres”.

Maynard igualmente cita el caso de Nueva Zelanda, país que ha despenalizado por completo el “trabajo sexual”: “un estudio encargado por el Ministerio de Justicia demostró que las trabajadoras sexuales se sentían menos vulnerables a la violencia, que los niveles de explotación eran bajos y que el 60% de las trabajadoras sentían que tenían una mayor capacidad para denunciar la violencia en virtud de la nueva Ley de Reforma de la Prostitución que sin ella. El Colectivo de Prostitutas de Nueva Zelanda también ha declarado que el acceso a los derechos laborales les permite combatir mejor los incidentes de violencia y explotación en sus lugares de trabajo. Por el contrario, el prohibicionismo moderno sigue siendo una forma de feminismo de “rescate” en lugar de feminismo basado en la solidaridad”. En su extremismo, la perspectiva prohibicionista niega que las trabajadoras sexuales puedan diferenciar entre trabajo sexual forzado y voluntario”

Maynard matiza que, a pesar de las diferencias históricas existentes entre los abolicionistas de ayer y los de hoy hay un discurso en boga, ya señalado más arriba, claramente criminalizador “Los prohibicionistas contemporáneos difieren de sus contrapartes históricos en que ya no abogan directamente por el encarcelamiento o la rehabilitación forzada de las trabajadoras sexuales como el medio para terminar con la existencia del comercio sexual.  Sin embargo, su enfoque para abolir la prostitución sigue siendo necesariamente carcelario; dado que la compra en sí es vista como un acto violento, todos los clientes son vistos como abusadores y malhechores y todas los trabajadoras como víctimas”

Las feministas abolicionistas en la Canadá de Maynard, como las de otros países de las democracias capitalistas, incluida España, son parte de una estrategia política de camuflaje del globalismo internacional para promulgar un modelo de prohibición como parte de una iniciativa estadounidense que comenzó bajo la administración Bush en 2003, el índice Trafficking in Persons (TIP), que define cualquier forma de prostitución, de facto, como tráfico y ha pedido la criminalización de los clientes en todo el mundo, a pesar de que muchas mujeres, por no decir todas (las que ejercen libre y voluntariamente), son las que ofertan sus servicios a los hombres. Detrás de esta iniciativa hay mucha hipocresía y lavado de imagen.

El TIP, dice Maynard, es un sistema de tres niveles que califica a los países sobre su supuesto éxito o fracaso en lo que considera que es la lucha contra el tráfico, y ejerce una influencia política significativa.  En efecto, sin embargo, a menudo ejerce presión sobre los países clientes para criminalizar (o aumentar la criminalización) el comercio sexual mediante asaltos policiales y cerrando establecimientos de trabajo sexual, recompensándolos por una mayor represión del trabajo sexual y la migración ilegal, mientras castiga a los países que obtienen el puntaje más bajo en el índice TIP, con la amenaza de perder la ayuda extranjera estadounidense. 

En definitiva, el TIP es una herramienta de control político de EEUU enmascarada en la lucha contra la prostitución mundial (sea trata o no) de la misma forma, habría que decir, que aquella fraudulenta campaña de propaganda que la Administración Nixon lanzó en los años 70 a cuenta de la famosa “guerra contra las drogas”. En realidad, lo que estaba haciendo EEUU era aumentar los canales de distribución de droga para garantizarse ese país el control del narcotráfico eliminando la competencia de las mafias corsa o marsellesa mediante incursiones de la Interpol en sus “lavanderías” de heroína, favoreciendo a su vez a redes del crimen organizado como la mafia siciliana y los cárteles colombianos de la droga, que le eran más útiles en sus propósitos de obtener amplios fondos para la guerra sucia anticomunista (Operación Gladio). Para ello, EEUU utilizó a la CIA como operadora principal del narcotráfico a escala global.

Volviendo a la prostitución, señala Maynard que aunque Suecia es alabada por las feministas prohibicionistas por tomar medidas legislativas para criminalizar a los clientes, su propósito declarado de eliminar la industria del sexo ha sido un fracaso abyecto: En boca de los propios organismos oficiales suecos: “No podemos dar ninguna respuesta inequívoca a [la cuestión de si la prostitución ha aumentado o disminuido].  A lo sumo, podemos discernir que la prostitución callejera está regresando lentamente, después de desaparecer rápidamente a raíz de la ley”

Maynard apunta algo a lo que las llamadas feministas “radicales” prefieren no ver y eludir el debate: Ya sea si funcionan o no realmente esos métodos para eliminar el trabajo sexual, esa forma de feminismo de rescate está desconectada de las necesidades de las trabajadoras sexuales.  De hecho, la aplicación de la ley intenta centrarse en la criminalización de los clientes y ha tenido consecuencias perjudiciales para las trabajadoras sexuales de Canadá durante las últimas décadas. Por ejemplo, en Montreal en 2001, la policía realizó redadas masivas de clientes, y Stella, una organización de trabajadoras sexuales con sede en Montreal, documentó un aumento del triple de incidentes violentos y de cinco veces los incidentes con armas de fuego con resultados mortales durante un período de tres meses que duraron las redadas.”

El “modelo sueco” con el que sueñan las feministas más dogmáticas no sólo  no es la panacea anti-prostitución sino que ha desembocado en todo lo contrario. Maynard, lo describe: “Con la implementación internacional gradual del modelo sueco, las condiciones de trabajo y la seguridad relativa de las mujeres en todos los niveles de la industria del sexo se han visto reducidas considerablemente.  Según un estudio del Ministerio de Justicia y Policía de Norweigan, las trabajadoras sexuales a pie de calle en Suecia han informado que se sienten menos seguras y con mayor riesgo de violencia, y de hecho se enfrentan a un aumento real de la misma, mientras que las mujeres que trabajan en el interior de sus propios espacios se han enfrentado a un deterioro de las condiciones de trabajo. Las feministas prohibicionistas, incluida la Coalición contra la Trata de Mujeres y la Coalición de Mujeres para la Abolición de la Prostitución, abogan por la criminalización de todos los clientes como un medio para acabar con la trata, ya que no distinguen entre trabajadoras voluntarias y las que son forzadas a hacerlo. 

Maynard finaliza su larga exposición dejando bien claro a la neoinquisición feminista que: “El apoyo ético consiste en dejar que las trabajadoras sexuales determinen sus propias necesidades y reconocer que cada individuo tiene experiencias diferentes y es el más capaz para determinar el curso de su vida.  Todas las trabajadores sexuales merecen respeto, y necesitan ser apoyadas en sus elecciones en lugar de ser tratadas como víctimas que son incapaces de comprender su propia opresión. Como señala Nandita Sharma, autora de Home Economics: The Making of Migrant Labor in Canadá, “si queremos acabar con la explotación tenemos que dar más poder a las trabajadoras para poner fin a ella.

Las abolicionistas, por bien intencionadas que sean, continúan defendiendo la estructura del feminismo de rescate, apoyando políticas de cárcel y alineándose con los intereses de gobiernos de derechas.  Estas políticas promueven abusos contra los derechos de las trabajadoras sexuales. Como se describió anteriormente, el abolicionismo carcelario tiene poco efecto cuantitativo sobre el número de personas involucradas en el comercio sexual.  Además, causa un daño cualitativo, en forma de estigmatización y violencia hacia las trabajadoras sexuales (sin mencionar las deportaciones de las mujeres migrantes) que no desean ser “rescatadas”.

Finalizo. Si penalizan al “putero”….¿qué opciones van a dejar a las prostitutas, tanto las que abandonen el oficio como a las que no desean dejarlo? ¿Qué me dicen de las prostitutas que ofrecen voluntaria y conscientemente sus servicios pagando publicidad en los medios? ¿Qué clase de víctimas son estas? ¿Saben las cruzadas feministas que existen muchas putas de alto standing que sirven a jefes de Estado, políticos, jueces y representantes de las altas finanzas? ¿A esas también les van a “rescatar” o las dejamos a un lado? ¿Realmente quién promueve y está detrás del tráfico internacional de esclavas sexuales o prostitución infantil del Tercer Mundo que se importa a Occidente? ¿No serán los propios países capitalistas quiénes incitan, subterráneamente, esa demanda y a la vez implementan medidas represivas, aplaudidas por las feministas, para curarse en salud? ¿Tienen algo que decir agencias oficiales del crimen organizado como la CIA, la DEA (Agencia “anti-droga”) y el FBI, acusadas de promover redes internacionales de prostitución?

No hay respuesta a todo ello porque lo más fácil es seguir acurrucándose en las subvenciones del Estado (capitalista) y propagar en los medios hegemónicos, esos que tanta voz les otorgan y de los que tanto se quejan, el cansino, disparatado y tóxico discurso de que el hombre es el “putero violador” que no paga por follar sino por “violar”…y así se construye el mendaz e idílico discurso abolicionista donde el objetivo a batir nunca es el sistema que genera injusticias sino que, apoyándose en ese sistema, las feministas-yihadistas satanizan al hombre, un ser perverso cuyo deporte favorito a lo largo de la historia es haber creado víctimas en serie del sexo femenino, casi diría que desde los mismos orígenes del espacio y el tiempo.

 

 

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La agenda feminista del progretariado: de la igualdad al neofascismo cultural de género

 

 

Llevamos varios años, pero especialmente en los dos últimos, padeciendo una verdadera ola de cargante y reaccionario postmodernismo feminista tanto en los medios (en todos, sin excepción, da igual su color ideológico, lo cual es un indicador de por dónde van los tiros) como en declaraciones institucionales, aquí a cuenta, fundamentalmente, de la “violencia de género”. Sincronizadamente, no hay día donde no aparezca un político/a, una campaña, programa televisivo, noticia o estrella mediática del feminismo progre-neocon-pop para hablarnos de “machismo” y “patriarcado”, los dos mantras y sancta sanctorum con los que englobar todo lo que no guste a las heraldas feministas de género (tonto), esas que van predicando que los hombres han de ir perdiendo sus privilegios históricos para ganárselos ellas (ya de por sí privilegiadas). Toda esta gran multinacional del victimismo es una mentira interminable que escenifican, un día sí y otro también, las bon vivant feministas de las sociedades occidentales.

Ciñéndonos a España,  podemos señalar una serie de puntos que desmontan esa teoría victimista del feminismo como “colectivo vulnerable”:

A. El feminismo se ha convertido en una herramienta de control social del Estado y de Fundaciones privadas de multimillonarios (Open Society, Rockefeller, Ford, Friedrich Ebert..) que se propaga insistentemente en medios de comunicación, a través de la clase política, con el apoyo del sistema judicial y la colaboración del entorno académico cediendo sus recintos universitarios para la propaganda de género.

B. Las feministas, que tienen la nociva costumbre de hablar en nombre de todas las mujeres, gozan del privilegio de tener leyes específicas a su favor, como es el caso de la LVIOGEN (Ley Integral Contra la Violencia de Género) que, después de 14 años de su entrada en vigor, no sólo no ha “resuelto” el problema de la llamada “violencia de género” (una cuestión que admite muchas variables difícilmente controlables y que ha supuesto matar moscas a cañonazos, creando nuevas injusticias) sino que, paradójicamente, la ha incrementado.

C. La llamada “perspectiva de género” en la Justicia, que demandan las feministas, para “combatir” la que llaman “justicia patriarcal”, ya la tienen de facto establecida en la propia LVIOGEN, con Juzgados específicos de violencia contra la Mujer e innumerables sentencias a su favor en los casos de separaciones y divorcios.

D. Las asociaciones feministas reciben cuantiosas subvenciones públicas del que llaman Estado “patriarcal opresor” (progre-neoliberal), quien mantiene boyante la industria de género a través de sus organismos públicos estatales (Observatorios, Instituto de la Mujer…), autonómicos y locales, sin contar las ayudas que reciben de Entidades privadas u organismos como la Comisión Europea.

E. La mujer tiene hoy día acceso preferente, por el sistema de cuotas, en detrimento de principios constitucionales como los de mérito y capacidad, a empleos públicos o privados.

Que el feminismo se ha viralizado a nivel global con un indubitado carácter fundamentalista e inquisidor, de eso no hay la menor duda.  Para ello utiliza sus emblemas principales del arsenal semántico postmoderno (“yo si te creo”, “techo de cristal”, “cultura de la violación”, “espacios seguros no mixtos”, “sororidad”, “cosificación”, “masculinidad tóxica” etc.). Un ejemplo de cómo se las gastan las neofascifeministas es el siguiente: una histérica feminista responde agriamente en la página Headstuff (Irlanda) a un hombre que discrepa educadamente de los espacios exclusivos para mujeres. Este es exactamente, parámetros lingüísticos incluidos, el “modus operandi” del feminismo de este país (España):

 

Spasmolytic  • a year ago

No tengo ningún problema con los espacios solo para mujeres. A decir verdad, hay ocasiones en que socializar exclusivamente con otros hombres es beneficioso desde el punto de vista intelectual y emocional. Por otro lado, socializar periódicamente exclusivamente con hombres no tiene nada que ver con ningún “problema” que tenga con las mujeres. A la autora de este artículo, en cambio, parecen gustarle espacios exclusivamente para mujeres, en parte porque considera que los hombres son problemáticos. Afortunadamente, la mayoría de las mujeres no piensan de esa manera.

Andrea Cuccaro  > Spasmolytic • a year ago

Usted lo que necesita es educarse sobre sus privilegios masculinos y la opresión que sufren las mujeres. ¿Quién domina las estructuras de poder y los espacios sociales en su mayoría? Hombres. No insulte a las feministas o su actitud será considerada como una reacción masculina violenta a nuestro progreso. ¡Edúcate a ti mismo y hasta que lo hagas, cállate! Realmente causa rechazo y molestia comprobar cómo de venenoso es tu comentario después de leer este artículo increíble que es absolutamente acertado y con el que la mayoría de las mujeres estaría de acuerdo. Tal vez esas mujeres no lo verbalizarían en tu presencia al ver como reivindicas tus derechos masculinos y tu masculinidad tóxica.

 

La contestación a un comentario ponderado y razonado es: cállate…edúcate….mira tus privilegios…tienes que ver cuán opresión femenina existe…posees masculinidad tóxica. Todo argumento contra el sacrodogma feminista se convierte, automáticamente, en una ofensa. Y la izquierda botarate de aliados-guiñoles asintiendo toda esta porquería.

No cabe duda de que hay en marcha una agenda globalista feminista que, al igual que sucede con la migratoria tiene unos preclaros patrocinadores y colaboradores, con unos objetivos que conectan con los del Nuevo orden capitalista, grandes financistas billonarios y agencias de inteligencia como la CIA para utilizarla como instrumento de fragmentación social. Esto sucedió a finales de los años 60 en los campus universitarios norteamericanos con los movimientos “anti-guerra” de Vietnam donde marionetas bajo control del FBI y la CIA eran  manipuladas para los intereses del imperio y para provocar la división entre los más combativos. Con el feminismo hicieron lo mismo en aquellos años. Gente como la lunática Valerie Solanas (la del manifesto SCUM), la militante hembrista Andrea Dworkin, la troskista negra Angela Davis o la agente de la CIA Gloria Steinem han servido de modelo para el feminismo occidental.

En este feminismo, creado y publicitado por los grandes medios, donde predomina la intolerancia, el dogmatismo, el puritanismo y la censura el papel del hombre (blanco heterosexual) ha adquirido una nueva dimensión histórica: y es que en la “lucha” feminista de género el hombre no debe traspasar la línea roja de un nuevo concepto, el de “aliado”, debiendo postrarse inexcusablemente ante la mágica verborrea de las sumas sacerdotisas feministas. Por tanto, no debes dar lecciones de feminismo, no debes interpelar a una feminista, no debes interrumpirla. Tampoco debes ir en la cabecera de las algaradas feministas callejeras sino hacia el final de la mismas, escondido y semioculto, pidiendo perdón por ser un bulto sospechoso….además de abrirte, sin rechistar, de un espacio feminista no mixto si se te ocurre aparecer por allí.

