OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia, a través de los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (2ª parte)

 

 

ULTIMO SUSPIRO: ¿EL FIN DE GLADIO?

 

En 1988, al propio tiempo que una buena parte del contingente de tropas soviéticas iniciaba su retirada de Afganistán, señala Paul Williams, la Operación Gladio llegó a su fin en Europa Occidental. Las cifras oficiales de la Comisión Gladio mostraron que 14.591 actos de violencia con “motivación política” se produjeron entre el 1 de enero de 1969 y el 31 de diciembre de 1987, tan sólo en Italia. A través de Gladio, 491 personas murieron y 1.181 resultaron heridas o mutiladas. Las cifras no tuvieron paralelismo alguno en toda la historia italiana.

¿Investigar Gladio? ¿Meter mano al terrorismo de Estado? ¿Quién iba a ser el audaz y atrevido? El intento por salvar los muebles de la Europa terrorista de Gladio y dar una imagen democrática se cristalizó en Italia en 1988 mediante la denominada “Comisión Parlamentaria del Senado italiano para la Investigación del Terrorismo en Italia” que fue presidida por el senador Libero Gualtieri. Pero oponerse a una estructura mafiosa tejida desde el mismo Estado resultó ser, como dice Williams, una tarea desalentadora: testigos dispuestos a ofrecer testimonio fueron retenidos, documentos fueron destruidos y entre los comisionados hubo discrepancias sobre la cantidad de información a revelar al público. Pero el juez Felice Casson, miembro de la Comisión, finalmente descubrió documentos que revelaron que una estrategia militar secreta había estado trabajando durante los años de plomo.

El descubrimiento que hizo Casson de la trama criminal de Estado Gladio es tan clarificador y contundente que, a pesar de todo, jamás ha sido objeto de debate en los grandes medios hegemónicos, sean escritos o en programas audiovisuales, extendiendo un velo de censura sobre ello. Williams deja bien claro el alcance de Gladio: La estrategia de Gladio, que implicaba un ejército clandestino, había sido redactada por fuentes gubernamentales y ejecutada por una agencia extranjera con una gran cantidad de dinero. En julio de 1990, Casson obtuvo el permiso del primer ministro Andreotti para acceder a los archivos de la sede del SISMI (servicio de inteligencia italiano) situados en el Palazzo Braschi, en Roma.

Dentro de los archivos, prosigue Williams, el juez encontró documentos de alto secreto que hablaban de una operación encubierta llamada Gladio que había sido creada por la inteligencia de Estados Unidos para participar en una “guerra subterránea” en toda Italia. Casson se dio cuenta de inmediato que por desenterrar esta información se había colocado en grave peligro, ya que cada investigador que había tropezado con Gladio había tenido un final violento. Casson más tarde recordó, “yo era el único que sabía algo [sobre la Operación Gladio] y esto pudo haber sido una desgracia para mí.”

A Casson no le quitaron de en medio por una sencilla razón: el expediente Gladio fue relegado forzosamente al olvido y los nombres y apellidos de los principales planificadores de los crímenes fueron debidamente ocultados y protegidos mientras que algunos actores de cierta relevancia relacionados directamente con Gladio fueron asesinados (Michele Sindona, Roberto Calvi) y otros pocos procesados. Se trataba no ya de terrorismo de ámbito nacional sino supranacional donde estaba implicado el país más poderoso del mundo, EEUU, y una organización militar omnipotente como la OTAN. Prueba de ello fue que tras poner en conocimiento de la Comisión Gladio un informe de máximo secreto presentado por Andreotti titulado “El llamado SID-Operación Gladio paralela”, el presidente de la Comisión, Gualtieri, dijo que su contenido suponía “una violación de la seguridad de la OTAN” por lo que fue censurado y el resultado del mismo se hizo público, pero ya completamente diluido y sin ningún dato trascendente.

Gladio era ya un “secreto” a voces. Y cuando se inquirió a funcionarios estadounidenses y británicos sobre esta cuestión se obtuvo la callada por respuesta o simplemente dijeron que “no podemos discutir cuestiones de seguridad”. Con centenares de muertos y miles de heridos de Gladio se atrevían a responder en esos términos tan cínicos y con esa frialdad de haber sido cómplices-planificadores de una trama criminal. Aunque a algunos, como cita Williams, se les vio inmediatamente el plumero terrorista de Gladio, como fue el caso del almirante Stansfield Turner, director de la CIA desde 1977 hasta 1981, quien se negó rotundamente a responder preguntas sobre Gladio durante una entrevista en un canal de noticias de la televisión de Italia en diciembre de 1990. Cuando el presentador insistió en que Turner respondiera con un gesto de respeto a las víctimas de las numerosas masacres en Italia, el ex director de la CIA con rabia gritó “¡dije, que no habría preguntas sobre Gladio!” Entonces, se quitó el micrófono y abandonó el set.

En España no se suscitó debate alguno sobre Gladio donde, al contrario que algunos (pocos) medios europeos, aquí hubo el clásico cerrojazo de la prensa canalla española (salvo unos pequeños apuntes del otrora aceptable diario ELPAIS) no dando cobertura alguna al escándalo terrorista de EEUU y sus mercenarios de Europa. Creo que fue un diputado de IU, Antonio Romero, el que entonces, cuando la aparición del escándalo, conminó al gobierno “socialista” de Felipe González a aclarar el pudridero terrorista de Gladio en España, obteniendo la misma respuesta que en el resto de Europa: “No sabemos, no contestamos, no tenemos conocimiento”. Ello a pesar de que España era un conocido centro de operaciones de Gladio desde los mismos inicios de la dictadura franquista cuya base (o una de ellas) estaba situada en Canarias. ¿Cuántos periodistas y medios españoles fueron comprados para silenciar Gladio? Recordemos que en Italia medios prestigiosos como el Corriere Della Sera estuvieron implicados en la trama Gladio como frentes de propaganda, tergiversación y ocultación del terrorismo de Estado.

Gladio actuó en España ejecutando varios crímenes y otros actos violentos, básicamente durante la “transición”, aunque también con el régimen de Franco ya agonizante mediante la implementación de falsas banderas como la del atentado de Madrid (1974) en la calle Correo, contra la cafetería Rolando, que era frecuentada habitualmente por policías de una Comisaría cercana, pero ese día no hubo, curiosamente, ninguno, muriendo más de una decena de personas ajenas a los Cuerpos de seguridad. Dicho atentado fue atribuido a ETA y a un grupo de comunistas a los que usaron y manipularon como chivos expiatorios para demonizarles, al igual que estaban haciendo la CIA, el SISMI italiano o el BND alemán esos años en Italia y Alemania, e impedir que gozaran de apoyo político por la ciudadanía. El agente de la transición franquista, Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, se negó entonces, en redondo, a asistir jurídicamente a los comunistas que fueron detenidos y torturados como  consecuencia de aquel atentado.

Para activar el Gladio español e impulsar la estrategia de tensión se utilizaron a organizaciones y elementos fascistas italo-españoles, con notorios asesinos profesionales como el italiano Stefano Delle Chiaie, alias Cacotta (o “cagada” en español), muy activo tanto en Europa como en Sudamérica organizando escuadrones de la muerte, así como la creación (e infiltración) de grupos de extrema izquierda creados y controlados para ese fin (Grapo, FRAP, etc), todos ellos bajo la supervisión de la CIA y coordinados por la inteligencia (el CESID) y  policía españolas. La posición del PSOE gobernante cuando se destapó la red Gladio no sorprendió por cuanto ese partido y varios de sus dirigentes estuvieron plenamente implicados en otra trama subterrorista vinculada a ella (GAL).

La charada europea final sobre Gladio, un tanto para que viésemos lo formalmente demócratas que eran sus dirigentes (donde muchos de ellos manifestaron aparentemente desconocer el engendro homicida), se plasmó en una condena de la conspiración terrorista mediante una Resolución del Parlamento Europeo de 1990, que decía en sus líneas básicas lo siguiente:

-Durante 40 años una inteligencia paralela y clandestina realizó operaciones en varios Estados miembros de la CEE (ahora UE)

-Dicha organización paralela ha escapado a todos los controles democráticos y ha sido dirigida por los servicios secretos de los Estados interesados, en colaboración con la OTAN

-Determinados servicios de inteligencia de los Estados miembros fueron involucrados en graves casos de terrorismo y delincuencia, interfiriendo en los asuntos políticos de los Estados de la CEE

-Dichas organizaciones operan y siguen operando fuera de la ley ya que no están sujetas a ningún control

-Las diversas organizaciones Gladio tienen a su disposición arsenales y recursos militares que les dan un potencial de ataque desconocido, poniendo en peligro las estructuras democráticas de los países donde operan o han operado. [Los arsenales, cabe recordar, estaban ocultos…y tan sólo en Italia se hallaron más de un centenar de escondites, tales como bosques, prados, cementerios e iglesias. El armamento incluía armas portátiles, municiones, explosivos, granadas de mano, cuchillos, dagas, morteros de 60 mm, varios cañones sin retroceso de 70 mm, rifles de francotirador, transmisores de radio, binoculares y diversas herramientas]

Se condena:

-La creación clandestina de esas redes operativas y se pide una investigación completa sobre la naturaleza, estructura, objetivos y otros aspectos de esas organizaciones clandestinas

-La asunción, por cierto personal militar de EEUU (en el SHAPE y la OTAN) para fomentar una red de inteligencia y operaciones clandestinas

Se pide:

-A los poderes judiciales de los países dilucidar plenamente la composición y el modus operandi de esas organizaciones militares para aclarar cualquier acción que hayan adoptado para desestabilizar la estructura democrática de los Estado miembros

-El establecimiento de Comisiones parlamentarias y una lista completa de organizaciones que trabajan en ese campo así como sus vínculos con los respectivos servicios de inteligencia del Estado y, en su caso, de éstos con organizaciones terroristas

Etc…

Dicha resolución se envió al Secretario General de la OTAN de entonces, el alemán Manfred Wörner, y al presidente de los EEUU, George H.W. Bush (padre) quienes urgentemente enviaron la nota europea a la papelera de reciclaje más próxima, al igual que hicieron, no nos engañemos, en Europa.

Es interesante advertir que después de toda esta gran escenificación teatral de condenas a Gladio por la clase política parlamentaria europea….llegó el Gladio B, con sus terroristas islámicos y el mismo modus operandi que el Gladio anticomunista: atentados en Madrid, Noruega, Londres, París, Bruselas, Niza, Charlie Hebdo, Manchester, nuevamente Londres, Turquía, etc…por no hablar de la guerra de la OTAN para destruir Yugoslavia  o la del Cáucaso, en Chechenia, para desestabilizar Rusia. Ni se ha visto, ni se verá, atisbo alguno de una declaración similar…porque saben en Europa que hay que postrarse a los designios del Nuevo orden anglosionista, mucho más fructífero (en términos de saqueo de recursos naturales y conquista) que aquel donde atizaron el espantajo comunista de la guerra fría. El terrorismo de falsa bandera sigue presente en Europa con otros protagonistas, pero con los mismos directores de orquesta.

 

LA CIA Y EL FOIA: OTRA MASCARADA SIN IGUAL

 

Dice Paul L. Williams que, en el marco de la investigación sobre la trama Gladio, El 15 de abril de 1991, Malcolm Byrne, director adjunto del Instituto Nacional Security Archive de la Universidad George Washington en Washington, presentó una solicitud en consonancia con el Acta de Libertad de Información (FOIA) para que la CIA facilitase información en relación con Gladio. En concreto, pidió “todos los registros de la agencia relacionados con la decisión original del Gobierno de los Estados Unidos para patrocinar, apoyar o colaborar con cualquier tipo de ejércitos, redes, u otras unidades establecidas para resistir una posible invasión de Europa Occidental por los países comunistas o llevar a cabo actividades de la guerrilla en los países de Europa Occidental en caso de ser dominado por comunistas, de izquierda o regímenes pro-soviéticos”

Indudablemente, en la solicitud de Byrne a la CIA había viejas falacias conocidas de Gladio como la referida a que “Europa Occidental podía ser invadida por países el Pacto de Varsovia”. Esa había sido la “justificación” originaria de Gladio que le daba un aire de cierta “legitimidad”, cuando la realidad es que Gladio fue creado no para contener una irreal “invasión” de la URSS y los países socialistas (algo que incluso negó el terrorista de extrema derecha de Gladio Vincenzo Vinciguerra), sino para impedir que en los países de la OTAN hubiera un giro a la izquierda de la mano de los influyentes partidos comunistas (o eurocomunistas) de entonces, mucho más organizados y combativos de lo que hoy queda como una pantomima casi testimonial.

De ahí que organizaciones terroristas creadas por la CIA como las Brigadas Rojas italianas o la RAF (Fracción del Ejército Rojo)-Baader Meinhoff alemana sirvieran a los propósitos demonizadores anteriores, al igual que la infiltración de Gladio en los partidos políticos de izquierda, consiguiendo inocular en el subconsciente colectivo de la población, durante dos décadas, de que estábamos ante un verdadero “carácter malvado del comunismo”. El III Reich y el Ministerio de Propaganda de Goebbels no lo hubieran podido hacer mejor. Pero la actividad de Gladio en la guerra fría fue mucho más allá que manipular formaciones políticas de izquierda y atentar contra civiles inocentes en Europa occidental.

Gladio se dedicó a introducir, junto a la propaganda de la Radio Free Liberty y la actividad de la CIA, saboteadores profesionales en los países socialistas del Este de Europa para provocar el caos, el descontento y las protestas ciudadanas (a modo de las revoluciones temáticas de colores de hoy). Esto sucedió en Hungría, en 1956, en la RDA (durante toda su existencia, pero particularmente en 1953) en Checoslovaquia, en 1968, durante la “famosa” Primavera de Praga, o en Polonia, a principios de los años 80, donde la CIA y el Vaticano financiaron tanto las actividades subversivas del sindicato clerical Solidaridad como las de la propia iglesia católica polaca. De hecho, las iglesias en Polonia, en aquella época, servían como centros de adiestramiento anticomunista contra el gobierno del general Jaruzelsky.

Volviendo a la CIA y Byrne, la Agencia le dijo al investigador que se olvidara del asunto de Gladio ya que estaba en juego el “interés de la defensa nacional”. Y, por tanto, el FOIA estadounidense, una fachada de dudosa “transparencia democrática” (siempre filtran, tachan y sesgan hasta dejar una “información desclasificada” casi irrelevante) no se hizo efectiva. En Europa también pidieron el recibo de la luz a la CIA sobre Gladio. Siguiendo a Williams: En marzo de 1995, una comisión del Senado italiano encabezada por Giovanni Pellegrino solicitó a la CIA que le facilitase todos los registros relativos a las Brigadas Rojas y al secuestro de Aldo Moro. Ellos, también, recibieron la respuesta de memoria: “La CIA no puede ni confirmar ni negar la existencia de la documentación relativa a su consulta.”. Qué educados, oye, al menos decían implícitamente que habían estado en el ajo.

La negativa a revelar información acerca de la empresa Gladio está en consonancia, dice Williams, con la que fue la Operación Sinsonte (soborno de medios de EEUU por la CIA para acusar de narcotráfico a China en los años 50). Es decir, también los medios hegemónicos de Occidente han puesto el candado a los delitos de Estado, bajo la supervisión de los servicios de inteligencia. Williams nos cita el ejemplo de una acreditada mamporrera de la CIA, Katharine Graham (1917-2001), editora del Washington Post (periódico conocido por estar controlado por la CIA) y que fue miembro del operativo Mockingbird (Operación Sinsonte). Graham dijo: “Hay algunas cosas que el público en general no necesita saber y no debería. Creo que la democracia florece cuando el gobierno puede tomar medidas legítimas para mantener sus secretos y cuando la prensa puede decidir si desea publicar lo que sabe. Esto se llama, lisa y llanamente, periodismo comprado por las cloacas del Estado, el que denunció valientemente Udo Ulfkotte.

 

CAIDA EN DESGRACIA…(RELATIVA) DE ANDREOTTI

 

Después de que Andreotti rompiera su silencio con Gladio, fue llevado ante los tribunales italianos por cooperar con el conocido jefe mafioso Toto Riina (fallecido hoy mismo en su jaula de oro) y la mafia siciliana en diversas actividades criminales, así como por la emisión de órdenes para asesinar al periodista Carmine Pecorelli (muerto de un disparo a bocajarro después de descubrir el pastel del crimen de Aldo Moro, ejecutado por Gladio-CIA). Finalmente, Andreotti fue exonerado por ambos cargos. Pero en 2002 un tribunal de apelación en Perugia dictaminó que el ex primer ministro fue culpable de complicidad en el asesinato de Pecorelli y le condenó a veinticuatro años de prisión. Al escuchar el veredicto, Silvio Berlusconi, que era entonces primer ministro, dijo que “la justicia se había vuelto loca.” Qué iba a decir un reconocido mafioso como Berlusconi…quien fue, al igual que Andreotti, miembro activo de la Logia Masónica P2 y Gladio.

