Contra el multiculturalismo, una perspectiva desde la izquierda

GORÄM ADAMSON, SOCIÓLOGO SUECO DE IZQUIERDAS: “EL MULTICULTURALISMO ES UN INVENTO PROGRE-NEOLIBERAL-DERECHISTA”

 

Cuando pensamos en Suecia, nos vienen a la cabeza algunos tópicos del país nórdico: rubios/as, Abba y políticas progresistas. Es posible que pronto tengamos que reconsiderar esta imagen. Gracias a las políticas de inmigración más generosas de Europa, la antigua Suecia está siendo sustituida por una nueva Suecia multiétnica

(Anónimo)

 

Cuestiones previas de alguna consideración. Este que sigue, sin duda, es un tema complejo…difícil de tratar y debatir….Salirse del consenso dominante (supuestamente progre) implica que puede caerte encima, y con todo el sectarismo posible, la losa del reaccionarismo, la xenofobia y, poco menos, que el fascismo, sobre todo a cuenta de la entradilla a modo de leyenda anterior. Pero a veces hay que atreverse a plantear otras variables lejos de esa ortodoxia reduccionista-izquierdista progre, en muchos casos infame y disparatada, las cuales nos pueden llevar a sacar conclusiones inesperadas. Ahora bien, generalizar en contra de la “diversidad étnica” no sólo puede acarrear injusticias sino que confinar ese discurso en un alegato totalizante puede resultar de todo menos recomendable. Pero conviene puntualizar, y mucho, al respecto porque las aristas son más cortantes de lo que parecen. La entrada es larga, larguísima, para lo que se estila en este blog, pero he preferido no fragmentarla en dos partes para no romper la unidad del discurso.

Abordar el tema de la multiculturalidad requiere de cierto grado de valentía sobre todo si vas a contracorriente del pensamiento único o de la dictadura globalista dominante, sin que por ello se tenga, como algunos pensarán de inmediato (como ya referí en el anterior párrafo), que tengas que estar adscrito a una ideología nacionalista de tipo identitarista, neofascista, “pegidista” o similar. Simplemente, se trata de atreverse a pensar al margen sin grilletes ni hipotecas, sean cuáles sean. Nadie se había atrevido a decirlo pero tuvo que ser un intelectual sueco de izquierdas, Göram Adamson, el que pusiera sobre la mesa el duro problema de la multiculturalidad, conflicto candente no sólo en su país (Suecia) sino, en general, en el conjunto de la Europa del capital y los mercados. El multiculturalismo es uno de los ejes ideológicos no sólo de la progresía aglutinada en Ong’s y otras formaciones que dicen llamarse “anticapitalistas” sino también del conjunto de la clase política europea, de derecha (y esto hay que remarcarlo) a izquierda (o pseudoizquierda).

Goräm Adamson, que es sociólogo por la Universidad de Malmoe y profesor en la Escuela de Ciencias Políticas y Económicas de Londres, sabe bien de lo que habla en un país, Suecia, que se está convirtiendo en un polvorín multicultural de fundamentalismo islamista (al igual que otras capitales europeas), donde están tomando carta de naturaleza con demasiada frecuencia las agresiones, la formación de guettos, el acoso sexual, la marginalidad, la violencia colectiva o la intolerancia a cargo de inmigrantes islamo-fascistas y, también, de otras etnias, todo ello frente a los oídos sordos de la clase política y medios de comunicación europeos. La aparentemente incontrolada llegada de refugiados a Europa en los últimos años no sólo ha obedecido a las guerras impuestas por EEUU, Israel y sus socios europeos en Oriente Medio sino que ese ingente número de migrantes ha procedido de otras zonas, ajenas a conflictos bélicos, tan dispares como Bangladesh, Irán o Pakistán, lo que da pie a pensar que verdaderamente se ha tratado de un movimiento de personas bien monitoreado y organizado.

Goräm Adamson, se puede leer en su historial, fue comisionado en su momento por la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea para determinar cuáles eran los mejores métodos para aumentar la participación política entre los grupos de inmigrantes en Europa. Adamson descubrió que el modelo “separados pero iguales” de una sociedad pluralista y multicultural fue menos eficaz para fomentar la participación política entre los grupos de inmigrantes. El resultado del informe de Adamson, titulado Inmigrantes y Participación Política, fue rechazado de inmediato incluso por quienes fueron los responsables de la propuesta inicial lo que ya adivinada, de algún modo, qué clase de diseño multicultural tenían preparado para Europa los mandarines de la “diversidad”.

Adamson no comulga con el dogma establecido por determinada pseudoizquierda acerca de las supuestas bondades de la multiculturalidad globalista y la presunción de que verdaderamente aporte elemento “positivo” alguno a la sociedad capitalista occidental, por lo que ha optado por situarse en el pensamiento crítico disidente desde posiciones de izquierda, lo que le ha llevado, incluso, a que amigos de toda la vida le dieran definitivamente la espalda, según cuenta Adamson, tras más de treinta años de amistad. Difícil papeleta la suya cuando la uniformidad política reinante sobre el multiculturalismo dice todo lo contrario, llegándose a convertir éste en una especie de fetiche “intocable”, sobre todo para los teóricos de la progresía, los del “refugees welcome” sin cuotas ni filtros. Es de prever que a Adamson ya le han adjetivado por anticipado con los inevitables “racista”, “xenófobo” y “fascista”, puesto que el sociólogo sueco ha denunciado hechos tan incontrovertibles como que los defensores del multiculturalismo y la diversidad han actuado en violación del principio “iguales pero no más que iguales” para con los inmigrantes, ofreciendo privilegios a las minorías étnicas recién establecidas en Suecia, que han sido tratadas más allá que iguales respecto de los propios ciudadanos del país, lo que ha provocado sentimientos de repudio entre la población nativa sueca.