En todo este esperpéntico sainete feminista postmoderno hay algo que cruje: y es que se echa en falta una perspectiva crítica de izquierdas contra toda esta impostura feminista-involucionista que no admite réplica intelectual a su discurso sin que te caiga encima el sambenito ya conocido de “machista”. De este modo, los liberales, neoconservadores y/o personajes situados en la órbita de la extrema derecha política o religiosa (católica) están haciendo su agosto desmontando con habilidad y acierto las falacias feministas, pero al mismo tiempo aprovechan para sacar el fantasma del comunismo o “izquierdismo” como un atributo exclusivo de este intolerante feminismo, cuando la realidad es que su raíz conecta con las sociedades capitalistas y sus principales instigadores, que son las élites neoliberal-progres.

Es una estrategia fácilmente reconocible: si la sociedad está dividida gana el que tiene el poder, por lo que no hay nada mejor que infectar artificialmente las relaciones hombre-mujer, introduciendo debates de parvulario y protagonistas acusadamente antagónicos, a la par que se neutraliza a la inoperante izquierda (supuestamente) anti-imperialista, perdida completamente en los identitarismos de género, la multiculturalidad y la diversidad sexual.

 

REPASO A LAS MEDIÁTICAS PIJAS PROGRE-FASCI-FEMINISTAS: BARBIJAPUTA, IRANTZU VARELA, LETICIA DOLERA Y TOWANDA REBELS

 

Voy a centrarme en estos cinco personajes que gozan de gran predicamento en los medios (incluidos conservadores) y redes sociales, puesto que la nómina sería inabarcable e incluiría periodistas más o menos conocidas (como la marquesa de los invent, Ana Pardo de Vera, directora del diario Público, Ana Isabel Bernal, Cristina Fallarás, etc), y decenas de “activistas”  en redes sociales con marchamo progre-pseudocomunista, vinculadas bastantes de ellas a formaciones políticas como Podemos y, menos, al PSOE, e igualmente obviando canales mediáticos pijo-feministas del tipo Buzzfeed Lola, claramente manufacturados con tiralíneas de feminismo postizo.

 

1. BARBIJAPUTA: LA GO-GÓ FEMINISTA DE IGNACIO ESCOLAR

 

 

El anonimato ha sido una de las claves de la gran popularidad de la andaluza de pseudónimo Barbijaputa, catapultada al “éxito” feminista-radical gracias al tabloide progre de Ignacio Escolar y George Soros, ElDiario (gran propagandista de los crímenes de la OTAN, a través de su mentor, el rusófobo The Guardian), donde ha ido dejando incendiarios discursos del odio contra los varones utilizando toda suerte de tópicos demonizadores mezclados torticeramente con charadas giliprogres. Son incontables las “joyas” literarias de esta demagoga de pedorreta pero me he molestado solamente en buscar algunas en una de sus últimas entrevistas (no pueden quejarse del exquisito tratamiento que los medios dan al feminismo más integrista).

Dice la Barbi que “los hombres son causantes y beneficiarios del patriarcado”, un sesgo totalitario habitual de este personaje es el de culpabilizar a los hombres de todos los males históricos del planeta. Satanizar a otros es lo que han hecho doctrinas religiosas como la católica cuando los curas, históricamente, han echado la culpa a los demás de cometer pecados mientras ellos se regocijaban en los propios. O la misma religión islámica fundamentalista llamando infieles a los demás, o buscando un símil igualmente apropiado, cuando los nazis echaban la culpa a otros de no ser arios o ser judíos. Las mujeres siempre son víctimas de algo…pero por culpa del hombre.

Otros prodigios inenarrables de la Barbi son del siguiente tipo “Espero que llegue un día en el que diga que me gustan mis piernas con pelo, pero todavía no ha llegado ese día”. Sin comentarios. A la pregunta de ¿Hay mujeres machistas? Barbijaputa responde: Me parece importante que tratemos diferente al hombre machista que a las mujeres colaboracionistas. Es decir, esta selectividad, esta distinción de inclinar la balanza de la “maldad machista”, per se, hacia el hombre, hace que se excluya de toda falta a la mujer, ya que esta será, como mucho, “colaboradora” en el “machismo”, vamos, que su opción de “aliada machista” lo es por accidente o mediante sometimiento a la voluntad patriarcal del hombre.

Barbijaputa nos da las claves de por qué el feminismo no debe ni puede ser ideología criticable, refutable, situándose así al nivel del dogma de infabilidad del Papa: “Aquí no hay ganas de autocrítica, aquí hay ganas de putear y denostar el feminismo”. El nivel de Barbi es tan sectario e indigente que a la pregunta de la entrevistadora ¿qué recomendarías a los hombres que quieren ser nuestros aliados? Barbi, responde: Tienen que callarse, sobre todo. El derecho a contraargumentar, expresarse libremente, simplemente no existe en el ideario-imaginario de la fascista Barbijaputa. Pero qué es eso de que haya hombres llevándome la contraria…La pregunta de la entrevistadora tiene, igualmente, tela porque ese “maternalismo” de “nuestros aliados” suena a algo así como “nuestros perritos falderos”, esos a los que vamos a enseñarles lo malvados que han sido desde que fueron un embrión y a llevarles por el buen peregrinar feminista.

Remata Barbi la entrevista diciendo que “Hay muchos que ya han entendido que ser aliado pasa por hacer autocrítica, desaprender todos esos privilegios, deconstruir su masculinidad y llevar consigo el feminismo. Pero advierte: los hombres nunca pueden liderar nuestra lucha”. Ya, por descontado que ellas son poseedoras de la verdad revelada por….ellas mismas. Y, si te apartas de su “verdad” o cuestionas la monserga pseudointelectual de las teresianas feministas…te dan rápidamente el carnet de “machista”.

Que le aproveche a la misándrica Barbijaputa, a su rebaño de borregos-aliados, a sus enloquecidas seguidoras y a sus libros sobre sharia feminista, de los que podrá vivir del cuento y de la paguita de Escolar unas buenas temporadas.

 

2. IRANTZU VARELA: YO SOY LA JUSTICIA, LOS HOMBRES SON MIS ENEMIGOS

 

 

Si Barbijaputa suele poner el listón muy alto de la insania feminista, la Varela lo suele subir unos cuantos peldaños más. Varela se dedica a dar conferencias antimasculinas en foros respetables como los universitarios (por tanto, con dinero público pagado por todos), dejando mensajes agresivos y de odio en redes sociales como Youtube (Katana y cóctel molotov en mano) o lllamando a la guerra contra los hombres en Twitter, mofándose de ellos con el término “señoro”. Tiene un tenderete ultrafeminista llamado Faktoría Lila y también colabora en la revista Pikara Magazine subvencionada por Emakunde (el Instituto Hembrista de la Mujer en el País Vasco que deniega subvenciones a entidades feministas mixtas -hombres y mujeres-, lo que indica la clase de fascismo de género que gastan). Para la masculinófoba Varela, al igual que para todas las militantes del feminismo más fanático, la violencia (masculina) contra las mujeres ya no es sólo física, es simbólica, telepática, virtual, transversal, económica, judicial, organizada, cósmica…Las mujeres nunca han dejado rastro de maldad alguna en la historia.

Veamos algunas de las perlas de la Varela en sus entrevistas. Me voy a ceñir a la del progre-anarco-trosko ELSALTO, quien abre la misma con una declaración llamativa de la ínclita Varela: “A quien no le gusta negociar, le gusta violar”.  La barbaridad se comenta por sí sola. Ahora una relación sexual, según esta elementa, es un contrato mercantil previo. De lo contrario el hombre estará violando, así por sus tetas orondas. Dicho y hecho. El gobierno giliprogre feminista de Sánchez está estudiando una “ley del consentimiento”, dicen que en consonancia con otros países europeos capitalistas de nuestro “entorno” (el babeo rastrero de siempre, para quedar muy “europeos”), que padecen epidemias de violaciones como es el caso de la multicultural y abolicionista (prostitución) Suecia o Alemania.

Suecia, a todo esto, ha pasado de ser un modelo de convivencia y prosperidad social durante largos años, dentro de los márgenes que ha dado un Estado de Bienestar más allá del capitalismo, a ser un lugar de conflictos, recintos “no go zone” y agresiones sexuales. ¿Por qué ha ocurrido este cambio repentino?. ¿Se han convertido los civilizados varones nórdicos suecos en violadores de la noche a la mañana? No, la mayoría de las agresiones sexuales que ocurren en Suecia, moleste o no los progres, han sido perpetradas mayoritariamente por etnias de otros países, cuyo flujo se ha incrementado exponencialmente durante los últimos años al calor de las políticas favorables de inmigración masiva y buenrrollismo izquierdoso. Huelga decir que la industria de género en Suecia es muy potente y ha servido de “ejemplo” para el feminismo más tóxico del resto de Europa.

En España, al calor de casos manipulados y capitalizados por el lobby feminista y sus palmeros políticos y mediáticos (el de la “manada” o el de la secuestradora Juana Rivas) y después de décadas de (al parecer) violaciones consentidas dentro o fuera del matrimonio, el sexo se va a definir por un contrato de consentimiento donde puede quedar al albur de una sujeta si queda o no satisfecha en una relación sexual y, en caso negativo, proceder a denunciar por violación. El presupuesto de la presunción de inocencia quedará, en la práctica, ilegible, y la ley de “consentimiento” como un instrumento punitivo en contra de los hombres.

Dice Varela que: La masculinidad hegemónica se basa en convencer a los hombres de que pueden conseguir todo lo que desean y la feminidad en convencernos de que nos van a querer cuando más deseos satisfagamos. Una lesbiana permitiéndose el lujo de impartir clases de la malvada heterosexualidad,…y con amenazas veladas: Seducir, ligar y follar tienen que ser intercambios entre iguales, con negociación y consenso, no una conquista, y a quien le baje la líbido negociar, es que no le gusta el sexo, le gusta violar. Y violaciones no vamos a tolerar. Hay que aplicar estrictamente el Convenio colectivo del Buen Follar según la lesbo-nazi-normatividad de la bildutarra.

Pregunta la periodista y responde la Varela: ¿Algún consejo para ellos? Que no violen. Eso de que (todos) los hombres sean potenciales violadores nunca falla en el discurso del odio feminista. Mientras tanto, hay que incentivar la cultura del pánico a lo masculino ya que como dice la Varela: “Tenemos miedo de los hombres. La mitad de la población tiene miedo”. Un invent delirante y demonizador que está haciendo fortuna entre las más piradas de sus seguidoras que quieren que el conjunto de mujeres interioricen el hecho de que el hombre es un potencial “violador” en la calle, en la casa, en sueños, con la mirada, con el gesto…con su sóla presencia-existencia.

La última perla de la ínclita. Pregunta ¿Por qué crees que tantos hombres se ofenden al oírlo e incluso reaccionan de forma colectiva como ha sucedido con el hashtag #notallmen? Respuesta: Porque a nadie le gusta ser un sujeto opresor. Y menos ser el sujeto opresor de tu hija, de tu mujer, de tus compañeras, de tu madre. ¿Pero en qué mundo de esquizofrenia vive esta chalada que puede marcarse una licencia tan cochambrosa como es que los hombres oprimen a sus hijas, a sus mujeres, a sus compañeras de trabajo o a sus madres? ¿Alguien sabe si está en tratamiento psiquiátrico esta mujer? Igual no lo pillo pero las alusiones de esta tipa son siempre generalizar por sistema y en una única dirección. Nunca individualiza determinados comportamientos. Varela es un caso de androfobia patológica intratable mezclada con delirium tremens.

 

3. LETICIA DOLERA: CÓMO COMPRAR UNA FEMINISTA EN LAS REBAJAS DE EL CORTE INGLÉS

 

 

Juro que en mi vida había oído hablar de esta señora que dicen es actriz. Uno, cuyos gustos cinéfilos fueron siempre los del cine clásico y estaba prendado del glamour de las grandes actrices del Hollywood de los años 30, 40 y 50, nunca perdió un mísero segundo de su vida en el cine español (salvo el de los años 60 de Berlanga-Bardem y algunas joyas sueltas) y menos en el de ahora que es pura pestilencia postmoderna directamente asesinable (que diría el Boyero).

Con el respaldo de ser “actriz” la Dolera salió a la palestra feminista de la nada, no hace tanto tiempo, montando shows públicos pro-feministas que pronto llamaron la atención de los medios, siempre ávidos por vender share aunque sea a costa de ilustres desconocidos. Dolera, lanzada al estrellato feminista, ya es asidua a programas de entrevistas televisivas y radiofónicos utilizando los mismos reclamos y manuales de feminismo cutre que las anteriores (Barbijaputa, Varela), aunque resulta ser en apariencia menos “agresiva”, de perfiles menos “misándricos” que las dos locas del coño mencionadas.

No podía, faltaría más, en el repentino curriculum feminista-burgués de Dolera un libro (Morder la manzana), una suerte de tebeo victimista de medio pelo para ganarse adeptas, o sea tontas útiles fácilmente sugestionables y aliados en proceso de inmolación masculinista. He leído a sus fans decir que este folleto debería ser “obligatorio” en las escuelas. La diarrea mental está haciendo más estragos de los previstos en este país.

La aparición más reciente y comentada de Dolera ha sido en la telebasura de un programa llamado Chester donde el narrador o ideador del mismo empezaba diciendo lo siguiente: Leticia Dolera llega a ‘Chester’ para hablar de lo que pocos se atreven: el machismo. La carcajada se ha oído en Liberia. Es verdad que nadie había hablado del “machismo” en este país después de años apareciendo masivamente en los platós televisivos, en los noticieros, en las columnas periodísticas, en las redes sociales. Venga….¿Y qué dice Dolera en el progre Huffington Post?. Que “todos y todas somos hijos del machismo. Estamos educadas y socializadas en un sistema llamado patriarcado que educa en la desigualdad”. Un sistema que no cuestiona Dolera, sino que apela a la vaguedad calculada de un “sistema patriarcal” difuso cuyas bases ideológicas de clase las deja intactas, como buena pija de diseño feminista que es.

Luego Dolera exhibe su ignorancia y deshonestidad intelectual llegando a cotas difícilmente superables. Lean: “Si a un hombre le salen canas es sexy y si le salen a una mujer es una vieja, eso es violencia machista. El todo es “violencia machista” es un comodín utilitarista que se ha vuelto insustituible en el argot del feminismo-pop donde es posible construir todo un mundo de infinitas perversidades masculinas. Otro recurso (bastante pobre) de Dolera es eludir el bulto de las supuestas agresiones o acosos sexuales en la industria del cine, en concreto, en España, donde dijo ser una de sus supuestas víctimas. Le preguntan: .¿Por qué en España ninguna actriz ha querido dar nombres? Respuesta En mi caso, porque el delito ya había prescrito y no quise poner el foco en esa persona, sino en la cultura de la violación. Una excusa peregrina para marcarse un invent más falso que las piezas que examina la familia Harrison de la Casa de Empeños de Las Vegas.

En definitiva, Dolera, icono del feminismo (sic) según el Huffington, quiere ganarse la vida con la profesión de feminista (más algún papel que consiga en el cine con la fama adquirida de guerrera anti-patriarcal) ya que el feminismo está de moda, es un negocio próspero y como dicen por ahí, como actriz vale lo justito y menos.

 

4. TOWANDA REBELS:  ULTRAFEMINISMO POP DESDE UN BOOK DE MODELOS

 

 

Towanda Rebels son dos actrices de poca monta, llamadas Zúa Méndez y Teresa Lozano, que han sido encumbradas como nadie al feminismo pop como quien dice sospechosamente y de la noche a la mañana. Si buscas en Google “entrevista Towanda Rebels” verás que este dúo de feministas trazadas con escuadra y cartabón aparecen en prácticamente todos los grandes medios españoles. Desde ABC, hasta El Mundo, La Vanguardia o El Español, pasando por el ELPAIS o El Periódico. La creme de la creme de la manipulación periodística se ha hecho eco de los alegatos feministas de estas dos neomonjas de género cuyo “combativo” feminismo, en sintonía con el de las citadas anteriormente, está vendiéndose como rosquillas en los grandes medios.

