España espía a sus ciudadanos para una potencia extranjera

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Estamos a las órdenes de EEUU. El régimen español del PPSOE está bajo el paraguas militar de la “gran democraCIA americana” y en la órbita de la dictadura de los mercados que controla el imperio. Por tanto, no hay margen para la sorpresa. Ha sido una constante política histórica en este país desde….¿la implantación de nuestra “democraCIA”? No, desde que EEUU se convirtió en el mecenas de Franco, en los años cincuenta, como parte de su estrategia de lucha contra el comunismo soviético y sus aliados. El dictador recibió un regalo no tan inesperado, encantado de sí mismo (como siempre) porque salía del aislamiento y además había sintonía ideológica entre ambos países para hacer frente en una misma causa común.

La ya, por entonces, sumisa y anticomunista Europa no dijo esta boca es mía y suscribió el pacto entre el imperio y el último (o penúltimo) régimen fascista de Europa. Acuerdos económicos y militares (las bases) eran parte sustantiva para consolidar un bloque hegemónico antisoviético, aunque en España no existiera eso que llaman “libertades formales”. A cambio, el genocida paticorto realizó algunas operaciones cosméticas en su régimen, unas sin la mayor importancia (rituales simbólicos) y otras al gusto del imperio (de la autarquía al capitalismo cristofaccioso). Pero esta es otra historia.

El mercenarismo político se paga muy bien por el imperio, como se ha podido comprobar con el “incidente” Morales en el que España respondió como buen vasallo-rastrero que es, al llamamiento de la Casa Blanca (o la CIA, que da igual) para retener-secuestrar a Morales en Viena. EEUU sabía de todos los movimientos del presidente boliviano. La agenda internacional de Morales estaba supervisada con antelación por los servicios de espionaje usacos y los preparativos cuidadosamente seleccionados para ridiculizar al mandatario boliviano. No es casualidad que estando Morales en Moscú, al igual que Snowden, era el momento propicio para ejecutar (con sus aliados europeos) un teatro de humillación anti-Morales.

Llegados a este punto, uno no deja de concatenar e intentar engarzar todas las claves del “show” Snowden. Llegada de el ex-espía a Hong-Kong…su salida posterior hacia Moscú (donde, supuestamente, permanece en una zona del aeropuerto moscovita)…llegada de mandatarios latinoamericanos rebeldes a territorio ruso…Putin bajo los efectos del shock (o del vodka)…Correa reculando y quitándose malamente de encima a Snowden…¿Por qué no ejecutar una bonita “psy-op” de la CIA?

Wayne Madsen, no es un tipo cualquiera. Dispone de información de primera mano, con el aval de haber sido un empleado de la NSA durante doce años, por lo que no opina como un contertulio cualquiera sino como alguien con conocimiento de causa (seguramente, con algún informante de por medio), aunque también tiene algún que otro defecto (asistir, de vez en cuando, al programa del telepredicador Alex Jones). Madsen ha señalado en la web Privacysurgeon que Europa es un coladero de datos, interesado, para las agencias de inteligencia estadounidenses. En sus palabras, EEUU tiene acuerdos con Europa en materia de espionaje mucho más “complejos, oscuros y de gran alcance” de lo que la gente común tiende a creer.

España trabajando para la Gestapo-NSA a tiempo completo

Wayne Madsen ha metido el dedo en el ojo de la vigilancia global al señalar cómo los tentáculos de la NSA alcanzan más allá de USA, con la participación activa de sus socios de espionaje europeos. Siete países de Europa (Gran Bretaña, Dinamarca, Países Bajos, Francia, Alemania, Italia y España) están metidos de lleno en el espionaje, selectivo o masivo, a sus ciudadanos, información cuya destinataria final, además de a los agencias de espionaje nacionales de esos estados, es la propia NSA. Con razón se pregunta Madsen a qué viene la grotesca Merkel a montar un lamentable teatro pidiendo cuentas a Obama y Cameron por el espionaje cuando Alemania ha estado metida siempre en la ciénaga del control de las comunicaciones. Una vulgar y patética puesta en escena para apaciguar a una opinión pública que tampoco se ha mostrado muy indignada, que digamos. Snowden ha dicho también que USA y Alemania están en la misma “cama” del espionaje. Me da que este chico cada día es menos original.

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Madsen tiene claro quiénes son los comediantes de toda esta opereta y cuál es su grado de participación: España y Alemania han estado al mismo nivel operativo que la NSA y el GCHQ (uno de los servicios de espionaje del gobierno británico, especializado en interceptación y descifrado de datos) a la hora de participar en la estación espía de Bude, en Cornwall (proyecto TEMPORA). Dinamarca tiene una estación de la NSA en Aflandshage “en las afueras de Copenhague”, mientras que los fineses proporcionan a la NSA información desde su cuartel general en Santahamina, en las afueras de Helsinki. Otros nórdicos, la agencia de inteligencia sueca FRA también pasa el recibo de la luz a la NSA, según Madsen, “desde la guerra fría”.