El Vaticano no podía faltar a la cita y salir al auxilio de su viejo “camarada”, ya que también la Curia romana expresó su desprecio por la decisión del tribunal que condenó a Andreotti. Y es que no hay que olvidar que el Vaticano había sido parte integrante fundamental de Gladio, como organización terrorista y encubridora de la red creada por la CIA y la OTAN, además de servir su banco, el Ambrosiano, para el lavado del dinero procedente del narcotráfico de la CIA. El Cardenal Fiorenzo Angelini, al enterarse de la noticia de la condena a Andreotti, no se le ocurrió mejor idea que comparar al ex primer ministro con Jesucristo, otra víctima (según Angelini y el credo cristiano) de un veredicto injusto, por lo que el Cardenal esperaba, siguiendo con la analogía “jesucrística”, la “resurrección” de Andreotti en la Corte Suprema. L’Osservatore Romano, el periódico oficial del Vaticano, expresó su “plena solidaridad” con Andreotti, diciendo que el veredicto “debe ser rechazado por sentido común”. El cardenal Camillo Ruini, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y asesor clave del Papa, aprovechó la ocasión de su discurso anual a los obispos para expresar su “estima personal inquebrantable” por Andreotti.

Como no podía ser de otro modo el veredicto de asesinato imputado a Andreotti fue anulado por el Tribunal Supremo de Italia en octubre de 2003. Era la inmoral conclusión a la Operación Gladio en Italia donde, a pesar de que Andreotti como político al más alto nivel fue el que destapó oficialmente la trama criminal conviene no olvidar, como referente principal, que Andreotti formó parte de la estructura de Gladio y estuvo lealmente al lado de terroristas y mafiosos como el masón Licio Gelli (jefe de la Logia P2), Michele Sindona (el “banquero de Dios” envenenado en la cárcel), Roberto Calvi (muerto en ajuste de cuentas en Londres) y Juan Pablo II (el hombre de Gladio para el Este socialista de Europa), sin olvidar su responsabilidad en la muerte del periodista Pecorelli. Andreotti murió plácidamente en 2013 a la edad de 94 años.

El fin “oficial” de Gladio tras la caída del bloque soviético y las revelaciones de Andreotti fueron un epílogo meramente transitorio. Gladio, como bien dice Williams, a pesar de todos los informes en sentido contrario, no estaba muerto. Simplemente, había metamorfoseado.

Y ese Gladio “metamórfico” no hizo otra cosa que transmutar al siguiente Gladio, el B, el islámico.

 

TRADUCCIÓN PAUL L. WILLIAMS: BERLINCONFIDENCIAL

La propaganda mercenaria de Salvados y el timo del “brigadista feminista español” combatiendo con el terrorismo B de EEUU

 

MIEMBROS DEL YPG, LA MILICIA DEL BRIGADISTA ESPAÑOL, RESPALDADOS POR EEUU PARA DESTRUIR SIRIA

 

Una de las tónicas dominantes en el conflicto sirio, del que hacía tiempo que no hablaba en este blog, es la artera capacidad de manipulación y distracción masiva que los medios de propaganda de la OTAN tienen para maquillar o reforzar a los perpetradores y ejecutantes de ese conflicto. En el tablero sirio, gracias a la decidida, tenaz y heroica guerra contra el terror emprendida por Rusia, Irán y Siria (que se ha cobrado víctimas como los generales sirio Issan Zahreddine o el ruso Valeri Asapov) los terroristas de Occidente (denominados por el Departamento de marketing terrorista de la CIA como Daesh) están en imparable retroceso por lo que los estrategas criminales de Washington y la OTAN han tenido que reformular y redefinir a sus peones terroristas, disfrazándolos ahora como combatientes “democráticos” a través de un plan B donde han recurrido a la etnia kurda del YPG integrada en las llamadas SDF (o fuerzas de Defensa siria) para ir ganando posiciones en Siria, país que, no lo olvidemos, está siendo invadido ilegalmente por EEUU a través de la llamada “coalición”.

En el totum revolutum sirio hay, en estos momentos, algunas piezas que parecen converger hacia el punto común de los intereses geoestratégicos de EEUU, la OTAN, Israel. ¿Son los militantes del YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) una facción del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, comunista) utilizada astutamente por EEUU en Siria? Según algunos autores, sí. Tanto que afirman que cuando los combatientes del PKK cruzan la frontera con Turquía, se convierten en “terroristas”, según los Estados Unidos y la Unión Europea, pero cuando vuelven a Siria se transforman milagrosamente en combatientes “guerrilleros” que libran una guerra por la democracia como el componente principal de la Fuerza Democrática Siria.

Hay quien no hace, sin embargo, distingos y considera terrorista al PKK usando los mismos métodos y persiguiendo los mismos objetivos, pesando sobre ellos serias denuncias de crueldad y crímenes masivos. El YPG sería, a todos los efectos una extensión del PKK. El relato que hacen algunos es ciertamente sórdido El YPG, que ocupó un gran número de aldeas, pueblos y ciudades en la parte norte del país y los sometió a la opresión armada aprovechando la guerra civil siria, continúa llevando a cabo una estrategia integral de limpieza étnica contra la población local. Los residentes de larga estancia de la región como los árabes, los kurdos, los turcomanos, los armenios y los asirios están siendo forzados a exiliarse de sus hogares a través de amenazas, opresión, terror y violencia. Aquellos que se resisten a esta opresión, incluidos los kurdos, son reprimidos y condenados por métodos como la prisión, la tortura, las amenazas de muerte, los disparos y la quema de sus hogares.

La milicia YPG a menudo recurre a soluciones bastante salvajes e inhumanas; quemar pueblos y ciudades que han capturado para evacuarlos. Las actividades llevadas a cabo por el PYD / YPG, como expulsar a la gente de donde viven y erradicar áreas de asentamientos enteros del mapa en la región autónoma controlada por ellos, en la parte norte de Siria, equivale a crímenes de guerra.  En resumen, el YPG / PYD, que depende de los EE. UU y de las fuerzas de la coalición, lleva a cabo actos de represión ilimitada, crueldad y tortura contra la población local mientras sienta las bases de un supuesto estado terrorista comunista que será la base avanzada de los Estados Unidos en el Oriente medio.

El YPG también amenaza a los civiles que se niegan a abandonar sus aldeas con bombardeos aéreos enviando las coordenadas de sus lugares de origen como si un objetivo de ISIS a las fuerzas de la coalición lideradas por los EE. UU. Muchos testigos oculares dicen que el YPG ha expulsado repetidamente a árabes, kurdos de la oposición, asirios, etc. de sus lugares de origen por medio de este método vil.

Todo esta gran narrativa del terror kurdo, incorporada, en parte, por organizaciones tan poco confiables y que son sospechosas de connivencia con la élite política de Washington, como Amnistía Internacional o la infecta HRW, puede que, pese a quien pese, sea factible que tenga su plus de veracidad, pero no porque lo digan ellas sino porque el régimen de oscuras alianzas que el PKK/YPG está forjando en Siria da pie a ello. Si bien es difícil de comprobar sobre el terreno todas estas graves acusaciones hay periodistas independientes como la árabe Sarah Abed que ratifican estas denuncias. Dice Abed que el PKK ha saturado a los medios con imágenes de jóvenes “luchadoras por la libertad”, usándolas como una herramienta de marketing para llevar su oscura causa al olimpo de la fama, además de dedicarse al narcotráfico y secuestrar menores para convertirlos en niños soldado lo que constituye un crímen de guerra. Algunas de estas combatientes del YPJ están luchando junto a sus homólogos masculinos bajo la dirección de los EEUU, en el SDF.

Un veterano del ejército de EEUU escribió recientemente sobre su experiencia en el entrenamiento con el YPG en Siria “No solo su idea del marxismo era arrogante, sino que su versión del feminismo era aún peor. Tuvimos que tomar clases obligatorias de “Historia del mundo femenino” en las que se propugnaba propaganda feminista de la cuarta o incluso de la quinta ola verdaderamente pútrida. Al principio de mi breve estancia con esta “unidad militar”, me dijeron que nunca me lavase los dientes frente a una mujer, ya que eso podría “sexualizarla”.  

El uso de jóvenes mujeres por el YPG es conocida como una de las estrategias de propaganda “feminista” kurda de cara al mundo, con EEUU moviendo sus hilos entre bastidores. Así pues, ya sea el PKK, el YPG o el PJAK, parece ser que en el actual contexto del conflicto sirio todas estas no son más que entidades sin principios que cambian de bando en función de sus propios intereses. En el caso del PKK (que es lo mismo que decir, con todas las de la ley, YPG) uno pensaría que su modus operandi es, sobre todo, siniestro. El PKK parece haberse convertido en un peón geoestratégico de EEUU del mismo modo que la CIA utilizó en el pasado a otros grupos mal llamados “comunistas” para sus objetivos de conquista y hegemonía, como fue el caso del genocida Pol Pot en Camboya o la creación de grupos izquierdistas en la Europa de los años 70-80 a través de la red Gladio de la OTAN. Los kurdos, por tanto, habría que decir y matizar, que no son un grupo unitario monolítico en el que todos comparten aspiraciones políticas idénticas e iguales objetivos, el mismo idioma o religión. Son un grupo diverso de personas que están repartidas por varias regiones del mundo

Pero ello no debe suponer, tampoco, el blanquear al Estado terrorista turco, enemigo y masacrador de kurdos durante décadas con métodos verdaderamente atroces, incluidos ataques militares sin piedad practicados contra aldeas de civiles y los propios miembros del PKK, ahora parece que aliados inesperados de EEUU. Un Estado, la dictadura de Erdogan, que conviene no olvidar alberga campos de entrenamiento terroristas de Daesh en su territorio, en concreto, en la base militar de la OTAN en Incirlik, al sur del país. Así pues, entre terroristas y alianzas de lo más estrambóticas anda el cenagal sirio. Mi idea del PKK era otra pero su cometido en Siria puede que sea más abyecto de lo que uno cree.

El club de los farsantes está, pues, al completo: EEUU, Turquía y los kurdos de YPG (la rama del PKK en Siria) dicen luchar contra Daesh, cuando en realidad han estado apoyándole o quitándole de enmedio a conveniencia. Los “comunistas”-anarquistas kurdos del YPG, el del “soldadito” español, lo tienen claro: Nuestros intereses coinciden, así que Washington lleva a cabo operaciones conjuntas con nuestras unidades, dicen. Mientras, por otro lado, el régimen fascista de Turquía quiere evitar a toda costa la creación de un Estado kurdo lindando con su territorio, por lo que las fricciones con su aliado estadounidense se han incrementado en los últimos tiempos.

Todo esto era una necesaria introducción para justificar el objeto de esta entrada, esto es, el programita con el que el trilero Jordi Évole nos obsequió el domingo pasado amarilleando-manipulando sobre las andanzas de un españolito “brigadista” en la “feminista” YPG que combate en Siria al lado de EEUU. Lógicamente, Évole, como propagandista de Occidente, no se detuvo en los logros del Ejército Sirio, Rusia o Irán, los verdaderos combatientes contra el terrorismo, sino glosando la figura de un mercenario español desubicado y con unas pajas mentales de cuidado creyendo ser un nuevo “brigadista internacional”, con la “tricolor” añadida para despistar, al modo de los que lucharon en la Guerra civil española. O peca de ignorante o es un tonto útil del CNI y la CIA llevado hasta allí para servir de escaparate engañabobos. Seguramente, lo segundo. El problema es que algunos progres han entrado en modo éxtasis al ver la estrella roja de cinco puntas (adherida a la camisa del YPG) y la bandera republicana en manos del personaje.  Pero uno sospecha, con razón, que ese “decorado” tiene todas las marcas de ser un bluff, un montaje desvergonzado, de aquí a Portugal.

Así pues, Évole se puso manos a la obra (como hizo algunos años antes su colega de la Sexta, Anita Pastor, entrevistando a un “yihadista” de papel couché en el Líbano) y se fue con su equipo del programa Salvados, cito textual, a Raqqa (Siria), la “capital” del terrorismo islámico, donde se encontró con el combatiente español Alberto García, uno de los protagonistas de la entrega. Alberto García podría tratarse de un seudónimo, mientras que habría que convenir que esa capital del terrorismo islámico ha sido creada y respaldada por EEUU y la OTAN, los patrocinadores del ISIS, algo que Évole no quiere ni querrá nunca denunciar. Luego, problemas para llegar hasta Ragca, aunque “liberada”, no tuvo que tener Évole. A ver si nos va a vender ahora que sorteó a todos los yihadistas habidos y por haber porque va a ser que no…¿Quién coordinó la llegada del equipo de Salvados a un territorio bajo control norteamericano? ¿Exteriores,  bajo supervisión de EEUU, y el CNI al alimón?

En el timito de Alberto no podía faltar una historia o narrativa pacifista para que viéramos que el chico no es un fanático de las armas amante de la violencia, sino un idealista que vió “sobre la marcha” injusticias en Siria. O esto nos dicen: se dio cuenta de que “tenía que estar en Raqqa, porque hay una organización medieval que la está asolando”. Claro, pero no se dio cuenta ni se le ocurrió pensar a Albertito quién podía estar detrás de esa organización medieval y se fue directamente con el patrocinador de ella, los EEUU, a hacer campaña para saquear Siria uniéndose a las empoderadas feminazis del YPG. Fue en auxilio de los terroristas del YPG que patrocina EEUU y no al lado de milicias sirias afines al Ejército del país, Rusia e Irán, los verdaderos y legítimos luchadores por la libertad en Siria.

Decir, como afirma el tal Alberto, que fue allí a “luchar por la revolución de la región y liberarla de la opresión de Dáesh” es un cuento inenarrable por entregas para bobos progres que difícilmente uno puede tragar, ni siquiera vía embudo. Fue a hacer la revolución comunista de la mano  de EEUU. Qué jodío. La “robolución” es la que ya tenía diseñada EEUU con su plan B, es decir, utilizando al YPG para darle cierta respetabilidad al imperio haciendo como que echaba a sus yihadistas de Ragca (en realidad, estaba reubicándoles). Ni más, ni menos. El Alberto me ha parecido un memo y caradura como pocos (tal vez manipulado o, aún peor, un actor de crisis), aunque quizás no llegue a los extremos de un reportero llamado Mikel Ayestarán, experto en deformar la realidad siria al gusto de Occidente y la OTAN, quien dice que que “la reacción de Occidente ha llegado tarde”.

Ayestarán es otro amnésico (a posta) para quien el origen del conflicto sirio se centra en una fantasmal organización terrorista que “nadie sabe de dónde ha surgido” y omite que el holocausto sirio y el terrorismo que allí opera ha sido creado, financiado y armado por Occidente y otros aliados de la zona. Así que lo de “intervenir” las potencias occidentales en Siria además de ser un argumento hipócrita-miserable es ilegalmente criminal, ya que no ha contado, esa intervención, ni con la autorización del gobierno de Asad ni con el de la ONU vasalla de EEUU. La intromisión de la “coalición occidental” en Siria, encabezada por EEUU, únicamente ha servido para dar apoyo militar y empuje a sus terroristas de ISIS-Daesh y marcas blancas afines como Al-Nusra, echando mano, a su vez, de gentuza terrorista como los del YPG para escenificar una obra teatral “anti-yihadista”.

Si algo queda claro de todo este gran embrollo criminal fabricado por Occidente en Siria es que, efectivamente, los kurdos del YPG (sean o no, que parece que sí, una facción terrorista creada por el PKK) trabajan para los intereses de EEUU, reciben armas de Washington, están de manera ilegal en Siria violentando la soberanía del país, entorpeciendo el avance de las tropas del Ejército árabe sirio, el ejército ruso y Hezbollah y encubriendo a los terroristas de Daesh con la complicidad de EEUU e Israel. Los kurdos del YPG no sólo no son confiables, sino que son criminales a sueldo de la geopolítica estaodunidense, sionista y europea.

Jordi Évole ha homenajeado con gran aparato publicitario pro-occidental, mediante una farsa escenificada, a un “soldado de fortuna feminista”, español, enrolado supuestamente en un grupo armado terrrorista, el YPG, que actúa bajo mandato del Pentágono. Resultado: un programa destinado a legitimar la intervención militar de EEUU en Siria y su campaña de asesinatos contra civiles.

¡Revelación!: George Soros tiene bajo control a 226 políticos de Europa, entre ellos los españoles Pablo Iglesias, Javier Couso, Elena Valenciano, Javier Nart, diputados del PP y otros

 

 

La lista de compinches de Soros, que se ha hecho pública a través de la fundación de Soros, la Open Society (que no es más que una fachada de la CIA, a pesar de que usted lea documentos críticos de esa ONG de Soros sobre la Agencia americana), incluye europarlamentarios del período 2014-2019, según explican los sites The Duran y Strategic Culture Foundation. Dicha lista configura  a la Unión Europea como un mecanismo para que el multimillonario promueva, entre otras, sus políticas neoliberales señaladas más abajo por el analista diplomático y de Defensa Alex Gorka: migración masiva sin fronteras, matrimonios del mismo sexo, integración de Ucrania en la UE y guerra mediática y política contra Rusia. Es sabido, que el Parlamento Europeo se compone de 751 miembros. Pues bien, George Soros controla más de un tercio de los escaños de tal modo que “La democracia europea no es más que una fachada para ocultar las actividades de la estructura de poder real con el señor feudal (Soros) sosteniendo las riendas”.

Alex Gorka en Strategic Culture Foundation deja un análisis más que diáfano, concluyente y revelador sobre el alcance del papel de George Soros y su ONG golpista en Europa, ya relatado en alguna entrada de este blog. Dice Gorka Es un secreto a voces que la “red Soros” tiene una amplia esfera de influencia en el Parlamento Europeo y en otras instituciones de la Unión Europea. La lista de Soros se ha hecho pública recientemente. El documento enumera a 226 diputados al Parlamento Europeo de todos los lados del espectro político, incluido el ex presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz, el ex primer ministro belga Guy Verhofstadt, siete vicepresidentes y varios comisarios, coordinadores y cuestores. Estas personas promueven las ideas de Soros, como atraer a más inmigrantes, matrimonios entre personas del mismo sexo, la integración de Ucrania en la UE y la lucha contra Rusia .