Dos personajes, caras bonitas, que estaban en el anonimato cinematográfico, vagando con más pena que gloria, pasan repentinamente a ser emblemáticas “activistas” feministas con un discurso grosero y supuestamente “rompedor”, básicamente a través del video Hola Putero, incorporando a su mensaje-denuncia las habituales arengas del post-feminismo: violencia machista, “cultura” de la violación, prostitución, brecha salarial, pornografía, cosificación, etc. Todo ello en un lapso de tiempo relativamente corto que ha culminado, como en el caso de Barbijaputa o Dolera, en la materialización de un panfleto feminista, llamado Hola Guerrera, que seguro les proveerá más emolumentos dinerarios que su poca fortuna como actrices. Cabe recordar que una de las Towanda, Teresa Lozano, fue coordinadora de gogós en una discoteca (las gogós son chicas que exhiben su cuerpo a los ojos masculinos, subidas a una tarima, y ejecutan bailes o posturitas sensuales). Pero ahora toca ser neomonja y hablar contra los puteros (los hombres). Me lo creo.

El famoso video de las Towanda, Hola Putero, es una…puta mierda. Es un teatrillo demagógico, repleto de frases impactantes y basura sensacionalista, con pinta de haber sido manufacturado previamente en algún Departamento de ingeniería social feminista, donde se sesga el mensaje de forma arbitraria y no se tiene en cuenta la opinión de las mujeres que ejercen la prostitución, ni se plantean a las mismas qué posibilidades tendrían de inserción laboral después de abandonar lo que para muchas de ellas es una vía fácil de ingresos económicos y les permite vivir por encima de la media. Las feministas (pop) no estamos contra los hombres, pero siempre que podamos estamos contra ellos.

Resulta cuanto menos curioso que hablen sin decoro alguno de “violación” contra las prostitutas cuando son éstas (hablo de las que practican el oficio individualmente y con plena autonomía no dependiente de proxenetas y redes de puticlubs) quiénes ofertan libremente sus servicios de forma pública y el hombre se limita a aceptar las condiciones impuestas por la chica, abonando el servicio correspondiente. Pero las feministas pop son así de imbéciles y previsibles. Esto es el capitalismo, a mi no me gusta nada, tampoco que una mujer venda su cuerpo y se prostituya, pero si tan “guerreras” sóis (¿guerra contra quién, podéis explicarlo de una puta vez vosotras y la neurótica vasca?) no sé a qué coñó esperáis para asaltar el Palacio de Invierno burgués (sin los hombres, claro) y abolir la prostitución sabiendo que en el sistema capitalista imperante seguiría existiendo clandestinamente la prostitución, tal vez en peores condiciones para las mujeres y con más riesgo para todos, incluído el aumento de violaciones. ¿Me equivoco si todo ello, las consecuencias del abolicionismo, no sería un motivo para incrementar la pasta gansa que el Estado heteropatriarcal suministra a las feministas todos los años en función de las estadísticas de los casos de violencia contra las mujeres?

La disertación feminista de estas rebeldes de plastilina llamadas Towanda Rebels (La Vanguardia, El Periódico) sigue el hilo conductor de las anteriores. Dicen que “Estamos cansadas de estar cansadas, ya basta. Tenemos que pasar del ‘estamos cansadas’ al ‘estamos rabiosas’ y movilizarnos”.  Pero yo sólo veo dos tías viviendo de puta madre, haciendo bolos por los medios y quejándose de vicio, mientras trabajadoras luchan a diario, en solitario o codo con codo con los hombres, desde el anonimato y el silencio, sin el apoyo mediático que tienen estas pijas sin glamour y sin apelar a los sermones neofeministas de estas dos fracasadas profesionales.

Pero hoy rentabilizar, como hacen estas Towanda, los mantras “yo si te creo” (te creo porque eres mujer y mando a la mierda la presunción de inocencia), hablar de masculinidades tóxicas (considerándote a ti misma divina y libre de toda toxicidad por ser mujer), dar la puta brasa con la “empatía” y el “empoderamiento” (dos términos importados de la cultura feminista empresarial norteamericana) o repetir hasta dar arcadas el término “machista” como una suerte de estigma a aplicar indiscriminadamente a todo lo que no les gusta, es entendible ya que sirve para ganarse la vida y obtener un status social antes impensable.

Según las “towanditas”, Se necesita formación con perspectiva de género, porque es una cuestión de perspectiva, de dónde miramos la realidad. Es importante que las mujeres estemos en esa realidad, y nuestras particularidades tienen que estar en la perspectiva general. Y si no lo entienden, lo tendrán que entender a la fuerza. No, guapas, ) la “perspectiva” de género implica, según vuestro criterio, que las cosas se hagan como a las feministas les salga del coño, sazonado para unas “particularidades” que nadie sabe que cojones son, aunque se intuyen; por tanto, si se utiliza el “prisma de género” para, por ejemplo, la justicia, pasaría a convertirse en un instrumento en favor de un grupo de presión totalitario y dejaría de ser justicia. Y 2º) lo de que “tendrán que entenderlo a la fuerza”, se llama aquí y en Aquisgrán FASCISMO.

 

 

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El genocidio silencioso: las víctimas de la contrarrevolución de 1989 en la RDA (y 2)

 

 

LA CACERÍA CONTRA ACADÉMICOS Y JUECES DE LA RDA

 

El profesor Weissbecker, uno de los autores de la ola de suicidios en la RDA, es quien escribe sobre una de esas miles de víctimas, colega suyo, el Profesor Gerhard Riege, quien había trabajado, en la RDA, desde 1965 como profesor de derecho constitucional en la Universidad de Jena y fue un académico extremadamente popular y respetado. Aunque fue elegido democráticamente en 1990 como rector de su universidad (Jena) no le permitieron seguir en su puesto, siendo despedido por motivos políticos (su pertenencia comunista al SED).

Riege, se suicidó el 15 de febrero de 1992 colgándose en el jardín de su vivienda, debido a la feroz campaña de odio desatada contra él por partidos políticos y medios de comunicación. Riege dijo, antes de suicidarse,: No tengo la fuerza necesaria para luchar y vivir, le tengo miedo a un público cuya opinión es creada por los medios y contra la cual no puedo defenderme, tengo miedo al odio que se ha ido propagando desde el Bundestag (Parlamento alemán)

El científico Otto König (1929-1990) se licenció en química en la Universidad Friedrich Schiller de Jena, donde se graduó en 1951 como químico. Posteriormente, encontró trabajo en la gran planta química de Piesteritz (que llegó a dar empleo a 10 mil trabajadores), donde trabajó hasta 1960 como gerente de pruebas. Desde 1961 hasta 1963, König dirigió su propio departamento en Piesteritz. Este salto profesional fue acompañado por la entrada de König al Partido Socialista Unificado de la RDA, el SED, en 1961. Asímismo, ascendió y ocupó durante muchos años el cargo de Director General de la VEB Kombinat Agrochemie Piesteritz, fue miembro del Consejo de Investigación de la RDA y recibió los más altos honores estatales del país.

Cuando llegó la contrarrevolución de 1989, como resultado del cambio político, se cuestionó el trabajo de König sólo porque había militado en el SED, por lo que puso fin a su vida el 22 de enero de 1990.

El caso del destacado científico Armin Ermisch, (1935-1995), neurobiólogo por la Universidad Karl Marx de Leipzig, Profesor de Neurobiología, Zoología General y Biología Celular, es otro ejemplo, como el de Otto König o el de Hans Schmidt (el que sigue a continuación), de cómo la persecución implacable del nuevo neohitlerianismo alemán llegó a todos los espectros de la sociedad de la RDA, incluido el científico. El curriculum de Ermisch, que incluye una veintena de publicaciones o “papers”, se puede consultar aquí y no creo que haya duda acerca de la injusticia que se cometió contra este gran científico por parte del revanchismo de la RFA.

La causa de la defenestración de Ermisch no fue otra que el delito de haber pertenecido, como tantos otros ciudadanos de la RDA al Partido comunista, el SED, por lo que, consumada la contrarrevolución de 1989, fue despedido de su puesto de profesor en la Universidad de Leipzig. La maquinaria de coacciones y desmemoria histórica puesta en marcha en la nueva Alemania hizo que Ermisch no recibiera ninguna declaración de solidaridad de sus colegas, ni en Leipzig ni fuera de Alemania, como tampoco de sus alumnos, que le dieron la espalda. Ermisch recurrió su expulsión a un tribunal de Dresde quien, después de un litigio de cuatro años, validó la afrenta de su separación de la Universidad. El 1 de noviembre de 1995 Ermisch decidió poner fin a su vida suicidándose.

La reparación de la injusticia cometida contra Ermisch fue la creación en 1997 del Premio Fundación Armin Ermisch para jóvenes científicos. De esta forma se maquillaba, a duras penas, la indignidad del crimen cometido contra Ermisch varios años antes.

Hans Schmidt, nacido el 20 de junio de 1943 en Wroclaw (Polonia) fue uno de esos casos de purga político-académica que uno consideraría de los más siniestros que se llevaron a cabo en la nueva Alemania. El brillante historial de Schmidt se puede resumir de la forma que sigue. Después de asistir a las escuelas primarias y secundarias en Marksuhl y Eisenach (Bachillerato), Schmidt trabajó en el Consejo de distrito y en el Banco central alemán en Eisenach. Finalizó sus estudios universitarios en 1967, especializándose en los campos de estadística y procesamiento de datos en la Facultad de Economía de Berlín-Karlshorst, donde realizó una disertación en 1970 sobre “cuestiones básicas de la distribución de los ingresos nacionales en el socialismo”. Más tarde trabajó como asistente principal y profesor universitario en el Departamento de Economía de la Universidad Humboldt de Berlín Oriental (RDA). Durante este tiempo completó estudios adicionales en la Universidad de Leningrado. En 1980 fue nombrado profesor de economía política en la Universidad de Humboldt.

A partir de 1989 y con los cambios producidos tras la anexión de la RDA a la RFA no parecía que Schmidt fuera a ser apartado por las purgas de la Alemania “unificada”, a tenor de un informe de la Universidad Libre de Berlín de 1992, que decía “el Dr. Hans Schmidt, actualmente profesor de economía en la Universidad Humboldt de Berlín, es uno de los más respetados economistas de la antigua Alemania del Este, situándose al mismo nivel de conocimientos que los que imparten otros profesores en las universidades occidentales”. Incluso el centro de Ciencias de Berlín para la investigación social y la Facultad de Economía de la Universidad de Viena reconoció el alto nivel teórico de su trabajo, su dedicación y sus actividades de publicación de fama internacional.

Sin embargo, el Dr. Schmidt, como muchos otros científicos y profesores de la RDA, se topó con los nazis de la antigua RFA y fue expulsado de la actividad académica mediante una artimaña vengativa que no respondía a criterios de competencia profesional, de los que Schmidt estaba sobrado como bien señalaban los informes anteriores, sino que subyacían motivos, para no variar, de índole política. Su verdugo fue nada menos que un antiguo criminal de guerra nazi, Wilhelm Krelle, que había sido nombrado, después de la desaparición de la RDA, decano del Departamento de Economía de la Universidad Humboldt en la Berlín unificada.

Krelle había pertenecido, en la Alemania nazi, a la división de las SS-Sturmbannführer en Grecia (una unidad de asesinos nazis especialistas en matanzas de civiles) que estuvo involucrada en bárbaros crímenes de guerra en Italia. A pesar de ello, Krelle, como tantos otros criminales nazis, desarrolló su actividad en la RFA con total normalidad e, incluso, en sus años de vejez fue galardonado con la Gran Cruz del Mérito de Alemania y, en el colmo de la infamia, fue premiado con un doctorado honoris causa por la Universidad Humboldt de Berlín. Krelle nunca había ocultado sus intenciones contra el profesor Schmidt ya que había declarado públicamente que “no permitiría que los marxistas volvieran a la Universidad” y “eliminaría al Dr. Schmidt de la Universidad Humboldt a cualquier precio y bajo cualquier circunstancia”. No le asesinó como hubiera querido en “sus buenos tiempos” de las SS, por la vía criminal, sino que lo hizo por la vía civil gracias al apoyo que le otorgó el Estado neohitleriano reunificado.

Después de una larga disputa legal de cuatro años, que se tornó agotadora y degradante, donde se cuestionó el trabajo de Schmidt, y que no estuvo exenta de consecuencias para la salud del académico de la ex RDA, el 8 de mayo de 1996 Hans Schmidt decidió poner fin a su vida saltando desde el piso 13 del edificio de apartamentos donde vivía.

Mientras tanto, el nazi Wilhelm Krelle, como tantos criminales acogidos-protegidos en la RFA, murió plácidamente en su villa de Bonn el 23 de junio de 2004, bien pensionado a la edad de 88 años. Nunca tuvo que responder a preguntas desagradables sobre su participación en crímenes de guerra y de lesa humanidad y menos sobre su persecución al profesor Schmidt.

Otro caso llevado a las más altas cotas de indecencia revanchista y depuración fascista de la Alemania “reunificada” fue el del ex juez de la RDA Otto Fuchs. Este valeroso juez, en la RDA, había llevado a juicio a varios criminales de guerra nazis. En una mañana de enero de 1992 agentes de policía de la “renovada” Gestapo asaltaron el apartamento del matrimonio Fuchs en la Grunaer Strasse 12, de Dresde, y arrestaron a Otto Fuchs, con su mujer Martha presa de un ataque de nervios que requirió su hospitalización. No era extraña la reacción de la mujer de Otto Fuchs puesto que pensó en su subconsciente que habían vuelto de nuevo los nazis (los malos) a Alemania, como en 1933, puesto que la señora Fuchs, judía, en la II Guerra Mundial había estado prisionera en un campo de concentración y, además, había sido esterilizada por las SS, dentro de su programa de genocidio planificado contra los judíos.

El “crimen” de Otto Fuchs, para la Alemania neohitleriana, es que había iniciado entre abril y junio de 1950, junto con otros jueces de la RDA, procesos sumarios que abarcaron 3.385 juicios contra criminales de guerra nazis, en la prisión de Waldheim, en la RDA. En cuatro casos se dictaron sentencias absolutorias, en 32 casos se impusieron penas capitales y de éstas, en 24 casos, se hicieron efectivas. La RDA tuvo que soportar, aunque no lo crean, presiones internacionales para “detener” la justicia anti-nazi y al final la RDA cedió parcialmente a las presiones concediendo la libertad a algunos criminales de guerra.

Según la opinión de un tribunal Federal de la Alemania unificada los juicios de Waldheim representaron un “abuso grosero del poder judicial de la RDA”, por lo que había que iniciar juicios políticos contra los que pretendieron impartir verdadera justicia contra los asesinos del régimen de Hitler. Era otro ejemplo de cómo la Alemania “reunificada” estaba no sólo blanqueando al nazismo, sino al igual que hizo la RFA, seguía protegiendo y no juzgando a miles de asesinos nazis. No faltó tampoco el apoyo del sicariato literario para deslegitimar los juicios de Waldheim, como fue el caso del historiador alemán Wolfgang Eisert, quien escribió un libelo repugnante (Die Waldheimer Prozesse: der stalinistische Terror 1950 : ein dunkles Kapitel der DDR-Justiz) para apoyar la tesis anticomunista, reaccionaria y delirante de que aquellos procesos fueron producto del “terror estalinista”.

La fiscalía de Leipzig (que en realidad eran lacayos neohitlerianos de Alemania Occidental enviados por el gobierno a la antigua ciudad germano oriental) acusó a Fuchs de “asesinato” al haber sentenciado a muerte a personas “inocentes”. Pero de inocentes no tenían nada los condenados por Fuchs, sino que en la RDA estaban haciendo lo que no hizo la RFA durante décadas con sus criminales nazis, es decir, juzgarlos y, en su caso, condenarlos y ejecutarlos. Mientras tanto, Alemania Federal (la anterior y la actual) daba y sigue dando lecciones de autoridad moral, hablando de que la justicia antinazi de la RDA no fue nada más que “propaganda de la dictadura comunista”. Eso sí, la RFA fue un oasis “democrático” donde criminales o colaboradores nazis entraron por la puerta grande a altos puestos de poder (como Cancilleres, Presidentes, Ministros o asesores) en el período comprendido entre 1949-1990 o bien ese Estado federal neofascista reclutó a numerosos criminales de la Gestapo y las SS para su servicio secreto, el BND. Pero la RDA era el Estado “orwelliano” del espionaje masivo con su “Stasi”.