En la excelente introducción al libro de Adamson, titulado El caballo de Troya: una crítica izquierdista del multiculturalismo en Occidente, (sólo en inglés), podemos leer que la diversidad y el multiculturalismo son ideas progresistas que, se dice, emanan de la izquierda. Cualquier crítica, por tanto, se considera reaccionaria y racista. ¿Pero es esto cierto? Con el fin de encontrar una respuesta a estas preguntas, Göram Adamson ha estudiado la influencia del multiculturalismo en Suecia país que podría considerarse como el epicentro multicultural de Europa. Ser anti-racista es el buque insignia de la diversidad y Adamson argumenta que esta afirmación es injustificada. De hecho, el multiculturalismo contiene numerosas cualidades intolerantes que bordean el racismo, tales como la exotificación del grupo étnico y el delgado velo que existe entre etnicidad y nacionalismo.

 

WALTER LÜBCKE, CDU (Demócratas-cristianos de Alemania, muy, pero que muy de derechas) DIRIGIÉNDOSE AL AUDITORIO: “SI USTED NO REPRESENTA LOS VALORES DEL MULTICULTURALISMO Y ESTÁ EN DESACUERDO, USTED ES LIBRE DE DEJAR ALEMANIA EN CUALQUIER MOMENTO”

 

En su libro, Goran Adamson ofrece un panorama descriptivo crítico con el multiculturalismo, hasta ahora desconocido entre la izquierda y con una reflexión inédita: la ideología de la diversidad que ha formado la orientación política de las generaciones más jóvenes tiene numerosas similitudes con el conservadurismo social y el neoliberalismo. Este hecho se sustenta y documenta en países donde la derecha ha gobernado durante largos años promoviendo e imponiendo el “mestizaje” masivo sin control. Los gobiernos ultraconservadores de Gran Bretaña, Bélgica, Alemania o Francia son un ejemplo de ello e inclusive España, donde bajo el gobierno del criminal de guerra Aznar ya se produjo una apertura incontrolada de fronteras, sin olvidar que el padrino de Europa, EEUU, es el principal gestor de la huida programada de inmigrantes hacia Europa (como ya denunció, en su momento, el Servicio de inteligencia militar exterior de Austria) y, por extensión, el Estado criminal judío y el compinche y brazo armado de los derechos humanos, George Soros.

Alemania ya ha “notado” ese hastío pro-refugiados de la canciller Merkel penalizándola en las recientes elecciones, lo que ha posibilitado el importante ascenso de la ultraderecha sionista (AfD) y su acceso, con relevante presencia de diputados, en el Bundestag. Aunque tarde y mal, la líder de la formación de izquierdas alemana Die Linke, Sahra Wagenknecht (nacida en la RDA, pero dando tumbos ideológicamente) advirtió que la apuesta por las políticas de asilo de Merkel eran erróneas intentando, de algún modo, también, captar votantes de izquierdas enfadados con la actual política pro-inmigratoria de Die Linke. De hecho Wagenknecht dijo bien claro a raíz de los incidentes durante la nochevieja en Colonia: “Quien abusa de la hospitalidad, pierde el derecho a la hospitalidad”. Pero no todos en Die Linke están de acuerdo, como es el caso de otro travestido de la RDA, uno de sus últimos dirigentes, Gregor Gysi, quien propone que Alemania sea nutrida de refugiados sin traba alguna. Y es que la presencia, sobre todo del islamismo, en Alemania, está alcanzando niveles preocupantes para muchos nativos que, sin querer, han radicalizado sus posturas, decantándose por opciones extremistas de derecha.

El caso de acoso sexual de musulmanes a jóvenes alemanas en el pueblo de Bad Schlema es ilustrativo de hasta dónde ha llegado la sospechosa y repentina fascinación por la “multiculturalidad” de las autoridades germanas. Convocada una reunión en el Ayuntamiento de esa localidad, con más de cien asistentes, se expusieron varios casos de acoso sexual a chicas jóvenes del pueblo por parte de refugiados allí acogidos. La vergonzante respuesta del alcalde enfureció a los presentes: “Es simple, no les provoquen y no caminen por las zonas donde están los refugiados”. Algunos de los asistentes consideraron absurdo no poder ir a la escuela caminando libremente por su propio pueblo, por lo que exigieron la dimisión del Alcalde. La situación aumentó de tensión y el Alcalde amenazó con llamar a la policía y desalojar la sala por (sic) “incitación al odio”, rematando su estrambótico discurso con esta joya: “técnicamente no es necesario caminar cerca de los refugiados, hay rutas alternativas”.