George Soros, continua Gorka, un inversor húngaro-estadounidense y fundador y propietario de Open Society Foundations se reunió con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sin “ninguna agenda transparente a puerta cerrada”, y señaló cómo las propuestas de la UE para redistribuir las cuotas de migrantes en toda Europa le resultaban familiares y coincidentes con el propio plan Soros para hacer frente a la crisis. El financista multimillonario cree que la Unión Europea debería recibir millones de inmigrantes de  Oriente Medio y África del Norte y proporcionar a cada uno de ellos una ayuda anual de 15.000 euros, reasentando a estos migrantes desde Estados miembros donde no desean ir o no sean bienvenidos.

Muchas personas enumeradas en el documento, señala Gorka, son conocidas por sus ataques contra Rusia. Por ejemplo, Rebecca Harms, una eurodiputada del Partido Verde alemán, hace invocaciones de forma regular al Parlamento Europeo para endurecer el régimen de sanciones contra Moscú. Guy Verhofstadt, por su parte, culpa a Rusia de que casi todas las cosas salgan mal en Europa. En 2012, el ex cartógrafo croata Tonino Picula, que encabezaba una misión de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), calificó las elecciones presidenciales rusas de 2012 como injustas y dijo que estaban “sesgadas” a favor de Vladimir Putin .

El análisis crítico de Gorka señala un hecho absolutamente tangible y de difícil, por no decir imposible, refutación: la lista de Soros arroja luz sobre cómo los líderes de la UE implementan políticas que van en contra de los intereses de los europeos. La respuesta se llama corrupción. Los políticos sobornados por Soros bailan al son de su melodía. Luchan contra los intentos de los líderes nacionales de proteger los intereses de sus pueblos. Con bastante frecuencia, aquellos que se oponen a tales políticas deben enfrentarse a la resistencia de las elites políticas de sus propios países. El Parlamento Europeo, bajo la influencia de los amigos de Soros, está empujando a Europa al suicidio al permitir el ingreso de millones de inmigrantes.

En el encabezado al documento Soros podemos leer lo siguiente Aliados confiables en el Parlamento Europeo (2014-2019). Para, a continuación, señalar las líneas básicas del informe: la Open Society European Policy Institute y la red Open Society Intelligence incluye a los miembros del 8º Parlamento Europeo que probablemente apoyen los valores de Open Society durante la legislatura 2014-2019. (Lo de “probablemente” no deja de ser un eufemismo, dado el carácter de documento público). Abarca 11 comités y 26 delegaciones, así como los más altos órganos de toma de decisiones del Parlamento Europeo: 226 diputados al Parlamento Europeo que son aliados probados o probables de la Open Society.

La presencia de un MEP (Modelo de Parlamento Europeo, es decir, un programa educativo cuyo objetivo es fomentar en los jóvenes la conciencia de ciudadanía europea) en este mapeo indica que es probable que esos diputados respalden el trabajo de la Open Society. Deben abordarse con una mente abierta: aunque lo más probable es que quieran trabajar en áreas que ya les interesan, también podrían recibir noticias sobre nuevos temas. Más allá de discutir temas individuales, la Open Society debe buscar construir relaciones duraderas y confiables con estos legisladores europeos.

Los órganos del Parlamento Europeo enumeran los organismos oficiales del Parlamento Europeo, sus ámbitos de competencia y los posibles aliados de Open Society que participan en su trabajo. También incluyen los nombres de los asesores políticos que ayudan a los diputados al PE en los comités, aunque estos pueden cambiar durante la legislatura, y es posible que no sean aliados de la Open Society.

Se enumeran 226 perfiles individuales (los vasallos de Soros). Dichos perfiles proporcionan información sobre las afiliaciones parlamentarias de los miembros (país, grupo político, naturaleza de su mandato y los comités y delegaciones a las que pertenecen, sus antecedentes, historia profesional, intereses parlamentarios y otros datos relevantes, además de sus detalles de contacto.

La publicación de la lista Soros no es más que la clave real para comprender quién gobierna en la Unión Europea y quién instiga los sentimientos anti Rusia y las políticas migratorias. Después de la Operación terrorista Gladio, impulsada por la CIA, la OTAN y los servicios de inteligencia de Europa occidental, este probablemente sea el documento de mayor relevancia de los últimos años. Déjese de “paradise papers” y otras engañifas de distracción masiva. Esto es lo que se ventila ahora en Europa.

La lista de españoles “confiables” de Soros es la siguiente (vienen agrupados al final del documento de la Open Society señalado a continuación de estos):

  • Marina Albiol Guzmán (Esquerda Unida PV)
  • Izaskun Bilbao Barandica (PNV)
  • Javier Couso Permuy (IU-Podemos)
  • Agustín Díaz de Mera (PP)
  • Rosa Estarás Ferragut (PP)
  • Santiago Fisas Ayxela (PP)
  • Iratxe García Pérez (PSOE)
  • Eider Gardiazábal Rubial (PSOE)
  • Enrique Guerrero Salom (PSOE)
  • Sergio Gutiérrez Prieto (PSOE)
  • Pablo Iglesias (IU-Podemos)
  • Paloma López (IU-Podemos)
  • Juan Fernando López Aguilar (PSOE)
  • Fernando Maura Barandiarán (Ciudadanos)
  • Javier Nart (Ciudadanos)
  • Maite Pagazaurtundúa (UPyD)
  • Teresa Rodríguez Rubio Vázquez (Podemos)
  • Lola Sánchez Caldentey (IU-Podemos)
  • Jordi Sebastiá (Compromís)
  • Josep María Terricabras (ERC)
  • Ramón Tremosa i Balcells (PDE)
  • Ernest Urtasun (Iniciativa Per Catalunya-Verds)
  • Elena Valenciano Martínez Orozco (PSOE)
  • Ángela Vallina (IU)

 

DOCUMENTO SOROS

 

URGE DIFUNDIR. GRACIAS

Terrorismo manufacturado por Occidente: creando falsas banderas para el Nuevo Desorden Mundial (y 3)

 

 

11 DE MARZO DE 2004: ATENTADO CONTRA VARIOS TRENES EN MADRID

 

Con la última (o penúltima) e inacabable charlotada criminal de Gladio B acaecida en Nueva York, donde el enésimo tonto útil de los estrategas terroristas de Occidente ha hecho otra demostración de terror manufacturado, retomamos el mapa de ese terror sponsorizado por Washington-Israel-OTAN de la mano convincente del ex oficial del ejército de EEUU, Joachim Hagopian. Esta vez de la que fue la mayor masacre terrorista cometida en territorio español en toda su historia: la ocurrida el día 11 de marzo de 2004, ya expuesta aquí en varias entradas. No es muy extenso, la verdad, pero  Hagopian traza firmemente las líneas básicas de lo que fue, con todas las de la ley, una falsa bandera, aunque hace algunas apreciaciones discutibles a la hora de describir la motivación sustantiva del atentado. Comienza Hagopian diciendo que exactamente 911 días después del 11 de septiembre llegó el turno para España con su 11-s paticular cuando diez bombas colocadas en trenes de Madrid desgarraron cuatro vagones de pasajeros que iban ocupados principalmente por población trabajadora e inmigrante, matando a 191 personas e hiriendo a más de 2.000, en el peor terrorista de la historia española.

La interpretación que se hizo en España del atentado de Madrid descansó en la conocida disyuntiva falaz y mentirosa de, o bien era ETA la que había perpetrado el atentado (con ayuda de las cloacas del PSOE, según la derecha) o bien había sido Al-Qaeda, acorde con la versión oficial. Hagopian hace, de partida, un discurso más bien desde la óptica de un pueblo que es y será desconocedor de los entresijos del terror de Estado. Dice Hagopian que con los ataques que se produjeron apenas tres días antes de las elecciones nacionales de España, parece que daba la sensación de que la ciudadanía española iba a decantarse por las políticas de guerra de Aznar, como venganza contra los terroristas islámicos de Al Qaeda. Pero en vez de eso la gente interpretó astutamente los ataques como un revés para la participación pro-guerra y el socialista José Luis Zapatero ganó dos días más tarde con una victoria aplastante. En la semana siguiente declaró la retirada de tropas españolas de Irak.

Pero hay que decir que la guerra de Irak y sus antecedentes terroristas participaban de la misma causa común forjada por los globalistas. Formaban parte de la estrategia de un mismo engaño masivo que llevó a los dos partidos españoles, PP-PSOE, a implementar una manipulación para no conocer el verdadero alcance del atentado. Entre otras cosas, porque no se “podía” conocer si procedía de las cloacas del Estado Profundo. La gente seguirá sin entenderlo o, simplemente, es que no quiere saber de ello porque le es más confortable seguir en un nirvana informativo donde las verdades las firman los gobiernos.

Hagopian deja bien claro quién pudo haber estado detrás del 11-m, aunque con un fallo analítico de fondo que comentaré a continuación Esta operación atroz tuvo todos los signos de haber sido un trabajo profesional ejecutado por el Mossad israelí. Pero su propósito le salió por la culata. La prensa fue persuadida, con las primeras detenciones de varios norteafricanos, para descartar la percepción inicial de que el atentado fue obra de los separatistas vascos. A medida que la investigación se prolongaba con errores y revisiones fallidas, versiones cambiantes y conflictivas, la prensa se fue dividiendo gradualmente sobre quiénes eran los verdaderos culpables aunque finalmente se hizo evidente que ningún vínculo real con Al Qaeda se estableció a pesar de todas las pruebas falsas plantadas que el Mossad había dejado a propósito.

Hagopian se centra en que el objetivo del Mossad no fue el deseado debido a la cadena de fallos y a la supuesta reacción del pueblo español votando “contra la guerra” de Aznar. Sin duda, fueron dos factores a tener en cuenta pero la motivación real del atentado (además de demonizar a los islamistas) tenía más que ver con la política exterior del emperador global, EEUU, que con una pugna entre el belicista Aznar y el menos (aparentemente) belicista Zapatero. La decisiva reelección del presidente norteamericano Bush, necesaria para continuar los planes de conquista global fue, creo yo, el eje central del 11-m. A los orquestadores del atentado por supuesto que les interesaba que Aznar volviese a La Moncloa y revertir el sentimiento de una opinión pública contraria a los planes de guerra eterna del imperio y sus secuaces, pero tampoco Zapatero iba a cuestionar, en sus líneas básicas, la política exterior estadounidense. La retirada del ejército español de Irak fue una operación cosmética que no afectó a los intereses estratégicos de EEUU.

Hagopian tiene claro, y así lo expone, que en el 11-m español Desde el principio hasta el veredicto judicial, la policía y la fiscalía se involucraron en conductas delictivas criminales que dieron lugar a una creciente sospecha pública de evidencias plantadas, compra de testigos, manipulación de pruebas, falsificación de registros e incompetencia grave. Al igual que en el 11 de septiembre, una decisión de arriba a abajo fue tomada para eliminar de inmediato las pruebas críticas de la escena del crimen garantizando que los cuatro vagones de tren fueran destruidos dentro de dos días siguientes a las explosiones. Esto marca un patrón histórico del Estado profundo que voluntariamente comete un crimen flagrante para destruir pruebas cruciales y, por tanto, elude de este modo la posibilidad de que la verdad completa nunca sea descubierta. Recordemos que los escombros del 11-S se enviaron rápidamente a China para evitar la investigación forense. Que los que están en los niveles más altos del poder gobernante en las naciones occidentales oculten de manera tan flagrante y repetida la verdad más oscura de su propia criminalidad, dice mucho.

Una mecánica que se ha repetido en todas las falsas banderas es la de eliminar a testigos implicados directamente en el crimen. Testigos a los que normalmente se imputa la “autoría” de esos atentados Dice Hagopian que Otra constante en las operaciones de falsa bandera es asegurar que los sospechosos no puedan hablar, simplemente matándolos a todos. Así ocurrió con la banda de siete sospechosos principales de la autoría del 11-m, quienes después de haber “cometido” el atentado de los trenes fueron localizados en un apartamento de un suburbio de Madrid (Leganés) tres semanas más tarde, donde se iban a inmolar suicidándose cuando entrase la policía en la vivienda. La policía afirmó que el grupo hizo llamadas a familiares justo poco antes de la explosión, pero no se pidió otra prueba que no fuera la de un supuesto hermano de uno de los sospechosos muertos, quien precisamente no creyó nunca que fuese familiar suyo el que le había llamado.

Finaliza Hagopian diciendo que Debido a que la investigación fue tan mal manejada, diseñada para esconder intencionalmente la verdad, el juicio se retrasó tres años y al final solo se produjo una condena. Lo que parece más evidente es que varios musulmanes fueron utilizados como patsies (tontos útiles) en un intento fallido de vincular el atentado terrorista directamente a Al Qaeda. Pero aquellos, en realidad, fueron unos aficionados utilizados como engaño para facilitar el “trabajo” a los verdaderos profesionales del terrorismo, el Mossad.

 

7 DE JULIO DE 2005: ATAQUES TERRORISTAS EN LONDRES

 

El 7 de julio de 2005 llegó el siguiente serial de atentados terroristas de Gladio B y Londres se convirtió en el nuevo objetivo mortal de los globalistas. También, de esta charada terrorista, se hizo una oportuna reseña en este blog.

Una de las marcas distintivas de una falsa bandera, repetida por expertos y decenas de artículos, suele ser la realización de un ejercicio previo de simulación anti-terrorista como camuflaje para “adornar” el atentado real posterior. Sucedió con el 11-s, donde varios ejercicios militares fueron programados para ese día (Global Guardian, Vigilant Guardian, etc..) y en el 11-m sucedió exactamente lo mismo con el llamado Ejercicio de gestión de crisis CMX-04 de la OTAN, de carácter antiterrorista, en el cual participaban varias capitales europeas. En el guión del programa-simulacro de la OTAN se hiló bien fino: el ejercicio  consistía en ataques terroristas que, suponían los planificadores, iban a “provocar” un resultado de 200 muertos. ¿Recuerdan? 191 muertos se produjeron el día 11 de marzo en Madrid. Trágica coincidencia, dijeron en la OTAN. Ni tan “coincidencia”…

Madrid, que formaba parte de ese ejercicio, estaba tomada los días previos por la policía. Y no sólo por el ensayo en sí, sino porque en época electoral siempre hay un despliegue policial mayor de lo habitual. Pero, vaya, a unos drogotas juerguistas musulmanes de Lavapiés, que no conocían el Corán ni por correspondencia, les dio un subidón de adrenalina islámica wahabista y, en coalición con la banda del moco asturiana, atentaron con “mochilas” en los trenes sin despertar sospecha alguna…¡Y eso que casi todos eran confidentes policiales! La prueba del delito para imputar a gente como Jamal Zougam fue que algunos testigos….le vieron repetidamente en TV y otros, unas rumanas, compradas previamente por las cloacas españolas a golpe de fondos reservados para hacer de actrices de crisis, le avistaron en el tren. Tal basura era inconcebible, pero resultó efectiva tanto para la infame y repugnante resolución judicial del 11-m como para el narcotizado borrego español medio.

En Londres, en cambio, el modus operandi tuvo dos fases diferentes o ejercicios previos al ataque terrorista. En concreto, un año antes y como parte de una operación de guerra psicológica (psyop), Hagopian describe que el 16 de mayo de 2004 la BBC, cadena controlada por el gobierno, emitió en su BBC ONE Panorama un guión “what if” (expresión con la cual se suelen formular las premisas de una historia contrafáctica) imaginando un ataque terrorista en Londres que golpearía a tres estaciones subterráneas de Metro y un autobús simultáneamente. Los panelistas estaban discutiendo  sobre la necesidad de que el gobierno pudiera controlar cómo los medios presentarían este “hipotético” ataque terrorista.

Poco más de un año después, el 7 de julio de 2005, tres bombas explotaron en el Metro de Londres seguida, menos de una hora después, por una explosión en un autobús de dos pisos matando a un total de 52 personas e hiriendo a cientos de ellas. Inmediatamente después  de producirse el atentado el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Jack Straw, repitió la misma narrativa que en anteriores atentados de falsa bandera atribuyendo explícitamente los ataques de Londres a extremistas musulmanes. Straw dijo que el atentado tenía ” todos los rasgos distintivos de haber sido cometido por Al Qaeda”.

Esta asombrosa coincidencia, donde la BBC marcó las líneas previas de un futuro ataque “false-flag” no era otra cosa que confirmar una narrativa que ya era conocida en anteriores episodios terroristas. La segunda fase previa, o conjunta con la falsa bandera, fue la que ocurrió el mismo día de los ataques: el 7 de julio de 2005. Fue otra operación preautorizada de falsa bandera, al igual que el 11-m y el 11-s, fechas donde se desarrollaron igualmente y con carácter previo ejercicios de crisis programados en el mismo momento y lugares exactos donde ocurrieron los eventos terroristas reales. El antiguo experto en contraterrorismo de Scotland Yard, Peter Power, actuando como director gerente de Visor Consultants, una firma de seguridad privada contratada por la Policía Metropolitana de Londres, estaba realizando un ejercicio “simulado” de terrorismo en vivo en las mismas estaciones de metro donde las bombas explotaron y nada más ocurrir los atentados fue, rápidamente, el primero que proporcionó una entrevista en directo a la BBC para explicar lo sucedido.  