Gracias a la acción de su abogado, Otto Fuchs fue liberado provisionalmente por un corto período de tiempo. Pero para no permitir a los jueces la satisfacción de ver como era humillado a través de una “muerte procesal lenta y dolorosa”, Otto Fuchs y su esposa decidieron poner fín a sus vidas, saltando ambos desde el balcón del séptimo piso de su apartamento el 13 de febrero de 1992. Sus cuerpos quedaron completamente destrozados. La prensa revanchista de Alemania sacó todo lo peor del amarillismo y la difamación posible calificando a Otto Fuchs como el “juez de la muerte que escapó a la justicia con un suicidio”.

Otto Fuchs dejó, antes de morir, una carta de despedida que decía: “Mi esposa no sobreviviría a la separación de mí. Les aseguro que en mi división judicial solo condenamos a los criminales de guerra y estoy seguro de que no debemos avergonzarnos de ningún veredicto. Pero ahora quieren convertirme en un criminal en un juicio espectáculo. (…) Hoy día, después de incontables crímenes nazis, muchos se sienten como si fueran personas completamente inocentes. La represión fue de tal magnitud que algunos incluso presentan a Auschwitz como una mentira. Bajo tales condiciones y la presunción de que los jueces provienen de los Länder de Alemania Occidental, donde la no persecución de los crímenes nazis era una práctica común, podemos esperar poca comprensión de nuestros juicios sobre tales crímenes”.

Otro co-demandado por “asesinato”, inculpado al igual que Otto Fuchs, fue Otto Jürgens, de 87 años, quien fue condenado no por “crímenes” específicamente probados, sino por sus convicciones ideológicas. Otto Jürgens, que había sido detenido y torturado en 1933 por la Gestapo, fue condenado por un tribunal alemán a dos años de libertad condicional y al pago 6.000 marcos de multa, así como a asumir las costas judiciales. En sus alegaciones finales Jürgens dijo, Otto Fuchs debería haber estado sentado aquí. Los criminales nazis condenados en Waldheim habían merecido sobradamente su castigo. Mi firme voluntad en ese momento fue estar siempre del lado de la ley y de la verdad democrática”.

Gerhard Feldbauer (1933) periodista, historiador y ex diplomático de la RDA, reivindicó la figura de Otto Fuchs señalando que: “Yo mismo recordé los juicios de la RDA donde numerosos criminales de guerra alemanes fueron condenados por asesinato masivo en Italia. Uno de esos asesinos de las SS en Italia fue Wilhelm Krelle (el criminal “académico” que expulsó al profesor de la RDA, Hans Schmidt, de la Universidad Humboldt de Berlín, en 1992) quien cometió crímenes de guerra en Italia. Pues bien, en la República Federal de Alemania, al igual que sucedió con Krelle, gran cantidad de criminales nazis salieron indemnes de recibir cualquier castigo. Para procesos iniciados contra los nazis en el extranjero las autoridades alemanas de la República Federal negaron la extradición. En cambio, jueces de la RDA como Otto Fuchs que impartieron justicia condenando a criminales nazis fueron llevados, tras la anexión de la RDA a la RFA, como convictos ante tribunales penales de Alemania Occidental.”

Apartándome un poco del eje central de la temática de esta entrada sobre los suicidios en la RDA, pero siguiendo la argumentación de Feldbauer (la RFA como protector de criminales nazis), reseñaré tres casos de genocidas nazis que cometieron atrocidades en el frente occidental y que fueron respaldados totalmente por Alemania Federal:

(a) Uno de ellos fue el general de las SS Heinz Lammerding, ordenante de las masacres en las localidades francesas de Tulle (noventa y seis civiles) y Oradour Sur Glane (toda la población menos cinco personas fueron asesinadas, incluyendo niños y mujeres, en total 645 personas). Una vez finalizada la II Guerra Mundial y capturado Lammerding por los británicos, éstos se negaron a enviarle a Francia como reclamaba este país para ser juzgado y decidieron llevarle a Düsseldorf (RFA), sin duda, en un acuerdo pactado con la Alemania del Oeste. En Francia se inició un proceso judicial contra Lammerding quien fue condenado a muerte “en absentia”. Francia solicitó la extradición del criminal nazi a la RFA, pero este país no sólo se negó a extraditarle sino que incluso le dio la oportunidad de rehacer su vida y ser un empresario de éxito. La muerte del criminal de guerra nazi Lammerding en 1971 congregó en su funeral, ante la total complacencia de las autoridades de Alemania Federal, a un numeroso grupo de ex miembros de las SS para rendirle honores.

(b) El segundo criminal de guerra, Joachim Peiper, dio las órdenes para ejecutar la masacre de Malmedy (Bélgica), donde 80 soldados norteamericanos, prisioneros de la Wehrmacht, fueron asesinados uno a uno mediante disparos efectuados a bocajarro. Tras un juicio donde fue condenado a muerte por un tribunal norteamericano, posteriormente se le conmutó la pena por la de cadena perpetua y luego fue liberado. Tras una estancia apacible en Alemania Occidental, donde estuvo trabajando como empleado en Porsche y Volkswagen, Peiper fue delatado como criminal de guerra y hostigado por lo que se vio obligado a emigrar a Francia con su familia a un pequeño pueblo (Traves) donde creía que iba a estar a salvo. Sin embargo grupos franceses de la resistencia antinazi dieron con su paradero y se colocaron carteles denunciando la presencia de Peiper en el pueblo. En la noche del 15 de julio de 1976 un grupo de personas  asaltó la casa de Peiper disparándole y lanzando cócteles molotov sobre la vivienda. Peiper murió carbonizado.

(c) El tercer genocida, Erich Priebke, salió, al igual que Lammerding, airoso de sus crímenes, esta vez en Italia. Priebke, como comandante de las SS en Italia, estuvo implicado en la matanza de las fosas ardeatinas, en Roma el 24 de marzo de 1944, donde bajo sus órdenes fueron asesinados 335 civiles italianos. Priebke se había fugado, como miles de nazis, a Sudamérica con la ayuda del Vaticano y la inacción de EEUU y Alemania Occidental, y se estableció en Bariloche (Argentina), una pequeña ciudad al sur del país que congregó a una importante comunidad alemana, todos fieles del régimen nazi.

Priebke fue director del Colegio alemán en Bariloche, un centro educativo pro-nazi en el que se enseñaban valores del nacionalsocialismo y estaba prohibido hablar mal de Hitler. Dicha institución contó con el apoyo de las autoridades locales del peronismo y luego de la dictadura de Videla, las cuales asistían a celebraciones y otros eventos del Centro, con la complicidad de la embajada de la RFA en Buenos Aires, que conocía sobradamente el paradero de muchos criminales nazis refugiados en el país sudamericano, entre ellos Priebke, quien finalmente fue extraditado por Argentina en 1995 a Italia y tras un juicio-farsa (con varias apelaciones), se le impuso un cómodo arresto domiciliario que se mantuvo hasta su muerte natural a los 99 años en 2013.

 

EPÍLOGO AL GENOCIDIO SILENCIOSO CONTRA LA RDA

 

El número de víctimas (sobre todo anónimas) de la RDA, a raíz del “cambio político”, sería interminable, por lo que, a modo de conclusión final, citaremos a Gerhard Uhe, primer secretario del SED en el distrito de Perleberg (suicidio: 7-11-1989), Erwin Primpke (sucidio: 7-12-1989), Gerhard Lange, General del Ministerio del Interior de la RDA y director del MfS en Suhl, (suicidio: 30-1-1990). Otras víctimas que desempeñaban trabajos comunes, no vinculados al Estado (ni siquiera pertenecían al SED), como Renate Wittke, secretaria del editorialista, profesor de Literatura soviética y miembro de la Asociación de Escritores de la RDA, Leonhard Kossuth, no pudieron soportar la pérdida de su trabajo. Wittke se suicidó lanzándose al paso de un tren el 8 de noviembre de 1990. Otros, como el médico Rudolf Mucke, alemán oriental, paradójicamente opositor al gobierno de la RDA en la contrarrevolución de 1989 y miembro de Alianza 90/Los Verdes, fue acusado de haber pertenecido a la Stasi. Se suicidó lanzándose desde un puente ferroviario en Treptow-NeuKölln el 15 de enero de 1995.

La élite política reaccionaria de Alemania ha guardado silencio ante este crimen, equiparable, en resultados, a los que cometió su antecesor, el nazismo contra la disidencia interior, mientras que sus medios e historiadores han intentando deslegitimar esos suicidios. Y lo han hecho cargando las tintas, cómo no, contra la RDA diciendo que aquellas muertes no deben de ser un “contrapeso” a las que el “régimen comunista” ocasionó a los que cruzaron ilegalmente la frontera antifascista de Berlín, que es lo que hace, por ejemplo, el historiador Udo Grasshoff en su libro “In einem Anfall von Depression: Selbsttötungen in der DDR”.

Se olvidan que la RDA estaba custodiando la soberanía del país mediante una frontera donde violentarla a la fuerza suponía enfrentarse a medidas coercitivas, se olvidan que antes de edificarse el “Muro de Berlín”  grupos criminales se introducían libremente en la RDA para efectuar operaciones de sabotaje y terrorismo, se olvidan de que una vez edificada la frontera fue violentada innumerables veces por agentes terroristas procedentes de Berlín Occidental, se olvidan que muchos soldados fronterizos de la Volkspolizei fueron asesinados por ello. En definitiva, se olvidan que la RDA proporcionó a los ciudadanos germano-orientales seguridad en protección social, pleno empleo y una vida digna y fueron despojados de repente de todo ello, además de ser, muchos de ellos, perseguidos penalmente, acosados, ridiculizados y difamados. Entonces, habría que preguntarse cuántos de esos ciudadanos estaban dispuestos a soportar esa carga revanchista y la desaparición del que hasta hace poco era su modo de vida.

La contrarrevolución encabezada por el criminal Gorbachov, Alemania Federal y EEUU masacró a sus oponentes políticos después de “derrotar” a la RDA, promoviendo la persecución y la exclusión social y política (salvo los que cambiaron de bando y chaqueta rápidamente para acomodarse al nuevo régimen), menospreciando la dignidad de los alemanes orientales, utilizando mentiras y campañas de odio, siendo enviados muchos de ellos ante unos tribunales de justicia que carecían de legitimidad alguna para juzgar supuestos delitos cometidos por una nación extranjera.

A los que verdaderamente había que haber juzgado, tras la caida de la RDA, era a los orquestadores y criminales que atentaron contra la soberanía de esa nación durante cuarenta años seguidos, en los que Alemania Federal, y su patrono norteamericano, conspiraron, un día sí y otro también, para liquidar cruentamente a la RDA utilizando toda suerte de medios delictivos y terroristas. Entonces, uno se pregunta qué se podía esperar tras la anexión por parte del Estado legatario del nazismo sino, una vez consumada la misma, efectuar un ajuste de cuentas contra quiénes combatieron a sus antecesores y los que aún pervivían en la RFA. Mientras tanto, la Wikipedia y los libros de historia se dedicaban a blanquear a los nazis del Oeste y ponían en marcha una medida campaña para acusar de “Estado totalitario y propagandista” a la RDA.

El periodista francés Gilles Perrault llegó a una conclusión que resumía, de alguna manera, cuál había sido la política de la RFA desde 1949 contra la RDA y, sobre todo, acerca de las condiciones que se dieron, a partir de la Alemania unificada, para los ciudadanos del Este: “La política de destrucción de la memoria histórica es, esencialmente, un crimen, un segundo asesinato de los que han sufrido el martirio a manos de los nazis. Sabemos por experiencia que el fascismo de Hitler fue absolutamente malvado. Si la llamada nueva Alemania niega la memoria de quienes la han combatido, ¿cómo uno podría soportar con angustia la verdadera naturaleza de esta Alemania?

Como dicen, tal vez ingenuamente, algunos alemanes que vivieron en la RDA, en un futuro lejano, cuando se desvanezca la todavía Guerra Fría contra la RDA, es de esperar que también se coloquen placas conmemorativas y se reconozca a las víctimas de la mal llamada “reunificación” alemana.

 

FUENTES:

http://totgesagtelebenlaenger.blogsport.de/zeitzeugenberichte/opfer-der-konterrevolution-19891990-teil-1/
http://totgesagtelebenlaenger.blogsport.de/zeitzeugenberichte/opfer-der-konterrevolution-19891990-teil-2/
http://www.dkp-online.de/uz/3847/s1502.htm
http://offen-siv.kommunistische-geschichte.de/die-konterrevolution-trieb-zehntausende-in-den-tod/
www.wikipedia.de

 

 

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El intento de golpe contrarrevolucionario de 1953 en la RDA: lo que no te contarán nunca los medios hegemónicos

 

Cientos de miles de berlineses se manifestaron en la tarde del 26 de junio de 1953 ante la Cámara de Ministros en la Leipziger Strasse, expresando su apoyo al gobierno de la RDA y al Partido Socialista Unificado (SED). Foto: Jóvenes de Berlín Este desfilan por la avenida Karl-Marx-Allee [antes Stalinallee]. La pancarta dice “Nuestra respuesta a los provocadores: la confianza firme en nuestro gobierno”

 

Este año (hoy 17 de junio) se cumple el 65 aniversario del llamado propagandísticamente por Occidente “levantamiento de 1953”, una serie de revueltas supuestamente “populares” que acontecieron en varias ciudades de la República Democrática alemana contra el gobierno del país. El descontento de un sector de los trabajadores por la difícil situación económica de la RDA, país que había partido desde un contexto desfavorable tras la II Guerra Mundial, fue aprovechado por un numeroso grupo de agitadores venidos de Berlín occidental, previamente adiestrados para la realización de sabotajes y actos terroristas, quienes pretendieron desestabilizar y cambiar el curso socialista del país. No sólo en los medios de comunicación, sino también en los libros de historia de la República Federal de Alemania y, en general, de Occidente, hoy se difunden amplias falsedades de lo que fue el intento de golpe contrarrevolucionario en la RDA, el 17 de junio de 1953, cuyo objetivo no era otro que el de provocar la anexión “expréss” de la RDA a la RFA e integrarse en el área de influencia de EEUU y la OTAN.

En los textos escolares de Alemania, y en los libros de historia occidentales, se pueden leer falsificaciones como las siguientes: “Los trabajadores de la RDA exigieron libertad política, elecciones libres y secretas y la retirada del Ejército Rojo”. Esto es completamente falso ya que esas demandas provinieron, fundamentalmente, de los agentes provocadores que EEUU y la RFA enviaron a la RDA, a través de Berlín Occidental, para radicalizar las protestas y cometer violencia en varias ciudades alemanas orientales, de modo que condujesen a la caída del gobierno comunista. Gracias a la intervención del ejército soviético y la firme determinación de la mayoría del pueblo de la RDA se pudo evitar un golpe de Estado. Pero el rodillo capitalista se ha encargado siempre de dar una versión sobre el golpe de 1953, y sobre la historia de la RDA, absolutamente manipulado.

Resulta cuanto menos curioso cómo la versión de aquellos acontecimientos de 1953 propagada por la Alemania Federal-Unificada es coincidente con la de algunos criminales de guerra nazis como el caso del que fue comandante de las SS en Italia, Erich Priebke, (quien ordenó la matanza de 335 civiles en las Fosas ardeatinas de Roma) cuando éste, en una alocución dada en el Colegio Alemán-nazi de Bariloche (Argentina), en 1975, donde estaba prófugo, dijo que el “levantamiento de 1953 fue un acto pacífico y popular” al mismo tiempo que se atrevía a recordar a las supuestas “víctimas” de aquellos hechos. De las suyas, en Italia, nunca se acordó, claro. Pero lo que verdaderamente recordaba y homenajeaba Priebke era a sus amigos nazis reclutados como grupos terroristas por Alemania Occidental (el Grupo de Lucha contra la Inhumanidad, entre otros) que fueron enviados a Berlín Este para ejecutar la fallida contrarrevolución fascista con el apoyo de los que estaban infiltrados en los comités de huelga, muchos de ellos con pasado nazi.

De lo que no cabe la menor duda es que el “experimento” occidental del “levantamiento” de la RDA, de 1953, sirvió como modelo a Occidente para ser puesto en práctica años después en Hungría (1956), Checoslovaquia (1968), en la guerra de EEUU, Alemania y la OTAN contra Yugoslavia (años 90) y más modernamente en las llamadas  “revoluciones de colores” (Georgia o el golpe nazi de Maidan, en Ucrania, apoyado por EEUU y la UE), el derrocamiento de Gadafi en Libia o en la campaña terrorista de EEUU, Israel y la OTAN en Siria apoyando a sus diferentes marcas “yihadistas”.