Esos ciudadanos cabreados de Bad Schlema llegaron a una conclusión bien simple: no les dejan otra opción que decantarse, sin serlo, hacia el espectro político de extrema derecha ya que en muchos casos los “refugiados” reciben más beneficios, mejor vivienda y más protección legal que los nativos, además de enfrentarse con muy pocas consecuencias legales por acoso sexual, robo y vandalismo. En el Islam, en su versión salafista-wahabí, cualquier mujer que no use un pañuelo (hijab) y no vista recatadamente es considerada “impura” y por lo tanto es libre de ser violada o acosada sexualmente. El número de violaciones ha aumentado dramáticamente desde que Alemania abrió las puertas a miles de jóvenes musulmanes, al igual que está ocurriendo en Suecia. La policía y los servicios de inteligencia (el BND) de Alemania saben, callan y otorgan porque sirven al juego sucio de las élites, como veremos más adelante.

En otra población alemana, Pocking (Baviera), se vivió hace dos años otra imposición islámica similar a la de Bad Schlema. Una escuela de la localidad bávara envió una carta a los padres de los alumnos, o más exactamente de las alumnas, las afectadas por esta manifestación de sumisión al Islam.  Se les advirtió de que no dejasen que sus hijas llevaran blusas demasiado escotadas o faldas cortas, porque se había instalado un alojamiento de emergencia para refugiados al lado del gimnasio de la escuela. El gimnasio fue cerrado como resultado de la llegada de los inmigrantes musulmanes, por lo que las lecciones de educación física se trasladaron a una escuela primaria cercana. La carta a los padres decía, entre otras cosas que “Los ciudadanos sirios son principalmente árabes musulmanes. Estos refugiados están fuertemente enraízados en su propia cultura por lo que, debido a que nuestra escuela está directamente al lado de donde se están alojando, deben llevar (las chicas) ropa discreta para evitar encontronozos (sic) con los musulmanes. Blusas “atrevidas” o tops, pantalones cortos o minifaldas, podrían dar lugar a malentendidos”.

 

 

Volviendo a la contra-multiculturalidad de Adamson, el sociólogo sueco afirma que las doctrinas supuestamente progresistas acerca del multiculturalismo son, de hecho, todo lo contrario, anti-progresistas, ya que dan auxilio a algunas creencias culturales religiosas profundamente reaccionarias que, en la práctica, son, además, antitéticas a la voluntad de abrir un debate intelectual. Adamson argumenta que la agenda multicultural descansa en la santificación de los grupos étnicos. Pero todos ellos, hay que advertir, no son benevolentes. Además, el individuo corre el riesgo de evaporarse en una niebla de romanticismo étnico donde el multiculturalismo podría conducir a la exclusión. En otras palabras, uno puede crear precisamente a la bestia que trata de combatir. ¿En qué se ha convertido la solidaridad – ese viejo concepto izquierdista- con aquellos que no pertenecen a “nuestra propia” comunidad étnica?, se pregunta Adamson.

La claridad y fuerza del análisis de Adamson es indiscutible: “La izquierda multicultural ha roto con los ideales clásicos de la izquierda como son la ciencia, el secularismo, la reivindicación de la verdad y el debate libre de las ideas. Rechaza el nacionalismo ultraderechista pero cultiva una mística de lo “étnico” que es al menos tan conservadora como la de sus detractores. La autoestima cultural es burlada y aclamada al mismo tiempo. ¿Dónde quedaron los principios? Cuando el comunismo y el análisis científico de clases fueron desalojados del poder en 1989, el multiculturalismo romántico empezó a pasar como un rodillo con toda su fuerza.

El derecho a la igualdad fue reemplazado por el derecho a la desigualdad y el concepto de clase fue reemplazado por el de “cultura”. El pensamiento radical de izquierdas de sacar a la gente de la pobreza y la opresión se había vuelto casi insultante y políticamente incorrecto. De tal modo que existe un abismo entre lo que es la izquierda clásica y un pseudo proyecto multicultural de “izquierdas” de carácter conservador. Pero de este abismo no quieren muchos que se hable. La solidaridad internacional horizontal desapareció y fue reemplazada por un orgullo étnico vertical. Este viento sísmico anti-intelectual fue apoyado por el posmodernismo y fue atraído, como un incendio forestal, hacia las universidades.

Aunque los multiculturalistas señalan al populismo de derechas como su principal enemigo, ambos movimientos, dice Adamson, son básicamente los mismos. Los dos ven al grupo étnico como un principio rector de su praxis política. Pero el debate es altamente confuso por el hecho de que la “izquierda” ha sido considerada como equivalente al multiculturalismo, mientras que la proximidad entre esta ideología multicultural y la derechista rara vez se discute.

La historiadora Karin Johannisson escribió recientemente acerca de las contradicciones que ahora vemos en las piscinas suecas. Requisitos para los tiempos de baño separados para inmigrantes y nativos, incluso por sexos, que ella cree no es nada nuevo. Pero no es así, ya que durante mucho tiempo hombres, mujeres y niños han podido nadar juntos en piscinas. Ahora esto es cuestionado por sistemas de pensamiento que desean lo contrario. Pero Johannisson no lo ve o no quiere verlo.