España, siempre presta y servil con el amo imperial también está, como se ha dicho antes, en el organigrama de la NSA para el espionaje global. Según Madsen, el CESID (CNI) y el servicio secreto alemán (BND) operan conjuntamente en una estación de escucha de cable submarino cerca de Conil (Cádiz), llamada Operación Delikatesse. Pero, aquí el americano anda algo desactualizado puesto que la tal Delikatesse se enmarcó en un acuerdo suscrito entre el servicio secreto de la dictadura franquista (el SECED) y el BND que concluyó (“oficialmente”) en 1992. Otra cosa es que el centro de Conil siga estando operativo, esta vez para la NSA. Conviene echar un vistazo al libro de Nacho García Mostazo, Libertad Vigilada (2002), en el cual ya señalaba que un centro de espionaje electrónico operaba en Conil. Vale la pena reseñar algunos párrafos:

Muy cerca de Vejer se encuentra la localidad costera de Conil de la Frontera, un pequeño pueblo turístico de casas encaladas y playas vírgenes donde se sitúa la tercera instalación sospechosa de estar involucrada en presuntas operaciones de espionaje de las comunicaciones. Según Duncan Campbell, la agencia alemana de inteligencia (Bundesnachrichtendienst, BND) y su homóloga española (probablemente el CESID) compartieron durante décadas un presunto operativo de inteligencia en Conil. Al parecer, su interés era interceptar el importante tráfico de señales que llega a través de los cables submarinos de telecomunicaciones que tocan tierra en esta localidad gaditana.

En Conil de la Frontera no hay ninguna estación llena de antenas que pueda hacer sospechar que se trata de un operativo de espionaje. Sin embargo, detrás del Polideportivo Municipal, situado a las afueras, hay un chalé construido presuntamente por el Ejército en los primeros años 70, según fuentes locales. La fecha de su construcción coincide con la inauguración del primer cable internacional que tocaba tierra en Conil, así como con los datos aportados por Erich Schmidt-Eenboom. Se trata de una vivienda de dos plantas, con jardín y pista de tenis.

Fuentes consultadas en Conil afirman que los vecinos hablan de “la casa de los militares” para referirse a dicho chalé y, además, está situado en una calle llamada “Camino de los Militares.” Según fuentes municipales, el nombre de la calle se puso algunos años después de que se construyera la casa. Muchas veces ocurre que los propios ciudadanos identifican una calle sin nombre con algo obvio y, en este caso, lo más significativo del “Camino de los Militares” era que allí, al parecer, había hombre uniformados en los primeros años 70. Según las mismas fuentes, el 23 de febrero de 1981, cuando se produjo el golpe de Estado protagonizado por el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, tanto “la casa de los militares” como la instalación de Telefónica permanecieron rodeadas por soldados y tanquetas hasta que concluyó el intento de alzamiento.

Según fuentes locales, el chalé siempre está cerrado, pero en el mismo trabajan un vigilante, varios jardineros y otras personas de las que se desconocen sus funciones. En el jardín hay habitualmente varios vehículos aparcados. La presencia de los coches y del vigilante, así como el excelente estado del jardín, demuestran que “la casa de los militares” está en uso, supuestamente siempre preparada para acoger a sus inquilinos, aunque quienes están en su interior mantienen cerradas las persianas. Lo más llamativo de la vivienda es un torreón que cuenta con falsos balcones y cuyos ventanales están tapiados y pintados, lo que resulta muy llamativo en una casa que aparentemente no está deshabitada. En el Registro de la Propiedad, que está en el cercano pueblo de Chiclana de la Frontera, el chalé no consta, aunque es cierto que la inscripción en el Registro de voluntaria a efectos de venta u otro tipo de operaciones sobre la propiedad. En el Ayuntamiento, fuentes oficiales confirman que tampoco está en su registro, de modo que los supuestos habitantes del chalé no pagan impuestos municipales y ni siquiera abonan la factura del agua al Ayuntamiento, sino que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se la facilita directamente, según las mismas fuentes.

Por los datos expuestos, no se puede confirmar que “la casa de los militares” reciba la señal de los cables submarinos que llegan a las instalaciones de Telefónica, pero cabría al menos sospecharlo.

La cuestión consistiría en saber si esta vieja estación de espionaje de la guerra fría sigue activa o no (en 2002 parece que así era), si el neonazi BND sigue compartiendo información con el CNI y si, como es de suponer, lógicamente, dispone de medios técnicos más avanzados para espiar masivamente a los propios ciudadanos españoles, con la estrecha colaboración de alguna de las operadoras de telefonía de este país (Telefónica, la más evidente, puesto que tiene una estación próxima a Conil). En todo caso, es un escándalo de libro y hay un hecho que no admite discusión: los siete países mencionados por Madsen están “obligados” a remitir a la NSA, en virtud de acuerdos secretos, todo tipo de información relativa a sus ciudadanos, tanto en lo referente a las comunicaciones por dispositivos móviles como de Internet. Por lo que no es fácil de adivinar que perfectamente podría no haber sido desmantelado el centro secreto de Conil y que éste seguiría participando en las actividades delictivas de la vigilancia global, como una herramienta más de la NSA. El resumen del libro de García Mostazo lo dice todo (y estábamos en el año 2000):

Cuando hablamos por teléfono, ¿hay alguien más escuchando? ¿Es seguro enviar un fax o intercambiar información por Internet? ¿Está usted dispuesto a que sus comunicaciones sean interceptadas sin su permiso en aras de la llamada seguridad nacional?. Tras la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. y el Reino Unido firmaron un pacto para espiar las comunicaciones de la URSS y los países del Pacto de Varsovia, pero también empezaron a escuchar al resto, ya fueran enemigos o aliados.

Al igual que la operación Echelon, ya se sabía desde hacía mucho tiempo que el espionaje masivo a personas y países era un hecho, por lo que la traca montada por Snowden, que ha engatusado a medio planeta, tendría más las trazas de ser una operación de guerra psicológica de la CIA que una desinteresada y abnegada causa del ex espía en favor de los derechos civiles.

 

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