 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: LA GUERRA ENCUBIERTA DE OCCIDENTE CONTRA LA RDA

 

El 7 de octubre de 1949, el primer estado socialista se había fundado en suelo alemán con la constitución de la República Democrática Alemana.  A diferencia de la “otra” Alemania, en la RDA los criminales nazis fueron barridos casi en su totalidad (por supuesto, quedaron simpatizantes o ex militantes del NSDAP) y no se les permitió que accediesen a ningún tipo de responsabilidad gubernamental sino que, al contrario, recibieron su justo castigo en los Juicios de Waldheim siendo condenados y sus bienes expropiados, algo que, obviamente, sentó muy mal en Alemania del Oeste que se había convertido en un cómodo refugio para miles de criminales de guerra nazis y fervientes militantes de la causa nacionalsocialista (aunque ahora integrados, la mayoría de ellos, en las siglas conservadoras del CDU-CSU).

La revancha contra los que iniciaron aquellos juicios contra el nazismo en la RDA, se materializó tras la ilegal anexión de la RDA en 1989, lo que hizo posible que se abriesen procesos penales contra jueces y fiscales de la RDA, como Otto Fuchs, (del que hablaré en la segunda parte del genocidio silencioso contra la RDA) que habían condenado a criminales de guerra nazis. Otro elemento revanchista lo constituyó el hecho de que en la RDA, tras la constitución como Estado, se había iniciado una reforma agraria que supuso que a los grandes terratenientes, industriales y bancos, la columna vertebral crucial del régimen de Hitler, les fueran expropiados sus bienes sin compensación alguna. Tras la “reunificación” alemana en 1990 aquéllos bienes fueron reintegrados a sus antiguos propietarios nazis.

EEUU, nada más terminar la II Guerra Mundial, comenzó su andadura anticomunista, cerrando el falso teatro anti-nazi de Nuremberg con la ejecución de los más relevantes del III Reich, y empezó a hacer borrón y cuenta nueva con el acopio de notables nazis que habían dirigido o ejecutado asesinatos masivos de civiles (sobre todo en el frente oriental) con el objetivo de utilizarles en la demolición del bloque soviético. En particular, servicios de espionaje como la CIA, y su aliado neohitleriano, el BND de la República Federal de Alemania, más el MI6 inglés, reclutaron ex miembros de la Gestapo y ex soldados las Waffen SS como tropas mercenarias de combate. La política exterior de EEUU y sus lacayos imperialistas de Europa Occidental se encaminó a la tarea de “liquidar” el comunismo a cualquier precio.

La estrategia operativa anticomunista de Washington fue encabezada por los hermanos Dulles, el que era jefe de la CIA, Allen Dulles (quién dijo, en plena II Guerra Mundial, en referencia a los nazis “nos hemos equivocado de enemigo”) y John Foster Dulles, a la sazón Secretario de Estado, cuya tarea fue la de hacer creer a la opinión pública estadounidense que el plan de lucha contra el comunismo no era otra cosa que una “cruzada por la libertad”. La doctrina era bien nítida: era legítimo interferir en los asuntos internos de otros países, especialmente los socialistas, mediante cualquier método, ya fuese el uso del terrorismo u otros tipos de intimidación para socavar el orden comunista.

Para hacer efectiva esta doctrina había que cercar a los países socialistas a través del uso, por ejemplo, de bases militares y tratados bilaterales que reforzasen la presencia estadounidense en Europa. La creación, en 1949, de un instrumento militar agresivo, neocolonial e imperialista como fue la OTAN sirvió para este pretexto, consolidando, al mismo tiempo, el dominio estadounidense sobre sus vasallos europeos. Esta fue la principal herramienta de ataque contra los países socialistas en el área europea e incluso para extender la influencia imperial incluso mucho más allá y el punto de partida para la creación de nuevos sistemas de pactos en otras partes del mundo, donde el imperialismo estadounidense decidió reforzar su dominación sobre otras regiones, como se ha podido ver recientemente con la adhesión de Colombia a la OTAN.

El vínculo decisivo en la estrategia neocolonial estadounidense contra los estados socialistas del Este de Europa fue la Alemania Federal del canciller Konrad Adenauer, un personaje del que cabe recordar fue blanqueado su pasado por los Aliados occidentales para comandar el país heredero del III Reich. Adenauer, siendo alcalde de Colonia, había sido muy condescendiente con la parafernalia nazi (desfiles, estandartes nazis en el Ayuntamiento, etc), además de pertenecer a la pronazi Orden Teutónica, cuya simbología copió el régimen nacionalsocialista, y de estar presuntamente implicado en el intento de golpe pro-nazi del ex Secretario del Ministerio de Propaganda de Goebbels, Werner Naumann, en 1953. La idea imperialista del Secretario de Estado norteamericano de Eisenhower en los años 50, John Foster Dulles, para la RDA era la siguiente: “Al llevar a Alemania Oriental a la esfera occidental de poder, se podría obtener una posición estratégica avanzada en Europa Central que socavaría las posiciones militares y políticas comunistas soviéticas en Polonia, Checoslovaquia, Hungría y otros países vecinos”

Con este fin, los EEUU diseñaron una campaña de agresión dirigida contra la RDA, la República Popular de Polonia, la Unión Soviética y Checoslovaquia con la que pretendían liquidar el sistema socialista y reorganizar territorialmente Europa Central y Oriental. El gobierno neohitleriano de Bonn (RFA), con el Canciller Adenauer, consideró que esta “política de fuerza” era el principal instrumento para la plasmación de sus objetivos agresivos y revanchistas. Esta fortaleza debía lograrse mediante el poder económico, la remilitarización y la potenciación de sus propios poderes sobre la OTAN, donde la RFA, a través de la influencia militar de los criminales de guerra nazis de Hitler (Erich Von Mannstein o Adolf Heusinger, entonces en la cúpula  militar del ejército heredero de la Wehrmacht, el Bundeswehr) estaba buscando puestos de mando.

Después de 1949, en la RFA esperaban que la RDA pudiera ser “engullida” rápidamente debido a su menor territorio, población y poder económico. En la RFA se esforzaron en presentar a la RDA como un Estado que no existía en el Derecho internacional, que no tenía legitimidad alguna y que pertenecía por derecho a la RFA. La llamada “doctrina Hallstein” (en honor a su promotor, el ex nazi Walter Hallstein, uno de los fundadores de la Comunidad Europea, luego Unión Europea, otro personaje al que también le fue blanqueado oportunamente su pasado nazi) propugnaba el aislamiento y el no reconocimiento de la RDA en los foros internacionales.

La llamada “crisis de Berlín de 1961” (un conjunto de provocaciones militares de Occidente destinadas a desestabilizar el territorio de la RDA que hizo que el líder soviético Krushchev emitiese un ultimatúm a las potencias occidentales para que retirasen de Berlín Occidental todas sus tropas mlitares y la ciudad se convirtiera en zona neutral) fue abortada por la determinación del poder de los trabajadores y campesinos de la RDA, así como por la unidad del resto de países socialistas que fraternalmente dieron su apoyo a la RDA y que culminó con la construcción de la Barrera Protectora Antifascista en agosto de 1961 (llamada despectivamente en Occidente “Muro de Berlín” o de la “vergüenza”).

El llamado “Muro” fue una necesidad histórica del país, no sólo para cerrar el paso a las redes nazi-fascistas del Oeste (la Organización Gehlen y otras como el Grupo de Combate contra la Inhumanidad, que actuaba disfrazada de organización de “derechos humanos”), impermeabilizando con una frontera el paso de terroristas, sino también para evitar una invasión de la OTAN quien tenía planes preparados para ello (el llamado plan DECO II) y, sobre todo, para acabar con el ignominioso contrabando económico que estaba afectando gravemente a la economía de la RDA. Occidente dio otro relato propagandístico a la “crisis de 1961”: la RDA quería impedir la fuga de sus ciudadanos del país.

El peligro inmediato de una nueva guerra, que habría convertido a Alemania en un infierno 16 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, fue evitado por la prudencia de la RDA de construir la barrera antifascista de 1961. Un peaje, no obstante, oneroso que tuvo que pagarse ante el grave error de Stalin de conceder a EEUU, Reino Unido, Francia y la futura RFA, la división de Berlín en dos sectores (oriental y occidental) lo que contribuyó a que Berlín Oeste, que estaba situada en mitad del territorio de la RDA, se convirtiera en una plataforma de agresión permanente de Occidente contra el Estado socialista alemán.

 

LA CRISIS DE 1953 Y EL FRACASO DEL GOLPE DE ESTADO DE ALEMANIA FEDERAL Y EEUU CONTRA LA RDA

 

El comienzo del rearme de la República Federal de Alemania a principios de los años cincuenta, su inclusión en el sistema de alianzas occidentales y la campaña de Occidente de pasar a la “acción” contra el socialismo en detrimento de la política de “contención”, requirió contramedidas apropiadas en los países socialistas y en la RDA.  Para la RDA, esto significaba la necesidad de hacer nuevos planes, a través de la tarea adicional de desarrollar sus propias fuerzas de defensa en una medida mucho mayor de lo planeado. Como no había recursos financieros y laborales disponibles para esta tarea, esto significó recortar todos los demás programas presupuestarios del plan económico.  Las dificultades a las que vió abocada la economía de la RDA se evidencian claramente en un borrador de una carta del Comité Central del SED dirigida al Gobierno de la URSS en enero de 1953.

De este modo, El 20 de enero de 1953, el Buró Político del Comité Central del SED confirmó que el proyecto de presupuestos para 1953 se basaba en un programa de medidas de austeridad, donde se iba a contener el gasto en administración, cultura, salud, aumento de precios en varios productos básicos, la supresión de reducciones en tarifas y otras 33 medidas de austeridad que totalizaron, finalmente, alrededor de un billón y medio de marcos.

Así pues, ya a comienzos de 1953, especialmente bajo una fuerte presión política, económica e ideológica del imperialismo, hubo disrupciones en la economía de la RDA.  Esto ocasionó dificultades en la población, lo que a veces condujo a la insatisfacción entre las capas pequeñoburguesas de la gente, pero también entre la clase trabajadora, lo que ocasionó una situación muy favorable para todas las fuerzas antisocialistas de dentro y fuera de la RDA. El Politburó del Comité Central del Partido Socialista Unificado (SED, 9 de junio de 1953) y el Consejo de Ministros de la RDA (11 de junio de 1953) adoptaron inmediatamente medidas para superar las dificultades. Bajo estas premisas, las fuerzas reaccionarias imperialistas decidieron intentar, aprovechando una coyuntura que les era favorable, un golpe contrarrevolucionario contra la RDA, antes de que las medidas del partido y el gobierno fueran exitosas.

El 17 de junio de 1953, fue el día señalado por el Oeste para dar comienzo al golpe de Estado contra la RDA. Innumerables agentes de varios servicios de inteligencia occidentales (entre ellos la CIA y el BND de la RFA), fueron transferidos desde Berlín Occidental a la capital de la RDA (Berlín Este) y a algunos otros distritos-ciudades del país (recordemos que no existía la frontera o Muro de defensa antifascista y Berlín Oeste estaba en territorio RDA). Los agitadores tuvieron éxito, en un principio, en su cometido, tanto en Berlín Este como en otros lugares de la República Democrática ya que lograron promover paros temporales y manifestaciones.  Mientras, en algunas ciudades, grupos perfectamente organizados de provocadores y criminales se dedicaron al saqueo, a ejecutar incendios, arrancar lemas socialistas e incluso a golpear y asesinar a trabajadores. También lograron sacar de las cárceles a criminales de guerra nazis y pidieron el derrocamiento del Estado de Obreros y Campesinos.

Sin duda, se trataba de una prueba de fuego para el joven Estado socialista de la RDA que, pese a la perversa propaganda que ha ido vertiendo a lo largo de los años la República Federal alemana y el resto de Occidente sobre estos acontecimientos, hay que decir que una mayoría aplastante de la clase trabajadora y el resto del país se mantuvo al lado del gobierno socialista de la RDA. En numerosas empresas, las más grandes, como la Eisenhüttenkombinat Ost, en las fábricas de hierro en la parte oeste del país (Calbe), en la industria minera, así como en la acería y las factorías de laminación de Brandenburg, los trabajadores rechazaron enérgicamente a los provocadores.

Para proteger al país del hampa subversiva de Occidente se organizaron guardias obreros de combate en las fábricas y los que no estaban, en un principio, al tanto del carácter golpista de las movilizaciones contrarrevolucionarias luego se fueron dando cuenta de ello y se distanciaron de los agitadores violentos. Regresaron al trabajo y ayudaron, en muchos casos, a arrestar a los delincuentes-provocadores. Gracias a la acción decidida de los sectores de vanguardia de la clase obrera y sus aliados, junto a las fuerzas soviéticas y las fuerzas armadas de la RDA, el golpe contrarrevolucionario fue destruido en 24 horas. El intento de eliminar por la fuerza a la RDA y el socialismo en suelo alemán había fracasado.

Una manifestación multitudinaria, el 26 de junio de ese año, en Berlín Oriental, de cientos de miles de personas mostró su apoyo al gobierno de la RDA y en contra de las provocaciones golpistas de Occidente. Otto Grotewohl, primer jefe de gobierno de la RDA, dijo del intento de golpe de 17 de junio de 1953: “Muchos trabajadores con conciencia de clase presenciaron los sucesos y afirmaron: Hemos visto muchas huelgas, pero donde se destruyen casas de trabajadores, se saquean empresas nacionales, se derriban banderas rojas y se incendian allí ya no se habla de una lucha por los intereses de los trabajadores sino que el enemigo de clase está actuando contra ellos”

Sin embargo, a pesar del revés sufrido en 1953, en la RDA, Occidente no abandonó su política agresiva hacia la RDA.  Por el contrario, persistieron en sus acciones hostiles contra la RDA y el resto de los países socialistas. Dos años después del intento fallido de golpe de Estado contra la RDA, en la primavera de 1955, se elaboró en los EEUU un plan de acción detallado contra la RDA para el cual se crearon organizaciones e instituciones especiales para la desestabilización del Este socialista de Europa.  El principal centro de propaganda fue el “Comité para una Europa Libre”, que, si bien era oficialmente considerado como una institución privada, en realidad estaba financiado y dirigido en su totalidad por el gobierno de los Estados Unidos.  El Comité creó la estación de radio “Europa libre” en Munich y dirigió innumerables acciones criminales contra los países socialistas.

El ejemplo de lo sucedido con los acontecimientos golpistas en Hungría en 1956 puso de relieve el papel involucionista desempeñado por las naciones imperialistas. La analogía húngara con la alemana de la RDA en 1953 fue muy similar. La economía húngara, al igual que las de otros países socialistas, tuvo que luchar casi en solitario frente al boicot capitalista, por lo que sufrió fuertes desequilibrios que provocó dificultades de suministro e insatisfacción entre la población.  A estas dificultades de desarrollo en la construcción del socialismo en Hungría, se añadió el informe-basura “antiestalinista” del líder soviético, Nikita Kruschev, en febrero de ese año, durante el XX Congreso del PCUS, que posibilitó que hubiera un escenario adecuado para Occidente con el que forzar la propaganda antisoviética dentro del país magiar.

Aunque la contrarrevolución húngara de 1956 ya se trató ampliamente en otra entrada conviene, de nuevo, recordar, que el imperialismo jugó en Hungría con las mismas bazas subversivas que en el mal llamado “levantamiento de 1953” en la RDA: introdujo armas y elementos hostiles golpistas en Hungría, propagó y diseminó en el país, incesantemente, publicidad agresiva llamando al derrocamiento del gobierno socialista húngaro a través de Radio Free Liberty o lanzando propaganda que había sido fabricada en Baviera, en Alemania Federal, mediante el envío de globos al espacio aéreo húngaro y también mediante la infiltración de grupos de terroristas (pro-nazis y pro-occidentales) que cometieron innumerables crímenes contra funcionarios comunistas húngaros o simples ciudadanos no conformes con la violencia perpetrada por las bandas nazi-húngaras.