Prosigue Adamson dando un soberano repaso a los nuevos neoliberal-progre-feministas del multietnicismo, el burkini, las batucadas, las flores y el anticapitalismo de tocador, desarbolando su discurso Pero ¿se podría predecir que hubiera dicho Karl Marx? Presumiblemente, uno debe defender la sociedad moderna donde la religión es contrarrestada por los principios laicos de separación entre iglesia y Estado. Pero ahora hay un abismo entre una izquierda prospectiva, optimista y racional, y una izquierda conservadora y anti-intelectual, la izquierda que hoy llamaríamos multicultural. La lucha progresista de todo un siglo por la liberación y la igualdad de género no importa. La brújula política de la izquierda está en el suelo con el cristal agrietado.

Hay otra explicación, continua Adamson, al margen de la caída de la Unión Soviética, de por qué que la izquierda se ha vuelto multicultural. Parte de la izquierda siempre se ha sentido atraída por culturas distantes. Por ejemplo, a principios de los años de 1900 se llamaba “la moda colonial”. Los seguidores de esta moda usaban sandalias y vestían ropas de color tierra, querían vivir en armonía con la naturaleza y estar en “el lado del oprimido”. Las carencias se convirtieron en virtudes. Vivir sin agua y jabón era visto con entusiasmo, como si la higiene corporal fuese antinatural o, en el mejor de los casos, una moda burguesa. De esta manera, se sugirió que la suciedad era una elección de forma de vida y no una especie de “obligación”.

Pero el precio a pagar es alto, afirma categóricamente Adamson, ya que la izquierda multicultural no sólo ha roto la ilustración dejada por los postulados marxistas, se ha roto la izquierda en su totalidad. Los multiculturalistas han hecho una carrera por atacar las ideas de la ilustración. La izquierda que hoy tiene una gran influencia en la política, el periodismo y el mundo universitario comparte la misma razón ideológica que el populismo de derechas. Puede parecer extraño, pero no tanto si lo estudias más de cerca. Por ejemplo, podemos comenzar con el concepto “pertenecer”. ¿Qué dicen los derechistas? Que quieren pertenecer a algo más grande y majestuoso que ellos mismos, especulando que el individuo puede no tener “significado histórico”. ¿Qué dice la izquierda multicultural? Pues que esa adhesión a lo “étnico” es algo grandioso y que “yo” y “nosotros” debemos fundirnos en un sólo movimiento colectivo. Nuestra identidad es colectiva, donde el aprecio es y debe ser mutuo. Para los grupos derechistas y multiculturalistas el grupo étnico es un principio de apoyo. Ambos abordan la idea liberal de la autonomía del individuo. Pero el principio es el mismo. La diferencia entre estas dos formas de anti-individualismo y pertenencia mitologizada no es, con todo, fácil de ver. De este modo, los métodos y teorías de los organizadores de la agenda multicultural se podrían considerar asimilables al populismo derechista que ellos mismos están atacando.

Cabe plantearse, llegados a este punto, sin ajustar todavía las verdaderas claves de todo este submundo de la ingeniería multicultural, si ese presunto “enriquecimiento” étnico realmente no ha desplazado fundamentos tan importantes que señala Adamson como son la razón, la libertad individual y los derechos civiles y sociales para esa izquierda pro-multicultural, en particular, cuando entran en conflicto con los valores normativos de grupos minoritarios que en un plazo no muy lejano podrían ser mayoritarios en determinados países de Europa. De este modo, los aspectos problemáticos de otras culturas (la intolerancia propia de la religión o el “son sus costumbres y hay que aceptarlas”) se pasan por alto y son anestesiados en nuestro inconsciente colectivo para quedarnos abstraídos (o casi) contemplando el exotismo cultural del “otro” mientras los valores clásicos de la izquierda (laicismo-socialismo) se van relegando silenciosamente en aras de ese supuestamente “gran aporte” multicultural que nos ofrece la “diversidad”.

Toda esta gran sacralidad creada en torno al multiculturalismo me recuerda, igualmente, a la actual campaña propagandística del demagógico feminismo español de la tercera ola, uno de cuyos representantes más “despatarrantes” es un tal Octavio Salazar, curiosamente hombre. Ese feminismo post-moderno pretende imponer nuevas y extravagantes modas “antipatriarcales” en una suerte de totalitarismo ideológico hembrista donde se dan la mano la divinización mística de la mujer, la “industria del maltrato”, el adoctrinamiento para despotenciar “la masculinidad”, las consignas fundamentalistas de “o conmigo o contra mí”, la victimización permanente como mecanismo psicológico de manipulación de masas, una legislación que demoniza y penaliza en desigualdad a una de las dos partes, el puritanismo mojigato que desprenden las homilías de muchas próceres del feminismo, convertir una anécdota pueril en un festival de demagogia “sexista” o la implementación de “cuotas discriminatorias de igualdad” en detrimento de los principios constitucionales de mérito y capacidad. Un feminismo extremista que es instrumentalizado, impulsado y financiado, paradójicamente, por las instituciones del actual Estado neoliberal-capitalista. Hay que feminizar la política y la sociedad ya que los hombres son un desastre bíblico, dicen las “espartaquistas” progres. El problema es que Margaret Thatcher, Angela Merkel, Killary Clinton y otras ya lo intentaron, sin éxito.

