Hermanos Marx envasados al vacío

Love Happy (Amor en Conserva, –fiel traducción, como puede verse, del original-, 1949) fue la última película, como tal, de los geniales Hermanos Marx. Subrayo lo de última porque más tarde (1957) Groucho, Harpo y Chico participaron (finalmente y por separado) en un pastiche bastante tosco llamado La Historia de la Humanidad, película que es conocida, casi en exclusiva, por contar en su reparto con leyendas del cine clásico como Ronald Colman, Hedy Lamarr, Virginia Mayo o Vincent Price.

La verdad es que este Amor en Conserva, dirigida por un rutinario David Miller, no fue una buena despedida sino, más bien al contrario, una salida por la puerta de atrás y haciendo excesivo ruido por parte de los hermanísimos. Me ha parecido una película apremiantemente aburrida, nada que ver con las  hilarantes recreaciones marxianas de los años treinta, la época más fructífera de los Marx Brothers (Hermanos Marx en la Ópera, Hermanos Marx en el Oeste, Un día en las Carreras..). Amor en Conserva está carente de la gracia que casi siempre poseyó el trío de judíos (me olvido de Zeppo, porque éste estuvo más bien de prestado) y realizada a menor gloria de unos vetustos y finiquitados Hermanos Marx.

A pesar de ser una comedia con todos los ingredientes para ligar un buen enredo y resultar entretenida, el humor…la espontaneidad…han brillado por su ausencia, abundando el trazo grueso y los sketches forzados, como queriendo cubrir el expediente sólo con la gloria y el nombre de los Marx. Se olvidaron (en el guión) de los destellos de agudeza que cabían en las películas de años atrás y nos dejaron en su lugar unos cómicos histriónicos, cargantes y fuera de lugar, tanto que el otrora genial Groucho me ha resultado un señor de lo más cansino y artificioso. Por no hablar del recurrente coñazo de tener que ver (y oír) las incuestionables habilidades musicales del dúo Harpo-Chico con sus instrumentos favoritos (arpa-piano). Es algo que nunca llevé bien en casi todas sus películas. Lo que ocurre es que el ingenio desplegado por los Marx, en particular, su cabeza parlante (Groucho) hacía que me olvidase de este y otros rellenos musicales.

Con unos Hermanos Marx en la recta final y el formato más que agotado, sólo cabía esperar que la publicitada, a bombo y platillo, aparición estelar de Marilyn Monroe diera un poco más de jugo y descaro a la cinta. Pero la sensual y bellísima Norma Jean Baker aparece fugazmente, casi sin enterarnos y metida con calzador y medio siendo, a pesar de su breve aparición, lo mejor del film, con todos los respetos. En fin, ni siquiera  la presencia de la inefable y estupenda compañera de fatigas de Groucho, Margaret Dumont,  hubiera salvado los muebles en esta lata de película. 

  1. ALTAICA

    Parece que no he sabido explicarme. Me refería a todas aquellas producciones hechas a mayor gloria de un famoso cantante o showman. En España los ejemplos para citar son sencillamente horribles, y en el cine de E.E.U.U pues también ha habido casos muy notables, como películas diseñadas para bailarines famosos, grandes cantantes como Elvis y lindezas similares. Obviamente no me estaba refiriendo a los cantantes que se han hecho actores, sino a las producciones en las que el eje motor es el cantante de turno, inyección de 15 canciones, y una historia o guión sin el más mínimo interés, o lo mismo para mayor lucimiento del bailarin/na de turno con historieta de amor al uso o folletín de bolsillo, pero con mil y una coreografía para mostrarnos los brincos y lindezas que son capaces de hacer. Por ahí van los tiros.

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  2. ALTAICA

    Es curioso que selecciones esta obra de los hermanos Marx para su primera entrada. Puede que resulte incluso un extraño giro comenzar por su testamento y defunción, pero también puede que tenga cierta lógica iniciar la casa por el tejado como símbolo de una estructura, formato y psico-humor que no podía durar mucho.

    No fueron los hermanísimos santo de mi devoción juvenil, probablemente porque los vi demasiado novicio o, mejor aún, porque no fui un zagal demasiado “espabilao”. Y con el paso del tiempo tampoco les he dedicado el tiempo que requerían. Sí coincido en que la figura de Groucho es sobre la que se articulaba todo, y que el resto si no prescindibles, sí dudosos en algunas ocasiones.