Los paralelismos entre lo acontecido en Londres y los anteriores atentados de Madrid y el 11-s eran más que evidentes. Es conocido que el 11 de septiembre todos los sistemas de defensa aérea de la costa este de EEUU se apagaron deliberadamente (al igual que los del Pentágono) para facilitar la operación terrorista, mientras en Madrid, sorpresivamente, no hubo cámaras de seguridad que pudieran grabar las explosiones en las distintas estaciones de trenes salvo una que estaba en Atocha situada en una escalera mecánica pero con una visión muy limitada. ¿Cómo es posible que no existieran cámaras de vigilancia situadas en las estaciones de tren que hubieran sido prueba decisiva para identificar a unos “supuestos” terroristas que….jamás aparecieron por los trenes madrileños?. En Londres fueron todavía más descarados y desvergonzados. Vean.

Dice Hagopian que en Londres: cientos de cámaras de vigilancia situadas dentro de las estaciones de Metro de Londres estuvieron extrañamente apagadas o fuera de servicio el 7 de julio del 2015. Una compañía de seguridad israelí llamada Verint Systems estaba a cargo de todas las cámaras de vigilancia que no funcionaron ese día en el Metro. Basados en testimonios de testigos y pruebas físicas, al menos algunas de las bombas no fueron llevadas en mochilas por los presuntos terroristas suicidas sino que fueron plantadas debajo del tren. La explosión de las bombas hizo que el suelo de los trenes empujara el metal contiguo hacia arriba lo que indica que la explosión vino desde abajo. 

En Londres había sucedido exactamente lo mismo que en los atentados de Madrid. Testigos del 11-m dijeron que la explosión de las bombas se produjo “en las vías”, mientras que en los trenes madrileños (en las pocas imágenes y videos que se han podido ver) se pudo advertir claramente boquetes en la plataforma de los mismos, algo que contradecía la versión oficial. Creerse la farsa grotesca de las mochilas era tener la fe del carbonero, en particular, por la imposibilidad de que el explosivo que dijeron fue utilizado (goma2 Eco) era incapaz de romper las fuertes vigas de acero longitudinales que conforman el chasis de los trenes. En Madrid, como señaló en su momento el investigador Joe Vialls, se colocó explosivo militar C4 en los bajos de los trenes la noche anterior a los atentados, siendo activado en la mañana del 11-m por medio de un temporizador para que explotara a la hora señalada. De ahí la premura que tuvieron por borrar rápidamente las huellas del crimen con la destrucción de la mayoría de las unidades ferroviarias.

El pudridero terrorista del 7-j en Londres fue calcado al de Madrid. Con sus chivos expiatorios y sus pistas falsas. Fíjense en las analogías que rozan la perfección con la masacre madrileña y que Hagopian resalta con precisión: Se ha determinado que los cuatro sospechosos “suicidados” que las autoridades sostienen fueron los responsables del 7-J fueron contratados-engañados como actores para probar la seguridad del Metro londinense y no tenían ni idea de que su controlador del MI5 (la inteligencia inglesa para el Interior) les estaba preparando una encerrona para ser víctimas sacrificadas en un complot terrorista patrocinado por el Estado. Por otra parte, según Charles Shoebridge, ex detective de la policía metropolitana de Londres y experto en terrorismo, el supuesto cabecilla del grupo “terrorista” era un informante a sueldo que trabajaba en ese momento para el MI5. Los cuatro jóvenes de entre 18 y 30 años aparentemente fueron engañados por la inteligencia británica para convertirse en los patsies (tontos útiles) musulmanes del 11-S “inglés”. 

De las mentiras de Estado, en el 7-J, se encargaron también otros denunciantes de dejarlas al descubierto, como nos relata Hagopian: Otro experto en temas de terrorismo y ex fiscal del Departamento de Justicia, John Loftus, dijo a Fox News que el “cerebro” de los atentados terroristas del 7-J, Haroon Rashid Aswat era un activo agente del MI6 (servicio de inteligencia exterior del Reino Unido) que había sido protegido por la seguridad británica antes de los ataques terroristas. Otra evidencia apunta a un terrorista convicto estadounidense, Mohammed Junaid Babar, que al tratarse de un informante fue liberado de prisión después de sólo cuatro años y medio de una condena de 70 años.

Junaid Babar fue el que entrenó al principal atacante de Londres. Un juez de Nueva York describió el servicio del terrorista Mohammed Junaid Babar como “cooperación excepcional”. El probable rol de Babar como informante estadounidense, mientras hacía de instructor de uno de los “terroristas” del 7-j y su trato extremadamente indulgente por parte de los Estados Unidos, sólo añade más peso de que los atentados de Londres fueron totalmente protagonizados por el terrorismo patrocinado por el Estado. Y al igual que en los atentados del WTC en Nueva York y el de Madrid, el 11-m, los cómplices de los crímenes están en libertad. 

En Londres se produjo, igualmente, un hecho que no escapa a su relevancia. Es sabido que el día del atentado, el 7-j, se encontraba en la capital inglesa el que era entonces Ministro de Finanzas judío, el criminal de guerra Benjamin Netanyahu. Hagopian, a este respecto, añade más indicios y complicidades Que el 7-j fue un evento preestablecido lo prueba el hecho de que Scotland Yard contactó con la Embajada de Israel en Londres advirtiendo de un inminente ataque con bombas. El ministro de Finanzas de Israel, Benjamin Netanyahu, fue aconsejado a no asistir a una conferencia económica organizada por la Embajada, la Bolsa de Tel Aviv y el Deutsche Bank. La conferencia fue programada en el Great Eastern Hotel situado muy cerca de la estación de metro de Liverpool Street, una de las tres estaciones de metro afectadas por los ataques.

Hagopian retoma, finalmente, el argumento llamémosle localista para justificar el atentado de falsa bandera de Londres, que tiene enormes similitudes con lo que Hagopian señaló a propósito del de Madrid  y que tuvo su peso específico a la hora de ejecutar, por los globalistas, una “false-flag”. Dice Hagopian que Tres semanas antes del 7-j el diario The Telegraph anunció un plan británico por el que a finales de 2005 batallones de soldados británicos empezarían a regresar de Irak. Con la mayoría de los británicos a favor de la retirada de sus tropas de Irak, el apoyo a la guerra estaba flaqueando. Así que la cábala criminal representada por EEUU-Israel-Reino Unido se dio cuenta de que su guerra contra el terrorismo podía verse perdida, por lo que un “nuevo 11-s, de estilo británico, tuvo que ser rápidamente inyectado. Y puesto que los preparativos del 7-j se habían ideado durante todo el año anterior, la élite diabólica dio luz verde para que el ejercicio ya programado fuese plasmado “en vivo”. Así, Estados Unidos, España y Gran Bretaña tuvieron que soportar su propio “Pearl Harbor” para asegurar que la interminable guerra contra el terror de la élite gobernante continuase sin fin. 

Hagopian finaliza el recorrido por el terror manufacturado por Occidente hablando del atentado contra la revista satírica francesa Charlie Hebdo. Pero dado que ya se ha hablado aquí largo y tendido sobre aquel episodio, vamos a omitirlo. Tan sólo unos apuntes que señala Hagopian a propósito del gran circo terrorista euro-americano-sionista y que fundamenta lo que es la multinacional del crimen de EEUU y sus vasallos: Cuando usted enloquece a los grandes imperialistas del mundo, el corazón de la bestia gobernante – la cábala del crimen internacional – encabezada por Estados Unidos y sus amos sionistas, pone en marcha el uso de ataques de falsa bandera y otras estrategias destructivas. Es una forma habitual de castigo. Los mayores matones mundiales han estado utilizando cada vez más esas armas siniestras para intimidar, presionar y amenazar a otras naciones menos poderosas durante un cuarto de siglo.

Yo diría que esas amenazas, materializadas casi siempre en invasiones, golpes de Estado y asesinatos de opositores políticos, han ido más allá del medio siglo. Ni más ni menos que desde el fin de la II Guerra Mundial, cuando Occidente, liquidado su competidor nazi para la conquista del poder global, decidió utilizar los escombros del nazismo, sus prácticas y métodos de exterminio, para proyectar lo que debía ser el Nuevo Orden imperial.

OPERACIÓN GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia a través de la CIA, los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano (y 7) (1ª parte)

 

 

CAPÍTULO 21. MUERTE Y RESURRECCIÓN

 

En la investigación que llevé a cabo para determinar qué personas pudieron haber estado involucradas en la Red Gladio logré identificar a varias de ellas. Algunas habían muerto, pero otras aún vivían. Descubrí a los que fueron responsables de la matanza de Peteano* en 1972: tres terroristas, una gendarmería, un coronel, un oficial de policía, la inteligencia italiana así como jefes de policía y miembros del poder judicial. Todos ellos fueron declarados culpables y castigados. Sin embargo, el tribunal encargado de juzgar el caso Gladio no llevó a la propia organización a juicio, aunque dijo que sí había participado en los hechos. Pudimos identificar a 622 “gladiadores”. Pero el número real era mucho mayor. El resto pasó a la clandestinidad.

(Felice Casson, juez italiano, miembro de la
Comisión de Investigación sobre Gladio)

 

*En el atentado de Peteano, de 1972, murieron acribillados tres policías italianos y dos resultaron heridos (carabinieri)

 

He decidido poner punto final, después de algún tiempo sin postear (por diversas circunstancias) lo que fue la Operación Gladio tomando como referente el magnífico libro de Paul L. Williams reseñado al comienzo de esta entrega (parte 1), sin duda el que mejor ha retratado y delineado lo que fue y significó aquella multinacional del crimen organizado de Occidente llamada Gladio, una amplia red de terror que fue creada en las cloacas políticas y de inteligencia de los países de la OTAN y que hoy sigue vigente con su versión B (la islámica). Me ha interesado especialmente postear este capítulo del libro de Williams porque dibuja con exactitud lo que fue el gran antecedente histórico de lo que hoy es el terrorismo islamista manejado por Occidente.

Este capítulo narra lo que fue, teóricamente, el “final” de Gladio con la disolución del bloque soviético y el fin de la “guerra fría”. Pero eso sabemos que no fue así ya que como señala Williams El fin de la Guerra Fría trajo cambios importantes en otras naciones, pero nada o poco cambió en Washington. De hecho, Gladio fue reformulado y reorganizado para orientarse hacia un nuevo “enemigo” común: el islamismo, sobre el que justificar los nuevos planes de conquista global de EEUU y sus aliados de la OTAN. Occidente desactivó el terrorismo que tenía bajo control y que fue utilizado como estrategia de tensión en los años 70 y 80 y creó un nuevo frente de matices y objetivos completamente diferentes al anterior. El plan islamista fue diseñado unos pocos años antes de que la URSS y los países del Pacto de Varsovia colapsaran, la mayoría de ellos, en brazos de Washington y la OTAN.

Dice Williams que la principal preocupación de la CIA en los años ochenta ya no fue la actividad política de la izquierda en Italia y en Europa occidental, sino más bien la situación de Afganistán donde la URSS, recordemos, había ido en ayuda de su aliado afgano para hacer frente al talibanismo mercenario. La gran yihad, escribe Williams, creció en alcance y fuerza, amenazando con desfondar a la URSS. Los habitantes de las cinco repúblicas de la Unión Soviética (Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán), que compartían un patrimonio común islámico, apoyaron a los muyahidines en su lucha contra los comunistas. A este apoyo se unió una enorme cantidad de reclutas musulmanes de la jihad procedentes del mundo árabe. Para conducir el “imperio del mal” (la URSS) al colapso total, la CIA se encargó de propagar la guerra santa de sus mujaidines con municiones y dinero, hasta el punto que la guerra en Afganistán se convirtió en la operación encubierta más cara de la historia de la Agencia.

El montante económico para la subversión muyahidin que la CIA destinó a su “guerra santa” en Afganistán varió, según Williams, de los 250 millones de dólares de 1984 a los casi 1.000 millones de dólares de 1988. En la ayuda se incluyó armamento altamente sofisticado, incluyendo misiles Stinger. Williams incurre, no obstante, en un pequeño error de análisis importante al describir que “erróneamente la CIA vio a esa yihad como luchadores por la libertad”. En realidad, en la sede de la CIA (Langley) sabían que sus guerrillas yihadistas no eran defensores de ninguna “libertad” ya que su ideario medievalista chocaba claramente con los principios rectores de las “democracias occidentales”.

La ayuda al talibanismo fue una operación de cálculo bien diseñada, entre otros por Zbigniew Brzezinsky, asesor en el exterior del presidente Carter, para liquidar a la URSS y luego adueñarse del territorio afgano y las plantaciones de opio (necesarias para sufragar el naciente Gladio B) dentro del marco geopolítico que tenía diseñado Washington. Los yihadistas afganos eran peones de ocasión, manejables y desechables cuando fuera procedente, como así sucedió años más tarde tras el 11-s y la posterior invasión de Afganistán por EEUU y la OTAN. De modo y manera a como hoy está sucediendo en Siria con sus terroristas del ISIS.

En los años 80 nadie hubiera pensado que el islamismo era algo tan mediático, arraigado y publicitado como lo es hoy. Pero en aquella década fue donde se empezó a gestar en Occidente el concepto de “guerra santa islámica” o “yihadismo”, que hoy está en boca de todos. Una radicalización islámica que ha sido diseñada para hacer creer a la opinión pública que tenemos ante nosotros a un enemigo surgido “espontáneamente” de la nada, que dispone de miles de millones de dólares, vehículos todoterreno, logística de primer orden, sofisticado armamento de última generación, redes de información y que organiza “eficazmente” atentados en Europa burlando a los aparatos policiales y de inteligencia con gran facilidad.

Porque, hablando de Europa, los mujaidines a los que imputan los crímenes de los últimos años en varias ciudades europeas han resultado ser más bien unos toscos imitadores de sus colegas de Siria o Irak ya que han ido cambiando, “extrañamente”, su “modus operandi” con el paso del tiempo: de utilizar letales y eficaces armas o explosivos en Madrid, Londres, París, etc, han pasado a ejecutar “técnicas” más rudimentarias como es el embestir con vehículos o atacar con cuchillos (utilizando la estrategia del Mossad para demonizar a los palestinos). Y, es casualidad, que nunca la policía capture vivos a los terroristas autores de esos atentados para determinar a qué organización pertenecen, sus conexiones con otros miembros de la “yihad”, qué vínculos poseen con países extranjeros y la jerarquía del grupo. Usted, si es un poco perspicaz, se habrá dado cuenta que en realidad este párrafo es completamente irónico…puesto que donde pone “terroristas” debería decir “chivos expiatorios” utilizados como carnada.

Siempre nos cuentan, a posteriori, un relato cutre y simplista, como si hubiera salido de un guión previo. A saber, dicen que esos “yihadistas” o bien se radicalizaron de forma “exprés” o lo hicieron por Internet (sic) o bien recibieron adoctrinamiento en la mezquita de turno a través de un Imán del que sabían (las policías) que se trataba de un radical y, sin embargo, le dejaron hacer…Cuando no, esos mata-infieles viajaron tan panchos ellos hasta Siria-Irak llegando hasta la misma guarida del ISIS y sin explicarnos cómo demonios pudieron dar con ella…y cómo coño se las arreglaron para eludir a las fuerzas vivas de Putin, Asad, Hezbollah y los ejércitos de Obama-Trump, que hay que tenerlos. Todo para…encontrarse con sus instructores de la CIA. Esta gran comedia te la cuentan una vez certificada la defunción de los terroristas, claro.

Bastantes progres y neocons, ignorantes y adoctrinados como ellos solos (tal vez a sabiendas), se atreven a hablar de Arabia Saudita como el promotor (único, o en compañía de otras monarquías golfas) de todo el tinglado terrorista al que estamos asistiendo hoy día. País, la teocracia rebanacuellos wahabita, que, sin duda, es parte interesada en el fomento del terror pero, hay que advertir, lo hace siempre bajo la tutela norteamericana. Entonces, que expliquen esos iluminados lo siguiente: si ese terrorismo que golpea continuamente Europa, EEUU y el Oriente Medio tiene su origen en la tiranía saudí ¿cómo es que la OTAN y Washington no han empezado ya a bombardear el país del carnicero Salman y depuesto al tirano como hicieron con Irak y Hussein? Sobra la respuesta, porque ya la pregunta en sí es ociosa.

El terror islamista de estos días no es nada más que la continuación del Gladio de la guerra fría, es otra gran farsa terrorista orquestada por los globalistas donde la narrativa ha resultado ser completamente diferente a la propagada por sus medios controlados: el “islamismo radical” no ha surgido del aire o a manos de un grupo de incontrolados…o bajo el manto de unos jeques feudales (amigos nuestros, por cierto) sino que ha sido manufacturado en origen por los mismos signatarios occidentales que engendraron Gladio y que ahora dicen luchar contra “el terror”. Son ellos los que han creado, articulado y financiado a sus diversos envases terroristas: léase, AlQaeda, ISIL, ISIS, Al-Nusra, Boko Haram, Al-Shabaab, etc.

 

LA CIA CREA, FINANCIA Y ENTRENA A ALQAEDA EN ESTADOS UNIDOS

 

La mal llamada “guerra” de Afganistán, con la Unión Soviética enfangada en ella ante una rebelión “mujaidin” que se había levantado en contra del gobierno socialista del país, fue el punto de partida del yihadismo sponsorizado por Occidente que se ha extendido hasta el día de hoy. La CIA vio un botín a la vista e hizo se implicara a fondo en el nuevo mapa geoestratégico, sacando provecho del que iba a ser el nuevo “amigo-enemigo” del Imperio: el Islam. Pero en la Agencia pronto se dieron cuenta de una cosa: tenían un serio problema operativo ya que no había suficientes reclutas islámicos con los que galvanizar el conflicto afgano.