 

FRANKFURT (ALEMANIA), AÑO 2013: ACTO PÚBLICO MULTITUDINARIO DE CONVERSOS AL ISLAM. QUE NO FALTE LA BANDERA DEL ISIS

 

EN LONDRES, PERMITEN A SUS PALMEROS TERRORISTAS QUE SE PASEEN CON ESTO: “LA SHARIA ES LA ÚNICA SOLUCIÓN”

 

TAMBIÉN PIDEN LA SHARIAH PARA HOLANDA CON EL AÑADIDO DE “EL ISLAM SERÁ SUPERIOR”.  TOTAL….POR PEDIR RACISMO A LA CARTA…QUE NO QUEDE. LA DEMOCRACIA DE ALLUAH AKHBAR TIENE ESTAS COSAS

 

ESTE, SUBIDO AL PILÓN DE UNA CIUDAD ALEMANA, DICE QUE EN POCAS GENERACIONES LOS MUSULMANES HARÁN LAS LEYES PARLAMENTARIAS DEL PAÍS

 

OTRA MANIFESTACIÓN YIHADISTA EN LONDON-ISIS. LA PANCARTA ES BIEN EXPRESIVA: “LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD ESTÁN EN EL CORREDOR DE LA MUERTE. EL ISLAM ESTÁ LLEGANDO”. A MÍ ME SUENA COMO QUE LES HUBIERA COMPRADO EL MI5 PARA HACER EL MONGO…PERO IGUAL SE LES DESCARRIAN SUS MONIGOTES. TAMPOCO FALTAN BANDERAS DEL ISIS.

 

EN SIDNEY (AUSTRALIA), LOS ISLAMOFASCISTAS SE MANIFIESTAN IMPUNEMENTE CON BANDERAS DEL ISIS. LA MANIFESTACIÓN ES BASTANTE MÁS NUMEROSA DE LO QUE APARECE EN LA FOTOGRAFÍA. OTRA SOSPECHOSA MANIOBRA DEL ESTADO PROFUNDO GLOBAL TOLERANDO A SUS SICARIOS YIHADISTAS

 

 

DAVID CAMERON (Ex primer ministro conservador inglés): “EL RAMADAN ES UNA CONTRIBUCIÓN QUE LOS MUSULMANES BRITÁNICOS HACEN A NUESTRO PAÍS”

 

EL GRAN APORTE MULTICULTURAL AL QUE SE REFIERE CAMERON. 2016: REZO MASIVO EN LA CIUDAD INGLESA DE BIRMINGHAM, EN SU PARQUE CENTRAL. 90.000 MUSULMANES, MUCHOS DE ELLOS PRO-SHARIA, INVADIENDO EN SU TOTALIDAD EL PARQUE Y CONVIRTIÉNDOLO EN UN ESTERCOLERO ISLAMISTA

 

 

DESPUÉS DEL REZO MASIVO EN EL BIRMINGHAM PARK TOCA PASEO CON EL BURKA. HOMBRES A UN LADO, MUJERES AL OTRO. BIENVENIDOS A LA EDAD DE PIEDRA EN LA EUROPA DEL SIGLO XXI

 

 

 

LA IZQUIERDA ALEMANA DESNORTADA Y LAMENTABLE SE MANIFIESTA EN MUNICH  FRENTE A LA ULTRADERECHA NEONAZI DE PEGIDA A CUENTA DE LOS REFUGIADOS. PERO AHÍ TIENEN….LA BANDERA DE LOS TERRORISTAS SIRIOS (EL LLAMADO “EJÉRCITO LIBRE SIRIO”) JUNTO A BANDERAS DE DIE LINKE….¿QUIÉN ES PEOR?

 

HACIA EL COMUNISMO POR EL ISLAM…..¿O ES AL REVÉS?

 

 

¿NO SE LO CREEN? PUES ABRAN BIEN LOS OJOS. SÍ, COMO LO VEN…UNA “PATRULLA” DE POLICÍA DE LA SHARIA (LEY ISLÁMICA) EN WUPPERTAL (ALEMANIA) DONDE CONMINAN A LA GENTE A NO BEBER, A NO DEDICARSE AL JUEGO Y SUPONGO QUE A FOLLAR CON BURKA….ES LO QUE HAY.

 

 

AQUÍ TIENEN A LOS SALAFO-FASCISTAS PATRULLANDO EN WUPPERTAL SIN QUE NADIE LES TOSA. COMO ENCUENTREN A UNA CHICA GERMANA LIGERA DE ROPA…LA POBRE VA A IR AVIADA….¿Y QUÉ DICEN LAS HEMBRISTAS ANTE ESTA DEMOSTRACIÓN DE DICTADURA ISLAMO-MACHISTA-MULTICULTURAL?