    Humor brutal de ironía sangrante, escéptica visión del ser humano, mordaz inteligencia y causticidad a raudales. Marcaron un humor imperecedero, de revisión ilimitada, pero que en sí mismos no podían dar una gran producción, pues como se suele decir fueron presos de su perecedera brillantez. Creo sinceramente que el cine fue un vehículo interesante para sus creaciones y que puso al alcance de muchos el genio de estos hermanos únicos, pero que su formato es muy de vodevil y sainete, quedando todo guión cinematográfico demasiado lastrado en aras de su show y es ahí donde el cine perdía en parte su esencia, salvo en algunas obras en la que la anexión funcionó sobremanera y que todos conocemos. En general la llevada al cine de grupos, cantantes, personajes o talentos no es demasiado de mi agrado, por la sencilla razón que todo se articula en base a un espectáculo y es el cine el que tiene que estar a su servicio. Desde ese mismo momento la impostura está presente, el vicio marcado y el lastre se hace insoportable. Llevado al extremo me sucede con los musicales, pues para mi muere el cine en ellos, con las salvedades lógicas o, en menor medida, también sucede con cierto teatro llevado al cine. Pero me estoy enrollando demasiado. Un abrazo.

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    • uraniaenberlin

      Hombre, lo de empezar a hablar de los hermanos Marx por lo más fallido de su repertorio cinematográfico….es simplemente por salir de la rutina de las clásicas pelis “marxianas” que están en boca de todos. Y sí hay que darle un visionado al cine sardónico de los Marx, que sea en versión original, más que nada por los destrozos que ha ocasionado el doblaje español con sus arbitrarias y lamentables licencias, que se estilaban, sobre todo, durante el franquismo (¿Groucho Marx hablando de Fidel Castro en los años treinta -Un día en las Carreras-?¿Mencionando a Brigitte Bardot? ¿Imitando a la canción Maria de West Side Story?…manda cojones hermanos…..Marx).

      Lo de meterse cantantes a actores, bueno hay algunos ejemplos muy dignos. Frank Sinatra, que tenía una voz majestuosa, es el mejor, y estuvo brillante en películas como De Repente o El hombre del brazo de Oro. Algo menos, aunque muy eficientes también en sus trabajos cinematográficos… Dean Martin, Barbra Streissand o Kris Kristofferson. Otros, como Dick Powell le encasillaron en el cine negro de los años cuarenta (como Marlowe en Historia de un Detective, Venganza (las dos de Dymitryk) o Grito de Terror…pero es un tipo que a mí me ha provocado muy escasa empatía…y, sinceramente, nunca me convenció su presencia en papeles que hubieran dado más de sí con otros actores.

      Los musicales…son lo que son..Un exuberante espectáculo en blanco y negro o technicolor (el clásico) en el que nos enseñaban el american way of life, una visión un tanto propagandística del modo de vida yankee…con las lógicas salvedades (West Side Story, donde se dejaba ver algún poso de discurso anti-racista, acerca de las condiciones de los inmigrantes..etc..). Pero es que mi alergia a los musicales ha sido general..ni Un Americano en París…ni Escuela de Sirenas…ni…Sonrisas y Lágrimas…ni El violinista en el Tejado. Que le vamos a hacer..

      Saludos

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  3. plared

    Coincido, una de las peores de estos hermanos. Al igual que en tu apreciación sobre estos hermanos. Groucho en si, era un torrente de ironía y comentarios cruzados. Los demas para mi, simples relleno. Y alguno hasta insufrible, como ese que en sus primeras peliculas cantaba.

    De cualquier manera, peliculas como una noche en la opera y tantas, les dan un lugar en el olimpo de la comedia. Y sin ninguna duda, diálogos como los de la primera parte de la parte contratante o la escena del camarote y tantas. Un lugar de privilegio en la historia del cine. Abrazos.

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    • uraniaenberlin

      Yo diría que Los Cuatro Cocos (su primera película; la anterior fragmentada no cuenta) y esta última es lo peor del terceto. Y como dices Zeppo es más bien inaguantable, aunque decían (fuera de bambalinas) que era gracioso, pero para el cine, que es lo que cuenta, un bulto…y el que menos me llenaba de los tres, era Chico. Está claro, si hay que hablar de los Hermanos Marx, Groucho era el que llevaba la batuta y los demás bailaron siempre a su son…

      Un abrazo

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