En definitiva, en el levantamiento de 1953 en la RDA no estuvieron en juego ni “elecciones libres”, ni mejorar el nivel de vida de los germano orientales, ni la manoseada “libertad capitalista”, sino que grupos bien organizados de provocadores procedentes de Berlín Occidental se aprovecharon de la buena fe de una parte de los trabajadores de Berlín Este y otras ciudades de la RDA para organizar paros armados y manifestaciones violentas de modo que desembocasen en una represión que hiciera caer al gobierno comunista. El Politburó del SED aplicó todas las medidas necesarias y correctas para eliminar las causas de la insatisfacción en la población y mejorar el sustento de los trabajadores, algo que pretendieron evitar los agentes terroristas enviados desde el Oeste cuya intentona golpista, finalmente, fue aplastada por la fuerzas  populares de la RDA y el ejército de la Unión Soviética.

A partir de entonces, el acoso contra la RDA fue “in crescendo”, con Occidente conspirando, un día sí y otro también, para derrocar el Estado de obreros y campesinos a través de sus agentes terroristas y saboteadores, algo que finalmente fue cortado o evitado en agosto de 1961 cuando las autoridades de la RDA decidieron poner fín a la campaña de provocaciones terroristas y contrabandismo en el país con la construcción de la Barrera Protectora Antifascista en Berlín Oriental, que no evitó, a pesar de ello, ni la construcción de túneles desde “el otro lado del Muro” ni el asesinato de guardias fronterizos de la RDA (que cumplían su deber de proteger el país).

Lo que queda en el aire es la cuestión de por qué el movimiento comunista, tanto en la RDA como en otros países socialistas, no encontró las fuerzas internas necesarias para poner fin al proceso revisionista iniciado por Krushchev en la URSS en 1953, un proceso que hizo que el bloque socialista (incluida la Unión Soviética) optara por seguir la senda tramposa de la “coexistencia pacífica” y el postcomunismo-farsa del prestidigitador soviético y fueran capitulando por etapas hasta llegar a la implosión precipitada por el agente de Occidente en la URSS, Mijail Gorbachev. en 1985. Tal vez la respuesta, o una de ellas, esté en que había una inevitable (por tanto, necesaria) dependencia militar y también económica de los países socialistas con el gigante soviético que condicionaba cuestionar las directrices del Kremlin. Una prueba de ello es cuando Stalin falleció: Moscú ordenó que todos sus retratos y calles fueran retirados/suprimidas en todos los países del Pacto de Varsovia.

En cualquier caso, como decía el historiador comunista alemán occidental, Kurt Gossweiler “Solo cuando se dé la respuesta correcta, el movimiento comunista volverá a ser una fuerza que dé forma al futuro”.

 

 

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El genocidio silencioso: las víctimas de la contrarrevolución de 1989 en la RDA (1)

 

 

 

Después de la rendición incondicional de la República Democrática de Alemania (RDA) a Alemania Federal en noviembre de 1989 es de sobra conocido lo que nos vendió la propaganda anticomunista del Oeste en aquel momento y en los meses y años posteriores: lo ocurrido fue una “revolución pacífica” donde miles de personas, hábilmente manejadas desde el interior y exterior de la RDA, se manifestaban contra el régimen de Erich Honecker, al mismo tiempo que se producían éxodos masivos de ciudadanos germano orientales hacia el Oeste, igualmente manipulados e incitados desde dentro y fuera de la RDA. Sin embargo, pronto esos ciudadanos se dieron cuenta, apenas un año después de las “celebraciones” por la “caída del Muro” y la “anexión-expréss”, que echaban de menos no sólo la RDA sino la que fue a todos los efectos la barrera antifascista de Berlín, la cual, de haber podido, la hubieran levantado de nuevo, como señalaba entonces el escritor Julio Llamazares en una crónica (no complaciente) para ELPAIS de noviembre de 1990, llamada Nostalgia del Muro.

En definitiva, esos germano orientales, de los que hablaba Llamazares, eran conscientes de que en tan sólo un año, desde el show mundial del “derribo del Muro”, les habían dado gato por liebre y de que les habían obsequiado con un tongo de proporciones históricas. Uno de los principales fraudes fue precisamente que al pueblo de la RDA, que en su mayoría no quería la anexión sino la democratización del Estado socialista, se le hurtó, o más exactamente, secuestró, en 1990, el derecho a decidir sobre el destino del país, si querían o no la anexión con la neohitleriana RFA. Una minoría “opositora” (que no llegaba, cabe remarcarlo, ni al 10% de la población de la RDA) generosamente respaldada por Occidente y sus agencias de inteligencia, el que se llamó Neues Forum (Nuevo Foro), los “Verdes” y la iglesia protestante, fue la que pilotó el proceso de destrucción final de la RDA y se convirtió (o le convirtieron) en el engañoso activista del “cambio”, en los co-protagonistas de una contrarrevolución-golpe de Estado, o lo que ahora se llamaría más modernamente una “revolución de color”.

A la descapitalización y robo del sector productivo de la RDA, construido con el esfuerzo de millones de personas durante cuatro décadas, mediante un consorcio especulador llamado Treuhand que estaba presidido por una ultraderechista hija de un nazi, se unió la persecución judicial ilegal contra políticos, jueces, profesores, académicos, músicos, guardias fronterizos, policías y miembros del Ministerio para la Seguridad del Estado (MfS o “Stasi”) e infinidad de purgas macarthistas contra otros comunistas o simples ciudadanos por el mero hecho de haber pertenecido al SED (el partido de la RDA) o ser fieles a su país. Es decir, lo que no hizo en cuarenta años la RFA con sus criminales de guerra nazis (negando extradiciones y no juzgándoles, salvo en casos muy puntuales) lo ejecutó sin piedad contra la RDA.

La Alemania neohitleriana del canciller Helmut Kohl hizo con la RDA lo mismo que los nazis hicieron con judíos y comunistas nada más acceder al poder en 1933: perseguir, encarcelar y expulsar de sus puestos de trabajo a profesores, músicos, funcionarios, intelectuales o artistas por el mero hecho de estar vinculados al partido socialista unificado alemán oriental, el SED, lo que se tradujo, entre otras cosas, en que miles de ciudadanos de la RDA fueran empujados al suicidio. Utilizando los mecanismos de una profusa propaganda de guerra fría en los medios alemanes y la consabida literatura anticomunista se mantuvo viva, de este modo, la demonización anti-RDA, necesaria para deslegitimar, el día después (1989), al Estado de Obreros y Campesinos.

En particular, los medios de Alemania-OTAN se centraron, como era lógico, en criminalizar al antifascista Ministerio para la Seguridad del Estado, MfS-“Stasi” al que acusaron de espiar de forma implacable a prácticamente a todos los ciudadanos de la RDA. ¿Pero realmente esto fue así? ¿Y si fue así qué le llevó a ello? ¿Acaso el MfS espiaba a sus ciudadanos por diversión o, tal vez, por deporte nacional? ¿O es que era porque la “malvada” élite comunista del país sólo quería controlar ciegamente a sus ciudadanos? Según el historiador alemán Matthias Uhl cerca de 10.000 personas de la RDA espiaron para el Servicio Federal de Inteligencia de la RFA, el nazi BND, en el período comprendido de 1949 a 1989. Esto ya era motivo suficiente para que el MfS decretase el espionaje de largo alcance en toda la RDA dada la enorme gravedad, equivalente a una emergencia nacional, que suponía tal cantidad de traidores a su propio país. Pero sobre todo el MfS tuvo que hacer frente al acoso que Occidente y, en particular, Alemania Federal, sometieron a la RDA durante los 40 años de su existencia. Las acusaciones contra el MfS se pueden considerar, de facto, como basura plagada de propaganda mercenaria (admitiendo que se pudieran haber perpetrado excesos), donde se omiten, deliberadamente, todos los actos involucionistas y terroristas que Occidente cometió contra el territorio de la RDA.

Se podría afirmar con total seguridad que la mayor parte de los que pasaron por la sede del MfS ni eran pacíficos activistas ni monjas de la caridad, sino espías, criminales o saboteadores venidos de la otra Alemania. El dispositivo de violencia terrorista utilizado por Occidente para implosionar la RDA es de sobra conocido: desde las redes nazis creadas por el jefe de los espías de Hitler en la URSS, Reinhard Gehlen (la Organización Gehlen, luego a través del espionaje de Alemania Federal dirigido por él mismo, el BND) hasta los nazis del Servicio Técnico de la Federación Alemana de la Juventud y el KampfGruppe gegen Unmenschlichkeit o Grupo de Combate contra la Inhumanidad (que tenía reclutados a unos 3.000 mercenarios terroristas bajo control de la CIA). Se podrían contabilizar, igualmente, otros grupos de “lucha anticomunista” similares, todos bajo la supervisión de las agencias de inteligencia occidentales y conocimiento de las autoridades de la RFA y EEUU, quiénes junto al servicio de espionaje exterior británico, el MI6, en Berlín Occidental y la emisora norteamericana RIAS planificaron y coordinaron numerosos actos criminales en el interior de la RDA. Muchos de estos delincuentes, infiltrados en la RDA, fueron capturados gracias a la eficaz acción del MfS-Stasi y condenados a muerte, a largas penas o a multas. De esto, no oirás hablar en los medios controlados.

Respecto de las víctimas del “Muro”, se olvidan en Occidente que más de un centenar de policías fronterizos de la RDA fueron asesinados por agentes terroristas (incluidos policías de la RFA) enviados desde Berlín Occidental, excavando ilegalmente túneles para acceder a Berlín Oriental con los que infiltrar espías y criminales, o simplemente asesinar a los guardias fronterizos de la RDA en el marco de las provocaciones de la “guerra fría”. Así sucedió, por ejemplo, con los asesinatos  de los policías Werner Schmidt y Heinz Janello, de 21 y 19 años, respectivamente, secuestrados en la RDA y asesinados brutalmente en territorio de la RFA por soldados norteamericanos el 2 de marzo de 1951. O el caso del también policía Herbert Liebs, de 21 años, que fue tiroteado y asesinado dentro de la propia RDA por soldados americanos el 21 de febrero de 1951. Los “agit-prop” en el Oeste ignoran, a sabiendas, que en cualquier país del mundo atravesar una frontera ilegalmente, por la fuerza, hacia otro territorio extranjero es motivo suficiente para usar métodos expeditivos contra los que intenten vulnerarla ya que así lo establecen las leyes. Y, en el caso de la RDA, tenían motivos sobrados dado el feroz hostigamiento, interno y externo, que se estaba ejecutando contra el país. Y a los hechos anteriores me remito.

El frente literario anti-“Stasi” no podía faltar a la cita con una amplia variedad de publicistas trabajando en el frente cultural de la CIA (esa asociación de malhechores de la que nunca mencionan que ha ocasionado más de seis millones de muertos en el mundo, gracias a sus golpes de Estado y la creación de escuadrones de la muerte). Desde la hiperactiva anticomunista Anne Applebaum hasta Anna Funder (Stasiland) pasando por Gary Bruce, John Koehler y su Stasi: The Untold Story of the East German Secret Police, o nazis como David Irving han construido narrativas basadas en patrañas, testigos comprados, tergiversaciones y falsificaciones. El amarillismo anticomunista se cobra por adelantado. Y la Stasi ha dado mucho juego en ese sentido.

Después del robo de los archivos de la sede del MfS, a través de la llamada Operación Rosenholz en 1989, preparada por la CIA y el BND alemán, Occidente se incautó de lo que presuntamente eran las pruebas de cargo contra la “Stasi” en la RDA, es decir, el supuesto espionaje masivo contra “millones” de personas y la persecución política contra “disidentes” así como el desenmascaramiento de agentes e informantes que participaron en esas operaciones. Un escaparate idóneo que iba a suponer la utilización propagandística de esos archivos para los intereses de Occidente; ficheros que, en manos del “enemigo”, iban a ser susceptibles de ser manipulados con enmiendas o la supresión de páginas sensibles, o directamente no iban a exponerse públicamente aquellos documentos que, con total seguridad, dejaban al descubierto no sólo las operaciones terroristas de los servicios de espionaje de Occidente contra la RDA, sino la comisión de actos criminales que el MfS había documentado de las agencias de inteligencia occidentales, como los cometidos por la infame Red Gladio de la CIA-OTAN en toda Europa occidental, desde los años 60, de las que el MfS tenía conocimiento, al igual que la KGB.

¿Por qué no hablamos ahora de Occidente? ¿Del pudridero que esconden agencias de seguridad e inteligencia como la NSA, la CIA, el FBI, el BND, el SISMI italiano, el MI5/6 británico  o el CNI español en asuntos tan turbios como los atentados de falsa bandera islamistas (no ya del Gladio anticomunista) de los últimos años en Europa? ¿Saben que España, a través del CNI, ha proporcionado a la NSA americana millones de datos de personas de este país? ¿Espionaje masivo? ¿Se atreven a hablar contra la “Stasi” cuando la seguridad nacional de la RDA estuvo verdaderamente amenazada por Occidente durante cuatro décadas?. Pero ¿y las “democracias”? ¿quién las amenaza si ellas son la mayor amenaza para el mundo gracias a sus conexiones con el crimen organizado, el narcotráfico, financian organizaciones terroristas y perpetran los mayores delitos que uno se pueda imaginar?

Mientras la maquinaria anti-RDA y anti-“Stasi” funcionaba a todo tren en la década de 1990, conviene hacer un inciso, o punto y aparte, y echar una mirada sobre cómo la nueva Alemania de Kohl abrió, precisamente en esa década, un frente militar-terrorista junto a EEUU y la OTAN para despedazar Yugoslavia. Y, precisamente, su servicio secreto nazi, el BND junto a la CIA, tuvieron un papel muy activo en la organización, financiamiento y entrenamiento de grupos terroristas kosovares como el UCK y yihadistas de AlQaeda, con los que propagaron el caos étnico con el fin de atomizar los Balcanes y, en última instancia, deponer al presidente serbio Milosevic. Sin contar el dinero que fue empleado por la CIA, como señala su ex agente Steven Bauer, para comprar a periodistas de los medios hegemónicos occidentales de forma que se distorsionara la realidad bélica en favor de la OTAN y se satanizara a Milosevic. El plan de Alemania y EEUU para destruir Yugoslavia resultó ser un calco completo del que Hitler y Mussolini emprendieron en la II Guerra Mundial para dividir aquel país (incluido Kosovo) y repartirse áreas de influencia.

El intento de “desahuciar” la memoria de la RDA, a base de “Stasi-satanizar”, crear museos anti-Stasi, etc, es una hipocresía de los vencedores de la “guerra fría” (dados los crímenes cometidos por Occidente y la propia Alemania Federal), que ha resultado ser un fracaso puesto que encuestas realizadas en el antiguo territorio alemán oriental en los años posteriores a 1989 (hasta hace tres años) no han hecho nada más que confirmar el fracaso de esa operación “desmemoria-demonización-RDA”, algo que ha hecho “saltar las alarmas” en la clase política y periodística de Alemania. El 78 por ciento de esos germano orientales todavía considera que el sistema escolar de la RDA era mejor, incluso más que en una encuesta de 1995. Entonces fue del 76 por ciento.

Los juicios de los alemanes del Este sobre las fortalezas de la antigua RDA…sistema de salud-seguridad social, igualdad de derechos para mujeres y hombres, protección contra el crimen y la delincuencia y el sistema educativo seguían siendo muy positivos. Dos de cada tres alemanes orientales también calificaban el sistema de atención médica de la RDA de manera más positiva (66% de la RDA) que el de la República Federal de hoy. ¿Realmente creen que si esos ciudadanos hubieran sido víctimas masivas de la “opresiva” Stasi y “conociendo” los bulos que ha ido propagando la prensa occidental sobre el espionaje tendrían un solo gramo de nostalgia por la RDA?

De los suicidios en la ex RDA, tras la anexión a Alemania Federal, no hay estadísticas oficiales publicadas porque es algo que no ha preocupado nunca a los signatarios del Estado alemán “reunificado”. Las estadísticas exactas no existen ni existirán. No hay un interés político real sino en enmascarar aquellos suicidios como consecuencia de “decisiones personales” sin una relación causa-efecto (desaparición de la RDA-anexión). Sólo se pueden manejar cifras extraoficiales. Por ejemplo, la agencia de noticias francesa AFP publicó una información en 1990 estimando que 4.294 personas se habían suicidado en los nuevos estados federales (en decir, en la antigua RDA). Sólo en la pequeña localidad de Potsdam de la RDA, el número de suicidios aumentó de 126 (1989) a 202 en 1990 (según el medio alemán Berliner Zeitung de 18.2.1991).