 

 

Y AHORA LLEGA LO MEJOR: LOS ISLAMOFASCISTAS QUE HACEN DE POLICÍAS DE LA SHARIA EN LA CIUDAD ALEMANA DE WUPPERTAL NO VIOLAN LAS LEYES DEL PAÍS, SEGÚN HA DICTAMINADO UN TRIBUNAL ALEMÁN. NO ES BROMA. LO PUEDEN LEER AQUÍ

 

EJEMPLO DE MUSULMÁN HONESTO REFIRIÉNDOSE A LOS RADICALES QUE PRETENDEN IMPONER EN EL REINO UNIDO SUS PROPIAS LEYES: “SOY MUSULMÁN Y CONDENO A ESOS RADICALES. ESTE (REINO UNIDO) NO ES UN PAÍS MUSULMÁN Y ESA ACTITUD SÓLO CONDUCE AL ODIO ENTRE LA POBLACIÓN BRITÁNICA. MUSULMANES, POR FAVOR, PRACTIQUEN SU RELIGIÓN EN SUS CASAS Y DEJEN A LA GENTE EN PAZ, COMO ENSEÑA EL CORÁN. SI TU QUIERES IMPLANTAR LA SHARIA CAMBIA DE PAÍS Y VETE A OTRO, PERO NO INTENTES CAMBIAR ESTE”. LO QUE CONFIRMA LOS PEORES TEMORES DE QUE EL ISLAMISMO RADICAL ES UN MOVIMIENTO ORGANIZADO Y CONTROLADO.

 

 

 

PÁGINA LOCAL DE LA CIUDAD SIRIA DE AL MAYADIN EN FACEBOOK. DICE ESTO: “PRIMERA MUJER EN ENTRAR EN MAYADIN DESDE 2012, SIN HIYAB”. MAYADIN FUE LIBERADA DEL ISIS.  SIRIA HACIENDO SU TRABAJO MIENTRAS EEUU, LA OTAN E ISRAEL FINANCIANDO EL TERRORISMO ISLÁMICO EN SIRIA Y FAVORECIENDO LA LLEGADA DEL MEDIEVALISMO A EUROPA CON HIJAB, NIQAB Y BURKA

 

refugees welcome

“REFUGEES WELCOME”. BIENVENIDOS TERRORISTAS DEL ISIS CAMUFLADOS COMO “OPOSICIÓN” SIRIA A ASAD. BANDERAS ILEGALES DE “SIRIA” EQUIVALENTES A LA DE LA YIHAD. BATUCADAS, BAILES E IDIOTAS PROGRES HACIENDO EL MEMO

 

Se podría decir que la arqueología multicultural dominante está haciendo que la diversidad étnica sea un concepto idolatrado más allá de toda duda. Los anti-racistas, los papanatas del multiculturalismo, dicen que abrazando la dialéctica (por poner un ejemplo) de los “papeles para todos” aquélla se opone a las políticas xenófobas de la extrema derecha. Pero esta retórica es engañosa. El enfoque inicial anti-racista puede ser legítimo y la discriminación y violencia ejercida contra determinados colectivos de inmigrantes puede llegar a ser preocupante, pero en iguales términos como lo pueda ser la conflictividad social-ideológico-religiosa que generen aquéllos y su falta de voluntad para asumir los principios de convivencia de las sociedades que les acogen.

Guste o no a los progres (más bien lo último), es un hecho constatable que, objetivamente, en Alemania (como sucede en otros países de Europa) hay un preocupante aumento de la versión más radical del Islam, la islamo-salafista, que está dificultando la convivencia con los nativos alemanes (aunque la mayoría hace la vista gorda, no así en “petit comité”) quiénes están contemplando como en sus calles cada vez más se “normalizan” costumbres medievales islámicas que están siendo toleradas por las autoridades germanas: atuendos de la mujer, mediante burka o ropajes que la semiocultan del resto, mientras que los del hombre son esos característicos (aunque no siempre) faldones prehistóricos y barbas hasta el pecho, además de la clásica propagación de la sharia.

El resultado: crecimiento político de la extrema derecha identitaria en toda Europa que, no obstante, si alcanzaran el poder seguirían estando en manos de lo que ordenen Washington, Israel y la OTAN. La doctrina de los globalistas no es objetable: “el islamismo es un medio para conseguir nuestros fines y no les queda a ustedes más remedio que obedecer”. Salvo que vean que se les va de las manos el tinglado, lógicamente. En Alemania, el ascenso de la AfD es un ejemplo de ello: se trata de una formación etiquetada como de ultraderecha pero que es sionista hasta la médula y, por tanto, globalista.

En España, existe toda una legión de megaprogres traficantes de derechos humanos que conforman el “totum revolutum” o botín del negocio multicultural, quienes están promoviendo la idea de que cuantos más refugiados vengan mejor sin importar las consecuencias del día después (dónde y cómo se van a ubicar esos inmigrantes, qué clase de ayudas sociales –ya de por sí capidisminuidas para los nacionales- se les va a otorgar, qué trabajos desarrollarán en un país con una alta tasa de paro, si de forma ventajista respecto a los nacionales o no, y si son conscientes de que tenemos que asumir lo intolerable, es decir, el coste de una potencial marginalidad-delincuencia  así como el “aceptar”, en algunos casos, unas costumbres religiosas medievales que entran directamente en confrontación con, entre otras, la libertad de expresión). Todo por la multiculturalidad es posible y a cualquier precio, parecen decir los popes del neoliberal-progresismo.