Así que, relata Williams En un esfuerzo por suministrar reclutas para la yihad, la CIA centró una vez más su atención en la comunidad negra de Estados Unidos. Este proceso era comprensible. La Agencia se dio cuenta de que millones de afroamericanos, que se sentían marginados por el sistema, se habían convertido al Islam, que pronto lo vieron como “la religión del hombre negro.” Este movimiento había sido impulsado por líderes negros como Timothy Drew (“Noble Drew Ali”), Elijah Poole (“Elijah Muhammad”) y Malcolm Little (“Malcolm X”), que habían dado lugar a cientos de mezquitas en ciudades del interior de Estados Unidos.

Con el crecimiento de la comunidad musulmana en EEUU, la CIA lo tuvo fácil para pillar incautos a los que sobornar, engañar y manipular para sus objetivos. Y así fue, como señala nuestro investigador de Gladio, como A comienzos de 1980 la CIA comenzó a captar cientos de misioneros musulmanes militantes, todos miembros de la radical Tabligh, para que desde las mezquitas estadounidenses se llamase a los jóvenes negros a tomar las armas en la guerra santa para liberar a sus hermanos musulmanes. Algo parecido, por hacer una analogía, con lo que ha ocurrido en Europa con decenas de musulmanes-imanes que han sido sido controlados y captados por los servicios de inteligencia para usarlos de chivos expiatorios en los atentados de falsa bandera.

De este modo la CIA fue fabricando yihadistas en territorio estadounidense a conveniencia. Williams señala que El Jeque Mubarak Gilani, uno de los primeros de estos misioneros, convenció a decenas de miembros de la Mezquita Yasin en Brooklyn (Nueva York) para dirigirse a los campos de entrenamiento guerrillero en Pakistán con una oferta de miles de dólares en efectivo y la promesa de setenta huríes (mujeres bellísimas, según la tradición musulmana) una vez que alcanzasen el séptimo cielo, si es que morían en el campo de batalla. El dinero provino de las arcas de la CIA. Me temo que ni vieron el dinero y las mujeres…ni las avistaron en el décimo séptimo cielo.

Para la CIA era más costoso llevar a sus “mujaidines” americanos hasta Pakistán y enseñarles allí tácticas “guerrilleras” a usar contra los soviéticos por lo que la Agencia decidió que EEUU era el mejor lugar para establecer varios campos de entrenamiento. Williams describe los lugares exactos donde las “tropas” terroristas mujaidines llevaron a cabo su cometido: el Sheikh (jeque) Gilani con la ayuda de la CIA, estableció campos de entrenamiento paramilitares en las zonas rurales de todo el país, incluyendo Hancock, Nueva York; Red House, Virginia; Commerce, Georgia; York, Carolina del Sur; Dover, Tennessee; Buena Vista, Colorado; Macon, Georgia; Squaw Valley, California; Marion, Alabama y Talihina, en Oklahoma.

Llevar clandestinamente la operación afro-islamista de la CIA tenía sus límites y riesgos ya que iba a mostrar fisuras cuando los musulmanes de EEUU entrasen en “acción” durante los combates en el país afgano. Y así ocurrió. Para 1985, cita Williams, la prensa internacional comenzó a informar de que un número indeterminado de africanos americanos, musulmanes todos ellos y relacionados con los campamentos instalados por Gilani, se había unido a las filas de los muyahidines en Afganistán y que varios habían muerto en acción. Al ser interrogados, varios de los yihadistas importados desde América testificaron que eran agentes de la CIA

Las marionetas islamistas eran un juguete roto en manos de la CIA. Y, quién iba a decirlo, EEUU se constituyó en el hogar fundacional de AlQaeda. De tal modo que, según afirma Williams, Para proporcionar más apoyo a los muyahidines, la CIA utilizó a Abdullah Azzam, ideólogo de Osama Bin Laden, para establecer una célula de Al Qaeda dentro de la mezquita Masjid al-Farooq situada en Atlantic Avenue, en Brooklyn, Nueva York. La célula, conocida como el Centro Al-Kifah Refugiados, actuó como un frente para la transferencia de fondos, armas y reclutas a Afganistán. A lo largo de la década de 1980, esta organización recibió más de 2 millones de dólares al año. Para el año 1992, la mezquita Al-Farooq se había convertido en un refugio para los veteranos musulmanes de la gran Jihad en Afganistán, a los que la CIA concedió pasaportes especiales para entrar en los Estados Unidos.

 

LOS NUEVOS AMIGOS DE LA CIA

 

Ante los gastos crecientes que estaba ocasionando la guerra encubierta en Afganistán junto con la necesidad de apoyo permanente a los escuadrones de la muerte en América Latina y la Red Gladio de Europa Occidental la CIA tuvo que forjar nuevas alianzas. De tal modo que la Agencia encargó a su agente destinado en Latinoamérica, Dewey Clarridge, establecer vínculos con el narcotraficante hondureño Juan Matta Ballesteros, quien operaba en la aerolínea SETCO la cual tenía un acuerdo con la CIA para transportar narcóticos a pandillas que estaban al norte de la frontera. La CIA también gestionaba un almacén de armas en Honduras que estaba a cargo de dos agentes de la CIA: el conocido Oliver North y Richard Secord. Los acuerdos comerciales de la CIA también se extendieron a otros capos de la droga, entre ellos Miguel Ángel Félix Gallardo, el “padrino del negocio de la droga de México”, cuyo rancho se convirtió en un campo de entrenamiento para ejércitos guerrilleros de extrema derecha y Miguel Nazar Haro, líder del Cártel de Guadalajara, el más poderoso narcotraficante de México

Al igual que sucedió con la Operación Helliwell en los años cuarenta-cincuenta (siglo XX), cuando con la naciente Red Gladio EEUU decidió organizar alianzas con la mafia norteamericana y traficar con droga para llevarla a los ghettos de Harlem y así subvencionar el crimen organizado desde el Estado, cincuenta años después se utilizó el mismo modus operandi. Williams es concluyente a este respecto: En 1990, más del 75 por ciento de toda la cocaína que entró a Estados Unidos llegó a través de México. México también se convirtió en una fuente principal de heroína, marihuana y metanfetaminas. El negocio estaba generando 50 mil millones de dólares al año. De este modo, la CIA había encontrado una fuente de financiación para aumentar su tráfico de heroína en coalición con los traficantes turcos y la mafia siciliana. La nueva alianza significó que la Agencia podría lanzar operaciones aún más ambiciosas que la del propio Gladio.

Periodismo en los medios hegemónicos: mercenarios a sueldo de las agencias de inteligencia

 

 

Nadie muere por mentir, pero sí por decir la verdad

(Anónimo)

 

Las principales agencias de inteligencia de Occidente (a los efectos prácticos, crimen organizado), encabezadas por la CIA, el Mossad israelí, el Servicio interior/exterior MI5/6 inglés, el BND alemán y las diversas filiales europeas amigas que están a sus órdenes (como el CNI español, el SISMI italiano, la inteligencia turca y otras) es sabido que son el eslabón principal de los gobiernos occidentales, o Estados profundos (como ahora se les denomina), a la hora de ejecutar todos los mecanismos de manipulación psicológica, ideológica, infiltración, sabotaje, terrorismo o crear fachadas políticas desestabilizadoras y de propaganda sobre la población para encauzar tanto las políticas internas de sus países como la política exterior en otras partes del Mundo. Todo ello no para justificar o fortalecer la democracia y la libertad de sus ciudadanos, a los que reservan unas migajas cada vez más exiguas, sino en aras de privilegiar a las élites militares y financieras del Nuevo Orden Mundial.

Las relaciones incestuosas de los grandes medios de comunicación de EEUU y Europa con sus servicios de espionaje viene de lejos. EEUU, en este sentido, fue el promotor que inició la “colaboración” o reclutamiento de los medios para orientar, propagandísticamente, a la opinión pública hacia los fines políticos de sus gobiernos. La CIA, por ejemplo, montó en 1953 la llamada Operación Sinsonte en la que compró a varios editorialistas de grandes medios de EEUU para publicar noticias falsas y orquestar amplias campañas de demonización contra China, a la que acusaba falsamente, a través de su líder Mao Tse Tung, de crear redes de narcotráfico cuando, en realidad, era la propia CIA la que estaba canalizando el tráfico de heroína desde el sudeste asiático hasta EEUU para financiar la Operación Gladio.

Aunque habría que decir que no sólo de profesionales de la manipulación periodística viven en las cloacas de inteligencia ya que sus tentáculos o relaciones abarcan, sin duda alguna, igualmente a políticos, jueces, banqueros, el mundo universitario y empresarios (aquí a través de la participación directa de las agencias de espionaje en la industria tecnológica civil y militar). Ya no hablemos de los conocidos vínculos de la inteligencia occidental con gente menos “respetable” como son la mafia y otras redes criminales del tráfico de drogas, armas y personas. Casos tan clamorosos en este país…tenemos los de la Audiencia Nacional española donde algunos de sus magistrados y fiscales tuvieron reuniones con funcionarios de la embajada de EEUU (legaciones donde casi todos sus empleados son espías de la CIA) para paralizar expedientes que implicaban crímenes cometidos por las fuerzas militares estadounidenses, como ocurrió en el caso del periodista español José Couso asesinado por los marines de EEUU en la “guerra” de Irak.

La historia de los nexos entre los servicios de inteligencia y los medios hegemónicos tiene en la CIA a su protagonista principal, no ya por la clásica infiltración de la Agencia en los “mainstream” de su país sino porque la penetración de la CIA ha llegado prácticamente a todos los rincones del planeta donde existen grandes medios corporativos, siendo particularmente Europa uno de los principales activos de la inteligencia norteamericana. ¿Se ha preguntado usted por qué los periodistas estadounidenses y de otros grandes medios europeos no han cuestionado jamás hechos decisivos ocurridos en los Estados Unidos como fueron el asesinato político de JFK, el 11-s (a pesar de sus tremendas grietas) o el papel que ha desempeñado la CIA en el tráfico internacional de drogas? ¿Por qué, a pesar de ser en su totalidad medios privados, se han convertido en meros transmisores de la propaganda oficial gubernamental donde la independencia informativa se paga muy cara?

Desde la década de 1950, cuando la CIA empezó a intervenir activamente en golpes de Estado en todo el Mundo para asesinar o deponer a dirigentes comunistas, izquierdistas o simplemente molestos para los intereses de EEUU, también la Agencia comenzó a interceder en la toma de decisiones editoriales de los medios. El derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, en 1954, supuso una de las primeras llamadas de “atención” de la CIA a los grandes medios de su país cuando el anticomunista Allen Dulles, entonces director de la Agencia, pidió al New York Times reasignar a uno de sus reporteros que estaba en Guatemala hacia Ciudad de México, no fuese que sus crónicas resultasen demasiado “pro-revolucionarias” en el país centroamericano.

En EEUU los dos semanarios estadounidenses más prominentes, Time y Newsweek, mantienen estrechos vínculos con la CIA desde hace muchos años. Según el periodista (bien reconocido) Carl Bernstein, que no es sospechoso de “comunista”. “Allen Dulles, cuando era director de la CIA, propuso a Henry Luce, fundador de las revistas Time y Life, que determinados miembros de la Agencia accedieran a puestos de trabajo y se les otorgaran credenciales en sus medios, aunque careciesen de experiencia periodística”. La lista de medios que Carl Bernstein citaba en su libro La CIA y los medios de comunicación incluía entre otros a las cadenas ABC y NBC, Associated Press, UPI, Reuters, Hearst Newspapers, Scripps-Howard, la revista Newsweek, y otros. ¿Se imaginan algo parecido en España denunciando la colaboración de medios españoles con el CNI y la CIA, algo que es bien perceptible en muchos de ellos? Así pues ¿quién se podía extrañar, cuando ocurrió el asesinato de JFK, de que el informe oficial de la Comisión Warren recibiera la aprobación general de todos los medios estadounidenses? El veredicto mediático fue unánime: Lee Harvey Oswald, solo y sin ayuda, había asesinado al presidente de los Estados Unidos.

Nadie, o casi nadie, en este planeta desconoce el término “teorías de la conspiración”, frase que se suele atribuir, normalmente, a cualquiera que contradiga e impugne con seriedad las versiones de los gobiernos occidentales y sus medios de deformación masiva, particularmente, cuando acontece un suceso de índole político (olvidarse, por favor, de ovnis, aliens, reptilianos, tierras huecas, fenómenos paranormales y similares). Pues bien, tal trapacería semántica fue introducida en el léxico occidental por la CIA cuando se empezó a cuestionar por el fiscal Jim Garrison, a finales de los años 60, el mencionado Informe Warren sobre el asesinato de JFK. Era una forma de destruir la reputación del oponente frente a la fábula del relato oficial.

A ello se dedicaron, desde entonces y aplicadamente, los principales medios de EEUU y de Europa. Teorías conspirativas fueron asignadas, entre otras, a las versiones alternativas que se dieron al 11-s, al incidente del Golfo de Tomkin, al atentado contra un avión de la PanAm en Lockerbie, al atentado contra un edificio federal en Oklahoma, al cometido contra las Torres Gemelas de Nueva York en 1993, a la “ejecución”-farsa de Bin Laden en Pakistán y a toda la cadena de atentados terroristas islamistas (de falsa bandera) ocurridos en Europa y EEUU desde principios de los años 90, además de las denuncias sobre los vínculos de EEUU, Israel y la OTAN con el terrorismo yihadista en Libia, Siria, Irak o el África subsahariana (Boko Haram)

La escandalosa trama terrorista Gladio, documentada por varios autores como el historiador suizo Daniele Ganser, donde agencias de espionaje occidentales, incluyendo la CIA, y la OTAN, coordinaron actos terroristas de falsa bandera contra objetivos civiles en toda Europa desde finales de 1960 hasta finales de la década de 1980, han sido borrados efectivamente de los principales medios de prensa convencionales, salvo algunas alusiones difusas en las que no se ha cuestionado ni profundizado en el pudridero criminal que orquestó Occidente. Igualmente ha sucedido con los libros que sobre esa materia han escrito otros autores como Paul L. Williams, Richard Cottrell o ex miembros del FBI como Sibel Edmonds y de la NSA, Wayne Madsen, silenciados y vetados en los mass-media de Occidente. Salvo una aparición episódica de un documental de la BBC en 2009 hablando sobre Gladio, ningún medio de comunicación occidental ha citado a menudo la trama terrorista de la CIA y la OTAN (y ya no digamos sus fachadas terroristas asociadas a ella: organizaciones de ultraderecha como Ordine Nuovo, Avanguardia Nazionale y las marionetas izquierdistas Brigadas Rojas, Fracción del Ejército Rojo, GRAPO, ETA, etc, que fueron creadas, manipuladas y dinamizadas por Gladio).

El New York Times, por ejemplo, echó balones fuera cuando el primer ministro italiano democristiano Giulio Andreotti, miembro de la logia masónica P2, la mafia y Gladio, cantó la “parrala” en 1990. El medio estadounidense dijo entonces que Gladio era una “cosa creada por italianos”, eludiendo toda responsabilidad de EEUU en su fundación. Pero William Colby, ex director de la CIA y artífice de la Operación de exterminio Fénix en Vietnam, muerto en extrañas circunstancias en un afluente del río Potomac, en el año 1996, dijo en sus memorias que “Gladio fueron paramilitares encubiertos creados tras la II Guerra Mundial y apoyados por gente de un reducido círculo de Washington y la OTAN”.  De hecho, el propio Colby, antes de ser nombrado director de la CIA, fue el jefe operativo de Gladio en Escandinavia. ¿Por qué en España no se llegó nunca a investigar a fondo Gladio y sus derivaciones terroristas como fueron la matanza de los abogados laboralistas de Atocha en 1977 por pistoleros de ultraderecha, los sucesos de Montejurra o el “extraño” secuestro y desaparición del dirigente de ETA-PM Eduardo Moreno Bergaretxe, “Pertur”? Muy sencillo, porque la CIA, los servicios de inteligencia italianos SISMI y el espionaje español CESID (hoy CNI) estaban detrás de todo ello.

El periodismo mercenario al servicio de la CIA ha hecho su trabajo sucio, mientras que valientes periodistas que se atrevieron a denunciar lo contrario fueron puestos fuera de la circulación como sucedió con los casos del norteamericano Gary Webb, reportero del periódico californiano San Jose Mercury News, el italiano Carmine (Mino) Pecorelli y el turco Ugur Muncu, todos asesinados muy probablemente a instancias o directamente por la CIA. Webb, es sabido, denunció el tráfico de drogas que la CIA estaba llevando a cabo desde Colombia en colaboración con los cárteles del país hasta Los Ángeles para distribuirlo en los barrios marginales de la ciudad californiana (algo que el ex detective anti-narcóticos del Departamento de Policía de Los Angeles, ya fallecido, Michael Ruppert, denunció en su día –su mujer trabajaba como contratista en la CIA-). Esta operación encubierta se hizo para financiar a la Contra nicaragüense. En 2004 Webb apareció muerto de dos disparos en la cabeza. La versión oficial habló de “suicidio”. Verdaderamente impresionante que alguien pueda morir “suicidado” de dos disparos en la cabeza. Ted Gunderson, ex agente del FBI dijo que Webb fue asesinado: “el periodista se resistió al primer disparo que le atravesó la mandíbula por lo que se hizo necesario efectuar un segundo disparo que ya entró directamente en la cabeza”.