Sin embargo, cuarenta y seis autores alemanes compilaron un estudio en la revista de teoría social, derechos humanos y cultura llamada “Ícaro” de la GBM (Der Verein Gesellschaft zum Schutz von Bürgerrecht und Menschenwürde, es decir, Sociedad para la Protección de la Ciudadanía y la Dignidad Humana, en sus números 3 y 4, a principios de los años 90) analizando que es lo que llevó a seguramente decenas de miles de personas a la muerte-suicidio. El estudio llegó a una conclusión demoledora: la “revolución pacífica” de 1989 en la RDA fue un mito donde miles de personas fueron víctimas mortales de la “gran purga capitalista del Oeste”. Algunos, incluso, aventuran que pudieron llegar hasta las cien mil personas.

La GBM fue creada el 3 de mayo de 1991 en Berlín por ex funcionarios del MfS, científicos, artistas, teólogos y abogados de la RDA que fueron represaliados, en mayor o menor medida, por la revanchista Alemania del Oeste. Organización, la GBM, que no tardó en ser puesta bajo la mirilla de una amplia gama de detractores: desde supuestas “víctimas” de la Stasi y Asociaciones “víctimas del comunismo” (integradas por muchos ex nazis) a periodistas ultraconservadores o “socialdemócratas”, pasando por historiadores blanqueadores del nazismo o la vigilancia gubernamental de la Oficina de Protección de la Constitución, un instrumento político de carácter fascista para controlar y perseguir las ideas comunistas en Alemania.

Entre los Investigadores más reconocidos que publicaron el informe en la citada revista Ícaro figuraban el historiador Manfred Weißbecker,  el economista de la ex RDA, Harry Nick (1932-2014), miembro del Foro Marxista y la Sociedad Leibniz, el Pastor protestante Dieter Frielinghaus (no toda la iglesia de la RDA era reaccionaria) que fue y es a sus 89 años, curiosamente, miembro del Partido Comunista Alemán y miembro fundador de un grupo de apadrinamiento de la Juventud Libre alemana (en 1995), la actriz alemana oriental Käthe Reichel (1926-2012), una disidente-disconforme en su momento con las autoridades de la RDA o el “controvertido” abogado Peter Michael Diestel, miembro del partido conservador CDU en el primer gobierno capitalista surgido de las elecciones “libres” en la RDA que eligió a Lothar De Maiziere, también del CDU. Unas elecciones, por cierto, que de “libres” no tenían nada más que la fachada chantajista impuesta por Occidente en unas condiciones absolutamente antidemocráticas donde a los votantes se les conminó a elegir a las fuerzas reaccionarias de la RFA o no recibirían ayudas tras la anexión.

Las víctimas del genocidio silencioso contra la RDA abarcaron desde profesores universitarios, hasta jueces o simples trabajadores, granjeros cooperativos, maestros, ingenieros y periodistas, médicos, artistas y científicos, todos ellos, o en su inmensa mayoría, víctimas la cacería macarthista que desataron Helmut Kohl y sus secuaces, muy seguramente también a instancias de la Rusia de Gorbachov-Yeltsin y de EEUU.

 

LA CACERÍA POLÍTICA CONTRA LA RDA

 

La persecución ideológica contra miembros del SED (Partido Socialista Unificado), que estaban al frente de cargos públicos en las instituciones de la RDA, fue uno de los principales mecanismos represivos que se utilizó por los revanchistas del Oeste. Ello supuso que algunos integrantes del SED que estaban en las estructuras políticas de la RDA optaran por el suicidio. Entre ellos:

Herbert Heber (1927-1989), primer secretario de distrito del SED (Partido Socialista unificado), en Köthen, Berlín Oriental, fue uno de los primeros en dar por terminada de forma dramática su singladura política en la RDA (del primero del que se tiene constancia que se suicidó es otro secretario de distrito del SED, el de Bautzen, Helmut Mieth). Cuando la contrarrevolución en Alemania Oriental estaba alcanzado niveles de acoso y difamación insoportables, Heber, que estaba dividido entre su convicción honesta como comunista y sus dudas sobre la convulsa situación de la RDA, se sintió abandonado por su partido y sus camaradas, pero también se sintió responsable de no poder resolver los problemas de la población”, decidió el 4 de noviembre de 1989 pegarse un tiro en su oficina con su arma reglamentaria.

Horst Böhm (1937-1990) fue el último jefe de la administración del distrito del Ministerio de Seguridad del Estado (MfS) de la RDA en Dresde. Nacido en Zwickau, fue hijo de padre panadero y madre manufacturera textil. En 1954 se unió al SED. De 1962 a 1967 estudio ciencias sociales en la Universidad Karl Marx de Leipzig, siendo profesor graduado de marxismo-leninismo. Fue Mayor general en 1982 y jefe del MfS en Dresde. En 1989, se disolvió el Ministerio de Seguridad del Estado de la RDA y Horst Böhm se suicidó el 21 de enero de 1990

Peter Koch (1929-1990) fue un general de división alemana del Ministerio de Seguridad del Estado (Stasi) y jefe de la sede del MfS en Neubrandenburg. De 1945 a 1948 aprendió la profesión de cerrajero y luego trabajó en una fábrica de maquinaria de tractores. En 1946 se convirtió en miembro del SED y asistió desde 1950 a 1952 a la Academia Administrativa Alemana en Forst-Zinna, obteniendo el graduado en economía. En 1976 fue nombrado jefe adjunto operativo de la administración del distrito de MfS Neubrandenburg y en 1977 sucedió al General de División Alfred Böhm, como jefe de la administración del distrito. En 1980 fue nombrado mayor general. En noviembre de 1989 se convirtió en jefe de la recién creada Oficina de Distrito para la Seguridad Nacional, pero ese mismo mes, el 9 de diciembre, se produjo su cese, al disolverse la Oficina del MfS con la “caída de la RDA”. En enero de 1990, fue detenido y puesto temporalmente en libertad. Koch se suicidó el 3 de mayo de 1990.

Franz Rydz (1927-1989) fue un alto funcionario deportivo en la República Democrática Alemana (RDA). Trabajó entre 1966 y 1989 como vicepresidente de la Federación Alemana de Gimnasia y Deportes y de 1970 a 1989 fue miembro del Presidium del NOK (Comité olímpico Nacional de la RDA). Además ocupó la jefatura del Sector de Cultura Física y Deporte en el Comité Central del SED.  También perteneció al Consejo Central de la Juventud Libre alemana de 1959 a 1976 y fue vicepresidente de la Asociación Alemana de Fútbol de la RDA en 1961. El 20 de noviembre de 1989, con motivo del “cambio político” y la puesta en marcha del revanchismo en la RFA contra la RDA, se quitó la vida en la localidad de Kienbaum.

 Wolfgang Junker (1929-1990) fue Ministro de la Construcción de la RDA. En 1949 se unió al SED (Partido de la Unidad Socialista de Alemania). Estudió hasta 1952 en la Escuela de Ingeniería de Construcción en Osterwieck. De 1952 a 1953 fue nombrado gerente en el proyecto de construcción de la avenida Stalinallee de Berlín. Desde 1963 hasta 1989 fue Ministro de Construcción de la RDA. Junker fue galardonado entre otras, con la Orden Karl Marx en 1976, en 1984 con la Estrella de la Amistad en Oro y en 1989 con la Gran Estrella de la Amistad. En enero y febrero de 1990, Junker estuvo bajo custodia de la policía neohitleriana con la vaga, arbitraria e ilegal acusación de haber sido “sospechoso” de “abuso de poder”. El 9 de abril de 1990 Junker se suicidó en Berlín.

 

LA CACERÍA CULTURAL Y SOCIAL CONTRA LA RDA

 

Hanno Coldam, de nombre real Heinz Matloch (1932-1992), fue un conocido domador de leones en el circo estatal de la RDA, galardonado con el Premio Nacional de la RDA. Después de la “caída” del muro antifascista el circo estatal se disolvió tras 30 años de existencia. Matloch se suicidó el 13 de abril de 1992.

Johanna Töpfer (1929-1990) fue miembro desde 1945 de la FDGB (Freier Deutscher Gewerkschaftsbund o Confederación Sindical Libre Alemana) y del SED (Partido Socialista Unificado) desde 1955. Ostentó el cargo de Directora adjunta de las escuelas centrales FDGB en Beesenstedt y Grünheide. De 1971 a 1989 fue miembro del Comité Central del SED y de 1973 a 1977 Vicepresidenta del Consejo de la Paz de la RDA. Töpfer, después de estar sometida a continuos ataques hacia su persona, sin posibilidad de defensa alguna, se suicidó el 7 de enero de 1990 en Berlín. Según el profesor de Economía de la RDA Harry Nick (1932-2014):  Si me preguntaran sobre una persona a la que se le calificara, sin temor a resultar una frase vacía, como “representante de la clase trabajadora de la RDA”, me viene a la memoria el nombre de Hanna Töpfer.

El Dr. Detlev Dalk (1944-1992), como muchas personas del Este de Alemania, fue expulsado de su vivienda por antiguos propietarios (muchos de ellos nazis) de Alemania occidental. Eligió suicidarse “públicamente” mediante un comunicado, para protestar contra la injusticia y la revancha infligida a los alemanes orientales por la RFA. Dalk, curiosamente, había sido uno de los partidarios de los “cambios democráticos” en la RDA, ya que fue uno de los líderes de los contrarrevolucionarios Neuen Forum-Alliance 90, por el municipio de Zepernick y miembro del consejo de distrito de Bernau. Ante la perspectiva de perder su casa, Dalk escribió una nota antes de suicidarse “no me dejan otra posibilidad que la muerte pública”. En una carta abierta al Canciller Helmut Kohl, Dalk escribió: “Estoy preparado para irme. Voy a sacrificar mi vida para que mi familia y otras familias en las llamadas áreas de anexión puedan vivir sus vidas pacíficamente donde viven hoy. La decisión no ha sido fácil para mí”. En marzo de 1992, Dalk se ahorcó en su ciudad de Zepernick como un acto de protesta desesperada. Un mes después del suicidio de Dalk, un segundo residente de la RDA también se ahorcó. La policía dijo que el hombre, Fred Haupt, estaba a punto de ser expulsado de su pequeña casa para dejar paso a la ex propietaria, una mujer del oeste de Berlín.

Thomas Schleusing (1937–1993) fue un ilustrador y caricaturista alemán conocido por sus dibujos en el periódico semanal de la RDA Wochenpost. En 1961 obtuvo su diploma en la Facultad de Artes Visuales y Aplicadas de Berlín-Weißensee. Fue miembro de la Sociedad Pirckheimer y del colectivo de artistas Grupo 4. Ganó notoriedad al diseñar la portada de la revista juvenil Neue Leben y diseñó numerosos libros para niños en Berlín Oriental. Schleusing se suicidó en 1993.

Christoph Ehbets fue ilustrador de carteles de teatro y portadas de libros en la RDA. Su primer trabajo fue diseñar, en 1960, la portada discográfica de la ópera “Der Freischütz”, de Carl Maria Von Weber, para el legendario sello de la RDA Eterna. Ehbets no solo tenía la habilidad para crear sus propias imágenes. Como comisario y organizador, realizó numerosas exposiciones en Schloss Köpenick y Kulturbundgalerie, incluyendo obras de Fritz Cremer, Arno Mohr y Gabriele Mucchi. Con la anexión de la RDA a la RFA en 1989, cito textual de un medio de Alemania occidental, “Christoph Ehbets tuvo la oportunidad de la libertad de viajar y de expresarse”. Pero lo que encontró Ehbets, como resultado de la llegada de la “libertad capitalista”, fue desempleo y caer en una profunda depresión, lo que le llevó al suicidó en otoño de 1992, dos años después de la anexión.

Wolf Kaiser (1916-1992) fue uno de los más importantes actores  de cine y teatro alemán en la RDA. En 1965, Kaiser fue galardonado con el Premio Nacional de la RDA y fue contratado dos años más tarde en el Volksbühne. Desde 1969, se centró principalmente en la actividad frente a la cámara y perteneció hasta 1990 a la unión de actores de televisión en la RDA. El 22 de octubre de 1992, cuatro días antes de su 76º cumpleaños, Wolf Kaiser se suicidó tirándose por la ventana de su apartamento en Berlín, situado cerca del emblemático Berliner Ensemble.

Herbert Kegel (1920-1990), fue un reputado director de orquesta de la RDA, el más importante, que realizó innumerables grabaciones de compositores clásicos y, sobre todo dio voz a los contemporáneos (Blacher, Hindemith, Dessau, Orff, Hartmann, Lutoslawski) al frente de su orquesta, la Sinfónica de la Radio de Leipzig (luego renombrada como “MDR” ya que había que eliminar todo vestigio cultural de la RDA, incluidos los nombres de orquestas) o la Filarmónica de Dresden, de la que se hizo cargo en 1978. De 1975 a 1978 también trabajó como profesor honorario de dirección en el Conservatorio de Música “Felix Mendelssohn Bartholdy” de Leipzig.  Entre las grabaciones de Kegel se pueden citar acercamientos magistrales a Johannes Brahms (Sinfonías, Requiem Alemán, Concierto para piano nº 2), las sinfonías 3 a 9 de Anton Bruckner o su Mahler y Beethoven. Además fue director del gran Coro de la Radio de Leipzig.

Kegel, después de consumarse la anexión de la RDA a la RFA, fue destituido de todos sus cargos (esto no lo verás en las biografías de Wikipedia), en sintonía con la cacería cultural que estaba desatando el neohitlerianismo, y víctima de depresión y de ver como la RDA desaparecía de un plumazo, se suicidó el 20 de noviembre de 1990.

 

 

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FUENTES:

http://totgesagtelebenlaenger.blogsport.de/zeitzeugenberichte/opfer-der-konterrevolution-19891990-teil-1/
http://totgesagtelebenlaenger.blogsport.de/zeitzeugenberichte/opfer-der-konterrevolution-19891990-teil-2/
http://www.dkp-online.de/uz/3847/s1502.htm
http://offen-siv.kommunistische-geschichte.de/die-konterrevolution-trieb-zehntausende-in-den-tod/
www.wikipedia.de
https://www.presseportal.de/pm/7880/2837960
http://www.berliner-woche.de/koepenick/kultur/sonderausstellung-fuer-einen-fast-vergessenen-kuenstler-d69769.html

EEUU está promoviendo una agresiva ingeniería social feminista a nivel global

 

 

Una búsqueda simple por Google, buceando por los grandes y menos grandes medios hegemónicos norteamericanos y europeos (que son los que conforman la opinión pública del sistema capitalista de dominación global), nos muestra abundantes ejemplos, muy ilustrativos, de cómo EEUU y sus vasallos europeos, están construyendo una nueva y agresiva retórica “feminista” que se está expandiendo como un incendio forestal a campus universitarios, a la clase política, a medios de comunicación, a redes sociales e incluso se han sumado al negocio feminista muchas empresas que ya están utilizando criterios de “género” acorde con las directrices de los gobiernos y las presiones de los lobbys feministas.

Da igual el color político o afinidad ideológica, lo feminista está de moda y mola la hostia, tanto que Ana Botín puede llegar a ser tan antiheteropatriarcal como Barbijaputa. Todos han sumado fuerzas para entrar en una espiral de fanatismo militante panfeminista que al mundo unipolar manufacturado por Washington y Bruselas le está viniendo de perlas para afianzar su espectro geopolítico. Ya no digamos al calor de los últimos acontecimientos de todos conocidos en este país o los que habitualmente ocurren en EEUU, y que sirven para reforzar las posiciones de un rebaño dividido y enfrentado mientras el Estado totalitario de seguridad sigue engrasando su maquinaria represiva, por si ya no tenía suficientes excusas con los atentados islamistas de falsa bandera organizados por Occidente.