El rosario progre antes indicado tiene a sus representantes nacionalistas de “izquierda” (de las barricadas a ocupar la poltrona española), a organizaciones financiadas por George Soros, sindicatos de “clase” subvencionados de todos conocidos, hasta el inevitable Santo oficio feminista (quién tiene que asumir, contradictio in terminis, la lógica del patriarcado más feroz instalado en la estrictísima tradición islámica de los inmigrantes musulmanes), pasando por anticapitalistas de diseño capitalista, los del tinglado podemita, la ONG-fachada de la Iglesia española, Cáritas, así como otras organizaciones afines al credo cristiano, ávidas de explotar la credulidad a golpe de converso o, sin más, de engrosar las filas de los adeptos al competidor del Islam, la Gran Secta. Todas estas multinacionales del parasitismo pro-refugiado actúan, en mayor o menor medida, en coordinación con las políticas de los Estados europeos a quiénes interesa una sociedad que esté lo más dividida posible, siempre bajo la égida del amo americano. Se podría decir, por tanto, y resumiendo, que el sustrato del multiculturalismo es una idea conservadora vestida como progresista.

 

EL MACABRO PROYECTO DEL ESTADO PROFUNDO

 

Pero ahora ha llegado el momento de descifrar verdaderamente el significado de todo este “embrollo multiétnico” en el que nos ha metido Occidente. Absolutamente nadie, salvo unas pocas cabezas pensantes alejadas del izquierdismo miope multicultural y los nacionalistas identitaristas derechistas, se pregunta el por qué en países “avanzados” (los más importantes de la OTAN) como Reino Unido, Bélgica, Francia Alemania o Suecia gozan de tan extraordinaria tolerancia los grupos de inmigrantes más fanáticos del Islam. Entonces, llegan las grandes preguntas…¿Cómo es posible que los musulmanes más radicales (y no tan “aparentemente” radicales), salafistas-wahibies, tengan total impunidad para ocupar las calles europeas lanzando sus proclamas islamo-fascistas mofándose y menospreciando al país de acogida y llamando sin rubor alguno a la implantación de la sharia, con banderas del ISIS incluidas?

¿Cómo se permite que esos grupos islamistas intimiden con pancartas donde se puede leer que el futuro de Europa será un Estado islámico gobernado bajo la “ley islámica”? ¿Cómo se autoriza la ocupación de calles y plazas públicas para rezar masivamente en las que apenas se permite el acceso de los residentes a sus domicilios? ¿Cómo se hace la vista gorda con los islamofascistas que organizan patrullas callejeras en Londres al más puro estilo mafioso para “velar” por la pureza del Islam intimidando incluso a ciudadanos nativos?. Y, en fín, ¿cómo es posible que sabedores los criminales wahabitas de que están a sus anchas, se permitan el lujo de suspender actos públicos en Europa por la libre expresión en nombre de Alluah Akhbar, en los que se cuestiona a su Mojamé, o se consienta que se propague en sus escuelas y mezquitas la lapidación y se condene a muerte de los “descreídos”?. Sin contar las agresiones sexuales de musulmanes inmigrantes a mujeres europeas (particularmente en Suecia), que está siendo más habitual de lo que nos cuentan y también nos ocultan. ¿Qué dice a esto último la prensa globalista de la OTAN -New York Times, Washington Post, The Independent o The Guardian? Qué todo es mentira y “xenofobia”. Joder, qué progres se han vuelto los medios de propaganda de la CIA.

Uno no puede dejar de pensar que si las falsas banderas “islamistas” son eventos terroristas organizados por Occidente, los interrogantes anteriores conecten, inevitablemente, de alguna manera, con un plan perfectamente diseñado por EEUU y sus criados domésticos de Europa que se ha materializado en la operación Gladio B. Lo que antes de 1989 servía para el comunismo, con la Operación Gladio, ahora sirve para el Islam. Esto se ha demostrado en todos los atentados “yihadistas” ocurridos en Europa en los últimos veinte años. Mezquitas, imanes y radicales (incluidas sus algaradas callejeras) están bajo el control de las agencias policiales y de inteligencia de Occidente. Lo que usted vea o lea, al margen, es pura desinformación y carnada para las fieras de todos conocidas. La pasividad de Europa con el fundamentalismo islámico en su territorio es una analogía perfecta de lo que está ocurriendo actualmente en Siria con los protegidos terroristas de EEUU, Israel y la OTAN. ¿Alguien puede creerse que el perro muerde la mano del amo que le da de comer? Léase, actos terroristas yihadistas de falsa bandera en suelo europeo.

Cuando desde todo el arco político de Europa, salvo los llamados “populismos de extrema derecha”, se ha dado la bienvenida a toda una turba organizada de refugiados subsaharianos y musulmanes radicales (camuflados como “diáspora siria” u opositores a Assad) no es por amor de los políticos europeos a la democracia y a la solidaridad intermulticultural e interracial sino como resultado de un objetivo estratégico de EEUU y sus aliados para promover el caos en Oriente Medio y luego, controladamente, en Europa. ¿Se ha preguntado usted por qué esos inmigrantes musulmanes o subsaharianos no “huyen” a países de su entorno más cercano como Arabia Saudita, donde está implantada la sharia, Israel (refugio de heridos terroristas del ISIS procedentes de Siria) o a las ricas monarquías feudales islámicas del Golfo? ¿No le resulta sorprendente?