El italiano Carmine Pecorelli descubrió que la trama Gladio, en particular la CIA, había estado detrás del asesinato del líder democristiano italiano Aldo Moro, quien iba a coaligarse con los comunistas. El secuestro y crimen de Moro fue atribuido oficialmente a las Brigadas Rojas, aunque en realidad Moro estuvo cautivo en un complejo de apartamentos propiedad del SISMI (inteligencia italiana). Las Brigadas Rojas no eran nada más que una estrategia de camuflaje con la que demonizar a los comunistas. Pecorelli fue asesinado con un modus operandi siniestro similar al que utiliza la mafia: con un disparo a bocajarro, introduciendo el cañón de la pistola en su boca y una piedra colocada en su interior. Mientras, el periodista turco Ugur Muncu fue asesinado con una bomba colocada en los bajos de su vehículo, previas amenazas personales de Paul Henze (el jefe de la Estación de la CIA en Ankara) al publicar Muncu los vínculos de la Agencia norteamericana con el intento de homicidio contra el Papa Juan Pablo II en 1984, en la Plaza de San Pedro de Roma, desmontando a su vez, el periodista turco, la farsa de la “pista búlgara” y de la KGB que había urdido Gladio.

En los últimos años la CIA, al calor de la aparición de Internet, ha expandido su campo de acción estrechando vínculos con empresas tecnológicas de cara a controlar la Red Global (Internet). Las relaciones de la CIA y otras agencias de espionaje occidentales con la industria cibernética han ido en aumento. En 1999 la CIA creó In-Q-Tel, una firma de capital de riesgo que busca “identificar e invertir en compañías que desarrollan tecnologías de la información de vanguardia que sirven a los intereses de la seguridad nacional de Estados Unidos.” La firma ha ejercido relaciones financieras de forma rutinaria con plataformas de Internet como Google y Facebook, las cuales manejan un ingente e increíble arsenal de datos personales (incitan a sus usuarios a publicar todo lo referente a sus gustos personales, direcciones, amigos, localizaciones, teléfonos, en definitiva, despojarles de privacidad) que han sido puestos, sin ninguna duda, a disposición tanto de la CIA como de la otra agencia de seguridad de EEUU, la NSA…nadie sabe para qué oscuros fines.

 

EUROPA, SEDE DESINFORMATIVA DE LA CIA: UDO ULFKOTTE, EL PERIODISTA “CANALLA”

 

UDO ULFKOTTE, IN MEMORIAM

 

El periodista alemán Udo Ulfkotte (1960-2017) fue uno de esos escasos denunciantes que pusieron al descubierto las relaciones entre la prensa hegemónica y las agencias de espionaje, viviéndolo de primera mano ya que él mismo se prestó al juego de mentir para los propósitos de la inteligencia occidental. Ulfkotte murió en enero de este año de un ataque cardíaco. Lo desconocía hasta que ví la noticia no hace mucho. De inmediato surgió la duda de si Ulfkotte pudo haber sido asesinado como consecuencia de la publicación de su inencontrable libro denuncia contra la CIA, Periodistas Comprados (muy censurado y silenciado). Ulfkotte tenía serios problemas de salud (siendo corresponsal en Irak, en 1988, salió no muy bien parado de un ataque con gas sarín que las fuerzas de Sadam Hussein lanzaron contra tropas de Irán en la conocida guerra entre ambos países) y además había tenido tres eventos cardíacos importantes. Que estuvieran interesados en quitarle de en medio es viable. Que agencias de inteligencia como la CIA y el BND poseen sofisticadas herramientas para acabar con una persona (encima débil), también. Pero eso nunca se sabrá. Y, en el caso de Ulfkotte, con antecedentes previos de mala salud resulta aventurado decir que fuese “eliminado” (aunque, desde luego, no es imposible).

La principal acusación que se hizo en vida contra Ulfkotte no fue rebatir o refutar sus denuncias contra ese periodismo canalla que está a sueldo del espionaje occidental (calificadas con el conocido mantra de “conspirativas”), sino acusar a Ulfkotte de racista, nazi e islamófobo debido a sus opiniones (poco o nada desarrolladas en un contexto geopolítico) en contra del Islam y la inmigración masiva. Ulfkotte sería “nazi”, según sus detractores, pero no tenía ningún problema a la hora de equiparar al Islam con el nazismo, generalizando bien es verdad un tanto injustamente, en declaraciones tan incendiarias como que Mohammed (el profeta del Islam), hizo lo que Adolf Hitler hizo en el siglo pasado para ganar el poder. Lo que Mein Kampf es para Adolf Hitler, el Corán es para los musulmanes. No hay mayor racista que un musulmán contra otro musulmán.

Pero no todos los musulmanes son tan extremistas (aunque uno no comparta ni de lejos su credo arcaico –como el de cualquier otra religión- ni su “modus vivendi”) puesto que Ulfkotte se olvidaba de que la radicalización islámica moderna (que se ha plasmado en la invasión de Europa de refugiados integristas musulmanes y en actos terroristas en todo el mundo), esa que dicen que está a la conquista del “infiel”, es una doctrina que ha sido impulsada por Occidente en coordinación con el sionismo y sus aliados salafistas-wahabitas del Golfo, la cual tiene claros componentes geopolíticos. No nos remontemos a las cruzadas ni al medievo, por favor, que esa es otra historia completamente diferente.

Udo Ulfkotte fue editor del diario conservador más influyente e importante de Alemania, el Frankfurter Allgemeine Zeitung donde conoció la cruda realidad del periodismo alemán: cómo la CIA y el servicio de espionaje de su país (el BND) sobornaban a sus periodistas para que escribieran artículos donde la verdad fuese hurtada en favor de una visión exclusivamente pro-occidental, pro-imperialista y pro-OTAN, en definitiva, que redactasen única y exclusivamente información según la doctrina del IV Reich imperial. En su libro, Periodistas Comprados, Ulfkotte hace revelaciones abrumadoras y explosivas sobre cómo la CIA y otras agencias de inteligencia regularmente sobornan a los principales periodistas alemanes para escribir artículos de propaganda a favor de EEUU en medios alemanes como el ya reseñado Frankfurter Allegmeine. La CIA sobornó a Ulfkotte y a otros periodistas germanos para que escribieran en favor de EEUU a menudo demonizando a Rusia e incluso enviando a su correo electrónico artículos enteros, pre-escritos, para publicarlos con posterioridad.

Ulfkotte, en la década de los años 80, fue reclutado para el mundo del espionaje, cuando todavía existía el bloque soviético. A pesar de que el periodista no estaba interesado inicialmente en ello le fue difícil no rechazar una oferta donde le ofrecían gastos pagados en prácticamente toda actividad que realizase y más teniendo en cuenta que la propuesta había partido de profesores universitarios alemanes, vinculados con el espionaje, que tenían prestigio y eran respetados. Ese fue, por así decir, el primer soborno. Ulfkotte consiguió un empleo como reportero del más importante periódico conservador alemán, el Frankfurter Allgemeine Zeitung, entre cientos de solicitantes que optaban al mismo. A partir de ahí fue corresponsal de guerra en Afganistán, Libia, Irak, Irán y gran parte de Oriente Medio, y más tarde tuvo el más destacado papel a desempeñar en un medio: fue editor del Frankfurter Allgemeine. Ulfkotte llegó a conocer a agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el BND alemán, el Servicio de Inteligencia Secreta de Gran Bretaña, comúnmente conocido como MI6 (Inteligencia Militar, Sección exterior), y el Mossad de Israel, que valoraron su capacidad para viajar libremente a países en gran parte cerrados a Occidente.

Ulfkotte hizo un retrato más que diáfano de lo que ha sido su trabajo como mercenario en las oscuras alcantarillas del Estado Profundo: He sido periodista durante unos 25 años, y me formaron para mentir, para traicionar la verdad al gran público. Los medios de comunicación alemanes y estadounidenses quieren que la gente de Europa se haga a la idea de una guerra inevitable, en todos los órdenes, contra Rusia. Este es un punto de no retorno. Lo que he hecho en el pasado ha sido manipular a la gente, hacer propaganda contra Rusia, y lo que hacen mis colegas, y han hecho en el pasado, es exactamente lo mismo porque son sobornados para mentir al pueblo no sólo en Alemania, sino en toda Europa. Lo que resulta insidioso, dice Ulfkotte, es que las agencias de inteligencia utilizan “encubridores no oficiales” -personas que trabajan para la Agencias de espionaje- pero que en realidad no trabajan en nómina como agentes. Es una amplia red de gente “amistosa” haciendo favores unos a otros. Muchos de ellos son periodistas importantes en numerosos países

Ulfkotte reveló que hay muchos intercambios quid pro quo entre corresponsales de noticias y agencias de inteligencia. Grandes cantidades de dinero, obsequios, reconocimiento público e importantes avances profesionales van a parar a aquellos periodistas que proporcionan información útil sobre personas que conocen o sobre lugares a los que viajan. Muchas veces el periodista, (como sucedió en el caso de Ulfkotte), sólo necesita poner su nombre en un artículo que ha sido escrito para él por alguna agencia de espionaje o institución financiera. El dinero y los regalos cambian continuamente de manos y las puertas están abiertas al ingreso en grupos elitistas como la Comisión Trilateral, Atlantik-Brücke, el Instituto Aspen y el Fondo Marshall alemán de los Estados Unidos. Los que no cooperan son despedidos. ¿Recuerdan a Cebrián, de ELPAÍS, en el Grupo Bilderberg o a la política Trinidad Jiménez (PSOE) en la Comisión Trilateral?

Los medios de comunicación monopolístico de Occidente cuyo capital depende de entidades financieras o grandes grupos empresariales (incluida la práctica totalidad de los medios españoles más conocidos) se han convertido en esclavos voluntarios de los gobiernos imperiales del Nuevo Orden globalista y sus padrinos multimillonarios, las familias Rockefeller, Rothschild o los magnates  George Soros, Rupert Murdoch y Sheldon Adelson. Medios donde no vas a encontrar otras noticias que propaganda favorable a las tesis de la Alianza Atlántica, el Estado de Israel y Washington, dejando un débil filtro para otras crónicas de contenido social debidamente anestesiadas y despotenciadas, más una cierta libertad para opinar en su sección de comentarios, normalmente monopolizados por sus palmeros. Ante la creciente pujanza de agencias informativas como la cadena rusa RT, TeleSur y otras, que están convirtiéndose en efectivo contrapeso a la desinformación de los mass-media occidentales la respuesta de éstos ha sido vetarles o censurar/limitar sus transmisiones. ¿Estamos hablando de Venezuela?

Porque, hablando de la propiedad de los medios… ¿Sabía usted que seis compañías judías controlan el 96% de los medios de comunicación de todo el mundo, incluido el aparato de propaganda-entretenimiento de Hollywood? En EEUU los tres medios de comunicación más importantes e influyentes son propiedad de judíos. La capacidad de los judíos para usar la prensa como un instrumento sin oposición a la política del Estado sionista de Israel difícilmente podría estar mejor ilustrada que por los ejemplos de los tres periódicos más prestigiosos e influyentes de EEUU: el New York Times, el Wall Street Journal y el Washington Post. Estos tres son el referente financiero y político de EEUU, periódicos que establecen las tendencias y las directrices para casi todos los demás. Son los que deciden lo que es noticia y lo que no es, a nivel nacional e internacional. Aparecen noticias…pues los otros simplemente las copian. Los tres periódicos reseñados están en manos judías, además de estar controlados por la CIA (en particular, el Washington Post).

Uno de los ejemplos de la censura en los medios sionistas (básicamente norteamericanos, pero también europeos) es lo que afirma el director norteamericano Oliver Stone: El control judío de los medios de comunicación está impidiendo el debate libre sobre el Holocausto o la cuestión palestina. Y es que como dicen en EEUU “En América puedes criticar a Dios, pero no puedes criticar a Israel”.

 

FUENTES

globalresearch.ca

tapnewswire.com

Contra el multiculturalismo, una perspectiva desde la izquierda

GORÄM ADAMSON, SOCIÓLOGO SUECO DE IZQUIERDAS: “EL MULTICULTURALISMO ES UN INVENTO PROGRE-NEOLIBERAL-DERECHISTA”

 

Cuando pensamos en Suecia, nos vienen a la cabeza algunos tópicos del país nórdico: rubios/as, Abba y políticas progresistas. Es posible que pronto tengamos que reconsiderar esta imagen. Gracias a las políticas de inmigración más generosas de Europa, la antigua Suecia está siendo sustituida por una nueva Suecia multiétnica

(Anónimo)

 

Cuestiones previas de alguna consideración. Este que sigue, sin duda, es un tema complejo…difícil de tratar y debatir….Salirse del consenso dominante (supuestamente progre) implica que puede caerte encima, y con todo el sectarismo posible, la losa del reaccionarismo, la xenofobia y, poco menos, que el fascismo, sobre todo a cuenta de la entradilla a modo de leyenda anterior. Pero a veces hay que atreverse a plantear otras variables lejos de esa ortodoxia reduccionista-izquierdista progre, en muchos casos infame y disparatada, las cuales nos pueden llevar a sacar conclusiones inesperadas. Ahora bien, generalizar en contra de la “diversidad étnica” no sólo puede acarrear injusticias sino que confinar ese discurso en un alegato totalizante puede resultar de todo menos recomendable. Pero conviene puntualizar, y mucho, al respecto porque las aristas son más cortantes de lo que parecen. La entrada es larga, larguísima, para lo que se estila en este blog, pero he preferido no fragmentarla en dos partes para no romper la unidad del discurso.

Abordar el tema de la multiculturalidad requiere de cierto grado de valentía sobre todo si vas a contracorriente del pensamiento único o de la dictadura globalista dominante, sin que por ello se tenga, como algunos pensarán de inmediato (como ya referí en el anterior párrafo), que tengas que estar adscrito a una ideología nacionalista de tipo identitarista, neofascista, “pegidista” o similar. Simplemente, se trata de atreverse a pensar al margen sin grilletes ni hipotecas, sean cuáles sean. Nadie se había atrevido a decirlo pero tuvo que ser un intelectual sueco de izquierdas, Göram Adamson, el que pusiera sobre la mesa el duro problema de la multiculturalidad, conflicto candente no sólo en su país (Suecia) sino, en general, en el conjunto de la Europa del capital y los mercados. El multiculturalismo es uno de los ejes ideológicos no sólo de la progresía aglutinada en Ong’s y otras formaciones que dicen llamarse “anticapitalistas” sino también del conjunto de la clase política europea, de derecha (y esto hay que remarcarlo) a izquierda (o pseudoizquierda).

Goräm Adamson, que es sociólogo por la Universidad de Malmoe y profesor en la Escuela de Ciencias Políticas y Económicas de Londres, sabe bien de lo que habla en un país, Suecia, que se está convirtiendo en un polvorín multicultural de fundamentalismo islamista (al igual que otras capitales europeas), donde están tomando carta de naturaleza con demasiada frecuencia las agresiones, la formación de guettos, el acoso sexual, la marginalidad, la violencia colectiva o la intolerancia a cargo de inmigrantes islamo-fascistas y, también, de otras etnias, todo ello frente a los oídos sordos de la clase política y medios de comunicación europeos. La aparentemente incontrolada llegada de refugiados a Europa en los últimos años no sólo ha obedecido a las guerras impuestas por EEUU, Israel y sus socios europeos en Oriente Medio sino que ese ingente número de migrantes ha procedido de otras zonas, ajenas a conflictos bélicos, tan dispares como Bangladesh, Irán o Pakistán, lo que da pie a pensar que verdaderamente se ha tratado de un movimiento de personas bien monitoreado y organizado.

Goräm Adamson, se puede leer en su historial, fue comisionado en su momento por la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea para determinar cuáles eran los mejores métodos para aumentar la participación política entre los grupos de inmigrantes en Europa. Adamson descubrió que el modelo “separados pero iguales” de una sociedad pluralista y multicultural fue menos eficaz para fomentar la participación política entre los grupos de inmigrantes. El resultado del informe de Adamson, titulado Inmigrantes y Participación Política, fue rechazado de inmediato incluso por quienes fueron los responsables de la propuesta inicial lo que ya adivinada, de algún modo, qué clase de diseño multicultural tenían preparado para Europa los mandarines de la “diversidad”.

Adamson no comulga con el dogma establecido por determinada pseudoizquierda acerca de las supuestas bondades de la multiculturalidad globalista y la presunción de que verdaderamente aporte elemento “positivo” alguno a la sociedad capitalista occidental, por lo que ha optado por situarse en el pensamiento crítico disidente desde posiciones de izquierda, lo que le ha llevado, incluso, a que amigos de toda la vida le dieran definitivamente la espalda, según cuenta Adamson, tras más de treinta años de amistad. Difícil papeleta la suya cuando la uniformidad política reinante sobre el multiculturalismo dice todo lo contrario, llegándose a convertir éste en una especie de fetiche “intocable”, sobre todo para los teóricos de la progresía, los del “refugees welcome” sin cuotas ni filtros. Es de prever que a Adamson ya le han adjetivado por anticipado con los inevitables “racista”, “xenófobo” y “fascista”, puesto que el sociólogo sueco ha denunciado hechos tan incontrovertibles como que los defensores del multiculturalismo y la diversidad han actuado en violación del principio “iguales pero no más que iguales” para con los inmigrantes, ofreciendo privilegios a las minorías étnicas recién establecidas en Suecia, que han sido tratadas más allá que iguales respecto de los propios ciudadanos del país, lo que ha provocado sentimientos de repudio entre la población nativa sueca.