Términos como deconstrucción masculina, masculinidad tóxica, espacios seguros no mixtos, heteropatriarcado, empoderamiento (que ya se utiliza como comodín universal), sororidad, heteronormatividad, privilegios masculinos, cisgénero, lenguaje inclusivo, techo de cristal, brecha salarial, “mansplaning” (cuando un hombre, supuestamente, no deja hablar a una mujer), perspectiva de género, masculinidad hegemónica, cultura de la violación, “hermana yo si te creo”, etc han sido diseñados enteramente en las factorías de género de EEUU y exportados sin derechos arancelarios a Europa occidental. Añádanle la correspondiente coreografía cartelera con sus consignas-leyendas y logotipos copiados al pie de la letra de las “hermanas feministas americanas”, marionetas en la agenda de George Soros y la CIA.

Todo el anterior glosario de majaderías postmodernas reverbera una y otra vez en los medios controlados espaňoles y en los que llaman “alternativos” (progres) que hacen causa común con los anteriores (qué sorpresa). Y, cómo no, en los inevitables círculos políticos de la progresía-neoliberal. Breves ejemplos de lo anterior, tomando el referente uno de los caballos de batalla de las feministas y sus confederados varones: la masculinidad “tóxica”. 1, 2, 3 y hasta un simposium en la universidad inglesa de la islamizada Birmingham.

España no iba a ser una excepción a toda esta deprimente, metódica, neurótica y estudiada terminología, que la ha hecho suya, como no podía ser de otra manera, el “Afrika korps” feminista español más dogmático e intolerante junto a sus aliados, los nuevos hombres en fase de reprogramación mental antimasculinista, todas ellas/ellos muy activas/os en redes sociales o bien publicando panfletos profeministas, impartiendo cursos, talleres y simposiums desde un enfoque exclusivista de género. No podían faltar, lógicamente, sus altavoces, medios progres y no tan progres como Público, Telecirco, Antena 3, La Sexta o El Diario, conocidos, sobre todo, por orquestar una campaña de mentiras masivas sin precedentes contra Rusia y el conflicto de Siria.

A los anteriores medios, referentes “ético-morales” del feminismo, se han unido otros más conservadores o moderadamente socialprogres (ELPAIS, ElMundo, ElPeriódico, El Español, El Plural, Hufftington Post, etc) para ganarse nuevas fans del pujante y combativo anti-patriarcado. No hace falta ser muy espabilado para entender que aquí nada es casual, que tiene que haber algo más que un creciente movimiento feminista surgido de la nada. Sólo comprobar la selva de organismos estatales parasitarios de género, el caudal de subvenciones públicas y privadas al feminismo, el concertado apoyo mediático….no, aquí hay de todo menos espontaneidad feminista. Resulta chocante, por otra parte, que Papá Norteamérica, el emblema del capitalismo imperialista mundial, sea el país de donde las femi-progres españolas hayan importado su praxis ideológica y obtenido todo su arsenal teórico de postmodernidad feminista. Muy curioso, sí, sobre todo cuando en su ideario incluyen cuentagotas marxistas como mercancía de contrabando.

La espoleta de todo este marasmo de beligerante, fascista y disgregador feminismo viene de muy atrás pero el 8-m fue, por así decir, una especie de hipnosis colectiva, desde donde medios hegemónicos y sus periodistas millonarias, hasta la Zarzuela, pasando por el conglomerado político neoliberal-progre y llegando al vicario de Cristo en la tierra (madrileña), se sumaron al festival lila, en unas calles pobladas fundamentalmente por niñatas analfabetas repitiendo como loros amaestrados cuatro eslóganes barbijaputenses y cuya mayor opresión en sus vidas es no haber podido comprar un Samsung Galaxy. Luego llegó el vergonzante estallido social populachero-feminista con la “polémica” sentencia de la “manada”. Fue el no va más, ya que también se sumaron a las “condenas” contra los jueces navarros altos cargos públicos como el Legionario de la Muerte, Rafael Catalá, dicen que Ministro de Justicia, los “veredictos sociales” del PSOE y las Carmelitas descalzas de Fuenterrabía.

La siguiente puesta en escena fue el #Cuéntalo en una red social (Twitter) que se utilizó como barómetro probatorio de la “verdad popular”, en el que se reunieron miles de testimonios pasados por el filtro canónico del “yo si te creo” porque a algunas les salió de su coño meritocrático. Y el que dijese que un relato sólo se sostiene y tiene validez si está contrastado mediante la confrontación de dos o más actores y a través del análisis de los hechos probatorios ya te caía el correspondiente Auto de Fe de la Hermandad feminista. Creer es lo más fácil decía hace lustros Gustavo Bueno (que no es santo de mi devoción) ya que, según el filósofo, no exige esfuerzo intelectual alguno. Y así, en función de lo que digan las, los, les y lus sumas sacerdotisas de la recua tuitera, hay que creer y legislar en caliente, en frío y en templado.

Todo muy zafio, groseramente narcisista, sibilinamente fascista y callejero en una España que uno creía había evolucionado algo desde aquel putrefacto show nievesherrerista de Alcásser. El tardofeminismo es así. Lástima que no hubiera sogas, antorchas y capirotes del kukluxklan y que las sentencias no se dictaran por la manada de Twitter para ajusticiar reos en serie. La histeria colectiva y el “yo si te creo”  deben sustituir al in dubio pro reo y a la prueba pericial judicial. Ya están tardando en reclamar un sistema penal como el norteamericano donde más de un inocente ha terminado en el corredor de la muerte.

Un país, España, que ya era una mierda político-judicial-mediática resulta que está aún más lleno de mugre de lo que uno pensaba. Más que en aquellos años ochenta del lumpen-navajerismo, la dialéctica de plomo de ETA-GAL-Gladio, las falsas banderas de la Colza y el Restaurante El Descanso o las mafias policiales organizadas por el Estado. ¿Se acuerdan del caso El Nani? Policías se dedicaban a robar joyerías y luego asesinaban a traición a los delincuentes que utilizaban como cebo. Policías que solicitaron a José Barrionuevo, Ministro del Interior del PSOE, la aplicación de la Ley Antiterrorista a un delincuente común, El Nani, para torturarle, asesinarle y hacerle desaparecer (a día de hoy sigue sin aparecer su cuerpo). Del dinero robado por el hampa policial nadie sabe donde fue a parar…si a las cloacas de Interior para sufragar la guerra sucia contra su tentáculo ETA o a la misma Operación Gladio española.

Esta sospechosa y repentina fascinación global por lo “feminista” encubre algo más obvio que ya señalaba el ex Subsecretario del Tesoro de Ronald Reagan, el antiglobalista y antisionista Paul Craig Roberts, en un acertado y oportuno artículo: “los negros gritan a los blancos, las feministas gritan a los hombres y los homosexuales gritan a los heterosexuales. Con este panorama no queda nadie para gritar a los gobernantes”. Bueno sí, quedan los grupos-lobbys identitaristas de género para exigir más y más “perras” al Estado heteropatriarcal opresor, más inclusividad, incluida la lingüística, más normalizar patrones y conductas al socaire feminista, más impulsar cuotas y privilegios de género. Pero nada de cuestionar el actual statu-quo. Dividir la sociedad por géneros y olvidarse de que existen clases o, simplemente, problemas sociales que se encargan de mantener insolubles las élites gobernantes mediante sus ONGs de caridad social.

Hoy el buque insignia semántico del feminismo neocon-progre es el patriarcado, el no va más en el casino de la postverdad feminista. Un cajón de sastre donde cabe de todo para el exacerbado feminismo terceraolista y que es fuertemente promocionado en los medios, de los que tanto se quejan las feministas, a pesar de que son sus principales altavoces. Dice el youtuber de apodo irónico “un tío blanco hetero” que el término “patriarcado” es el resultado de “la proyección de los miedos y frustraciones del feminismo actual”. Yo diría que, suscribiendo esa aserción, esa proyección psicológica es el resultado de una matriz previamente diseñada en la factoría del complejo globalista-capitalista para encapsular y anular otras luchas que puedan poner en peligro al sistema. Una de ellas, la añeja lucha de clases marxista, y lo saben, es una “asustaviejas” que hay que tener en cuenta y controlada ya que podría hacer tambalear, aunque epidérmicamente (tal y como está el patio), el sistema hegemónico capitalista. Si hombres y mujeres luchan juntos con fuerza por una causa común, el sistema empieza a cagarse patas abajo, aunque no se desmoronen sus cimientos.

Hoy, astutamente, los estrategas neoliberales, y sus mamarrachos progres, utilizan el sobado patriarcado para usarlo como pretexto fragmentario, como “divide et impera”, donde el objetivo es provocar un cisma de géneros en el que hay que demonizar al hombre como un ser abyecto en posesión de privilegios históricos. Decálogos como el propuesto por dos feministas de CCOO sobre un nuevo modelo de “escuela feminista” resume el carácter parafascista de los axiomas del feminismo actual. El victimismo feminista encaja como un guante de seda en el sistema que mejor se acomoda a sus intereses: el capitalismo. No buscan la igualdad de clase sino la que sirva a la cuotacracia y al adoctrinamiento de género según su propia perspectiva de feminismo clasista y endocéntrico (la economía, la educación, el sistema político se han de construir sobre parámetros feministas).

Primero nosotras y después nosotras..…los racializados y la diversidad sexual…mientras que el resto (hombres blancos-heteros) sólo pueden ser “aliados” (obsérvese, nuevamente este constructo discriminatorio), es decir, los hombres han de ser una suerte de alfeñiques listos para ser usados a conveniencia y en función de los caprichos feministas. Así funcionaba el segregacionismo en EEUU (¡cielos, el creador de la verdad feminista!) contra otras razas. Eso sí, vamos a tirar de subvenciones a golpe de talonario público estatal, autonómico y local para mantener viva la industria de la victimización feminista y seguir hablando de que el Estado es patriarcal y machista.

Y no, no se crean esa monserga o cuento por entregas del “anticapitalismo feminista”. El feminismo neoliberal-progre y el que se hace llamar feminismo “anticapitalista” (básicamente de tonos morados pero también rojos) entrecruzan sus discursos ideológicos. Su modus operandi es el mismo, su praxis es la misma con pequeñas variables en lo político (más bien difusas en la mayoría de los casos), se alimentan mutuamente del mismo guión y dogmática. Pero en el caso de las “anticapitalistas” de despacho, calle y batucadas ocultan que el dinero que les proporciona el Estado burgués y fundaciones privadas es la base para mantener su industria de género. No buscan cambiar las estructuras del poder bajo la perspectiva de clase sino agrietar las de género y cargar las tintas y las armas de la violencia verbal contra los hombres cis-blancos-heteromachunos.

De este modo, también, y es importante reseñarlo, no sólo esas feministas se enfrentan agresivamente al “privilegiado” género masculino, en global, sino que avivan el discurso de sus supuestos contrincantes ideológicos, hombres y mujeres, situados tradicionalmente en el polo político “opuesto” (iglesia, ultraderecha, neocons, tradicionalistas con tonalidades franquistas, etc) quienes aprovechan esta excelente coyuntura para azuzar el conservadurismo social y las ideas reaccionarias frente a un feminismo postmoderno que, mal que les pese, es de indubitado origen capitalista, eso sí, asumido por todo el espectro ideológico progre.

La “revolución será feminista o no será” es la otra tara semántica de moda, una engañifa que lleva colocada una carga de profundidad dispuesta a ser lanzada por todos esos paletos progres de la diversidad sexual y la multiculturalidad. La única revolución feminista factible, y más vale que se quede ahí, es la que montan a diario en Twitter, Youtube o Facebook fóbicas misándricas como las podemitas Barbijaputa, las cuatro Anas (Pardo de Vera, Requena, Botwin y Triviño), Leticia Dolera, Irantzu Varela, las Magdaleno, Protestonas, Zuriñes y sus aliados en proceso penitencial de deconstrucción de su inveterado machirulismo. Las revoluciones socialistas emancipadoras, exitosas, fallidas o menos fallidas, se hicieron por todos y para todos (hombres y mujeres) y los mayores damnificados en términos de víctimas mortales y colaterales, y esto no es objeto de controversia histórica, fueron los hombres, por cierto. Un privilegio que muchos cederían gustosamente a las vociferantes hembristas.

Entrando ya en el terreno del debate de calle te puedes encontrar con unas arengas feministas que se han vuelto muy previsibles (además de perversas) y que modulan la industria de la victimización feminista como epicentro ideológico: una de ellas es que si no suscribes los postulados de las “jenáricas”, su catecismo feminista, si no expías tus previsibles pecados “machistas”, te deconstruyes bajo juramento coñocrático o entras en catársis transformadora según ritual femi-masónico, en definitiva, si les rebates su indigencia argumental….te sacan toda una artillería de ineptitud intelectual, reduccionista, talibanesca y miserable de “estás conmigo o estás contra mí”, o bien aquello de que “no eres capaz de entender el pensamiento feminista” o a las mismas “mujeres”, considerando esas próceres que en tus argumentos, faltaría más, subyace una “agresión machista invisible” (hey que ya llegó el machismo, el comodín que nunca falla).

Es decir, que a la yihad feminista le refutes su tóxica narrativa o le interpongas leves objeciones ya te convierte en enemigo del feminismo, en un sujeto sin aptitudes discursivas que sólo ofrece “mansplaning” a las mujeres (¿a todas?). Y, además, aunque estés en el panel de semi-aliado o aliado a tiempo completo, pero opongas otros criterios y perfiles dialécticos, discrepantes pero más conciliadores, ello no dejará de ser, según ellas, una forma subterránea de acoso verbal de un “not all men”, ridiculizándote adicionalmente como “señoro”, “machirulo” o un “male tears” (otra acepción americana, vaya..ya es casualidad), o bien la malencarada de turno te dirá: “tú como hombre no me tienes que decir…”. Cualquier crítica a este infecto feminismo de brocha gorda, tocador y peineta es un asunto personal machista-misógino-falocéntrico (o micromachista) contra las mujeres, donde el nivel de paroxismo llega a que el Departamento de Propaganda de las FemiGoebbels, ya en posesión de una autoridad moral fuera de toda duda y ajena a toda crítica, pueda calificar tu propuesta argumental incluso como de “incitación al odio”. Tócate los cojones.

Bajo el inocuo y asumible por todos eslogan universal “igualdad de hombres y mujeres” se esconde el que es verdadero alegato de esos inobjetables seres de luz que son las feministas postmodernas. Para ello no hay más que pasarse por cualquier feminista panfletaria, como una tal Laura Freixas, y verás un sinfín de generalizaciones que demuestran que aquí hay misandria por entregas y supremacismo frentista. Para la señora Freixas la opinión de los hombres sobre aspectos relativos a mujeres no sólo es irrelevante sino que están invadiendo un espacio no reservado para ellos. Obsérvese que este sesgo fascista haría las delicias de los que impusieron el gueto de Varsovia. No es de extrañar este identitarismo cuando este personajillo dijo a propósito del atentado de París, Charlie Hebdo, que aquello era, más o menos, “otro ejemplo del horror masculinista”. Y tan fresca se quedó la majara esta. Y es que en el balneario feminancy todo es posible. Y si no fíjense en el comentario de un tuit a la susodicha que habla de que, bien, “dejaremos a los hombres que opinen”, viene a decir. Cuánta deferencia, oye. Sólo le faltó decir que para opinar sobre asuntos de mujeres o feminismo hace falta un Certificado de Buena Conducta Feminista, como aquel que expedían los curas en el franquismo.

El malvado ser masculino, según las ultraortodoxas feministas, lo que debe hacer es automarginarse en un oscuro y sórdido rincón y dedicarse a visualizar y escuchar por una mirilla el fantasioso discurso feminista que promete transformar la sociedad heteropatriarcal, donde el hombre nuevo sea sazonado al gusto hembrista. En cambio, si las tordas feministas te sermonean con su pútrido dogma pseudointelectual aliñado con catequésis darwinista, tú debes aceptar en silencio su belicoso discurso y no sentirte irritado porque estás ante “santa maría llena eres de Gracia”, una “womansplaning” espiritual inmarcesible que te enseñará a caminar por el largo, sinuoso y proceloso mundo de la desprogramación masculinista.

Y así en este plan…Qué tropa….. “Ofendidas profesionales”, les llama el youtuber “un hombre blanco hetero”. Y no le falta razón. De ello hacen su negocio.