Un razonamiento no geoestratégico y simplista nos diría que, bueno, aquí los inmigrantes musulmanes y de otras etnias tienen la “sopa boba” y las subvenciones aseguradas para no dar golpe (algunos indisimuladamente vienen a por el dinero fácil) además de la libertad que no poseen en aquellas tiranías. Pero, en el caso de los musulmanes radicales, su fanatismo por Muhammad teóricamente está por encima de todo….y el estilo de vida europeo se contrapondría claramente a sus costumbres atávicas. Y, por otra parte, siguiendo el mismo argumento anterior otros dirán que, sí, vienen, de paso, a islamizar Europa….pero esta sería, en tal caso, una consecuencia indirecta generada (pero no deseada, lógicamente) por los planes de conquista global de EEUU, Israel y la OTAN. Se necesita demonizar al islamismo por ellos promocionado y qué mejor que echar la carnaza al territorio europeo.

Traer el terrorismo que han financiado en Siria para ejecutarlo aquí con las conocidas operaciones de falsa bandera (de Madrid a Londres pasando por Bruselas, Manchester, Niza, Berlín, Munich, París….hasta llegar a Barcelona), así como permitir la avalancha de refugiados, podría estallarle a Europa en las manos a corto o medio plazo. Aunque hasta ahora, a los globalistas, les ha salido una jugada redonda fracturando otros países, como es el caso de Libia y más claramente Irak con su ya artificial Kurdistán independiente, un anhelo especialmente deseado por el Estado terrorista de Israel. Y, en China, cabe señalar que otro frente terrorista islámico de la CIA, la etnia Uyghur, está intentando arrodillar al gobierno del país para abrir paso a otro objetivo geopolítico de Washington. Pero allí no se andan con tonterías y con la farsa de respetar los “derechos humanos” de unos asesinos que matan indiscriminadamente a golpe de machetazos.

Así pues, trazadas las líneas de lo que es y significa el multiculturalismo, el hecho sustantivo que es decisivo para entender todo lo anterior, su sustrato fundamental, algo de lo que Adamson no se ocupa en su libro sino que refiere que no sólo Suecia, sino el mundo occidental ha permitido un caballo de Troya en su propio medio: el del multiculturalismo y su subconjunto, la diversidad., es el necesario marco referencial geoestratégico que está imponiendo Occidente en el Mundo. Ese caballo de Troya al que hace referencia Adamson ha sido permitido a sabiendas mediante la ejecución de una política de bajos fondos que ha puesto en marcha Occidente en los últimos veinte años creando deliberadamente un monstruo islamista (AlQaeda-Daesh) para la consecución de sus objetivos imperiales en el Mundo. EEUU y sus marionetas europeas de la OTAN, más Israel, han manufacturado un gran negocio criminal con el islamismo no sólo implementando artificialmente conflictos como los de Afganistán, Yemen, Irak, Libia o Siria, o ejecutando atentados terroristas de falsa bandera en territorio americano y europeo (entre los que se podrían incluir los ataques sexuales de Colonia) sino, como se ha señalado anteriormente, también incentivando, mediante redes organizadas de traficantes, la llegada masiva de inmigrantes musulmanes y subsaharianos a Europa.

De este modo, inventado, creado, financiado y armado al “enemigo”…y expandido el islamismo (radical o no) por el mundo, Occidente ha lanzado, a su vez, el gran andamiaje de la demonización “anti-islámica”, como coartada posterior con la que justificar guerras contra los mismos a quienes ellos crearon, impulsando adicionalmente medidas totalitarias de seguridad así como la subsecuente construcción de operativos policiales y de inteligencia para la captación de musulmanes mentalmente inestables con el fin, supuestamente, de convertirlos en radicales-express, esto es, en simples chivos expiatorios altamente manipulables (léase atentados del 11-s, 11-m y subsiguientes). “Terroristas yihadistas”, los que “actuaron” básicamente en Europa, cuyo estilo de vida, curiosamente, era más bien occidental, tenían antecedentes poco edificantes con las normas del Corán, se movían libre e impunemente por Europa o estaban controlados como confidentes por la policía, además de tener la fea costumbre, en los atentados, de perder sus documentos de identidad y “convertirse” repentinamente a la yihad. Ex oficiales y contratistas de la CIA, la NSA o el FBI (Sibel Edmonds) han denunciado toda esta gran industria del terror como base para la conquista del poder global hegemónico por Occidente.

En definitiva, Europa, con sus mezquitas y sus musulmanes radicales son el activo perfecto para seguir manteniendo viva la “guerra contra el terror”, mientras los ciudadanos del Viejo Continente están padeciendo por partida doble las políticas expansionistas-criminales del eje EEUU-Israel-OTAN, con su inmigración islamista o subsahariana descontrolada y sus atentados de falsa bandera. Esto no es otra cosa que las huellas operativas de Gladio B.

Y es que en la agenda global geoestratégica del neoliberalismo la inmigración masiva y los islamistas son sus perfectos aliados

 

REFERENCIAS GÖRAM ADAMSON:

Libro: El caballo de Troya: una crítica izquierdista del multiculturalismo en Occidente

Site Web: kvartal.se

(TRADUCCIÓN: berlinconfidencial)

  1. Ángel

    Qué cangui da esto, por dios… ¿Pero qué va a ser de Europa…? Dan vergüenza estos progres y sus políticos (y sus gentes).

    Saludos y encantado de leer cositas nuevas 🙂

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  2. Pingback: Contra el multiculturalismo, una perspectiva desde la izquierda | Fuegofrío.. yrania europa89 hirania hirania89 hurania

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