En la excelente introducción al libro de Adamson, titulado El caballo de Troya: una crítica izquierdista del multiculturalismo en Occidente, (sólo en inglés), podemos leer que la diversidad y el multiculturalismo son ideas progresistas que, se dice, emanan de la izquierda. Cualquier crítica, por tanto, se considera reaccionaria y racista. ¿Pero es esto cierto? Con el fin de encontrar una respuesta a estas preguntas, Göram Adamson ha estudiado la influencia del multiculturalismo en Suecia país que podría considerarse como el epicentro multicultural de Europa. Ser anti-racista es el buque insignia de la diversidad y Adamson argumenta que esta afirmación es injustificada. De hecho, el multiculturalismo contiene numerosas cualidades intolerantes que bordean el racismo, tales como la exotificación del grupo étnico y el delgado velo que existe entre etnicidad y nacionalismo.

 

WALTER LÜBCKE, CDU (Demócratas-cristianos de Alemania, muy, pero que muy de derechas) DIRIGIÉNDOSE AL AUDITORIO: “SI USTED NO REPRESENTA LOS VALORES DEL MULTICULTURALISMO Y ESTÁ EN DESACUERDO, USTED ES LIBRE DE DEJAR ALEMANIA EN CUALQUIER MOMENTO”

 

En su libro, Goran Adamson ofrece un panorama descriptivo crítico con el multiculturalismo, hasta ahora desconocido entre la izquierda y con una reflexión inédita: la ideología de la diversidad que ha formado la orientación política de las generaciones más jóvenes tiene numerosas similitudes con el conservadurismo social y el neoliberalismo. Este hecho se sustenta y documenta en países donde la derecha ha gobernado durante largos años promoviendo e imponiendo el “mestizaje” masivo sin control. Los gobiernos ultraconservadores de Gran Bretaña, Bélgica, Alemania o Francia son un ejemplo de ello e inclusive España, donde bajo el gobierno del criminal de guerra Aznar ya se produjo una apertura incontrolada de fronteras, sin olvidar que el padrino de Europa, EEUU, es el principal gestor de la huida programada de inmigrantes hacia Europa (como ya denunció, en su momento, el Servicio de inteligencia militar exterior de Austria) y, por extensión, el Estado criminal judío y el compinche y brazo armado de los derechos humanos, George Soros.

Alemania ya ha “notado” ese hastío pro-refugiados de la canciller Merkel penalizándola en las recientes elecciones, lo que ha posibilitado el importante ascenso de la ultraderecha sionista (AfD) y su acceso, con relevante presencia de diputados, en el Bundestag. Aunque tarde y mal, la líder de la formación de izquierdas alemana Die Linke, Sahra Wagenknecht (nacida en la RDA, pero dando tumbos ideológicamente) advirtió que la apuesta por las políticas de asilo de Merkel eran erróneas intentando, de algún modo, también, captar votantes de izquierdas enfadados con la actual política pro-inmigratoria de Die Linke. De hecho Wagenknecht dijo bien claro a raíz de los incidentes durante la nochevieja en Colonia: “Quien abusa de la hospitalidad, pierde el derecho a la hospitalidad”. Pero no todos en Die Linke están de acuerdo, como es el caso de otro travestido de la RDA, uno de sus últimos dirigentes, Gregor Gysi, quien propone que Alemania sea nutrida de refugiados sin traba alguna. Y es que la presencia, sobre todo del islamismo, en Alemania, está alcanzando niveles preocupantes para muchos nativos que, sin querer, han radicalizado sus posturas, decantándose por opciones extremistas de derecha.

El caso de acoso sexual de musulmanes a jóvenes alemanas en el pueblo de Bad Schlema es ilustrativo de hasta dónde ha llegado la sospechosa y repentina fascinación por la “multiculturalidad” de las autoridades germanas. Convocada una reunión en el Ayuntamiento de esa localidad, con más de cien asistentes, se expusieron varios casos de acoso sexual a chicas jóvenes del pueblo por parte de refugiados allí acogidos. La vergonzante respuesta del alcalde enfureció a los presentes: “Es simple, no les provoquen y no caminen por las zonas donde están los refugiados”. Algunos de los asistentes consideraron absurdo no poder ir a la escuela caminando libremente por su propio pueblo, por lo que exigieron la dimisión del Alcalde. La situación aumentó de tensión y el Alcalde amenazó con llamar a la policía y desalojar la sala por (sic) “incitación al odio”, rematando su estrambótico discurso con esta joya: “técnicamente no es necesario caminar cerca de los refugiados, hay rutas alternativas”.

Esos ciudadanos cabreados de Bad Schlema llegaron a una conclusión bien simple: no les dejan otra opción que decantarse, sin serlo, hacia el espectro político de extrema derecha ya que en muchos casos los “refugiados” reciben más beneficios, mejor vivienda y más protección legal que los nativos, además de enfrentarse con muy pocas consecuencias legales por acoso sexual, robo y vandalismo. En el Islam, en su versión salafista-wahabí, cualquier mujer que no use un pañuelo (hijab) y no vista recatadamente es considerada “impura” y por lo tanto es libre de ser violada o acosada sexualmente. El número de violaciones ha aumentado dramáticamente desde que Alemania abrió las puertas a miles de jóvenes musulmanes, al igual que está ocurriendo en Suecia. La policía y los servicios de inteligencia (el BND) de Alemania saben, callan y otorgan porque sirven al juego sucio de las élites, como veremos más adelante.

En otra población alemana, Pocking (Baviera), se vivió hace dos años otra imposición islámica similar a la de Bad Schlema. Una escuela de la localidad bávara envió una carta a los padres de los alumnos, o más exactamente de las alumnas, las afectadas por esta manifestación de sumisión al Islam.  Se les advirtió de que no dejasen que sus hijas llevaran blusas demasiado escotadas o faldas cortas, porque se había instalado un alojamiento de emergencia para refugiados al lado del gimnasio de la escuela. El gimnasio fue cerrado como resultado de la llegada de los inmigrantes musulmanes, por lo que las lecciones de educación física se trasladaron a una escuela primaria cercana. La carta a los padres decía, entre otras cosas que “Los ciudadanos sirios son principalmente árabes musulmanes. Estos refugiados están fuertemente enraízados en su propia cultura por lo que, debido a que nuestra escuela está directamente al lado de donde se están alojando, deben llevar (las chicas) ropa discreta para evitar encontronozos (sic) con los musulmanes. Blusas “atrevidas” o tops, pantalones cortos o minifaldas, podrían dar lugar a malentendidos”.

 

 

Volviendo a la contra-multiculturalidad de Adamson, el sociólogo sueco afirma que las doctrinas supuestamente progresistas acerca del multiculturalismo son, de hecho, todo lo contrario, anti-progresistas, ya que dan auxilio a algunas creencias culturales religiosas profundamente reaccionarias que, en la práctica, son, además, antitéticas a la voluntad de abrir un debate intelectual. Adamson argumenta que la agenda multicultural descansa en la santificación de los grupos étnicos. Pero todos ellos, hay que advertir, no son benevolentes. Además, el individuo corre el riesgo de evaporarse en una niebla de romanticismo étnico donde el multiculturalismo podría conducir a la exclusión. En otras palabras, uno puede crear precisamente a la bestia que trata de combatir. ¿En qué se ha convertido la solidaridad – ese viejo concepto izquierdista- con aquellos que no pertenecen a “nuestra propia” comunidad étnica?, se pregunta Adamson.

La claridad y fuerza del análisis de Adamson es indiscutible: “La izquierda multicultural ha roto con los ideales clásicos de la izquierda como son la ciencia, el secularismo, la reivindicación de la verdad y el debate libre de las ideas. Rechaza el nacionalismo ultraderechista pero cultiva una mística de lo “étnico” que es al menos tan conservadora como la de sus detractores. La autoestima cultural es burlada y aclamada al mismo tiempo. ¿Dónde quedaron los principios? Cuando el comunismo y el análisis científico de clases fueron desalojados del poder en 1989, el multiculturalismo romántico empezó a pasar como un rodillo con toda su fuerza.

El derecho a la igualdad fue reemplazado por el derecho a la desigualdad y el concepto de clase fue reemplazado por el de “cultura”. El pensamiento radical de izquierdas de sacar a la gente de la pobreza y la opresión se había vuelto casi insultante y políticamente incorrecto. De tal modo que existe un abismo entre lo que es la izquierda clásica y un pseudo proyecto multicultural de “izquierdas” de carácter conservador. Pero de este abismo no quieren muchos que se hable. La solidaridad internacional horizontal desapareció y fue reemplazada por un orgullo étnico vertical. Este viento sísmico anti-intelectual fue apoyado por el posmodernismo y fue atraído, como un incendio forestal, hacia las universidades.

Aunque los multiculturalistas señalan al populismo de derechas como su principal enemigo, ambos movimientos, dice Adamson, son básicamente los mismos. Los dos ven al grupo étnico como un principio rector de su praxis política. Pero el debate es altamente confuso por el hecho de que la “izquierda” ha sido considerada como equivalente al multiculturalismo, mientras que la proximidad entre esta ideología multicultural y la derechista rara vez se discute.

La historiadora Karin Johannisson escribió recientemente acerca de las contradicciones que ahora vemos en las piscinas suecas. Requisitos para los tiempos de baño separados para inmigrantes y nativos, incluso por sexos, que ella cree no es nada nuevo. Pero no es así, ya que durante mucho tiempo hombres, mujeres y niños han podido nadar juntos en piscinas. Ahora esto es cuestionado por sistemas de pensamiento que desean lo contrario. Pero Johannisson no lo ve o no quiere verlo.

Prosigue Adamson dando un soberano repaso a los nuevos neoliberal-progre-feministas del multietnicismo, el burkini, las batucadas, las flores y el anticapitalismo de tocador, desarbolando su discurso Pero ¿se podría predecir que hubiera dicho Karl Marx? Presumiblemente, uno debe defender la sociedad moderna donde la religión es contrarrestada por los principios laicos de separación entre iglesia y Estado. Pero ahora hay un abismo entre una izquierda prospectiva, optimista y racional, y una izquierda conservadora y anti-intelectual, la izquierda que hoy llamaríamos multicultural. La lucha progresista de todo un siglo por la liberación y la igualdad de género no importa. La brújula política de la izquierda está en el suelo con el cristal agrietado.

Hay otra explicación, continua Adamson, al margen de la caída de la Unión Soviética, de por qué que la izquierda se ha vuelto multicultural. Parte de la izquierda siempre se ha sentido atraída por culturas distantes. Por ejemplo, a principios de los años de 1900 se llamaba “la moda colonial”. Los seguidores de esta moda usaban sandalias y vestían ropas de color tierra, querían vivir en armonía con la naturaleza y estar en “el lado del oprimido”. Las carencias se convirtieron en virtudes. Vivir sin agua y jabón era visto con entusiasmo, como si la higiene corporal fuese antinatural o, en el mejor de los casos, una moda burguesa. De esta manera, se sugirió que la suciedad era una elección de forma de vida y no una especie de “obligación”.

Pero el precio a pagar es alto, afirma categóricamente Adamson, ya que la izquierda multicultural no sólo ha roto la ilustración dejada por los postulados marxistas, se ha roto la izquierda en su totalidad. Los multiculturalistas han hecho una carrera por atacar las ideas de la ilustración. La izquierda que hoy tiene una gran influencia en la política, el periodismo y el mundo universitario comparte la misma razón ideológica que el populismo de derechas. Puede parecer extraño, pero no tanto si lo estudias más de cerca. Por ejemplo, podemos comenzar con el concepto “pertenecer”. ¿Qué dicen los derechistas? Que quieren pertenecer a algo más grande y majestuoso que ellos mismos, especulando que el individuo puede no tener “significado histórico”. ¿Qué dice la izquierda multicultural? Pues que esa adhesión a lo “étnico” es algo grandioso y que “yo” y “nosotros” debemos fundirnos en un sólo movimiento colectivo. Nuestra identidad es colectiva, donde el aprecio es y debe ser mutuo. Para los grupos derechistas y multiculturalistas el grupo étnico es un principio de apoyo. Ambos abordan la idea liberal de la autonomía del individuo. Pero el principio es el mismo. La diferencia entre estas dos formas de anti-individualismo y pertenencia mitologizada no es, con todo, fácil de ver. De este modo, los métodos y teorías de los organizadores de la agenda multicultural se podrían considerar asimilables al populismo derechista que ellos mismos están atacando.

Cabe plantearse, llegados a este punto, sin ajustar todavía las verdaderas claves de todo este submundo de la ingeniería multicultural, si ese presunto “enriquecimiento” étnico realmente no ha desplazado fundamentos tan importantes que señala Adamson como son la razón, la libertad individual y los derechos civiles y sociales para esa izquierda pro-multicultural, en particular, cuando entran en conflicto con los valores normativos de grupos minoritarios que en un plazo no muy lejano podrían ser mayoritarios en determinados países de Europa. De este modo, los aspectos problemáticos de otras culturas (la intolerancia propia de la religión o el “son sus costumbres y hay que aceptarlas”) se pasan por alto y son anestesiados en nuestro inconsciente colectivo para quedarnos abstraídos (o casi) contemplando el exotismo cultural del “otro” mientras los valores clásicos de la izquierda (laicismo-socialismo) se van relegando silenciosamente en aras de ese supuestamente “gran aporte” multicultural que nos ofrece la “diversidad”.

Toda esta gran sacralidad creada en torno al multiculturalismo me recuerda, igualmente, a la actual campaña propagandística del demagógico feminismo español de la tercera ola, uno de cuyos representantes más “despatarrantes” es un tal Octavio Salazar, curiosamente hombre. Ese feminismo post-moderno pretende imponer nuevas y extravagantes modas “antipatriarcales” en una suerte de totalitarismo ideológico hembrista donde se dan la mano la divinización mística de la mujer, la “industria del maltrato”, el adoctrinamiento para despotenciar “la masculinidad”, las consignas fundamentalistas de “o conmigo o contra mí”, la victimización permanente como mecanismo psicológico de manipulación de masas, una legislación que demoniza y penaliza en desigualdad a una de las dos partes, el puritanismo mojigato que desprenden las homilías de muchas próceres del feminismo, convertir una anécdota pueril en un festival de demagogia “sexista” o la implementación de “cuotas discriminatorias de igualdad” en detrimento de los principios constitucionales de mérito y capacidad. Un feminismo extremista que es instrumentalizado, impulsado y financiado, paradójicamente, por las instituciones del actual Estado neoliberal-capitalista. Hay que feminizar la política y la sociedad ya que los hombres son un desastre bíblico, dicen las “espartaquistas” progres. El problema es que Margaret Thatcher, Angela Merkel, Killary Clinton y otras ya lo intentaron, sin éxito.

 

FRANKFURT (ALEMANIA), AÑO 2013: ACTO PÚBLICO MULTITUDINARIO DE CONVERSOS AL ISLAM. QUE NO FALTE LA BANDERA DEL ISIS

 

EN LONDRES, PERMITEN A SUS PALMEROS TERRORISTAS QUE SE PASEEN CON ESTO: “LA SHARIA ES LA ÚNICA SOLUCIÓN”

 

TAMBIÉN PIDEN LA SHARIAH PARA HOLANDA CON EL AÑADIDO DE “EL ISLAM SERÁ SUPERIOR”.  TOTAL….POR PEDIR RACISMO A LA CARTA…QUE NO QUEDE. LA DEMOCRACIA DE ALLUAH AKHBAR TIENE ESTAS COSAS

 

ESTE, SUBIDO AL PILÓN DE UNA CIUDAD ALEMANA, DICE QUE EN POCAS GENERACIONES LOS MUSULMANES HARÁN LAS LEYES PARLAMENTARIAS DEL PAÍS

 

OTRA MANIFESTACIÓN YIHADISTA EN LONDON-ISIS. LA PANCARTA ES BIEN EXPRESIVA: “LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD ESTÁN EN EL CORREDOR DE LA MUERTE. EL ISLAM ESTÁ LLEGANDO”. A MÍ ME SUENA COMO QUE LES HUBIERA COMPRADO EL MI5 PARA HACER EL MONGO…PERO IGUAL SE LES DESCARRIAN SUS MONIGOTES. TAMPOCO FALTAN BANDERAS DEL ISIS.

 

EN SIDNEY (AUSTRALIA), LOS ISLAMOFASCISTAS SE MANIFIESTAN IMPUNEMENTE CON BANDERAS DEL ISIS. LA MANIFESTACIÓN ES BASTANTE MÁS NUMEROSA DE LO QUE APARECE EN LA FOTOGRAFÍA. OTRA SOSPECHOSA MANIOBRA DEL ESTADO PROFUNDO GLOBAL TOLERANDO A SUS SICARIOS YIHADISTAS

 

 

DAVID CAMERON (Ex primer ministro conservador inglés): “EL RAMADAN ES UNA CONTRIBUCIÓN QUE LOS MUSULMANES BRITÁNICOS HACEN A NUESTRO PAÍS”

 

EL GRAN APORTE MULTICULTURAL AL QUE SE REFIERE CAMERON. 2016: REZO MASIVO EN LA CIUDAD INGLESA DE BIRMINGHAM, EN SU PARQUE CENTRAL. 90.000 MUSULMANES, MUCHOS DE ELLOS PRO-SHARIA, INVADIENDO EN SU TOTALIDAD EL PARQUE Y CONVIRTIÉNDOLO EN UN ESTERCOLERO ISLAMISTA

 

 

DESPUÉS DEL REZO MASIVO EN EL BIRMINGHAM PARK TOCA PASEO CON EL BURKA. HOMBRES A UN LADO, MUJERES AL OTRO. BIENVENIDOS A LA EDAD DE PIEDRA EN LA EUROPA DEL SIGLO XXI

 

 

 

LA IZQUIERDA ALEMANA DESNORTADA Y LAMENTABLE SE MANIFIESTA EN MUNICH  FRENTE A LA ULTRADERECHA NEONAZI DE PEGIDA A CUENTA DE LOS REFUGIADOS. PERO AHÍ TIENEN….LA BANDERA DE LOS TERRORISTAS SIRIOS (EL LLAMADO “EJÉRCITO LIBRE SIRIO”) JUNTO A BANDERAS DE DIE LINKE….¿QUIÉN ES PEOR?

 

HACIA EL COMUNISMO POR EL ISLAM…..¿O ES AL REVÉS?

 

 

¿NO SE LO CREEN? PUES ABRAN BIEN LOS OJOS. SÍ, COMO LO VEN…UNA “PATRULLA” DE POLICÍA DE LA SHARIA (LEY ISLÁMICA) EN WUPPERTAL (ALEMANIA) DONDE CONMINAN A LA GENTE A NO BEBER, A NO DEDICARSE AL JUEGO Y SUPONGO QUE A FOLLAR CON BURKA….ES LO QUE HAY.

 

 

AQUÍ TIENEN A LOS SALAFO-FASCISTAS PATRULLANDO EN WUPPERTAL SIN QUE NADIE LES TOSA. COMO ENCUENTREN A UNA CHICA GERMANA LIGERA DE ROPA…LA POBRE VA A IR AVIADA….¿Y QUÉ DICEN LAS HEMBRISTAS ANTE ESTA DEMOSTRACIÓN DE DICTADURA ISLAMO-MACHISTA-MULTICULTURAL?

 

 

Y AHORA LLEGA LO MEJOR: LOS ISLAMOFASCISTAS QUE HACEN DE POLICÍAS DE LA SHARIA EN LA CIUDAD ALEMANA DE WUPPERTAL NO VIOLAN LAS LEYES DEL PAÍS, SEGÚN HA DICTAMINADO UN TRIBUNAL ALEMÁN. NO ES BROMA. LO PUEDEN LEER AQUÍ

 

EJEMPLO DE MUSULMÁN HONESTO REFIRIÉNDOSE A LOS RADICALES QUE PRETENDEN IMPONER EN EL REINO UNIDO SUS PROPIAS LEYES: “SOY MUSULMÁN Y CONDENO A ESOS RADICALES. ESTE (REINO UNIDO) NO ES UN PAÍS MUSULMÁN Y ESA ACTITUD SÓLO CONDUCE AL ODIO ENTRE LA POBLACIÓN BRITÁNICA. MUSULMANES, POR FAVOR, PRACTIQUEN SU RELIGIÓN EN SUS CASAS Y DEJEN A LA GENTE EN PAZ, COMO ENSEÑA EL CORÁN. SI TU QUIERES IMPLANTAR LA SHARIA CAMBIA DE PAÍS Y VETE A OTRO, PERO NO INTENTES CAMBIAR ESTE”. LO QUE CONFIRMA LOS PEORES TEMORES DE QUE EL ISLAMISMO RADICAL ES UN MOVIMIENTO ORGANIZADO Y CONTROLADO.

 

 

 

PÁGINA LOCAL DE LA CIUDAD SIRIA DE AL MAYADIN EN FACEBOOK. DICE ESTO: “PRIMERA MUJER EN ENTRAR EN MAYADIN DESDE 2012, SIN HIYAB”. MAYADIN FUE LIBERADA DEL ISIS.  SIRIA HACIENDO SU TRABAJO MIENTRAS EEUU, LA OTAN E ISRAEL FINANCIANDO EL TERRORISMO ISLÁMICO EN SIRIA Y FAVORECIENDO LA LLEGADA DEL MEDIEVALISMO A EUROPA CON HIJAB, NIQAB Y BURKA

 

refugees welcome

“REFUGEES WELCOME”. BIENVENIDOS TERRORISTAS DEL ISIS CAMUFLADOS COMO “OPOSICIÓN” SIRIA A ASAD. BANDERAS ILEGALES DE “SIRIA” EQUIVALENTES A LA DE LA YIHAD. BATUCADAS, BAILES E IDIOTAS PROGRES HACIENDO EL MEMO

 

Se podría decir que la arqueología multicultural dominante está haciendo que la diversidad étnica sea un concepto idolatrado más allá de toda duda. Los anti-racistas, los papanatas del multiculturalismo, dicen que abrazando la dialéctica (por poner un ejemplo) de los “papeles para todos” aquélla se opone a las políticas xenófobas de la extrema derecha. Pero esta retórica es engañosa. El enfoque inicial anti-racista puede ser legítimo y la discriminación y violencia ejercida contra determinados colectivos de inmigrantes puede llegar a ser preocupante, pero en iguales términos como lo pueda ser la conflictividad social-ideológico-religiosa que generen aquéllos y su falta de voluntad para asumir los principios de convivencia de las sociedades que les acogen.

Guste o no a los progres (más bien lo último), es un hecho constatable que, objetivamente, en Alemania (como sucede en otros países de Europa) hay un preocupante aumento de la versión más radical del Islam, la islamo-salafista, que está dificultando la convivencia con los nativos alemanes (aunque la mayoría hace la vista gorda, no así en “petit comité”) quiénes están contemplando como en sus calles cada vez más se “normalizan” costumbres medievales islámicas que están siendo toleradas por las autoridades germanas: atuendos de la mujer, mediante burka o ropajes que la semiocultan del resto, mientras que los del hombre son esos característicos (aunque no siempre) faldones prehistóricos y barbas hasta el pecho, además de la clásica propagación de la sharia.

El resultado: crecimiento político de la extrema derecha identitaria en toda Europa que, no obstante, si alcanzaran el poder seguirían estando en manos de lo que ordenen Washington, Israel y la OTAN. La doctrina de los globalistas no es objetable: “el islamismo es un medio para conseguir nuestros fines y no les queda a ustedes más remedio que obedecer”. Salvo que vean que se les va de las manos el tinglado, lógicamente. En Alemania, el ascenso de la AfD es un ejemplo de ello: se trata de una formación etiquetada como de ultraderecha pero que es sionista hasta la médula y, por tanto, globalista.

En España, existe toda una legión de megaprogres traficantes de derechos humanos que conforman el “totum revolutum” o botín del negocio multicultural, quienes están promoviendo la idea de que cuantos más refugiados vengan mejor sin importar las consecuencias del día después (dónde y cómo se van a ubicar esos inmigrantes, qué clase de ayudas sociales –ya de por sí capidisminuidas para los nacionales- se les va a otorgar, qué trabajos desarrollarán en un país con una alta tasa de paro, si de forma ventajista respecto a los nacionales o no, y si son conscientes de que tenemos que asumir lo intolerable, es decir, el coste de una potencial marginalidad-delincuencia  así como el “aceptar”, en algunos casos, unas costumbres religiosas medievales que entran directamente en confrontación con, entre otras, la libertad de expresión). Todo por la multiculturalidad es posible y a cualquier precio, parecen decir los popes del neoliberal-progresismo.

El rosario progre antes indicado tiene a sus representantes nacionalistas de “izquierda” (de las barricadas a ocupar la poltrona española), a organizaciones financiadas por George Soros, sindicatos de “clase” subvencionados de todos conocidos, hasta el inevitable Santo oficio feminista (quién tiene que asumir, contradictio in terminis, la lógica del patriarcado más feroz instalado en la estrictísima tradición islámica de los inmigrantes musulmanes), pasando por anticapitalistas de diseño capitalista, los del tinglado podemita, la ONG-fachada de la Iglesia española, Cáritas, así como otras organizaciones afines al credo cristiano, ávidas de explotar la credulidad a golpe de converso o, sin más, de engrosar las filas de los adeptos al competidor del Islam, la Gran Secta. Todas estas multinacionales del parasitismo pro-refugiado actúan, en mayor o menor medida, en coordinación con las políticas de los Estados europeos a quiénes interesa una sociedad que esté lo más dividida posible, siempre bajo la égida del amo americano. Se podría decir, por tanto, y resumiendo, que el sustrato del multiculturalismo es una idea conservadora vestida como progresista.

 

EL MACABRO PROYECTO DEL ESTADO PROFUNDO

 

Pero ahora ha llegado el momento de descifrar verdaderamente el significado de todo este “embrollo multiétnico” en el que nos ha metido Occidente. Absolutamente nadie, salvo unas pocas cabezas pensantes alejadas del izquierdismo miope multicultural y los nacionalistas identitaristas derechistas, se pregunta el por qué en países “avanzados” (los más importantes de la OTAN) como Reino Unido, Bélgica, Francia Alemania o Suecia gozan de tan extraordinaria tolerancia los grupos de inmigrantes más fanáticos del Islam. Entonces, llegan las grandes preguntas…¿Cómo es posible que los musulmanes más radicales (y no tan “aparentemente” radicales), salafistas-wahibies, tengan total impunidad para ocupar las calles europeas lanzando sus proclamas islamo-fascistas mofándose y menospreciando al país de acogida y llamando sin rubor alguno a la implantación de la sharia, con banderas del ISIS incluidas?

¿Cómo se permite que esos grupos islamistas intimiden con pancartas donde se puede leer que el futuro de Europa será un Estado islámico gobernado bajo la “ley islámica”? ¿Cómo se autoriza la ocupación de calles y plazas públicas para rezar masivamente en las que apenas se permite el acceso de los residentes a sus domicilios? ¿Cómo se hace la vista gorda con los islamofascistas que organizan patrullas callejeras en Londres al más puro estilo mafioso para “velar” por la pureza del Islam intimidando incluso a ciudadanos nativos?. Y, en fín, ¿cómo es posible que sabedores los criminales wahabitas de que están a sus anchas, se permitan el lujo de suspender actos públicos en Europa por la libre expresión en nombre de Alluah Akhbar, en los que se cuestiona a su Mojamé, o se consienta que se propague en sus escuelas y mezquitas la lapidación y se condene a muerte de los “descreídos”?. Sin contar las agresiones sexuales de musulmanes inmigrantes a mujeres europeas (particularmente en Suecia), que está siendo más habitual de lo que nos cuentan y también nos ocultan. ¿Qué dice a esto último la prensa globalista de la OTAN -New York Times, Washington Post, The Independent o The Guardian? Qué todo es mentira y “xenofobia”. Joder, qué progres se han vuelto los medios de propaganda de la CIA.

Uno no puede dejar de pensar que si las falsas banderas “islamistas” son eventos terroristas organizados por Occidente, los interrogantes anteriores conecten, inevitablemente, de alguna manera, con un plan perfectamente diseñado por EEUU y sus criados domésticos de Europa que se ha materializado en la operación Gladio B. Lo que antes de 1989 servía para el comunismo, con la Operación Gladio, ahora sirve para el Islam. Esto se ha demostrado en todos los atentados “yihadistas” ocurridos en Europa en los últimos veinte años. Mezquitas, imanes y radicales (incluidas sus algaradas callejeras) están bajo el control de las agencias policiales y de inteligencia de Occidente. Lo que usted vea o lea, al margen, es pura desinformación y carnada para las fieras de todos conocidas. La pasividad de Europa con el fundamentalismo islámico en su territorio es una analogía perfecta de lo que está ocurriendo actualmente en Siria con los protegidos terroristas de EEUU, Israel y la OTAN. ¿Alguien puede creerse que el perro muerde la mano del amo que le da de comer? Léase, actos terroristas yihadistas de falsa bandera en suelo europeo.

Cuando desde todo el arco político de Europa, salvo los llamados “populismos de extrema derecha”, se ha dado la bienvenida a toda una turba organizada de refugiados subsaharianos y musulmanes radicales (camuflados como “diáspora siria” u opositores a Assad) no es por amor de los políticos europeos a la democracia y a la solidaridad intermulticultural e interracial sino como resultado de un objetivo estratégico de EEUU y sus aliados para promover el caos en Oriente Medio y luego, controladamente, en Europa. ¿Se ha preguntado usted por qué esos inmigrantes musulmanes o subsaharianos no “huyen” a países de su entorno más cercano como Arabia Saudita, donde está implantada la sharia, Israel (refugio de heridos terroristas del ISIS procedentes de Siria) o a las ricas monarquías feudales islámicas del Golfo? ¿No le resulta sorprendente?

Un razonamiento no geoestratégico y simplista nos diría que, bueno, aquí los inmigrantes musulmanes y de otras etnias tienen la “sopa boba” y las subvenciones aseguradas para no dar golpe (algunos indisimuladamente vienen a por el dinero fácil) además de la libertad que no poseen en aquellas tiranías. Pero, en el caso de los musulmanes radicales, su fanatismo por Muhammad teóricamente está por encima de todo….y el estilo de vida europeo se contrapondría claramente a sus costumbres atávicas. Y, por otra parte, siguiendo el mismo argumento anterior otros dirán que, sí, vienen, de paso, a islamizar Europa….pero esta sería, en tal caso, una consecuencia indirecta generada (pero no deseada, lógicamente) por los planes de conquista global de EEUU, Israel y la OTAN. Se necesita demonizar al islamismo por ellos promocionado y qué mejor que echar la carnaza al territorio europeo.

Traer el terrorismo que han financiado en Siria para ejecutarlo aquí con las conocidas operaciones de falsa bandera (de Madrid a Londres pasando por Bruselas, Manchester, Niza, Berlín, Munich, París….hasta llegar a Barcelona), así como permitir la avalancha de refugiados, podría estallarle a Europa en las manos a corto o medio plazo. Aunque hasta ahora, a los globalistas, les ha salido una jugada redonda fracturando otros países, como es el caso de Libia y más claramente Irak con su ya artificial Kurdistán independiente, un anhelo especialmente deseado por el Estado terrorista de Israel. Y, en China, cabe señalar que otro frente terrorista islámico de la CIA, la etnia Uyghur, está intentando arrodillar al gobierno del país para abrir paso a otro objetivo geopolítico de Washington. Pero allí no se andan con tonterías y con la farsa de respetar los “derechos humanos” de unos asesinos que matan indiscriminadamente a golpe de machetazos.

Así pues, trazadas las líneas de lo que es y significa el multiculturalismo, el hecho sustantivo que es decisivo para entender todo lo anterior, su sustrato fundamental, algo de lo que Adamson no se ocupa en su libro sino que refiere que no sólo Suecia, sino el mundo occidental ha permitido un caballo de Troya en su propio medio: el del multiculturalismo y su subconjunto, la diversidad., es el necesario marco referencial geoestratégico que está imponiendo Occidente en el Mundo. Ese caballo de Troya al que hace referencia Adamson ha sido permitido a sabiendas mediante la ejecución de una política de bajos fondos que ha puesto en marcha Occidente en los últimos veinte años creando deliberadamente un monstruo islamista (AlQaeda-Daesh) para la consecución de sus objetivos imperiales en el Mundo. EEUU y sus marionetas europeas de la OTAN, más Israel, han manufacturado un gran negocio criminal con el islamismo no sólo implementando artificialmente conflictos como los de Afganistán, Yemen, Irak, Libia o Siria, o ejecutando atentados terroristas de falsa bandera en territorio americano y europeo (entre los que se podrían incluir los ataques sexuales de Colonia) sino, como se ha señalado anteriormente, también incentivando, mediante redes organizadas de traficantes, la llegada masiva de inmigrantes musulmanes y subsaharianos a Europa.

De este modo, inventado, creado, financiado y armado al “enemigo”…y expandido el islamismo (radical o no) por el mundo, Occidente ha lanzado, a su vez, el gran andamiaje de la demonización “anti-islámica”, como coartada posterior con la que justificar guerras contra los mismos a quienes ellos crearon, impulsando adicionalmente medidas totalitarias de seguridad así como la subsecuente construcción de operativos policiales y de inteligencia para la captación de musulmanes mentalmente inestables con el fin, supuestamente, de convertirlos en radicales-express, esto es, en simples chivos expiatorios altamente manipulables (léase atentados del 11-s, 11-m y subsiguientes). “Terroristas yihadistas”, los que “actuaron” básicamente en Europa, cuyo estilo de vida, curiosamente, era más bien occidental, tenían antecedentes poco edificantes con las normas del Corán, se movían libre e impunemente por Europa o estaban controlados como confidentes por la policía, además de tener la fea costumbre, en los atentados, de perder sus documentos de identidad y “convertirse” repentinamente a la yihad. Ex oficiales y contratistas de la CIA, la NSA o el FBI (Sibel Edmonds) han denunciado toda esta gran industria del terror como base para la conquista del poder global hegemónico por Occidente.

En definitiva, Europa, con sus mezquitas y sus musulmanes radicales son el activo perfecto para seguir manteniendo viva la “guerra contra el terror”, mientras los ciudadanos del Viejo Continente están padeciendo por partida doble las políticas expansionistas-criminales del eje EEUU-Israel-OTAN, con su inmigración islamista o subsahariana descontrolada y sus atentados de falsa bandera. Esto no es otra cosa que las huellas operativas de Gladio B.

Y es que en la agenda global geoestratégica del neoliberalismo la inmigración masiva y los islamistas son sus perfectos aliados

 

REFERENCIAS GÖRAM ADAMSON:

Libro: El caballo de Troya: una crítica izquierdista del multiculturalismo en Occidente

Site Web: kvartal.se

(TRADUCCIÓN: berlinconfidencial)